Lo que no se ve

Este miércoles blogguero fue inspirado por una imagen que me encontré navegando por el internet.

Se las pongo a continuación:

Desde que la ví, me puse a pensar en todas las interpretaciones que ésta me hizo hacer.

*A primera vista, esta imagen me dice que aunque aparenta estar perfecta, por dentro es un caos. Muchas veces uno se levanta, se baña (mientras llora en la regadera), se maquilla, se arregla y viste bien y sale al mundo con una sonrisa. Nadie se imagina el enredadero de hilos que hay detrás de esa sonrisa.

*Otra interpretación es que aunque las cosas parezcan buenas por fuera, por dentro son feas y malas. Hay tantas cosas malas que uno ni se imagina que pasan para que nosotros veamos algo lindo al final. Nos dejamos ir por lo que vemos y hasta despues nos enteramos que por dentro están horriblemente mal.

Un ejemplo claro son tantas marcas de ropas ‘finas’ confeccionadas por niños en estado de esclavitud moderna en países pobres.

*La tercera interpretación es la de que las cosas no son como aparentan. Es decir, ¿cuántas veces no has dicho “wow, que lindo matrimonio; qué padre su empresa; qué suave su negocio?” Muchas veces no nos damos cuenta que esas personas se agarran de todos lados para que sus proyectos salgan. Se ‘anudan’ de hilos más fuertes y hacen lo posible para que sus sueños sigan y se salven, sea lo que sea. No vemos lo que les ha costado, los sacrificios que han hecho para lograrlo ni las veces que han fallado en otras cosas.

Me ha puesto a pensar mucho la foto esta porque creo que realmente me recordó a mi persona.

No me refiero a que soy ‘bonita’ y por dentro fea (bueno, a lo mejor si tengo mis enemigos, jeje), sino que últimamente me han dicho gente de diferentes círculos sociales “Ay, Gina. ¿Cómo le haces para hacer tantas cosas?”

La verdad no entendía.

Pero tienen razón. Tengo el último mes levantándome muy tempranito y acostándome muy noche todos los días. Estoy trabajando en un proyecto nuevo que despues les voy a platicar con más detalles.

Casi no estoy en mi casa porque todo el día estoy en la oficina ó visitando clientes ó echando a volar esta imaginación que Dios me dió (y que yo se que es uno de mis talentos fuertes).

Ahora entiendo lo que dicen. Soy un conjunto de nudos y ataduras por dentro, en privado, que nadie ve ni se entera y presento mi mejor cara al mundo.

Pero también les puedo decir que hace años que no me sentía tan segura profesionalmente hablando. Hace mucho que no me daba esa oportunidad en su totalidad.

Me levanto feliz de ir a trabajar en mis nuevos proyectos. Me motiva todo lo que estoy viviendo y sobre todo de lo que estoy aprendiendo de tanta gente que está creyendo en mí. Son esos nudos que me mantienen firme y entera para todo lo que sigue.

Estoy muy feliz porque hace mucho que no me dedicaba 100% a mi vida profesional. Y ahorita, mientras puedo, lo estoy haciendo.

Ahora me toca a mí. Tengo todos esos hilos deteniendo mi caminar.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Hace 5 años

Esta semana cumplimos 5 años en San Diego. Cinco.

Los mismos que tengo sin regresar a El Paso. ¿En qué momento se convirtieron en meses los días y en años los meses?

Han cambiado tantas cosas. He cambiado tanto yo.

Recuerdo perfecto que estaba en la recámara de lo que fué mi casa. Me estaba peleando con una cinta adhesiva de esas gruesas para cartón. Eran las últimas cajas que empacaba. Todo lo demás ya estaba guardado.

Estaba sola porque mis hijos se habían ido ese día. Curiosamente ningún conocido pudo ir a ayudarme aunque la verdad no quería molestar a nadie.

Me seguía peleando con ese “tape”, el rollo de cinta adhesiva. No encontraba donde estaba la orilla para cortarlo. Por fin la encontraba y al irla jalando, se iba rompiendo mal, en pedacitos sin irse de un jalón.

No se si era agotamiento físico ó mental pero precisamente eso, el no poder cortar el pedazo de cinta, hizo que me tirara al suelo a llorar desconsoladamente. Algo tan simple pudo romper con esa fuerza que según yo tenía.

Se oye exagerado eso de tirarme pero mi recámara ya no tenía cama ni sillones. Sólo estaban esas últimas cajas.

Lloré mucho en aquel piso frío de madera. Lloré quizá todo lo que no lloré en mucho tiempo. Aproveché que nadie me veía, nadie me podía decir nada (porque a veces hasta las palabras de consuelo ó de ánimo no las quieres escuchar. Necesitas llorar).

Comenzó a invadirme el miedo, la duda, los cuestionamientos a mi persona, a mis decisiones. Me juzgué entera en ese momento. “No voy a poder”. Me lo repetía una y otra vez.

Me daba miedo dejar 18 años de vida. Familia y amigos que se convirtieron en familia. Trabajo y escuelas de mis hijos. Dejaba un cielo muy bonito. De repente todo se oscurecía y lo que yo tanto había planeado lograr me estaba aterrando ahora que lo estaba realizando.

