14 Años de Mi Blog: Un viaje de Gratitud y Reflexión

Hoy celebro un logro increíble: mi blog cumple 14 años. Catorce años escribiendo, compartiendo pensamientos, explorando ideas, conectando con personas de todo el mundo. Si me lo hubieran dicho aquel día en que publiqué mi primera entrada, llena de dudas y entusiasmo, no sé si lo habría creído. Pero aquí estamos, una década y media después, y lo único que puedo sentir es gratitud.

Cuando empecé este blog, lo hice con una mezcla de curiosidad y necesidad. Quería un espacio donde pudiera expresar mis pensamientos sin filtros, donde pudiera escribir sobre los temas que me inquietaban y me apasionaban. Nunca imaginé que encontraría una comunidad tan fiel, personas que han estado aquí desde los primeros días, leyendo cada publicación, dejando comentarios, compartiendo mis escritos. Catorce años no son poca cosa. Han pasado tantas cosas en este tiempo: cambios personales, avances tecnológicos, crisis globales, momentos de inspiración y de incertidumbre. Pero algo se ha mantenido constante: este espacio, este rincón en internet donde siempre puedo volver y sentirme en casa. A lo largo de los años, el blog ha evolucionado.

Al principio, escribía sin pensar demasiado en quién me leería. Con el tiempo, fui comprendiendo la responsabilidad que conlleva tener una audiencia, por pequeña o grande que sea. Mis palabras tienen impacto, mis ideas pueden resonar en otros. Eso me ha llevado a ser más reflexiva, a escribir con mayor intención, a cuidar el contenido que comparto. Pero si algo he aprendido es que escribir no es solo compartir, sino también recibir. Gracias a este blog, he tenido la oportunidad de conocer personas maravillosas, de aprender de sus experiencias, de intercambiar ideas. Algunos de ustedes han estado aquí desde el principio, otros se han unido en el camino, pero todos han dejado huella.

No hay manera de expresar cuánta gratitud siento por cada uno de ustedes que ha dedicado un poco de su tiempo a leerme. Sé que en estos tiempos hay un sinfín de distracciones: redes sociales, noticias, plataformas de streaming, entretenimiento en todas sus formas. Y, sin embargo, siguen viniendo aquí, siguen dejando sus comentarios, siguen formando parte de esta comunidad. Cada vez que recibo un mensaje de alguien que me dice que mis palabras le hicieron reflexionar, que encontró consuelo en una publicación, que se sintió acompañado en un momento difícil, recuerdo por qué empecé a escribir. (Tambien gracias a este blog pude asociarme con las mejores personas y lanzar LA REVISTA BINACIONAL).

Este blog es un espacio de conexión, de intercambio, de crecimiento mutuo. Sé que la fidelidad en internet es algo raro. Los intereses cambian, las plataformas evolucionan, las modas van y vienen. Por eso valoro tanto que, después de 14 años, sigan aquí. No sé qué hice para merecerlo, pero lo agradezco con todo el corazón.

Mientras celebro este aniversario, no puedo evitar pensar en el estado del mundo, en cómo han cambiado las cosas desde que empecé a escribir. En especial, mi cabeza no logra entender todo lo que está pasando en Estados Unidos y en la política global. Cuando abrí este blog, el mundo parecía moverse en una dirección diferente. Había retos, por supuesto, pero también esperanza. Ahora, la incertidumbre es la norma. La política en Estados Unidos se ha vuelto un campo de batalla constante, una lucha de poder donde parece que la verdad y la ética han pasado a un segundo plano. Veo los titulares y no sé si sentirme sorprendida o resignada. Me pregunto cómo llegamos aquí. ¿Cómo un país que ha sido un referente de democracia y libertad ha terminado sumido en tal polarización? ¿Cómo es posible que la desinformación y las teorías de conspiración tengan más peso que los hechos?

Me cuesta entenderlo, y me frustra no encontrar respuestas claras. Lo que más me inquieta es que esta crisis no se limita a un solo país. Es un reflejo de una tendencia global. La política se ha convertido en un espectáculo, en una guerra de egos donde lo que menos importa es el bienestar de las personas.

