10 AÑOS

No puedo creer que hayan pasado ya 10 años desde que se me ocurrió escribir mi primer blog gracias a mi amiga Cristina Burgos.

El 12 de enero del 2011 publiqué el primero de 530 que van hasta la fecha de hoy (531 con éste).

Diez años.. con los ojos llenos de lágrimas me puse a leer algunos de los primeros que escribí. He madurado en algunas cosas, sigo sin escribir bien el español (ó castellano para que no se enojen los conocedores del idioma) pero creo que soy más honesta hoy en día.

No quise escribir de un tema en especial. Sólo quiero darles las gracias por seguir aquí, leyéndome (aunque sea en el baño) y por ser mi inspiración de cada semana.

Cada uno de ustedes forma parte de estas letras. Les confieso que SI me gustan los “likes” y comentarios en este blog (ó en Facebook). No sé explicarlo. Me acerca a ustedes de alguna forma.

Siempre dije que sólo quería escribir 10 años. Ya se cumplen hoy. No se si me despida ó le siga. Me da miedo soltarme de algo que me ha dado tantas enseñanzas.

Esta pantalla en blanco me ha acompañado en las buenas y en las no tan buenas. Me escucha cuando le escribo (sobre todo aquellos blogs que nunca voy a publicar). Esta pantalla no me juzga. Me juzgan los lectores, para bien ó para mal. Muchas veces me han juzgado las personas que más he querido.

Por lo pronto yo quiero brindar por este espacio, lleno de líneas con mucho sentimiento pero tambien de lo que dice ‘entre líneas’ y que no todos leen.

530 blogs con los cuales han llegado a conocer lo que he querido compartir con ustedes. Muy poca gente conoce lo que no publico y eso me hace sentir segura de alguna manera.

Han sido 10 años de cumplir cada miércoles sin falta (al menos que de plano no se haya podido publicar). Mi compromiso con mis lectores (sean 1 ó sean 100) es el mismo. Mientras haya quien me lea, tendré la inspiración de comunicarme con estas letras que a veces son muy simples y otras veces han sido serias y llenas de verdad.

Y ¿saben qué? Me siento orgullosa de mi.

Les dejo los blogs en estas imagenes. Gracias de nuevo por seguir aquí.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Arbol Torcido

¿Alguna vez has pensado porqué hay árboles que crecen derechitos, sin problema? Sin embargo, hay otros que crecen todos chuecos, aún estando enseguida de esos derechitos.

Sí, los factores externos son culpables de cómo crecen. Si el sol le pegaba más ó menos que a los árboles vecinos, si era favorito de ser orinado por los perros, si el clima, etc. Siempre hay pretextos para justificar el porqué un árbol crece torcido.

Pero, tambien tenemos que ver que hay árboles que son menos resistentes a lo que pasa a su alrededor. Se marchitan con facilidad, se secan, se “dan” a los vientos y no aguantan.

Aquí en San Diego, por donde vivo y camino muy seguido, puedo ver los arbolitos que fueron plantados al mismo tiempo hace algunos años. Todos parejitos y bonitos. Salvo uno.

Hay un arbolito que siempre está chiquito, como que lo cambian ó de plano no crece. Y está amarrado a dos palos fuertes para que no se vaya de lado y crezca como sus arbolitos hermanos.

Las ligas que lo sujetan son fuertes pero no lo aprietan. Los jardineros lo cuidan, lo riegan y lo limpian como si fuera un proyecto mandado por el jefe de parques del condado. Me llama la atención el cuidado y el tiempo que le dedican a un arbolito.

Pues claro. No es bonito. Desentona con los jardines espectaculares que hay a mi alrededor. Es un árbol chueco y rebelde. No hace lo que debe de hacer segun todos. Hace lo que quiere. Y tiene muy nerviosos a los diseñadores de jardines de por acá. Aquí donde vivo todo tiene que estar bonito y perfectito (casi creo que miden el grosor del tronco y lo ponen a dieta si está mas grueso).

No sé porqué nací tan observadora ni mucho menos sé para que me puede servir este talento pero ya se me hizo obligación ver como va el arbolito. Todas las mañanas al caminar a la Kiara, mi perrita, lo observo. Me gusta verlo cuando no están todos los jardineros encima de el estudiándolo, cuidándolo ó aseándolo.

No dejo que la Kiara se le acerque porque de seguro lo orina y capaz de que eso lo mata. Ella lo quiere oler y no la dejo. Se ve tan frágil el arbolito enseguida de sus hermanos ya altos y robustos y perfectamente alineados con el zacate y la orilla de la banqueta que me da ternura. Quiero que crezca ó si no lo van a cortar y eliminar y van a transplantar otro para que no haya fallas en lo estético de los jardines.

En la tarde veía unas fotos en la computadora y me salieron unas de bosques y de naturaleza tal cual es. ¡Qué bonito es nuestro mundo natural!

Y ví detenidamente a los arbolitos. De todos tamaños, chuecos y derechos. Altos y bajitos, dando sombra y sólo adornando. En la naturaleza ningún arbolito es feo. Todos son sometidos a factores externos que determinan cómo son físicamente. Los que mueren se convierten en abono para futuros árboles.

En la naturaleza, nadie les dice qué está bien y qué está mal ó feo. Tampoco hay ejército de jardineros ni de diseñadores de áreas verdes que los van a detener con ligas ni con cuerdas para que crezcan bien. Aquí en la naturaleza, todos son libres, crecen como quieren, y todos dan el mismo servicio de purificar nuestro aire.

A lo mejor no somos árboles chuecos. A lo mejor estamos en el lugar equivocado ó rodeados de la gente equivocada que nos dice qué debemos de hacer sin respetar lo que nacimos para ser.