Los primeros 12 meses fueron muy difíciles. Me costó mucho (anímicamente hablando). Me costó trabajo perdonarme tal vez. Me sentía culpable de cierta manera de modificar la vida de mis hijos.

Ya tengo 5 años en San Diego. ¿Qué si ya se me quitó el miedo? No. Siempre tengo miedo. Pero he aprendido a no hacerle mucho caso porque el miedo es muy mentiroso.

Se me ha quitado un poco el miedo cuando veo lo que he avanzado emocionalmente. Se me ha quitado un poco cuando mis hijos me dicen que es lo mejor que hemos hecho (irnos a San Diego por todas las oportunidades que tienen aquí). Se me ha quitado un poco el miedo cuando me doy cuenta que me es menos difícil ya irme de lugares y de personas con la seguridad de que no pasa nada.

En estos 5 años he aprendido a soltar, a no tomar todo tan personal, a no juzgarme tanto porque veo el avance.

Hace 5 años que vivo en la ciudad que siempre quise vivir. Mucha gente me dijo que no la iba a hacer, que era muy difícil, que mejor me fuera a donde todos me conocen, a una ciudad menos cara, que no, que jamás, que era una atrevida.

Pues sí, me atreví hace 5 años.

No ha sido fácil pero me siento muy orgullosa de que ahi la llevo. (Y sí, a cada rato lloro, me da miedo, me estreso.. pero solo un ratito porque en cada momento he sentido que Dios no me ha abandonado, aunque a veces mis decisiones no hayan sido pensando en mis creencias religiosas).

Tengo 5 años en San Diego y quiero morirme aquí…. pero en muchos años más…

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Había Una Vez…

Había una vez una niña de unos 11 años que vivía en El Paso, Texas y platicaba con su mamá.

Ella le decía: “Mami, quiero estudiar en UCLA”.

La mamá sentía que su corazón se apachurraba. No era porque se iría lejos sino porque el pendiente era ¿cómo le va a hacer?

Esa niña era Luisa Fernanda y la mamá era yo.

La primera vez que supe que ella quería ir a esa escuela, como madre me preocupaba porque se me hacía algo tan difícil de lograr.

Vivíamos en Texas, es decir, “out-of-state”. El porcentaje de aceptación es muy bajo porque aplican miles de aspirantes. El costo de un año de colegiatura eran el doble si eras de fuera de California. Y aún siendo residente de California significaba mucho dinero.

Este es el costo 2022/2023 (pago anual) en UCLA :

www.ucla.edu

El tiempo pasaba y mis hijos iban creciendo. Luisa Fernanda se iba interesando por el lado político debido a que desde muy pequeña quiere luchar por los derechos de las minorías, especialmente en Estados Unidos donde se ve la discriminación por la diversidad de grupos que lo constituyen. Tambien su familia paterna siempre estuvo en la ‘grilla’ política y eso la inspiraba.

Decisiones personales y familiares nos hicieron irnos hacia San Diego, California y por primera vez sentí que estaba un poco más cerca mi hija de su escuela favorita.

Ella llegó a California en el último año de preparatoria (high school) y debido a eso, todo su curriculum escolar era un relajo. Le sobraban algunos créditos y le faltaban otros. Cuando se llega el momento de aplicar a las universidades, la que la acepta es San Francisco State University (SFSU).

La rechaza y yo no entiendo porqué. Me acuerdo que me preocupaba mucho y le decía “¿Y entonces qué vas a hacer?”

Pero ella tenía su plan. Ella sin decir mucho investigaba y buscaba alternativas. Ella no descansaba.

“Mami, me voy a inscribir a San Diego Mesa College porque allí tienen un programa de transfers a UC muy bueno”.

Yo, en mi total ignorancia sobre universidades en Estados Unidos, no pude hacer más que confiar en ella.

Fuí aprendiendo junto con ella. Se metió de lleno a clases y actividades extra-curriculares. Llevarla hasta allá era el precio a pagar pero, como a todo, uno se acostumbra y lo hace rutina.

Se llegaba la hora de llenar las solicitudes y hacer los ensayos para que alguna UC la aceptara. Me tocó leer lo que escribía y me acuerdo que me impresioné con el talento que tiene para redactar temas tan difíciles como lo es la política.

Pasó el tiempo y comenzaron a llegar las cartas de aceptación de todas las UC que aplicó. UC Berkeley, Santa Barbara, Irvine, San Diego y su escuela de sueño UCLA.

Había una vez una niña que soñó, nunca se dió por vencida, luchó, sobrevivió pandemias, buscó las herramientas económicas y logró su sueño.

El pasado 12 de junio del 2022, a las 9am en el campus de UCLA y rodeada de su familia, aquella niña se graduó de Bachelor in Political Science, con honores CUM LAUDE de la escuela universitaria pública con ranking #1 en Estados Unidos.

Desde las gradas la ví cumplir lo que de muy niña quiso hacer. Fue justo allí que me dió la gran lección de no dejarte vencer, aunque todo esté en tu contra, porque luchando y a veces llorando, los sueños se cumplen.