Nos hemos acostumbrado a vivir en un estado de alerta constante, a recibir noticias que parecen sacadas de una película de ficción. Pero a pesar de todo, quiero seguir creyendo en el poder del diálogo, en la posibilidad de cambio. Quiero pensar que aún hay espacio para la empatía, para la construcción de puentes en lugar de muros. No sé cómo será el futuro, pero sé que escribir es una forma de resistencia, una manera de mantener viva la conversación, de no rendirse ante la indiferencia.

No sé qué nos depara el futuro, ni para el mundo ni para este blog. Pero si algo he aprendido en estos 14 años es que la escritura es un refugio, una forma de ordenar el caos, de dar sentido a lo que parece incomprensible.

Seguiré aquí mientras tenga algo que decir, mientras haya lectores dispuestos a acompañarme en este viaje. No sé si llegaremos a los 20 años, pero por ahora, celebrar 14 es un recordatorio de que las palabras tienen poder, de que la conexión humana sigue siendo lo más valioso que tenemos. Gracias por estar aquí, por leerme, por hacer de este blog un espacio vivo. Este aniversario es tanto mío como de todos ustedes. Sigamos adelante, juntos.

Un Martes Cualquiera

El día comenzó muy bonito. Fui a desayunar con mi hermana antes de que se regresara a Mexicali y luego me ayudó con unas cajas y bolsas que estaban en mi cochera, pero realmente pertenecen al almacén de uno de mis socios.

Me fui al trabajo y traigo la inquietud que vi “caquitas” de ratón en mi cochera por donde estaban esas cajas viejas que tienen revistas y papelería.

Llegué al almacén y les dije que tenía ese pendiente. Algo presentía.

Comenzamos a sacar de una de las bolsas grandes, de esas militares, los focos y luces que usamos para los podcasts. (Ya vamos a empezar a hacer podcasts más seguido).

Rafael dijo “huele medio feo esta bolsa”.

Y yo, “¡la rata!”.

En eso se le ocurre voltear la bolsa para vaciarla y pues efectivamente.

Salió corriendo una rata del tamaño de mi perrita Yorkie y la perdimos. Y también cayó al piso otra, muerta.

Le tomé foto y la mandé en el chat de la oficina. Michelle, nuestra diseñadora, me preguntó, “¿y si está muerta? Porque esas ratas usan como mecanismo de defensa hacerse las muertas”.

Pues no supe. Rafael ya la había tirado, pero en la foto se puede ver como que se le dilataron las pupilas y todavía muy fresca (recién muerta pues).

Después de medio infartarme por la rata que pasó encima de mis pies, fui a la llantera porque tengo semanas que la llanta de mi carro pierde aire. Y pues sí, traía un tornillo. La desponché.

Me fui a comprar trampas de pegamento para las ratas y las puse en mi cochera por si dejaron familia las dos ratas que me llevé al almacén.

Llegué temprano a mi casa para seguir trabajando un poco y como a las 6 de la tarde me fui con mi hija a comer algo y a las tiendas.

Comimos rico, un lugar sencillo de Chula Vista que se llama D’Lish. Pedimos pasta y pizza antes de irnos a las tiendas.

Fuimos al Trader Joes por algunas cosas que faltaban en la casa, unos vinitos y unas cervecitas para surtir el refrigeradorcito.

De allí seguimos de compras (yo tenía que comprar el regalo del intercambio de la oficina) y luego ya llegué a Walgreens por una bolsa de regalo y nos fuimos a la casa a descansar.

“Luisa, ¿me marcas?”, le dije a mi hija porque no encontraba mi celular.

Nada.

Fui al carro a ver si estaba el celular y NADA.

Entré en un modo pánico.

FIND MY IPHONE, esa aplicación es lo mejor. Nos metimos del celular de mi hija y pudimos encontrar mi teléfono en el D’LISH.

Lo dejé allí cuando cené.

Marcamos por teléfono al restaurant para decirles que me lo guardaran y nadie contestó por lo que decidimos ir por él.

Me estresé demasiado, aunque sea una tontería pero significa CONTRATIEMPO y no tengo tiempo de perder tiempo.

También me di cuenta de que, por más de tres horas, no necesité mi celular. Me sentí orgullosa de eso, jajajaja.

Llegamos al estacionamiento del restaurant, en plaza Terra Nova y el FIND MY IPHONE seguía mostrando que se encontraba en el D’LISH.

El lugar estaba oscuro ya que habían cerrado hace como dos horas.