Ok, entiendo, vivimos en una sociedad llena de reglas que debemos de cumplir como tal. Si nos vamos enchuecando, siempre hay quien nos ayuda a ponernos unas ligas ó cuerdas para enderezarnos y seguir estando en cumplimiento con una sociedad que batalla igual que cada uno de nosotros. Rodéate de la gente que te trata de ayudar a enderezar y aléjate de la gente que trae esa hacha en las manos que busca talarte en cuanto ya no sirves, no funcionas ó sobresales a todos los demás.

Ser árbol torcido no es defecto. Es realmente nuestra forma de decir, soy UNICO.

Disfrutar de la naturaleza ya no es uno de mis propósitos para el año nuevo. Tengo mucho tiempo disfrutando de mi alrededor sin tener que proponérmelo. Solo observo y ya. Veo el cielo, el mar, las estrellas y la luna. Las flores, los pajaritos en la mañana en mi ventana y mi perrita en su rutina de tomar el sol para su vitamina D que le dicta la naturaleza.

Lo que nadie nos recuerda es que dentro de toda esa naturaleza que disfrutamos, los más importantes somos nosotros mismos.

Este 2021, disfruta de ti. De ser parte de este mundo y de seguir en el después del 2020. Recuerda, la pandemia no se acaba, el problema sigue. Lo que cambió fue nuestra manera de afrontarlo. Ya sin miedo, ya con cuidados, ya sabemos qué es y cómo es.

Así que árboles chuecos, torcidos ó perfectos, aquí estamos. Un año más que comienza.

¿Borrón y cuenta nueva? NO.

Continuemos todo lo avanzado.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Instrucciones

Tal vez ya vieron mis redes sociales y se dieron cuenta que esta Navidad, el regalo que más me impactó fue el de mis hijos.

Me regalaron un escritorio y una silla que pidieron por AMAZON. Han de preguntarse ‘¿y qué tiene?’. Pues resulta que tiene mucho. Fue un regalo que pensaron bien, lo planearon bien y ahorraron para que les pudiera llegar por correo y a horas que yo no me diera cuenta para esconder las cajas y forrarlas con papel de Navidad. (Con razón se acabaron los rollos de papel de regalo que compré, jejeje).

Un día de la nada ví dos cajotas envueltas y cuando vi que eran para mí, estaba todos los días tentada a abrir un poco la caja.

Me dejé sorprender y creo que fue la mejor decisión.

Este regalo es muy especial porque creo que me regresó a aquellos regalos del kinder que me hacían mis hijos con todo su amor y cariño. Ellos lo envolvían y me acuerdo perfectamente de sus caras cuando me lo daban y lo abría. Obviamente les exageraba el grito de emoción “Wooooooow!!! ¡Qué lindo!” Y para ellos ese grito de aprobación y sorpresa los llenaba de felicidad y orgullo.

Lo especial del regalo es que fue gracias al encierro pandémico de 2020, mis hijos pudieron verme las 24 horas. (Ugh, ya se. Todos estamos igual. Sí, que padre la convivencia pero llegó un punto donde ya queríamos salir corriendo).

Durante el encierro, ellos pudieron ver mi rutina diaria. Desde cómo me tomo mi primer café con crema muy caliente y los ojos cerrados en el sofá frío de la sala, tapándome con una cobija y muy pegadita a mi la Kiara mi perrita, hasta mi rutina de despintarme la cara con aceite de almendras (la cual mi hija reprueba porque dice que me tengo que cuidar más mi piel).

Las escuelas de mis hijos ‘en linea’ hicieron que yo permaneciera más tiempo en mi cuarto, tirada en la cama ó en la alfombra con mi laptop para trabajar y hacer mis juntas por ZOOM sin interrumpir sus clases. Tambien me pasaba a la mesa de afuera de mi balcón a escribir durante el día pero había días muy calurosos ó muy fríos y mejor me regresaba a mi cuarto.

A veces escribía con la computadora en mis piernas, tirada en el sofá. El caso es que pudieron ver que una necesidad fuerte que yo tenía era organizarme y montar una oficina casera.

Y ahora sí, esta vez mi grito de WOW al abrirlo no era exagerado como cuando recibía sus fotos en una esfera con diamantina. Ellos vieron mi reacción plena de sorpresa, agrado y asombro.

Y aquí estoy ahorita, desde mi escritorio nuevo (que tambien funciona como mesa de maquillaje ya que la luz natural que entra en la mañana es perfecta para sacarme los pelos de las cejas y de la barba).

Antes de esto, el día siguiente de Navidad, me puse a reacomodar mi cuarto para darle lugar a mi nueva oficina.

Abrí las cajas y me senté en el piso con mis lentes y usando mi celular de luz saqué los tornillos y tuercas. Lo bueno es que ya vienen con su desarmador L y no fue necesario ir por mis herramientas.

Le dí un vistazo a las instrucciones (Es decir, ví los dibujos sin leer lo que decían) y me puse a armarlo.

La vida me ha enseñado que no debes de brincarte pasos y que las instrucciones se deben de seguir para que la armes bien a la primera.

Con el escritorio me fue muy bien y en una patada lo armé. Quedó muy lindo y el tamaño es perfecto.

Con la silla batallé un poco. Todo iba bien. Puse las llantas a presión en la base. Atornillé la palanca que hace que se incline, baje ó acomode la silla perfectamente. Iba siguiendo los dibujos en las instrucciones super bien.

A la hora de querer atornillar el asiento al respaldo, despues de poner los tornillos, algo estaba mal. Como que los tornillos no quedaban nivelados y se sentía el asiento suelto. Me rascaba la cabeza, ya medio enojada de que no me había salido bien y las intrucciones las había seguido paso por paso.

En eso me moví del piso en el cual ya tenía como la hora y se oyeron caer unos fierritos, como si fueran monedas. Una bolsita chiquita había quedado pegada con cinta adhesiva a mi bota.

Me sobraban piezas. Unas arandelas (no se que son pero eso me dijo el GOOGLE TRANSLATE que se les dice a las washers, las tuerquitas flaquitas que van siempre con algunos tornillos).