Estoy segura que me seguirá sorprendiendo (y enseñando). Yo me encargo de escribir de nuevo un “había una vez, la continuación”..

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Eres Desconfiada

Mariana Eres se encontraba sentada en un sillón azúl frente a su doctor, el psiquiatra que le daba su terapia semanal.

“¿Porqué no puedo fumar aquí, Joaquín?”, le decía al doctor, que lo tuteaba porque eran amigos desde la primaria.

“Mariana, tu sabes que estamos en zona “cero humo” por mis otros pacientes. Y además, es malo para ti y lo sabes. Pero no vamos a gastar esta hora con mis consejos de amigo del porqué debes dejar el cigarro. Mejor sigue con lo que me platicabas la semana pasada”.

Joaquín, el doctor, se sentaba frente a ella en una silla negra, de esas que giran un poco pero no logran a dar toda la vuelta.

“No me acuerdo que te estaba diciendo”, le dice Mariana.

“No, Mariana. No vas a cambiar el tema. Platícame un poco de cómo ha estado tu semana. ¿Los hijos? ¿El galán?”. Mariana sentía la mirada del doctor muy intrigante.

A veces era difícil que un amigo la tratara psiquiátricamente, pero tambien era el único que podía pagar en abonos.

“Ay, Joaquín, pues nada. Todo está bien. No ha pasado nada esta semana fuera de la rutina, que por cierto ya me tiene harta. Mi ex sigue con su secretaria. Sigue llevándola cuando sale con mis hijos pero la verdad ya no me importa. Los niños bien, todo en la escuela está normal. Y mi galán, pues allí anda. Hace su luchita”. Mariana sonreía pero en un momento se volvía a poner triste.

Joaquín observaba como Mariana movía una de sus manos y se ponía a peinar con sus dedos sus cabellos largos. Era muy bonita aunque para el doctor ella era sólo una amiga, casi hermana.

“A ver Mariana. Tu galán. ¿Qué pasa?”.

Joaquín sabía que el regreso de la ansiedad de Mariana se debía al nuevo galán.

“No sé. Es buen hombre. Trabajador. Me respeta, me apoya, se ve que me quiere. Hace todo lo posible porque yo esté bien, tranquila. No entiendo Joaquín. Me gusta y me estoy encariñando pero me estoy muriendo de miedo”.

Mariana se mordía un labio para no llorar.

“¿Miedo?” Joaquín quería entenderlo.

“Joaquín, ¡por Dios! Como si no conocieras la suerte que tengo con los hombres. Mi galán es demasiado bueno para ser verdad. A veces se va todo el día y no se nada de él. No me contesta. Me dice que está trabajando y le creo pero una parte de mí lo imagina besando a otra, hablando con otra, enamorando a otra. Joaquín, he perdido la capacidad de volver a confiar en alguien que me pueda querer de verdad”.

Mariana suspiraba. No quería soltarse llorando frente a Joaquín porque luego tardaría en recuperar la voz para seguir platicando.

“Mariana. Tú has manejado bien la infidelidad de tu ex. Lo perdonaste pero decidiste alejarte. No le sigas dando el poder a ese hombre de dictar qué pase con tus nuevas relaciones. Ya sabes que no fue tu culpa. Ya sabes que al final terminaron como amigos. Ya debes de saber que no todos tus galanes harán lo mismo. Yo mismo los traté a ambos y creo que terminaron todo bien, en lo que cabe”.

Joaquín se desesperaba y eso iba en contra de su ética como profesional en la materia.

Mariana se sentaba derecha y sacaba una kleenex de su bolso. Limpiaba sus ojos viendo como el maquillaje se le comenzaba a escurrir. No decía nada. Era un silencio que se respetaba en aquel cuarto frío pero cómodo.

El tiempo pasaba y el silencio seguía. Minutos y minutos.

“Mariana, el tiempo ya se está terminando y tengo otro paciente. ¿Hay algo más que quieras decirme antes de irte?”.

“Sí. No. Bueno sí. Joaquín. Yo no he sanado la infidelidad. No la supero y no la entiendo. Cierro los ojos y lloro. Me duele. Y no. No he sanado porque nunca entenderé que pasó”..

Mariana se comenzaba a alistar para salirse de la sesión.

“Mariana, si quieres podemos agendar una cita más con tu ex para cerrar de nuevo ese ciclo. No lo veo difícil puesto que lo ves seguido y lo ves con su secretaria”.

Joaquín buscaba agendarlo en su calendario electrónico.

“Joaquín. No me has entendido porque nunca lo he dicho. Mi ex no me partió el alma. El que me destrozó e hizo insegura y desconfiada fue mi amante. Ese loco amor que nadie tiene porqué saber que existió. Ese amor que me bajó el cielo cuando lo necesité pero que tambien me hizo llorar como nadie más lo hizo. Joaquín, a mi me hizo desconfiada mi amante y no mi ex-esposo”.

Joaquín, se levanta y le abre la puerta de su consultorio.

“Sra. Eres, nos vemos la próxima semana”.

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Tenía mucho tiempo que no contaba cuentos de Mariana Eres.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Los Swipes

Ayer me arranqué a Los Angeles por mi hija ya que era su último día en UCLA (decidió presentar sus finales desde la casa).