En eso sale del lugar una de las meseras. Ella se llamaba Martha. (Ella se llamaba así).

“Hola, dejamos el celular en el restaurant.”, le dice mi hija.

“Ah si, ya se. Pero ya cerré y puse la alarma. Mejor vengan mañana a las 11am”, dijo la mesera vestida navideña con un ugly sweater y un gorro de navidad.

Y yo, “Pero ya estoy aquí. ¿No me puedes abrir y darme el celular?”, yo con cara de Ten Piedad de esta Señora cansada.

“No. Ya puse la alarma y todo. Mañana hablen a las 10:30am y a las 11 am ya pueden pasar por él”.

Ya no le alegué. Le quería decir “No quieres que te pisen lo trapeado del piso, ¿o qué?” pero mejor me fui del lugar.

Mi hija y yo incrédulas con la falta de servicio a terceros. Yo si se lo hubiera dado. Me hubiera dado gusto entregarlo porque se siente muy feo y uno se siente muy estúpido cuando pierdes algo.

Me regresé a mi casa, al menos sabiendo que en un cajón de un restaurant italiano duerme mi iphone.

El día de hoy tuve todas las emociones habidas y por haber.

Lloré temprano, me reí mucho, me asusté con la rata, me dio asco. Me dio hambre, me cansé, gasté y disfruté hacerlo.

Y entre una limonada del D’Lish y una botella de agua empezada en mi casa cuando llegué, descuidé mi celular y por varias horas juraba que estaba en mi bolsa.

No supe la falta que me hacía hasta que me di cuenta de que no estaba conmigo.

FIN DE MI RELATO. (Espero que si me lo entreguen)

Gracias por leerme. NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES. 😊

NO ES EL RIMEL

“No es el rímel”

Así me dijeron cuando me quejé de que el rímel ZAN ZUSI ya no es lo de siempre. Mi queja fue porque antes mis pestañas con ese rímel se veían espectaculares.

Sí, duraba para siempre hasta que usabas un aceite para desmaquillarte como por media hora.

Mis pestañas siempre han sido muy largas pero CERO rizadas y ese rímel era mi favorito (creo que me lo recomendaron mis primas de Hermosillo).

Cada que voy a la Dax o a Mexicali, compro rímel mexicano. Pero cuando vi que el producto cada vez es mas “chafa” lo primero que pensé es que bajaron la calidad.

Pero cuando me dijeron “no es el rímel” de manera pasiva agresiva, supe que la que cada vez está más amolada soy yo.

No sabía si reírme o llorar.

Pues sí, obviamente cada vez tengo menos colágeno.

Mis ojos han llorado más de lo debido en esta vida y por consecuencia, mis pestañas cada vez están más escasas y cansadas.

Hace unos años, estuve vendiendo un rímel llamado YOUNIQUE, me lo acaba de recordar mi amiga Elsa, pero luego hubo devaluaciones y el rímel se hizo muy caro.

Ese rímel me gustaba, pero si me daba poquita alergia el polvito.

Entonces me puse a buscar el rímel perfecto porque la verdad, como mujer que se pinta desde los 13 años, el rímel es de lo mas importante.

(Si, ya sé. Las pestañas postizas son mejor pero no puedo andar con ellas todo el día. Me tengo que rascar la córnea de pura desesperación).

Encontré tres marcas que más o menos me gustan:                      

  1. PROSA, un rímel mexicano que encuentras en todas las farmacias y tienditas de abarrotes. Me encantó la brocha porque es grande y siento que con una sola pasada quedan bonitas las pestañas. El precio es muy barato, mucho menos de $5 dólares.
  • BETTER THAN SEX, un rímel que hace mucho me recomendaron, pero no le había hecho caso hasta hace poco, en mi búsqueda. Pues sí, se llama BETTER THAN SEX, o sea, MEJOR QUE SEXO. Pues no se que decir. No se me hizo la gran cosa (el rímel) o ya no me acuerdo lo otro. Pero pues, si saca del apuro y cumple con el requisito (el rímel) pero no se si mejor que el sexo, la verdad. No es nada barato (el rímel) y lo compré en Ulta.
  • BIG by SEPHORA, un rímel que llegó a mi por casualidad porque es una muestra que le regalaron a mi hija con su cuenta de la Sephora, pero al final me lo quedé yo. Me gustó mucho mas que el BETTER THAN SEX y lo que hice fue usar la brocha del PROSA con el rímel BIG. El precio es mas caro que el PROSA, pero mucho más barato que BETTER THAN SEX. Sephora si le atinó a esto.

