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La Chinchilla

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¿Alguna vez les han dejado encargado una mascota porque tus amigos/parientes van a salir de viaje?

A mi si.

Por primera vez en mi vida, me dejaron encargado a una mascota.

Me dejaron a Mickey, una chinchilla de mi comadre Maritza.

Maritza y su familia se fueron a Notre Dame a la graduación de su hija Andrea (Felicidades Andrea!).

No le quise decir a mi comadre que todo se me muere.

Hasta el pasto artificial se ve raro. Todo animal/planta ser vivo que no sea humano, se me muere.

Los peces de mis hijos siempre amanecían flotando.

Tuvimos un ‘hermit crab’ y se murió bien rápido.

Lo peor es que no nos dimos cuenta hasta que mi casa olía a “El Sauzal” de Ensenada B.C.(donde llegan los barcos atuneros y pesqueros).

Con todo el miedo de mi corazón acepté cuidar a Mickey 5 días.

Venía en su jaula, me dieron comida extra y mil indicaciones.

Los cacahuates solo los quiere si no están muy negros. Las almendras solo se las come si están aplastaditas.

Duerme durante el día. Es roedor de la noche.

“Llora a veces en la noche”, me dijo mi comadre.

Las caras de mis hijos de “que miedo” cuando se fueron y nos quedamos con la jaula y la Chinchilla adentro.

Que lindas son las chinchillas!

Su piel suavecita. (Con razón cuestan $20,000dlls los abrigos largos).

Me la pasaba observando la jaula.

Al segundo día decidí abrirle la jaula para que saliera un rato a estirar sus patas. En casa de mi comadre, Mickey anda siempre libre, por las escaleras, por toda la casa. Sabe cuando se quiere dormir y se mete solo a su jaula.

Mis hijos le hicieron una ‘cerca’ con cartón para que tuviera mas espacio donde correr y no perderse por toda mi casa.

Yo no quería que se nos fuera a toda la casa porque me daba miedo perderlo. (O peor aún, que se nos olvidara su presencia).

Hicimos su muralla de cartón y le abrimos la jaula. Estábamos super nerviosos. Teníamos el plan B si se nos escapaba.

Mickey se salía de su casita y se asomaba por la puerta de la jaula.

Movía los bigotes como olfateando si había peligro.

Se volvía a meter.

Luego se salía unas pulgadas y corriendo se regresaba a su jaula.

Se salía cada vez mas, y cada vez se regresaba.

Era como si la chinchilla medía los peligros paso a paso pero se tenía que asegurar que podía regresar.

No se salía mucho. Su zona de confort era la jaula aunque le poníamos todo para que pudiera salir a pasear.

Nos comenzamos a preocupar de que Mickey estaba deprimido.

A veces no salía para nada. Prefería estar acostado en su jaula, adentro de una caja donde dormía.

Qué curiosos son estos animalitos!

La verdad a mi me daban cosa porque para mi no son mas que ratones, un poco mas grandes!

Qué inteligentes son!

Sí se encariñan con sus dueños.

Se acostumbran a su entorno y cualquier cambio los asusta y deprime.

Eso si, nunca dejaba de comer, ni de tomar agua ni de dejar caquitas por todos lados!

Me dejaba acariciarle la cabecita pero nunca se dejó cargar por mi.

Me tenía miedo yo creo.

Pobrecito Mickey. Si extrañó mucho a su familia.

Lo tratamos lo mejor que pudimos y si no se nos murió pues ya fue ganancia!

El martes en la mañana vinieron por el y sentí feito. Ya no hay nada vivo en mi casa que no sea humano.

A veces uno es como esa chinchilla.

Tu entorno cambia de un de repente y todo te da miedo.

“No te falta nada”, te dicen todos.

“Tienes todo, ¿para qué te estresas?”, te dicen otros.

Pues si..

Somos esa Chinchilla.

Tenemos comida, casa y piel suave y hermosa (jaaaa! a veces).

Esa maldita costumbre de la chinchilla de no salirse de la zona de confort por miedo.

Así me siento a veces.

Mis hijos y yo estábamos allí para auxiliar a la chinchilla si se salía.

Le hacíamos cariñitos y hasta un caminito de almendaras le pusimos para que se animara a salir.

Los que observan por fuera a la persona (ó chinchilla) que tiene miedo pueden ver que no hay peligro si se sale. Allí están para protegerla.

Pero la chinchilla (ó persona) no confía.

Tal vez Mickey tiene recuerdos de que proviene de una granja clandestina del norte de Estados Unidos donde los reproducen masivamente para venderlos a las tiendas de abrigos y son maltratados.

Quizá a la chinchilla la lastimaron las personas en las que mas confió y tiene miedo salir de la jaula.

La chinchilla sabe que fuera de esa jaula está la libertad, la aventura, la felicidad y el amor.

Nadie puede convencer a la chinchilla de tener confianza otra vez.

Solita tiene que ir moviendo el bigote olfateando si hay algún peligro.

No la puedes forzar a que salga de la jaula. La puedes matar de stress.

¿Qué tienen que hacer los que cuidan de la chinchilla y la quieren?

Ser pacientes.

Ver como la chinchilla va agarrando fuerzas.

No decirle lo que tiene que hacer, ni hacerla sentir mas sarra de lo que se siente.

Darle confianza de que pase lo que pase alli están todos.

Las chinchillas son animales muy nobles y se encariñan muy rápido con las primeras personas que le muestran un poco de cariño.

Leyendo un poco sobre ellas, pueden atacar si se sienten amenazadas..

Atacan pero jamás te harán daño.

Si, así las chinchillas como alguna gente que conozco.

Se hacen las muy bravas pero al final no dañan a nadie.

No está en su naturaleza hacerlo.

Solo esperan que llegue gente que las quiera, cuide y nunca las abandone.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

 

 

 

 

 

One thought on “La Chinchilla

  1. Ahhhhh, mi Micky es famoso!!!! Gracias por cuidarlo con tanto amor. Yo sabía que con ustedes no tenía de que preocuparme. Los quiero mucho!!!

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