Me tuve que regresar a ver el dibujo otra vez. Por allí, casi de manera invisible se podían ver las arandelas. Entonces tuve que hacer lo que debí de hacer desde un principio. LEER y SEGUIR las instrucciones.

Perfectamente decía que los tornillos tenían que ir junto a esas arandelas para que apretaran bien los tornillos y no se barrieran.

Pues sí, me hizo perder tiempo mi descuido y mi actitud muy ‘sabelotodo’ de hacer las cosas sin verificar. Algo tan simple y sencillo de hacer me hizo retroceder en muchas cosas.

Les platico esto porque al mundo entero nos pasó lo mismo. NO SEGUIMOS INSTRUCCIONES en marzo del 2020.

Si en marzo hubieramos seguido las instrucciones TODOS de quedarnos en casa 15 días, el virus se hubiera controlado. El hubiera no existe. Ya se.

Pero estamos a tiempo de no tener mas “si hubieramos usado todos mascarillas y no nos hubieramos juntado en diciembre” si seguimos las recomendaciones de todos.

Estamos a tiempo de seguir las instrucciones que se nos dan. No han sido tan imposibles de cumplir. Lo que pasa es que nosotros nomás hemos seguido las fáciles, las que nos convienen y así no era. Omitimos las importantes y cuando menos pensamos saturamos los hospitales de contagios.

Aprendí mucho este 2020.

*Aprendí que mi sistema inmunológico ha resistido al virus porque siempre salgo negativa en las pruebas (ó fue aquello no identificado en enero del 2020 {cuando nadie sabía del Covid19}que me mandó a la salas de emergencias y me alivié con Tylenol y VicksVaporub. Nadie supo que tuve pero hasta le hice un blog y aquí les pongo el LINK para cuando lo quieran volver a leer https://ginadewar.com/2020/01/08/falta-de-aire/ ).

*Aprendí que mucha gente prefería admitir tener piojos ó lepra que informar que tenían COVID19. Esto hubiera evitado contagios masivos.

*Aprendí a vivir con incertidumbre y sin escribir nada en la agenda del 2020 que quedó solo en tinta

*Aprendí que me gusta mas TIKTOK que leer, pero me gusta mas escribir que TIKTOK.

*Aprendí a sentir paz de nuevo, a pesar del caos mundial, por medio de refortalecimiento de mi FE.

Este es el último blog del 2020. Un año en el cual solo quiero agradecerles a cada uno de los que leen esto que sigan aquí, vivos y sanos y con todas las ganas para empezar este 2021, un año de sanación en todos los sentidos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

2021 READY!

En tránsito

El mero 26 de noviembre estaba haciendo absolutamente nada en mi teléfono. Veía un rato las rabietas que escribía Trump en Twitter, revisaba Facebook a ver qué novedades había y tambien Instagram para ver lo lindo de las fotos de Thanksgiving y estas épocas otoñales.

Estando en Instagram, me salía y salía un anuncio de un lápiz labial, tipo brillo matte que se supone que te lo pones en los labios y todo el día traes la boca pintada.

De tanto salir en medio de mis fotos, decidí meterme a la página y los efectos de mercadotecnia de la empresa de cosméticos y mi debilidad por andar con la boca maquillada hicieron que con presionar un sólo botón yo pudiera comprar ese brillito color “Gingersnap Matte Lip Whip”.

En un parpadear gasté $20dlls en un lipstick que jamás he visto y que nadie que conozca tiene. Phffttt.. en fin, para eso son las compras “online”.

Me llegó inmediatamente un correo electrónico donde me indicaba que ya estaba la órden en el sistema pero todavía no había fecha de envío.

La verdad pasaron los días y me olvidé un poco de mi compra.

Entrando ya diciembre, me distraje con las decoraciones navideñas, el planear cómo va a ser la Navidad este 2020 (no me voy a reunir con mi familia para evitar reuniones como solidaridad a esta pandemia mundial) y estuve muy ocupada con muchos cambios en el ámbito laboral (bienes raíces).

Me olvidé del brillo labial hasta que me llega un correo electrónico al teléfono que me dice que “la orden ya fue ejecutada y el brillo sale de la fábrica en NY tal día”.

Me emocioné mucho porque yo pensaba que ese labial ya era casa perdido. Pensaba que era una estafa más del internet por andar pidiendo cosas en una página ajena a Amazon.

Era ya diciembre 15 cuando el sistema me informa que mi lipstick ha salido via FEDEX de Keasbey, NJ.

El 18 de diciembre llegó a Pataskala, OH muy temprano y en la tarde ya estaba en Indianapolis, IN.

El 19 de diciembre llegó a Queen City Texas en la noche.

El 20 de diciembre estaba ya mi brillito en Houston Texas y ese mismo día llegó hasta Horizon City, TX

El 21 de diciembre llega a Chandler, AZ muy temprano y esa noche por fin ve tierra californiana llegando a Rialto, CA.

Ayer martes 22 de diciembre, mi brillito había avanzado hacia Colton, CA, que queda a 115 millas de mi casa.

Ahhh!! Por fin vemos la luz con ese envío.

Es la 1am de hoy miércoles y estoy apenas terminando este blog porque pensaba que para esta fecha yo ya tendría en mis manos ese lipstick y se los iba a poder presumir en mis labios pintados para que ustedes me dijeran si mi compra fue buena ó no.

Pero no está, sigue en Colton, CA. Ya mejor hubiera ido yo por el pero no. Tiene que llegar hasta mi casa así como lo prometió FEDEX, y por lo cual yo pagué bastante dinero por el envío.

Ya que estoy aquí, escribiendo mis intimidades, tengo que confesarles algo.

Esta semana fuí a una tienda llamada ULTA donde venden cosméticos y que la verdad trato de no ir seguido porque soy capaz de comprar todo lo que vende allí sin que me importe lo que gaste y no estoy en condiciones de salirme de mi presupuesto pues, jejeje.