Total, este blog, que por cierto me disculpo por haber dejado de escribir tantas semanas (pero es que no estaba ni inspirada de lo cansada que estaba) no es para describir productos de maquillaje.

El origen de este blog es que la frase NO ES EL RIMEL me hizo reflexionar que realmente es verdad. Uno cambia en el día a día y las cosas que antes eran lo máximo tal vez ahora no lo son.

Pero uno se aferra a quedarse en el mismo lugar. Se detiene y encuentra todos los pretextos para no cambiar y no dar otro paso.

La zona de confort, aunque ya no nos satisface, se hace muy difícil de abandonar.

NO ES EL RIMEL me recuerda a la frase “NO ERES TU, SOY YO”.

Si aplicas esa frase a cada aspecto de tu vida, ¿cuán diferente sería?

Por eso te enteras de parejas que deciden separarse.

Te das cuenta de que los trabajos y los negocios son temporales.

No temas cambiar, no temas dar ese paso, no temas aventarte y no temas arriesgarte.

Teme al quedarte donde estas si no estas 100% feliz.

GRACIAS POR ESPERAR MI BLOG.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Inspiración Lunar

La luna ha sido una fuente de inspiración para los escritores, poetas y artistas a lo largo de la historia debido a su belleza, misterio y conexión con las emociones humanas. Algunos motivos por los que nos inspira a escribir mejor incluyen:

Simbología y misticismo: La luna está cargada de simbolismo. A menudo se asocia con el ciclo de la vida, la transformación y la renovación, lo que puede motivar reflexiones profundas sobre la existencia.

Atmosfera nocturna: La luz tenue de la luna crea una atmósfera calmada e introspectiva que favorece la creatividad. El silencio y la tranquilidad de la noche permiten que el escritor se conecte más fácilmente con sus pensamientos y sentimientos.

Conexión emocional: La luna también se asocia con el amor, la nostalgia y el deseo. Estos temas emocionales profundos son fuentes ricas para la inspiración literaria.

Ciclos y cambios: Los ciclos lunares pueden simbolizar los altibajos de la vida, el cambio y la renovación, temas comunes en la escritura. Los escritores a menudo se sienten atraídos por explorar estos ciclos en sus obras.

Justo ayer la veía desde la ventana de mi recamara. Hace mucho que no abría las cortinas en la noche.

Pude ver tan detallada su superficie, como si no se hiciera vieja.

La veía mientras me ponía crema en mis pies (ya se, mucha info nula) y hacía efecto la melatonina que me había tomado.

Estuve observándola, casi sin parpadear, por unos minutos. Estaba hipnotizante. Por primera vez en mucho tiempo me desconecté unos segundos de mis pensamientos.

No puedo describirles que sentí, pero había paz en mí. Me dieron ganas de escribir, desde el fondo de mi corazón, pero no podía. No sé si les ha pasado que es tanto lo que quieres expresar que al final mejor te quedas callado.

La luna fue mi confidente esa noche. Ella sabe mis miedos y sabe que pienso. Ella ve por los que quiero y extraño, porque al final del día, es la misma luna.

No sé cuándo fue la última vez que te diste el tiempo de observar el cielo. Ayer fue un privilegio porque no estaba nublado, al menos por un rato, entonces pude ver el cielo tan oscuro que parecía de mentira.

Me recordó que no me he detenido a ver las estrellas por andar corriendo, por estar viendo el suelo dejo de ver el cielo.

Estos días han estado saturados de ‘dimes y diretes’ en las redes sociales sobre la política, sobre si Trump o Harris, sobre las reformas judiciales en México, las injusticias del mundo y la Casa de los Famosos México.

Siento que de los problemas reales que uno tiene y que además cansan tanto, llegamos a “descansar” viendo nuestros teléfonos y comenzamos a absorber las broncas ajenas. Y por eso no descansamos.

Por eso disfruté la luna ese día. Porque siempre tiene noticias bonitas que le gusta compartirme.  