Despues de ir a la oficina un rato, a medio día me fuí sola por ella disfrutando como siempre la hermosa carretera pegada al mar.

Venía pensando tantas cosas al mismo tiempo que ni siquiera me importaron los tramos de tráfico atorado por el 405.

Pensaba en lo bendecida que me hicieron sentir todos mis conocidos con las felicitaciones de mi cumpleaños el pasado lúnes 30 de mayo. Pensaba tambien en los nuevos proyectos y en los cambios tan agigantados e inesperados que la vida me está provocando hacer. Pensaba que me sentía positiva y satisfecha con muchas cosas que vienen.

Llegué a las meras 4:00pm al estacionamiento de UCLA, el más cercano al depa donde vivió mi hija los últimos meses y me encontré con ella en el campus más bonito que he visto (hablando de Universidades).

La ví nerviosa y un poco sentimiental ya que se acababa su sueño… ó más bien, cumplía en su totalidad su sueño de estudiar en UCLA desde que tenía 10 años.

Nos fuimos a su cuarto y dejamos todo listo para nomás subirlo al carro y ya. Bajamos a cenar algo y me dice mi hija, “Mamá, me quedan 50 “swipes” de mi tarjeta”.

Para que me entiendan, cada “swipe” en su tarjeta de estudiante equivale a una comida, una bebida, etc.

Esos swipes fueron “pre-pagados” cuando comenzó el semestre y nunca pensé que no se los iba a acabar. El dinero de toda esa comida no se regresa.

“A comer mucho para gastarnos mas swipes”, me sugería Luisa Fernanda.

“Pues sí, a comer lo más que podamos”, le dije mientras me reía.

Me acordé del Joey de FRIENDS, cuando se come todo lo que estaba en el refrigerador porque éste se descompuso y así no se echaba a perder la comida.

Pedimos ensaladas, unas sodas, postres, sandwiches, papitas y todavía nos quedaban 43 swipes.

“¿No podemos comprar cosas y nos las llevamos a San Diego?”, le decía, dejando aflorar mi genética.

Después capté que no tenía caso el quererme acabar esos swipes. Resignada le dije a Luisa Fernanda, “Ay, ya. Ni al caso. Ni modo, se pierde ese dinero y ya. Total, ni que estuvieramos esperando ese dinero para algo”.

43 swipes. Swipe en español significa “deslizar”, como con una tarjeta de crédito, en este caso, la tarjeta de estudiante que contiene la cinta magnética para abrir puertas y comprar todo.

Ibamos hacia el carro cuando nos topamos un letrero en una mesa con unas muchachitas estudiantes de la universidad.

Yo casi grité al leerlo.

Era una mesa donde dos muchachas te ayudaban a donar tus swipes a una causa que me pareció increíble.

Todos los swipes que dones se van a un ‘banco’ para despues repartir entre alumnos que por cuestiones financieras no pueden comprar los paquetes de comidas ó swipes.

“SWIPE OUT HUNGER”, que significa “Arrasa/elimina el hambre”, es un programa que tienen muchas universidades en Estados Unidos y se dedican a eso que les platico.

http://www.swipehunger.org

Los ‘swipes’ de Luisa Fda expiran ya la próxima semana pero si los donaba, se van hacia un almacen ó banco de swipes.

Donó 40 swipes y la verdad me sentí super bien que lo haya hecho. Me quedé satisfecha de que ese dinero que ya se había invertido en ella pueda extenderse hacia otros niños que con muchos sacrificios pueden estar estudiando allí en UCLA, de las escuelas más lindas que he conocido.

No sabemos cuando nosotros podremos necesitar de ese tipo de ayuda y el chiste de todo esto es que si te sobra, dónalo. Tal vez a la otra sea un hijo, sobrino, amigo el que gracias a eso pueda comer.

“¿Y los 3 swipes que te quedaron?”, le pregunté a Luisa Fernanda.

“No sé, a lo mejor se nos antoja un café ya para salir de aquí y ya con eso hacemos el último swipe”.

UCLA llega a su fin para mi hija. (Al menos por ahora, ya que trae otros planes y me emociona ver qué sigue con ella, porque estoy aprendiendo tambien). Despues les platico de la graduación el próximo 10 – 12 de junio.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

10 días

Cuando era niña y estaba en la primaria católica con las monjas, recuerdo que nos explicaron como en 1582, tuvo que haber un cambio en el calendario porque se adaptó el Gregoriano y se eliminó el Juliano.

No me acordaba de esto pero viendo TikTok, el vicio más fuerte que tengo, me hicieron recordarlo. Ví el calendario de mi teléfono y me fui hasta el año de 1582, al mes de Octubre y sí, efectivamente se desaparecen los días del 5 al 14.

El Papa Gregorio XIII nos debe 10 días. Y ahorita me encantaría cobrarlos.

10 días equivalen a 240 horas adicionales que desaparecieron unos cuantos mandatarios de la iglesia en aquellos tiempos. Así nomás dijeron “Pues nos los brincamos” y ya como que no pasa nada.

Me pregunto ahora lo siguiente:

¿Entonces todos los que se rigen de los horóscopos y cartas astrales están errados por 10 días? Es muy curioso cómo todo puede ser algo manipulado.