Estando en la tienda, viendo algunas cremas, ¿adivinen que ví?

Sí, el lipstick Gingersnap Matte Lip Whip. A $20. Sin tiempos de envío ni esperas de más de 3 semanas. Ya casi lo compraba pero me resistí y decidí esperar el mío. Si todo sale bien y FEDEX no falla, hoy miercoles 23 de diciembre debe de llegar a mi puerta ese lipstick paseado lleno de COVID19.

Han de decir que soy una simple con esa historia de mi brillito labial, ¿verdad? Pues sí, ¿qué importancia puede tener?

Yo lo único que puedo sacar de toda esta situación es que a veces así nos pasa en la vida con las bendiciones. Estamos esperando a que lleguen. Las pedimos con mucho tiempo de anticipación y no hay nada que hacer más que esperar a que lleguen.

Mis hijos me dijeron que lo hubiera pedido en Amazon y en 3 días lo hubiera tenido en mis manos. Ulta, la tienda lo tenía el día que yo lo hubiera querido.

Ni modo. Así las cosas. Es necesario saber esperar cuando decides tomar cierto camino. Hay planes que avanzan así como mi brillito, paso a pasito, tardando más que cualquier otra cosa.

Hay oportunidades que están más cerca de nosotros pero no las buscamos donde debemos. Siempre estamos esperando ese sueño que ya le pagamos envío y que nos tiene que llegar tarde ó temprano. Nunca nos ponemos a pensar que estamos rodeados de oportunidades de oro, de amistades que no tienen precio y de bendiciones que nos permiten tener todo lo que tenemos, sin costos de envío ni esperas largas para lograr las metas.

Es cuestión de voltear a nuestro alrededor y saberlas reconocer. Unas si vienen en tránsito. Las otras están listas para que las agarremos y las hagamos nuestras.

Esta Navidad 2020, aún con toda la magia del gran solsticio y unión de Jupiter y Saturno, hagamos que nuestro ser se abra a todas las posibilidades que la vida nos avienta. Recibamos las bendiciones que nos llegan, tomémoslas y disfrutemos cada una de las oportunidades brindadas. No por que las necesitemos sino porque nos las merecemos.

En FEDEX, UPS, Correo normal… como sea. Vienen en tránsito cosas que pedimos y cosas que son para nosotros. ¿Estás listo para recibirlas?

(Ya quiero mi brillito. Luego les platico cómo me fue).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

FELIZ NAVIDAD 2020

Out for delivery! Ya viene… 😅

Pasado pisado

Nunca le he entendido a lo de “pasado, pisado”.

¿Cómo le haces para pisar lo que ya no está pero existe?

Uno de los consejos más comunes en todos lados es “Olvida tu pasado. Ya no es. Ya no fue. El hubiera no existe”.

Entonces todos luchamos contra nuestra mente para no pensar en lo que fue, lo que no fue, lo que pudo ser. Analizamos cada SI que dijimos, cada NO… y cada cosa que no nos atrevimos a decir, hacer ó intentar.

Perfecto. Nos enfocamos en vivir en el HOY. Hasta allí todo está bien. Disfrutamos el presente que es lo que verdaderamente podemos palpar, aunque cambia cada segundo. Es lo que más fácil podemos ver transformarse en otra cosa. El presente se vuelve pasado ante nuestros propios ojos. Ahorita leyendo esto, la primer frase que leiste aquí ya pertenece a tu pasado. Así de frágil.

Por eso nos cuesta tanto trabajo concentrarnos en el presente. Porque nunca sabemos cuando es.

Puedes estar ahorita mismo hablando con amigos, planeando una reunión (cuando todos nos podamos juntar). Sí, es el presente pero estan viviendo en el futuro, cuando se puedan ver.

Y cuando se junten esos amigos hablarán muy probablemente del ‘pasado’.

Cuando nos volvamos a ver todos en reuniones familiares, de trabajo, fiestas, etc., todos hablaremos del pasado 2020 y qué tal nos fue.

Por más que queramos olvidarnos de este 2020, más difícil será olvidarlo.

La verdad no lo quiero olvidar. Por más dolor y stress que haya traído esto, tenemos que mantenerlo en nuestras mentes porque ha sido un año lleno de enseñanzas.

Al PASADO no se le pisa… mejor tenemos que RECONCILIARNOS con el.

En Facebook, en el muro de un amigo vi un comentario que me puso a pensar mucho y creo que fue lo que me inspiró a escribir acerca de esto.

“La vida te pone espejos que te muestran tu pasado”.

Si es cierto. La vida te recuerda tu pasado en todos lados. Si no estás reconciliado con tu pasado, puede ser muy difícil verte en esos espejos. Es cuando duele y cuando te pones triste.

No necesariamente son recuerdos feos. El recordar tu pasado como “la época más bonita”, “cuando todo estaba bien”, “cuando era joven y tenía la vida por delante” tambien te pone triste, melancólico y te deprimes porque quieres regresar a un lugar y tiempo que ya no es.

Este año creo que todos hemos tenido tiempo de pensar. De detenernos a ver donde estamos, de donde venimos y hacia donde vamos.

Hemos llenado el 2020 de oraciones, distracciones para no tener miedo, uniones familiares, etc. Queremos disfrutar cada segundo de esta vida, queremos atrevernos a vivir.

El tiempo no existe como lo percibimos. A veces creo que vibramos en diferentes frecuencias y que al final del día veremos que todo nuestra vida fue un suspiro, tanto entrando al mundo como saliendo del mismo.

Te invito a disfrutar cada sentimiento en el momento que pasan. Cada minuto, cada vivencia, cada enojo y cada sonrisa vivirla al máximo. Sin miedos, sin arrepentimientos.

Reconcíliate con tu pasado. Perdónate si te equivocaste y recuerda con sonrisas los momentos bonitos.