En Busca del Filatelista

Filatelia. Una palabra muy rara que aprendí esta semana. Nunca la había escuchado, y si sí, no le había puesto atención.

Fila (de filos que es amor) y telos (tributo), o sea el “amor al tributo” que en esta ocasión el tributo en los tiempos muy antiguos era como se le llamaba al pago de correo postal.

Entonces, la filatelia es el amor a las estampillas, su estudio y su historia.

Pero ¿por qué esa palabra esta semana?

Pues es una historia larga y complicada.

Se inundó mi closet por una fuga de un tubo de agua que pasa por el techo de este. Ya me lo arreglaron y todo, pero en el inter, tuve que sacar todo de mi closet para que lo limpiaran, lijaran, emplastaran y pintaran.

Saqué ropa que no pienso volver a ponerme porque ya no tengo 20. Cajas de zapatos que no me pongo porque el tacón mide muchos centímetros y entre otras mil cosas, salió un álbum que era de mis papás, donde había una colección increíble de estampillas postales de los años 1930-1966.

Estampillas preciosas, muy mexicanas, muy buen estado y la verdad me dio una corazonada de que tal vez valgan algo.

Pero no encuentro donde ni quien pueda ayudarme.

Un filatelista. Eso es lo que ando buscando.

Una persona honrada que de verdad me diga lo que valen o lo que no valen las estampillas que tenía guardada en cajones con mis calzones y medias.

Me puse a pensar que ojalá esta historia tenga un final feliz y que pueda hacerle la serie de Netflix donde todo este tiempo batallando para trabajar y vivir dignamente y que la fortuna más grande estaba guardada en un closet sin yo saberlo.

Me puse a ver videos sobre estampillas postales de México y su valor. Hay muy poca información sobre ellas, pero están tan bonitas. Nuevas, con la goma intacta.

De diferente valor, de diferente color y tamaño.

La mas viejita es de 1930.

No alcanzo a ver bien los detalles ni con mis lentes. Necesito una lupa.

Así es, amigos.

De bailar tubo, andar en tacones gigantes y minifalda, ahora mi ilusión es tomarme un vinito, prender la luz con la que me maquillo y ponerme a estudiar las estampillas para cuando las encuentre en algún sitio de subasta, sepa lo que valen.

No se que hacer con la colección. Estoy casi segura de que valen algo. Ya sea por nostalgia de algún coleccionista o por que solo se hicieron pocas de esa serie.

La verdad estoy en la ignorancia total.

Una sola de 2 centavos de JEFFERSON, americana, esa si vale como $200 dólares.

En fin, amigos que me leen cada semana.

Ayúdenme a encontrar a una persona honrada que sepa de esto para ver si mi hermanita y yo nos retiramos de una vez y solo trabajamos por hobby.

Les dejo algunas fotos de las estampillas hermosas (son solo algunas de las miles que tengo).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

7 MINUTOS

Los siete minutos finales al morir, a veces referidos como “la vida pasando ante tus ojos,” son un tema tanto científico como filosófico.

Aunque es difícil hablar con certeza sobre lo que sucede en esos minutos, hay varias teorías:

1. *Actividad Cerebral*: Estudios han mostrado que, en los últimos momentos antes de morir, el cerebro experimenta un aumento de actividad. Esto podría explicar por qué algunas personas informan haber visto sus vidas pasar ante sus ojos. La actividad intensa en áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la percepción podría crear estas experiencias.

2. *Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM)*: Algunas personas que han estado cerca de la muerte reportan experiencias vívidas, como túneles de luz, sensaciones de paz, o encuentros con seres queridos fallecidos. Esto podría estar relacionado con cambios en la química del cerebro debido a la falta de oxígeno o la liberación de endorfinas.

3. *Percepción del Tiempo*: En esos últimos momentos, la percepción del tiempo puede distorsionarse. Algunos científicos creen que el cerebro, al perder su funcionalidad normal, podría experimentar el tiempo de una manera diferente, haciendo que esos minutos parezcan más largos o llenos de contenido.

4. *Descomposición del Cuerpo*: Fisiológicamente, en los últimos minutos de vida, el cuerpo empieza a cerrar sus funciones. La circulación disminuye, los órganos comienzan a fallar, y el cuerpo entra en un estado de hipoxia (falta de oxígeno), lo que afecta profundamente al cerebro.