Entonces, realmente yo no nací un 30 de mayo, sino que si no hubieran quitado esos días, mi cumpleaños real sería el 20 de mayo .

Ahorita yo quisiera esos 10 días adicionales.

Tal vez el asesino de la escuela de Uvalde, Texas hubiera tenido más tiempo para pensar lo que hizo.

10 días es mucho. Pasan muchas cosas en ese tiempo.

Existen cambios de climas considerables.

Es el total de días que uno puede ponerse en cuarentena para sanar de un virus

Es lo que vive una mosca de frutas.

Ahora que he vuelto a ver el calendario en el mes de Octubre de 1582, siento como que todo lo que nos dicen y explican es mentira.

¡Qué manipulables somos los seres humanos!

Lo mismo pasa con el cambio de horario en otoño y en invierno. Manipulamos los relojes del mundo para ahorrar energía y tener más luz. No es tan grave como lo que hizo el Papa en 1582 porque esa hora se recupera en primavera.

Vivimos en un mundo de manipulación, sobre todo ahora con tanta red social que presiona a que todos pensemos que la felicidad es una cosa que se puede publicar para que entonces tome el valor y la certeza de que existe.

La numerología es totalmente diferente si le poneos esos días a todas las fechas importantes. Entonces ya no voy a creer en nada de eso. No lo avala nada comprobable y eso no me gusta.

Borraron en 12 de octubre, fecha importante que maracaría el descubrimiento de America. ¿No se festejó el Día de la Raza entonces? Ya se había descubierto. ¿Le quitaron a la Niña, la Pinta y la Sta. María su festejo?

¿Porqué Octubre? Porque no interfería en ninguna fiesta católica y dijeron “de una vez”.

Imagínense en estos tiempos tratar de borrar diez días de la vida. Las computadoras se colapsarían, los eventos para esos días quedarían en el limbo y sería realmente 10 días menos para ahorrar para Navidad, entregar una tarea, bajar unos kilos y pagar la renta.

¿Cuántos niños se quedaron sin cumpleaños esos días?

Yo cada vez comprendo menos el mundo (cuando todo mundo me dijo que con la edad me iba a hacer más sabia).

Lo que estoy pensando es que tal vez me compre un calendario Azteca y aprenda a interpretarlo. A lo mejor me organizo mejor con los tiempos de los nativos de mi tierra, que se basaron en la naturaleza para contar los días.

¿Tú qué piensas?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

La Fórmula

Andaba en la VONS, comprando un mandadito para mi casa. Lo básico, café, huevo, ensaladas de esas en paquete, pan, queso, carne (porque es la mejor la de allí), unos vinitos y jabón para lavar los platos.

En frente de mi estaba una señora con una carreta llena de mandado. Me gusta ver lo que llevan y hace algunos años escribí el blog ” https://ginadewar.com/2011/05/25/dime-que-compras-y/ ” … por lo mismo.

En esta ocasión, la situación era diferente. La señora tenía cara de cansancio y más con los niños gritando y echando chocolates y chicles al carrito.

Comienza el pitido “pi, pi, pi, pi” cada que pasaba la cajera el artículo por el escáner. En eso llega el turno de escanear un bote grande de fórmula Enfamil para bebés. No pasaba. No sabía la cajera si era porque no lo leía ó que.

Para mi suerte prenden el foco rojo la cajera para llamar al supervisor de cajas a auxiliarla. Yo, como casi no soy metiche, me acerqué para escuchar mejor.

“No pasa este artículo. Ya lo busqué manualmente y no sale nada”, le explicaba la cajera al supervisor.

La señora tenía cara de angustia, de miedo, esperando respuesta de los de VONS.

“Ese artículo no se puede vender. Está restringido, en “recall”, hasta nuevo aviso”, explicaba el supervisor.

Yo, sin que nadie me metiera a la plática, pensé en voz alta, “¿Pero porqué? ¿qué tiene la fórmula de bebé?”

Como pudieron me explicaron que hacía unas semanas había salido contaminada la fórmula para bebés con una bacteria que había matado a 4 en diferentes partes del país. Ahora estaban los supermercados escondiendo la fórmula y racionándola para que la gente no comprara con pánico como con el papel del baño en el 2020.

La bacteria es Cronobacter y causa en los infantes (menores de 12 meses) un tipo de meningitis y si se complica, la muerte.

La señora se fue con sus hijos, su mandado y una cara de preocupación que nunca voy a olvidar.

Me puse en lugar de todos aquellos padres de familia que tienen bebés. Ahora en Estados Unidos hay una escasez enorme de fórmula (en polvo) para bebé. No hay como alimentarlos ya que solo hay unos pocos días despues de dar a luz para que se prenda la lactancia materna. Muchas mamás ya no pueden lactar.

Otros bebés necesitan fórmulas especiales por problemas digestivos y hoy en día es muy difícil encontrar.

Estan encontrando fórmula en linea, las que pueden comprar con tarjetas de crédito, a precios muy elevados, casi 500% más caro.

¿Cómo es posible que el país más disque wow del mundo no pueda alimentar a sus bebés?