Ese pasado nos forma, nos ha llevado hasta donde estamos, nos complementa. No lo vamos a pisar ya. Es un aprendizaje. Es una montaña que hemos escalado poco a poco. Si nos hemos resbalado, al menos ya sabemos por DONDE NO. Si estamos en la cima, tambien sabemos por donde bajar por si es necesario regresar por algo. Que los espejos de la vida hacia nuestro pasado no nos tomen por sorpresa. Que nos haga sonreír esa imagen en lugar de ponernos tristes.

Cambiemos el PASADO PISADO por PASADO ABRAZADO.

¿Y el presente? Sepa cuando es.

Nos vemos el PROXIMO MIERCOLES 🙂

Las mascarillas

Las mascarillas y yo tenemos una historia tipo montaña rusa este 2020. A punto de concretar el negocio de nuestras vidas, nos confiamos de los que no debimos y con la mano en la cintura me sacaron de la jugada. Ni modo, el mundo ese tal vez no es para mi. O realmente debo de ser más mala y desconfiada.

Bueno, despues de desahogarme, quiero decirles que me estoy traumando con la contaminación que están provocando las billones de mascarillas desechables que son tiradas diariamente en todo el mundo.

No crean que me la vivo leyendo noticias negativas, sino que realmente me consta el problemón que el estar desechando mascarillas diariamente va a impactar el medio ambiente.

Es como si de una manera instantánea todo el mundo usara pañales. Miles de millones de mascarillas AL DIA. Mas aparte los guantes desechables, los platos desechables en todos lados y millones de plásticos más, todo esto sumado a la ya contaminación “regular” que hemos tenido siempre.

No les miento, en una caminata de corta distancia (cuando llevo a mi perrita Kiara a pasear en la mañana), conté 5 mascarillas tiradas en el piso.

Las junté con un palo que arranqué de un árbol y las tiré en los botes de basura donde ponemos las bolsitas con caquitas de los perritos.

Me daba cosa agarrarlas. Tanto cuidarme como para contagiarme con una mascarilla en la calle. Además son peor que tocar calzones porque están llenas de babas y mocos ajenos. Es la verdad. Más aparte pueden tener el COVID19.

Toda esta experiencia me hizo pensar mucho que a principios del 2020 comenzaba con la idea de las mascarillas para todos… y termino el año con esto de ¿cómo nos vamos a deshacer de ellas?

Obviamente me doy cuenta que muchos prefieren comprar las desechables y tirarlas. Menos bronca y menos flojera lavarlas todos los días.

Entiendo que es como decirles a las mamás “Usa pañales de tela en lugar de los Pampers”. Nadie quiere al menos que seas muy muy muy ecológica.

Tristemente vemos tambien como los animalitos del mar comienzan a sufrir las consecuencias de nuestra contaminación. Se observan fotos de las mascarillas enredadas en las patas de ellos, los guantes los asfixian, los plasticos los atraviesan.

Qué feo caso, ¿verdad?

Te has de preguntar, “¿cómo le hacemos para ayudar?”

Aquí es donde entran todos mis conocidos que están vendiendo mascarillas reusables. Necesitamos promocionarlas mas. Si les da miedo que no funcionen como las pro, encontrar la manera de insertarles un filtro biodegradable ó algo así.

Hay muchas opciones de mascarillas reusables. Las puedes lavar a mano ó echarlas a la lavadora como si fueran ropa interior. Existen en cada tienda millones de diseños modernos, telas gruesas y cómodas. Podemos usarlas en lugar de las desechables, dejando éstas nomás a todo el personal médico principalmente. Necesitamos una campaña fuerte para hacer conciencia.

Si ya de plano tienes que usar una desechable, al momento de tirarla, asegúrate de cortarle los elásticos que van en las orejas para que no se enreden en los animalitos.

No la tires en la sección de los reciclables porque puedes contaminar productos que serán usados de nuevo. Tíralas a la basura. No las dejes tiradas en la calle por ningún motivo.

Por ningún motivo las echen a la taza del baño ya que terminan en todos los océanos del mundo causando daños irreversibles a la flora y fauna marina.

En estos tiempos, no entiendo porqué no están siendo más cuidadosos con el desecho de las mascarillas. Casi creo que se deberían de tratar como artículos de alta peligrosidad como las agujas y todos los desechos tóxicos en un hospital.

Pero mientras son peras ó son manzanas, ¿cómo le podemos hacer para que no se nos inunde el mundo de esto desechable que tarda 450 años en descomponerse?

Por ahi del año 2470 las mascarillas que tiremos ahorita serán parte ya de la composta natural de nuestro mundo… ugh.

Ayúdenme a pensar qué hacer. Tal vez haya grupos ecológicos que tengan la respuesta. Mientras tanto no dejes de usar mascarillas pero por favor trata de usar las reciclables, las que puedes lavar y reusar para no darle otra carga más a nuestra Madre Naturaleza.

¡Qué cansado es cuidar el mundo cuando sólo a unos cuantos les importa! Seamos más. Si las mascarillas son necesarias por los próximos años, usemos menos desechables en casa, menos botellas de plástico, y cuidemos más todo el medio ambiente. Algo es algo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

El suelo es lava

Estaba en el parque paseando a mi perrita Kiara. Me encanta esa parte del día en la que salgo con ella a caminar. El entusiasmo que ella demuestra cuando le estoy ajustando la correa me hacen motivarme a querer salir corriendo igual que ella de mi casa hacia el aire fresco y lo tibio del sol a esas horas de la mañana.

Este día iba un poco mas tarde que de costumbre porque se me había complicado la mañana. En el parque ya estaban algunos niños pequeños con sus papás.

Me llamaba la atención un papá muy jovencito que iba con su hijo. El papá se trepaba a los columpios y jugaba con el niño.

De repente oigo que el papá le grita “The floor is lava!” (el suelo es lava).. Y el niño brincaba del piso hacia unos tubos de acero en el mismo parque evitando como fuera el tocar el suelo (pues porque se quemaba).