En resumen, aunque hay teorías y observaciones, la experiencia exacta de esos últimos minutos al morir sigue siendo un misterio en gran medida desconocido.

No se porque últimamente pienso mucho en esto, especialmente antes de dormirme.

Si acaso es cierto que tenemos 7 minutos para “ver pasar nuestra vida antes de morir”, me surgen mil dudas.

Yo quiero recordar solo lo bonito de mi vida pero, que si al morir, ¿mi cerebro comienza a recordar lo feo que ya olvidé?

Ah, porque quiero que sepan que tengo memoria selectiva. Platicando con mi hermana, ella recuerda perfectamente situaciones que tal vez nos pusieron tristes y en cambio yo las recuerdo como tal vez algo que me platicaron.

Pero, que si al morir ¡recuerdo todo!

Obviamente quiero en esos 7 minutos recordar las veces que me sentí feliz e invencible. No quiero acordarme de la vez que me tumbó un caballo o cuando confirmé que había muerto mi tia Norma.

No quiero que mis ultimos momentos de lucidez antes de apagarme sean recuerdos de cuando me reprobaron injustamente en conducta en la secundaria la maestra Obdulia (por estar platicando).

Tampoco quiero ver en esos minutos el momento que me di cuenta que mis amigos dejaron de quererme si a mi me iba mejor en algo.

Ni cuando me chocaron mi carro rojo. Ni de todas las muertes que cambiaron mi vida.

Quiero esos 7 minutos que esten llenos de plenitud, de agradecimiento, de satisfacción y sobretodo que esten muy libres de miedo.

Y si, esos 7 minutos estarán llenos de los rostros que mas me quisieron y los cuales yo mas quise en este mundo. Así uno puede morir llena de amor.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

EL PECADO DE ENVEJECER

“El pecado de envejecer” puede interpretarse de diferentes maneras según el contexto. Podría referirse a la percepción social de que el envejecimiento es algo negativo, indeseable o incluso vergonzoso. Esta idea se puede ver en el énfasis en la juventud y la belleza en muchas culturas, lo que genera miedo a envejecer y renuencia a abrazar el proceso natural de envejecimiento.

En un nivel más profundo, también podría sugerir una consideración filosófica o existencial de cómo las sociedades valoran o devalúan a las personas mayores, tal vez descuidando la sabiduría y la experiencia que vienen con la edad.

Sí, es pecado envejecer para muchas cosas, en especial para las mujeres.

Con el tiempo, todo es menos fresco, menos nuevo, menos ‘bonito’ y envejecer es visto como pecado. Por eso las industrias billonarias de cosméticos y tratamientos antienvejecimiento existen en todo momento.

A mí me choca envejecer, pero también me pongo a pensar en todos mis amigos que han fallecido más jóvenes que yo. Ellos hubieran querido envejecer también.

Esta semana que pasó, a un minuto de conocer a Joe Biden, presidente de Estados Unidos en la convención de UNIDOS US en Las Vegas, nos avisan que tiene COVID.

Sin dudarlo, todos supimos que era el comienzo de su final como candidato a una segunda presidencia estadounidense.

Sí, Biden no es perfecto, pero tuvo la decencia de aceptar que está viejo para seguir como candidato presidencial y decidió salir de la contienda.

Ha de ser muy difícil aceptarlo. Aunque todo te duela, te sientas mal, tu memoria se confunde, se te olviden las cosas y tus movimientos sean muy lentos, es difícil aceptar y es de aplaudirse cuando se reconoce que ya no se puede seguir.

Biden aceptó y renunció a su candidatura para dedicarse a terminar su presidencia del país.

¿Debería haber un límite de edad para los presidentes?

La idea de establecer un límite de edad para los presidentes es un tema de debate con argumentos tanto a favor como en contra. Aquí hay algunos puntos clave a considerar:

Argumentos a favor de un límite de edad:

Deterioro cognitivo: a medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de deterioro cognitivo. Un límite de edad podría ayudar a garantizar que el presidente se mantenga mentalmente alerta y capaz de manejar las demandas del cargo.

Salud física: las personas mayores pueden tener más problemas de salud, lo que podría afectar su capacidad para desempeñar los rigurosos deberes de un presidente.

Representación generacional: Los líderes más jóvenes podrían representar mejor los intereses y perspectivas de las generaciones más jóvenes, lo que podría conducir a políticas más progresistas e innovadoras.