Surgieron las miles de conspiraciones acerca del porqué estaba pasando esto. Tal vez era una manera de controlar la población. O a lo mejor era para avalar el aborto diciendo que no hay como alimentar a los infantes. Que si es culpa de Biden, que si es culpa de Trump. A Biden lo acusan de mandar fórmula a los niños indocumentados y a Trump de truncar los tratados comerciales que no permiten pedir leche NAN (por ejemplo) a México sin tarifas caras, además de todas las trabas que pone la FDA (Administración de alimentos y drogas).

Otra teoría es que, al mismo tiempo que se escaseó la fórmula, Bill Gates anuncia una nueva “leche materna” para bebés creada por sus propias compañías. No hay pruebas para acusarlo pero pues los que traen todas esas teorías de conspiraciones no lo dejan en paz.

Sea lo que sea, da miedo tener bebés en estos tiempos. Yo si soy testigo de que hay artículos que se están escaseando pero no me pasa nada cambiar de marca ó de tipo de aderezo (por ejemplo), a tener que alimentar a un bebé con ¿ahora qué? ¿Leche de vaca? ¿Leche de soya? ¿Y las alergias? ¿Cómo se si se estan vitaminando?

Tal vez la receta de mi abuela: Leche de clavel, miel Karo y poca avena… (al menos eso me decía), que ahora en día va en contra de todos los nutriólgos los ayudaría a crecer como los niños de antes. Jajajaja.

No queda más que estar pendientes de cómo va a terminar todo esto. Da miedo si acaso son los altos mandos y millonarios los que están jugando con cosas así.

Nos hemos vuelto frágiles a las decisiones de unos cuantos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Los 500 de 50

El blog de esta semana no podía ser de otra cosa que no fuera la fiesta espectacular que tuvimos el sábado pasado en la Plaza Calafia.

Hace un año exactamente, mi teléfono se saturaba de llamadas perdidas, de recaditos por messenger y mensajes. Era el Rury Medina, un amigo de la secundaria pero con el que había coincidido poco durante mi vida hasta que nos reencontramos en la boda de nuestra amiga Laurelena.

“¡Qué miedo! ¿Porque la insistencia?”, pensaba cuando veía los mensajes de Rury. Pensé que a lo mejor quería invertir en una casa en San Diego y le marqué.

Para no hacerles el cuento largo, me invitaba a formar parte de los organizadores de una fiesta masiva de personas de la generación porque estamos a punto de ó acaban de cumplir los 50 años.

Me dijo que dentro de los organizadores estaban tambien Laura Tristan, Chucho Romo y Marco Mendoza (+) , quien durante la organización se nos murió por complicaciones de Covid.

Inmediatamente comenzamos a platicar todos en un grupo de Whatsapp y la planeación comenzó. Definir fecha, definir concepto, definir lugar.

Se alegaba el ¿dónde? y el ¿cuándo? y coincidimos que nos podíamos aventar la fiesta en la Plaza Calafia (aún arriesgados de que cambiaran los protocolos de seguridad por la pandemia) y tenía que ser en mayo para que no hiciera tanto calor y no fuera a finales de año para que los de 1971 se sintieran aún festejados.

La idea original era muy buena. 50 cumpleañeros, cada uno tendría una mesa de 10 personas y en total seríamos 500. Era el mismo patrón que se sigue en los bailes de debutantes ó de graduaciones donde todos los gastos se dividen por mesa.

Escoger la comida, escoger la música, el grupo, el dj, la barra libre y la decoración. Los permisos de alcoholes, de la plaza por parte del municipio, y encajar el cuchillo en el zacate para que tuvieramos un clima perfecto.

Jaime Carbó, uno de los cincuentones y artista muy famoso, nos diseñó la invitación donde estaba la Plaza Calafia con los monos de moda simbolizando a los cumpleañeros.

¿A quién invitaríamos? ¿El costo? Los pendientes se iban sumando pero la emoción nos hacía seguir adelante. En el trayecto nuestro 5to fantástico (Marco Mendoza) organizador se nos enferma de Covid y muere el 29 de octubre del 2021. Fue un golpe horrible a todos como generación y en especial para nuestro Rury, capitán de todo este pachangón.

Una semana despues, se nos va de este mundo Alejandro Gudiño, el 3 de noviembre de 2021. Otro golpe duro en especial para nuestro Chucho Romo.

Dejamos de planear y de seguir adelante por luto, respeto y porque venían las fechas decembrinas.

Ya teníamos un grupo en Facebook llamado “50 de 50”. Las preguntas comenzaban y en enero supimos que ya era hora de comenzar a platicarles mas a todos acerca de la fiesta.

Se decidió la cantidad de $1000 pesos por persona para tener un presupuesto de medio millón de pesos para el party. Yo, como buena administradora y conocedora de costos, me preocupaba la cifra porque la creía baja para todo lo que se pensaba hacer.

La Laura y el Chucho pensaban igual pero nuestro Rury siempre nos decía “ustedes no se preocupen”, y le hacíamos caso.

Se lanza en febrero el primer aviso en el grupo de como sería la dinámica. No se en que momento el party se salió de control y en lugar de ser un festejado por mesa, eran 10 festejados por mesa.