Jugaron tanto que se me fue la mañana viéndolos. Me quemé mi pecho porque no llevaba bloqueador y mi piel ya saben que se quema hasta con la luz de las velas.

Me puse a pensar que ese juego de “El suelo es lava” lo jugamos toda la vida de chiquitos. Era tan emocionante y tan real el actuar como si de verdad el suelo fuera lava ardiendo que nos mataría si la tocábamos. A veces cambiabamos el tema de LAVA a que había tiburones en el piso y nos encontrábamos en el mar, pero casi siempre el juego era la LAVA.

Era adrenalina cuando alguien gritaba “el tubo donde estas ya se derritió con la lava” y era brincar de donde estabas hacia otro orificio que no fuera el piso para no perder.

Los amigos te ayudaban a no caer, y había ocasiones en que morían junto contigo tratando de ayudarte. (Si, jugaba con los niños varones, jajajaja.)

Pues así, exactamente así, me siento hoy en día.

Cada que abro mis redes sociales, las noticias ó los whatsapps y leo de los nuevos contagios de COVID19 de mis conocidos, ó que se han muerto algunos papás de amigos ó que los doctores se están enfermando y muriendo siento como si del cielo alguien me gritara “EL SUELO ES LAVA”.

Literalmente siento como el suelo arde y tengo que brincar y ver si estoy a salvo. Tengo que ver los lugares que me ponen a salvo, tanto a mi como a mis seres queridos. Tambien busco que mis hijos brinquen y estén bien. Luego averiguo con mis grupos de familias y con mis amigos si todos están bien. Me tengo que asegurar que ninguno se está quemando y que todos lograron treparse a un tubo en lo alto para evitar la lava. Y tambien tengo que ofrecer mi ayuda aunque peligre.

Luego pasa el momento y el piso vuelve a ser el mismo. El zacate huele a humedad de invierno, la madera de mi cocina se siente fría bajo mis pies descalzos y la alfombra de mi recámara es suavecita otra vez.

Y es cuando vuelvo a caminar, a ponerme de pie y sigo con lo que estaba haciendo.

Es cansado jugar a esto porque no es un juego.

No estamos en un parque jugando, ni en el recreo de la primaria con los compañeros de escuela.

Nos gritan cada rato “EL SUELO ES LAVA” y se nos hunde el corazón.

Hemos perdido tanta gente. Cada una de estas almas que se han ido me pesan, me duelen aunque no las conozca en persona porque al final de cuenta fueron seres humanos como tu y como yo que tenían planes y sueños por cumplir.

Siento que cuando nos gritan que EL SUELO ES LAVA, queremos ayudar a todos a estar a salvo y los que se nos han ido es porque como humanidad hemos fallado.

Fallamos cuando salimos sin cubrebocas.

Fallamos cuando hacemos fiestas a escondidas

Fallamos cuando sabiendo del contagio en nuestras casas seguimos saliendo a lugares públicos

Fallamos cuando nos automedicamos ó aconsejamos a los demás el “que tomar” porque a una vecina de la secretaria del primo del tio de mi dentista le funcionó

Fallamos cuando nos gana el egoísmo

Fallamos cuando pensamos más en lo económico que en lo que realmente no tiene precio: La Salud.

No se si sea este blog muy negativo, pero yo lo veo como algo positivo el que les tenga la confianza de decirles como me siento realmente. Me siento ya muy cansada. Muy muy muy cansada.

Estoy con miedo, aunque se me quita a veces con oraciones, pero le tengo miedo a como un virus nos ha cambiado la vida a toda la humanidad.

Al mundo entero le gritaron ‘EL SUELO ES LAVA’ y tardamos mucho tiempo en recordar cual es el fin del juego: SOBREVIVIR.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Bendiciones contadas

Cuando uno dice que puede contar las bendiciones no es porque tenga pocas sino porque son todas importantes y llevamos un buen conteo.

En lo personal creo que soy muy bendecida aunque todos los días trato de ver que tengo mal en mi vida (nomás por hobby).

Dentro de mis bendiciones están las siguientes:

  • Mi salud, que a pesar de andar toreando el COVID19, sigo intacta y llena de vida. (Mi familia entera ha sido muy bendecida tambien)
  • La imaginación con la que nací y que nunca deja de existir. Mi mente es tan rara y especial que pocos la entienden.
  • Agradezco al cielo por rodearme de gente que me sabe leer sin juzgar. Me busca por mi y nada mas.
  • Es una bendición muy personal vivir tan cerca del Océano Pacífico. Muchos no lo saben pero ha sido una meta la mía llegar hasta donde estoy. Y eso me da las fuerzas para impulsarme a otra meta porque se que sí se puede.
  • Estoy bendecida porque vivo en el tercer piso de unos departamentos. No, no es tragedia tener que subir tantas escaleras para llegar a mi casa, sino al contrario. Cada escalera que subo y bajo mantiene en forma a mi corazón
  • Benditas redes sociales y el internet que acortan distancias
  • Ya no me importa el “qué dirán”
  • Me gusta estar sola aunque extraño muchas veces que me tomen de la mano, nomás porque si.
  • Schitts Creek
  • Mi perrita Kiara y su fidelidad me hacen sentir bendecida
  • Soy bendecida porque puedo hornear el NY cheesecake mas rico del mundo
  • Me encontré un chicle motita morado (que son muy escasos) y me recordó a una de mis personas favoritas
  • Tengo mucho trabajo y eso me hace sentir importante
  • Mi voz, que nadie calla.
  • Mis dedos, que nadie puede parar cuando los pones en un teclado
  • Benditas las botellas de vino que se abren para comenzar historias. Me siento bendecida este año por eso.
  • Soy bendecida porque estoy rodeada de amor. Si tengo enemigos, la verdad ni cuenta.