Planificación de la sucesión: Garantizar que los presidentes se encuentren dentro de un determinado rango de edad podría ayudar a mantener la estabilidad y reducir el riesgo de incapacidad repentina o muerte en el cargo.

Ahora bien, también es importante el que un presidente no tenga límite de edad por:

Experiencia y sabiduría: los candidatos de mayor edad suelen aportar una gran experiencia y conocimientos, que pueden ser invaluables en roles de liderazgo.

Discriminación: Un límite de edad podría considerarse discriminatorio, ya que limita injustamente las oportunidades de las personas mayores basándose únicamente en su edad y no en sus capacidades.

Elección de los votantes: Imponer un límite de edad podría restringir las opciones disponibles para los votantes, quienes tal vez deseen elegir a un candidato mayor que consideren más adecuado para el puesto.

Variación individual: las personas envejecen de manera diferente y algunas personas permanecen mental y físicamente robustas hasta bien entrada la vejez. Un límite de edad no tendría en cuenta estas diferencias individuales.

Yo digo que SI debe de haber un límite máximo. Lo hay como MINIMO (35 años) la persona que quiera ser PRESIDENTE.

Si para los deportistas, las modelos, edecanes, etc. hay un tiempo determinado en el que pueden triunfar, entonces ¿Por qué no lo hacen para el puesto mas importante de un país?

No es discriminatorio. Se le puede dar un nombramiento honorario o algo así. Es mi opinión nada más.

Gracias por leerme.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

¿Qué Necesidad?

Es muy difícil ser jovencito en estas épocas. Las redes sociales son el instrumento perfecto para indicarte que es lo que NO tienes en la vida.

Yo me acuerdo de niña y de joven que solo cuando iba a las tiendas veía las cosas y se me antojaba comprarlas. Igual podía hacerlo, pero también podía comenzar a ahorrar para comprarme algo que de verdad quería.

La única manera que sabía que alguien conocido ya traía esas botas caras o la bolsa “nice” es si los veía en persona en un evento.

“¡Que padre tu bolsa! Yo ya casi tengo para la mía” Y ya.

Todos felices porque nadie nos imponía esa NECESIDAD de tener algo material.

Yo, ahora de vieja, que tengo mas criterio que antes tal vez (no se rían, si he madurado), puedo sentir lo que muchas niñas y niños jovencitos ven en las redes sociales.

Se convierte en una NECESIDAD el querer viajar. Los INFLUENCERS solo presumen 1 minuto de felicidad en donde andan y los seguidores piensan que todo el día son feliz.

No se como le hacen. Estar siempre pensando qué publicar para obtener seguidores, porque sin los seguidores, sin los “likes” dejan de ganar dinero.

Las redes sociales crean una NECESIDAD para todo y si influye en nuestra felicidad.

-“Ay, nunca viajo”

-“Necesito ese colágeno”

-“Mis cejas no están laminadas, pintadas, tatuadas, ni nada”

-“No tengo mi Apple Watch para cuidar mi salud”

-“Que padre carro eléctrico y uno pagando gasolina cara”

-“Hay un nuevo sabor de churro en Disneyland y tengo que ir a probarlo”

-“No soy chistosa como los de TikTok”

-“No duermo, necesito ese té”

-“Compraré en Shein, pero luego seré parte de la mafia de costura y abuso infantil laboral”

-“Quiero ese gel para uñas que brilla en la noche”

-“NECESITO todo”

La mejor manera de vender es hacer creer al consumidor que NECESITA lo que vendes. Los “reels” o videos en redes sociales hacen creer a uno que los milagros existen con ciertos productos. Se nos olvida que existen filtros, tiempo de producción del video, trucos que engañan, y aun así compramos.

Necesitar es una palabra muy fuerte pero ya todos la usan como si fuera cualquier cosa.

NECESITAR es un verbo que significa una carencia de algo, sentir la falta de algo que es importante.

Ese significado me pone a pensar que lo importante no es la necesidad sino definir lo que es IMPORTANTE.

La importancia de VIVIR o de SER FELIZ (temporalmente), es decir: Necesitas AGUA para vivir. Necesitar un viaje a NY para ser feliz (solo lo que dura el viaje).