El party de “50 de 50” se convirtió en el party de “500 de 50” y creo que fue lo mejor que pudo pasarnos.

La venta de mesas comenzaba, los proveedores comenzaban a pedir los adelantos y los depósitos y cuando menos lo pensamos se nos llegó el 7 de mayo del 2022.

Debo de confesarles que ese día me sentía especial. Como si fuera la protagonista de algo que simplemente soñaba que pasara.

Ver a la gente llegar super puntual (primer síntoma de los cincuentones jajaja) con una sonrisota me contagiaban.

Llegaban con hieleras, botanas, sin hijos ni padres, solo generación X como si fuera todavía 1989.

Unos llegaban elegantísimos, otros deportivos, otros en chanclas pero todos con esa sonrisota de oreja a oreja.

Lo más escuchado esa noche fue “¡Eeeey, qué gustazo verte en persona!” y los muchachos se saludaban con el “¡Quiubo cabrón, qué gustoooo!”… además de que nos decían a los organizadores “¡qué padre fiesta!”

Los tacos rindieron y estaban delicosos (dicen, porque no los probé). Las paletas de hielo en el carrito, las botanas de cada mesa y los meseros que no pararon en todas las horas hicieron de la fiesta algo espectacular.

Tuvimos la dicha de que Tuti Gracia nos grabara un cover de la canción FOREVER YOUNG para el video que ibamos a transmitir (fotos de recuerdos de nuestra juventud), fotos de los amigos que se nos adelantaron y además pudimos agregar un audio y video de nuestro Alex Gudiño festejando a Victor Aldrete pero la felicitación parecía hecha para todos nosotros.

El grupo NO-C comenzaba la fiesta con música en vivo, con un talento inigualable de hacer covers casi idénticos a los grupos originales. La combinación de voces y sonidos así con el playlist excelente nos amenizaron hasta la madrugada.

Nuestro DJ Fausto Barrios nos transportó a los 80s con sus videos y música seleccionada especialmente para nosotros.

Nos desconectamos todos, por unas horas, de nuestra realidad. Ese día fuimos aquellos jóvenes llenos de sueños y planes. Fuimos otra vez aquellos niños que se creían adultos y que se morían por ser grandes.

Bailamos, nos abrazamos y quizá hasta lloramos de emoción de haber podido estar allí esa noche, después de tantos años, después de una pandemia que nos llenó de miedo, después de tantas cosas, pudimos reunirnos y festejar no sólo cumplir los 50 juntos, sino celebramos el simple hecho de estar vivos.

Quiero agradecer a Laura Tristán su chispa, su manera de ver la vida, su inteligencia tan única y su manera de hacernos reír durante todo este año de planeación. Te quiero mucho mi Laurita.

Chucho Romo, mi Chuchito lo bolsearon, gracias por tu sencillez y tu seriedad en algunos aspectos de la planeación. Gracias por esos saludos al grupo en la mañana y por que siempre nos leías y nos dabas un orden. Eres simplemente espectacular y te quiero mucho.

Rury Medina, gracias por haber pensado en mi cuando se te ocurrió esta locura. Gracias por enseñarme que los sueños se cumplen si uno se lo propone. Gracias porque nos enseñaste a todos a tener fe de que las cosas salen bien y te estaré eternamente agradecida como este sueño tuyo nos lo compartiste y nos dijiste que era nuestro tambien. Te quiero mucho y ya no me das miedo como en la secundaria.

Les dejo un video donde pueden ver las caras de felicidad de todos…. solo me resta decirles “Se tiene que repetir” y ¡gracias a todos los que creyeron en esto!

Nos vemos el PROXIMO MIERCOLES 🙂

Cualidades y Defectos

Ahora que estoy a punto de cumplir 50, me puse a analizar un poco mis cualidades y mis defectos. Llego a la conclusión de que lo que antes yo consideraba una cualidad ahora a mi edad se puede considerar un defecto. Por ejemplo:

  • Antes, de niña y de jovencita, una de mis mayores cualidades era la OBEDIENCIA. Obedecía a mis padres, a mis maestros, lo que me dictaba la religión e incluso obedecía a mis amistades y posteriormente a mi pareja. Sí, ANTES eso era una cualidad muy linda en una mujer. Pero, HOY para mi eso puede ser un defecto. Si yo ahorita me pongo a obedecer a todo el mundo, seguiré viviendo para todos menos para mi. Es muy cansada la obediencia, es muy sacrificada y es por eso una cualidad que se convierte en defecto si se abusa de ella.
  • Antes, la cualidad de ser COMUNICATIVA era algo que me distinguía. Me buscaban para platicar porque el tema nunca se acababa. HOY en día, mi mayor defecto es ese. Cuando tengo que escuchar me pongo a adivinar lo que me quieren decir y llega un momento en que la verdad molesto. Tengo que aprender a escuchar sin responder. Callada y atenta.
  • De joven me gustaba conocer mucha gente y se me facilitaba hacerlo. Mi cualidad de lograr hacer amistades casi de inmediato era algo que muchos me reconocían. Hoy lo siento como un DEFECTO y me he hecho más cuidadosa de a quién dejo entrar a mi vida y quien nunca volverá.
  • Antes mis mayores cualidades era que me portaba bien, era prudente, sensata y amable. Hoy soy todo lo contrario y sinceramente creo que no es defecto a mi edad.