Lo que quiero decirles, de manera corta porque me imagino que andan muy apurados este día, es que soy bendecida porque tengo la oportunidad de agradecer a cada uno de ustedes lo mucho que hacen por mi todos los días.

Ha habido días en que me siento muy triste y como magia (ó bendición) algo me dicen, alguien me habla, algo leo que cambia mi manera de sentir y todo vuelve a estar lindo. Estoy segura que a muchos de ustedes les ha pasado.

Para terminar sólo quiero decirles GRACIAS por continuar en este blog. Lo mismo que me cuesta a mi escribirlo semanalmente de manera religiosa es lo que les cuesta a ustedes leerlo sin ninguna obligación mas que porque quieren saber que nuevo tengo que contarles.

Les mando un abrazo y aprovechando la semana de DAR GRACIAS, pues GRACIAS…

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Cambiante

Me despedí de Nogales, Sonora cuando tenía 11 años. Con un nudo en la garganta le dije adiós a todo lo que conocía como vida mía. A esa edad uno no sabe a dónde va ni porqué. Te suben al carro, señores ajenos empacan tus muebles y lo único que hay que hacer es tomar la mano de tu hermanita en la camioneta de tus papás y cerrar los ojos tratando de imaginar lo que Hermosillo tiene preparado para ti.

Me despedí de Hermosillo, Sonora un tiempo despues porque otra vez nos mudábamos. Lloré tanto al irme. No me quería ir. Me gustaba mucho vivir allí. Mi gente, mis primos, mis amigos. El nudo en la garganta se desataba en un llanto inconsolable. Yo no quería irme a vivir a Mexicali pero otra vez, mis papás decidían mi vida y la de mi hermana.

Me despedí de Mexicali, Baja California 16 años despues, casada ya y con una bebé de meses en medio de los dos. Mi obligación era seguir a mi esposo con mi hija. La decisión ya no era de mis padres, era en pareja. Dejar a mi madre recien viuda (cuando todos me decían que yo era la responsable de ella y de mi hermana por ser la mayor) y soltarme de la mano de mi hermana me desequilibraron de una manera inesperada. Algo me pasó y jamás tuve la terapia para resolverlo. Lloraba de miedo y angustia hacia lo desconocido. Comenzar una nueva vida totalmente lejos de todo lo que yo conocía. Ciudad Juarez/El Paso, Texas me esperaban para darle una vuelta de cabeza a toda mi vida en todos los sentidos.

Me despedí de El Paso 17 años despues, divorciada y con dos hijos adolescentes a mi lado. Mi llanto ahora era diferente. Era la primera vez en mi vida que YO SOLA decidía irme. A mis 45 años pude por fin decidir hacia donde quería ir. Era una combinación de incertidumbre, melancolía y agradecimiento a Dios por haberme permitido vivir allí y conocer a tanta gente especial. En realidad en esta parte del mundo es donde más tiempo había estado y ahora tenía que decirle adiós para emprender una nueva aventura hacia California, con una responsabilidad de lograr que mis hijos volaran y pudieran alcanzar los sueños que tal vez yo nunca pude realizar de jovencita.

No me estoy quejando de mi vida.

Al contrario.

Cada día veo que el haber vivido en tantos lugares es porque realmente estaba bendecida por la vida.

Cada casa que viví la recuerdo como si aún estuviera allí. Recuerdo el color de mis recámaras y el olor que cada una tenía al entrar por la puerta principal. Cierro los ojos y veo la decoración de todas las paredes que me vieron jugar con mi hermana. Esos patios donde siempre había invitados y las mesas que compartimos en familia.

Tantos amigos que he hecho en tantas ciudades diferentes. Amigos, amores, compañeros del trabajo, compañeros de escuela, vecinos, conocidos en cada parte que he vivido. No se porque pero muy rápido conozco a todos los de una ciudad, sin ni siquiera tratar de hacerlo.

He hecho amigos que todavía, al vernos despues de mucho tiempo, reconectamos ese cariño que nos da la melancolía de haber vivido en el pasado cosas lindas.

Hoy en día me los encuentro en diferentes lugares. Veo niños que iban conmigo en la primaria y ahora son unos exitosos empresarios. Los vagos son ahora ejemplares padres de familia. Las que eran mis “bullies” ahora me quieren mucho.

Siempre que escucho en alguna parte “¡No puede ser, es la Gina Dewar!”, me emociona voltear a ver quien es porque siempre resulta ser alguien de mi pasado que tengo mucho tiempo sin ver. El cariño sincero de gente de todos lados donde he vivido me recuerdan que algo bueno tuve que hacer para lograr quedarme en los recuerdos de todos ellos.

Cada cambio, cada despedida, cada lágrima al decir adiós me han dado la oportunidad de guardar esos recuerdos que con el solo hecho de cerrar los ojos los vuelvo a vivir.

Ese camino tan cambiante, me han hecho lo que soy hoy. Cada persona de cada ciudad ha dejado en mi recuerdos, vivencias, amor y desamor y una parte de cada de ellos en mi andar. Mi vida es una combinación de miles de personas que por casualidad ó por azares del destino se cruzaron en mi existir.

Siempre admiraba a las personas que nunca han vivido en otra ciudad mas que la que los vió nacer. Siempre quise eso para mi. Quedarme en un solo lugar y hacer mi vida allí.

Años enteros me acostaba pensando el ¿cómo hubiera sido mi vida si jamás hubiera salido de Nogales?

Mucho tiempo pensaba que yo era mala para adaptarme a los cambios hasta que un día decidí que el cambio para mi siempre era bueno. Si, me cuesta trabajo al principio, pero de volada me adapto, me integro y lo acepto.

Si me estas leyendo y estas en medio de un cambio importante en tu vida (cambio de trabajo, de ciudad, de relación), aunque parezca algo difícil, quizá sea lo mejor que hagas en tu vida.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Las Partes Obsoletas

En las noches me quedo leyendo puras tonterías en el internet. Tengo dos libros empezados que no puedo terminar porque en cuanto me pongo a leer me despierta el trancazo que me da el libro en la frente con las cabezeadas que me doy.