Hay necesidad, pero el “para que” define la importancia de esta.

Si es difícil vivir estas épocas tecnológicas cuando eres joven. Es como una constante campaña de que eres o no eres algo o alguien por tener o no tener algo.

Antes, tan a gusto. Ser feliz era mas fácil porque la felicidad la tenías al alcance de las manos.

Hoy en día también la podemos encontrar, pero tenemos que apagar temprano ese celular y usarlo solo para lo que debe de usarse un teléfono: Hablar con personas de tu entorno.

Tu, ahorita. ¿Qué NECESITAS?

Nos vemos el próximo MIERCOLES, aunque hoy es JUEVES, pero no se subió mi archivo a tiempo.

LA NIEVE DE 30

Estoy yendo a Las Vegas seguido debido al lanzamiento de La Revista Binacional en aquellas tierras.

Ir a Vegas a trabajar es totalmente diferente a ir de vacaciones. Sin embargo, me quedé en el MGM para ir viendo el hotel porque en dos semanas me lanzo a la convención UNIDOS US, un evento de 3 días donde los latinos e hispanos que viven en Estados Unidos, se “unen” como dice el nombre para advocar y ver todo lo que ocurre en este país que pueda afectar o beneficiar a Latinos.

Por primera vez en mucho tiempo, pude darme cuenta de que la INFLACION mundial llegó a Las Vegas.

Me acuerdo perfectamente aquellos tiempos en los que andabas por la calle con tu trago en la mano, admirando las luces y a los personajes semidesnudos en la calle con letreros chistosos.

Ir a un buffet salía casi regalado y también ir a un restaurant fino donde un buen corte no salía mas del costo de una hamburguesa de comida rápida.

El alcohol te lo regalaban los casinos con el fin de que tu dinero se quedara en las maquinitas tragamonedas.

Ahora que fui el fin de semana, me quedé impactada con los precios en el STRIP. En una nevería Häagen-Dazs, compré dos conos sencillos de vainilla y fueron $27 (más 18% propina obligada).

Ya sé que me oigo bien pobre, pero es que mi cerebro no logra conectar esa lógica de pagar por dos conitos más de treinta dólares.

Fuera del Strip, como en Henderson (Green Valley), hay unos restaurants increíbles, buenos y muy elegantes, que por mucho menos de $30 pude saborear una torta de ribeye en aioli de ajo y una cerveza IPA increíble.

Obviamente no solo es Las Vegas. Esto es a nivel mundial. Salir de paseo con la familia cada vez es un lujo más difícil de obtener.

Hay inflación sobre la inflación. Y no sé cómo se va a solucionar esto. La verdad la nieve de $30 me hizo reflexionar mucho.

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en una economía durante un período de tiempo. Cuando los precios suben, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, lo que significa que cada unidad de moneda compra menos bienes y servicios que antes.

Hay varias causas de la inflación, incluyendo:

1. Demanda superior a la oferta

2. Aumento de costos

3. Y, como en ciudades turísticas, el aprovechamiento de que la gente no tiene otra opción que pagar por servicios y bienes que necesitan.

Ojalá me lea un experto en finanzas y me pueda explicar con peras y manzanas, cual será el futuro financiero del mundo.

Si se incrementan los sueldos, el consumidor asume ese aumento.

Le echan la culpa a lo caro de la gasolina a los aumentos. Pero, cuando bajan los precios, ¿ustedes creen que bajen también los precios de los productos?

Me acuerdo de que yo dije durante el 2020 que la pandemia, el encierro y el miedo a morir por un virus iba a cambiar a los seres humanos.

Nos íbamos a unir.

Nos íbamos a cuidar y proteger como planeta.

Ahora como veo todo, si cambiamos mucho. Pero no se porque siento que nos volvimos egoístas y muy ambiciosos.

Estamos gastando como si no hubiera un mañana, y luego es mañana y no sabemos qué hacer.

Ya sé, que clavada solo por el cono caro.

Pero es que, de verdad, me impactó.

Estamos en un tiempo de elecciones en Estados Unidos. En guerra en el medio oriente. Con tormentas tropicales en el caribe. Con calor infernal en los desiertos.

No le veo fin a la crisis financiera mundial. Pero, como les dije, que me explique un experto.

(Ah, y también ando muy salada. Las maquinitas no fueron mis amigas)

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

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