Las necesidades de uno van cambiando. Vamos evolucionando y modificando nuestra manera de ver la vida. A veces por los golpes que esta misma nos da es que decidimos ajustarnos para salir adelante.

Casi tengo 50 y quisiera haber tenido este pensamiento hace 30 años. Creo que mi vida hubiera sido muy diferente. No estoy diciendo que mejor, solo que diferente.

Hoy no me da miedo aceptar que tengo muchas cosas malas en mi vida, en mi manera de actuar, pensar y de autocriticarme. No pasa nada porque estoy consciente de ello.

No me da miedo aceptar mi realidad y eliminar de mi vida a quienes me quieran obligar a ser algo que no soy.

Soy más realista que soñadora aunque todas las noches cierro los ojos con la esperanza de verme envuelta en una irrealidad mágica que me hará sonreír en mi más profundo sueño.

Sigo batallando con mi auto-estima ya que la que puso la vara alta fui yo misma. Soy mi peor crítico.

Me gusta hacer reír a la gente, me gusta reirme de mi misma y me encanta encontrarme con personas que me siguen la corriente sin planes.

Me siguen enamorando las palabras, quizá por eso me gusta usarlas para escribir mi terapia semanal con este blog. Quisiera leer más y escribir menos.

Voy rumbo a los 50 y hay algo que no cambia desde que nací: tengo miedo del futuro porque ni siquiera se si lo voy a ver y me choca no saber.

Voy rumbo a los 50, con la mentalidad de 30, corazón de 10 y achaques de 90… y lo mejor es que todos mis amigos estamos en las mismas, por eso cumplirlos se convierte en algo maravilloso y bendecido.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

¿Dónde Es?

Con todas las noticias de la niña asesinada en Nuevo León y el recordatorio de que vivimos en un mundo donde las mujeres peligramos, traigo en mi mente una pregunta que ronda y ronda en ella. ¿Dónde se convierte un niño en una persona mala?

He leído un sinfín de noticias, teorías, relatos de cómo sucedieron los hechos. No quiero politizarlo ni decir quién es el culpable. Olvida un poco el querer culpar a los gobiernos y a la inseguridad del país. No me gusta opinar de lo que no conozco pero tambien confieso que me puso a pensar mi responsabilidad como madre de un hijo hombre ya.

Mi hijo Coco no me va a dejar mentir que desde que vi lo que le pasó a esta niña Debanhi Escobar no he dejado de darle lata con consejos como:

“Siempre acompaña a una niña a su carro”;

“Nunca le des miedo a una mujer”;

“Respeta siempre lo que ella diga”;

“Si ves que a una niña se le pasan las copas y se emborracha, pide ayuda y cuídala”, etc.

Desde que yo tengo uso de razón, da miedo ser niña.

Nos dicen tanto que nos pueden dañar, que no nos vayamos solas, que cuidado con andar en lo oscuro, que no confiemos ni en nuestros mejores amigos y que siempre estemos alertas porque nos quieren hacer algo.

Ahora como mujer de casi 50, mi miedo se ha modificado un poco. Me da miedo mi hija Luisa Fernanda y su manera de viajar tan a gusto pensando que nunca nada le puede pasar. Pero mi miedo importante es saber si hice un buen trabajo en criar a un buen hombre para este mundo con mi hijo Coco.

¿Dónde están las madres de los violadores y asesinos? No todos son huérfanos ni abandonados. No todos son drogadictos ni enfermos mentales. A veces, ó muchas veces, el agresor está tan cerca que bajamos la guardia.

¿Dónde se hace un hijo un hombre malo que lastima a mujeres? Quisiera poder entender el momento justo en el que un niño se “malea” y se convierte en un peligro.

Me duelen los asesinatos de mujeres. Me duele ver las caras de esas madres que a pesar del dolor que traen, las castiga la ley por destruir edificios. A mi si me matan a una de mis mujeres y nadie me dice nada de su asesinato, quemo la ciudad entera.

Pienso en los agresores. ¿Dónde fallamos como sociedad para permitir que un niño crezca a ser un monstruo? Me duele mi sociedad, mi mundo.

Me duele tener que ver publicaciones en las redes sociales de que si alguna niña necesita algo estamos para ellas. Me duele tener que poner en mi perfil alguna foto mía en blanco y negro para recordarle a todos que no me deben de lastimar porque soy mujer.

Ahora entiendo las caras de pánico de los padres cuando en una fiesta de revelación de género de un bebé ven ese humo rosa en lugar de azul. Esos padres saben que nunca van a volver a estar tranquilos en un mundo donde su niña peligra mucho más que cualquier cosa.

Este mundo debería pintarse siempre de rosa y no con esos listones negros por doquier.

¿Porqué no nos cuidan? 😦

¿Dónde es precisamente cuando perdemos eso?

Aún así, si tuviera que volver a nacer, yo volvería a ser niña, porque no hay nada más lindo que serlo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