Entonces, mejor me pongo a leer páginas del internet que me aparecen de manera al azar.

Mientras me reía mucho con videos de TikTok, vi un artículo aparecer en la pantalla que hablaba de que el cuerpo humano está compuesto por órganos que funcionan de manera uniforme para hacer andar esta máquina tan fabulosa.

Y si, todo tiene su razón de ser. Todo funciona para que todo fluya. Y en eso leo: “Partes del cuerpo que no sirven para nada”.

Me intrigó el título del artículo.

“No puede ser”, pensaba mientras abría el archivo para leerlo.

Pues resulta que tenemos en el cuerpo 10 cosas que no sirven para nada, estan de ‘adorno’, ‘de oquis’, nada mas porque si.

  1. PLICA SEMILUNARIS (Tercer párpado). Así es muchachos y muchachas. Tenemos 3 párpados. El tercero se encuentra muy cerca del ducto lagrimal y se supone que sirve para limpiar cualquier basurita que nos quiera entrar al ojo. A lo mejor eso si sirve pero en realidad no nos quedaríamos ciegos si no lo tuvieramos.
  2. PUNTO DE DARWIN (El doblez de arriba de la oreja). Nadie sabe porque tenemos ese doblez en la parte de arriba de la oreja porque no nos sirve para nada. Sólo existe para tener mas lugares que limpiar en nuestra oreja. ¿Si ubican que parte les digo? Esa partecita que se dobla en la parte de arriba de la oreja. Totalmente obsoleta.\
  3. PELO EN EL CUERPO Pues sí, las cejas hacen que el sudor no nos llegue a los ojos. Las pestañas hacen que cualquier basurita no entre a nuestros ojos. El cabello en la cabeza puede servir para regularnos la temperatura. La barba en los hombres puede ser parte de una atracción sexual (menos las bien feas y desalineadas), pero en realidad ¿para que queremos el vello del cuerpo? Me choca la barba que últimamente me sale. Y luego me salen pelos blancos que ni puedo ver en mi espejo para sacarlso con la pinza. ¿Para qué los queremos? Pues para darle negocio a los SPAS depiladores.
  4. ORGANO VOMERONASAL. Un sensor que se encuentra en nuestra nariz y se supone que sirve para oler las fermonas. Jajajajaja. Pues a lo mejor sirve mas de lo que la ciencia quiere decirnos. Las fermonas pueden jugar un rol muy importante en la atracción y las relaciones que podamos tener. No se si de verdad exista una fuerza de atracción debido a las ‘fermonas’. Yo, en lo personal, he sentido atracción por alguien atraves de un monitor ó pantalla de celular y jamás los he olido (jajajja, me da risa escribir esto).
  5. MUELAS DEL JUICIO. Antes sólo servían para causar dolor y desalinear la quijada provocando que no pudieramos tener buena higiene bucal. Hoy en día, de acuerdo a las leyes de evolución, hasta un 35% de la población ya no le salen las muelas esas latosas. La ciencia es sabia y se adapta.
  6. MUSCULOS AURICULARES. Me acuerdo perfectamente que mi mami podía mover las orejas usando músculos. Se veía claramente como se movían y se me hacía algo fascinante. Yo lo trataba de hacer y terminaba con un dolor de cabeza indescriptible. No podía hacerlo. Mis músculos auriculares no eran tan fuertes como los de mi mamá. No sirven absolutamente para nada mas que para hacernos reír cuando encontramos a personas que pueden mover las orejas.
  7. COCCYX. Otra parte que no sirve para nada mas que para ocasionar dolor cuando te llegas a caer de ‘pompis’ en alguna parte. Según la ciencia, hubo especies humanas que tenían una cierta “cola” y con la evolución fue desapareciendo. NO me imagino a hombres y mujeres coludos.
  8. PILI ERECTOR, son unos músculos muy pequeñitos en los poros por donde salen los folículos capilares (por los poros donde salen los pelos pues). Cuando estos músculos se contraen por frío, miedo ó sensaciones, es lo que conocemos como “ponernos chinitos” ó que se nos ponga la piel “de gallina”. Tampoco sirven mucho.
  9. APENDICE. No sirve para nada en nuestra digestión. Tal vez cuando el hombre comía una dieta vegetariana el apéndice era más útil. Ahora sólo sirve para darle trabajo a los cirujanos gastroenterólogos que salvan vidas cuando las quitan antes de que se rupturen y causen daños severos en las personas.
  10. PEZONES MASCULINOS. Pues resulta que tanto hombre como mujeres comenzamos como fetos femeninos. No es hasta avanzado el embarazo cuando se define el sexo del bebé y quedan los pezones. Toda una polémica los pezones. ¿Porqué son tan vetados en la vida? Me da risa no entender que tiene de malo y porque son tan prohibidos.

En fin, me dió un cierto sentimiento de “ugh” al saber que tengo que cargar en mi cuerpo estas 10 cosas que de nada me sirven. (Bueno el 10 si me sirve pero si fuera hombre no).

Así como debemos de saber que sí nos sirve y que no nos sirve en nuestro cuerpo, tambien tenemos que identificar en la vida real que SI nos sirve y que realmente resulta OBSOLETO.

Elimina lo que te estorba, lo que no sirve, no cargues con culpas ajenas ni con lo problemas de los demás. Si una amistad te resta mas de lo que te suma, aléjate. Cambia de trabajo. Vete a otra ciudad si en la que estas no eres feliz. Termina esa relación tóxica. Porque nuestra vida no es como el cuerpo humano que no le afecta mucho cargar con lo obsoleto. En nuestra vida cargar con lo obsoleto nos detiene, nos amarra y nos evita salir adelante y llegar a las metas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