Inspiración Lunar

La luna ha sido una fuente de inspiración para los escritores, poetas y artistas a lo largo de la historia debido a su belleza, misterio y conexión con las emociones humanas. Algunos motivos por los que nos inspira a escribir mejor incluyen:

Simbología y misticismo: La luna está cargada de simbolismo. A menudo se asocia con el ciclo de la vida, la transformación y la renovación, lo que puede motivar reflexiones profundas sobre la existencia.

Atmosfera nocturna: La luz tenue de la luna crea una atmósfera calmada e introspectiva que favorece la creatividad. El silencio y la tranquilidad de la noche permiten que el escritor se conecte más fácilmente con sus pensamientos y sentimientos.

Conexión emocional: La luna también se asocia con el amor, la nostalgia y el deseo. Estos temas emocionales profundos son fuentes ricas para la inspiración literaria.

Ciclos y cambios: Los ciclos lunares pueden simbolizar los altibajos de la vida, el cambio y la renovación, temas comunes en la escritura. Los escritores a menudo se sienten atraídos por explorar estos ciclos en sus obras.

Justo ayer la veía desde la ventana de mi recamara. Hace mucho que no abría las cortinas en la noche.

Pude ver tan detallada su superficie, como si no se hiciera vieja.

La veía mientras me ponía crema en mis pies (ya se, mucha info nula) y hacía efecto la melatonina que me había tomado.

Estuve observándola, casi sin parpadear, por unos minutos. Estaba hipnotizante. Por primera vez en mucho tiempo me desconecté unos segundos de mis pensamientos.

No puedo describirles que sentí, pero había paz en mí. Me dieron ganas de escribir, desde el fondo de mi corazón, pero no podía. No sé si les ha pasado que es tanto lo que quieres expresar que al final mejor te quedas callado.

La luna fue mi confidente esa noche. Ella sabe mis miedos y sabe que pienso. Ella ve por los que quiero y extraño, porque al final del día, es la misma luna.

No sé cuándo fue la última vez que te diste el tiempo de observar el cielo. Ayer fue un privilegio porque no estaba nublado, al menos por un rato, entonces pude ver el cielo tan oscuro que parecía de mentira.

Me recordó que no me he detenido a ver las estrellas por andar corriendo, por estar viendo el suelo dejo de ver el cielo.

Estos días han estado saturados de ‘dimes y diretes’ en las redes sociales sobre la política, sobre si Trump o Harris, sobre las reformas judiciales en México, las injusticias del mundo y la Casa de los Famosos México.

Siento que de los problemas reales que uno tiene y que además cansan tanto, llegamos a “descansar” viendo nuestros teléfonos y comenzamos a absorber las broncas ajenas. Y por eso no descansamos.

Por eso disfruté la luna ese día. Porque siempre tiene noticias bonitas que le gusta compartirme.  

En Busca del Filatelista

Filatelia. Una palabra muy rara que aprendí esta semana. Nunca la había escuchado, y si sí, no le había puesto atención.

Fila (de filos que es amor) y telos (tributo), o sea el “amor al tributo” que en esta ocasión el tributo en los tiempos muy antiguos era como se le llamaba al pago de correo postal.

Entonces, la filatelia es el amor a las estampillas, su estudio y su historia.

Pero ¿por qué esa palabra esta semana?

Pues es una historia larga y complicada.

Se inundó mi closet por una fuga de un tubo de agua que pasa por el techo de este. Ya me lo arreglaron y todo, pero en el inter, tuve que sacar todo de mi closet para que lo limpiaran, lijaran, emplastaran y pintaran.

Saqué ropa que no pienso volver a ponerme porque ya no tengo 20. Cajas de zapatos que no me pongo porque el tacón mide muchos centímetros y entre otras mil cosas, salió un álbum que era de mis papás, donde había una colección increíble de estampillas postales de los años 1930-1966.

Estampillas preciosas, muy mexicanas, muy buen estado y la verdad me dio una corazonada de que tal vez valgan algo.

Pero no encuentro donde ni quien pueda ayudarme.

Un filatelista. Eso es lo que ando buscando.

Una persona honrada que de verdad me diga lo que valen o lo que no valen las estampillas que tenía guardada en cajones con mis calzones y medias.

Me puse a pensar que ojalá esta historia tenga un final feliz y que pueda hacerle la serie de Netflix donde todo este tiempo batallando para trabajar y vivir dignamente y que la fortuna más grande estaba guardada en un closet sin yo saberlo.

Me puse a ver videos sobre estampillas postales de México y su valor. Hay muy poca información sobre ellas, pero están tan bonitas. Nuevas, con la goma intacta.

De diferente valor, de diferente color y tamaño.

La mas viejita es de 1930.

No alcanzo a ver bien los detalles ni con mis lentes. Necesito una lupa.

Así es, amigos.

De bailar tubo, andar en tacones gigantes y minifalda, ahora mi ilusión es tomarme un vinito, prender la luz con la que me maquillo y ponerme a estudiar las estampillas para cuando las encuentre en algún sitio de subasta, sepa lo que valen.

No se que hacer con la colección. Estoy casi segura de que valen algo. Ya sea por nostalgia de algún coleccionista o por que solo se hicieron pocas de esa serie.

La verdad estoy en la ignorancia total.

Una sola de 2 centavos de JEFFERSON, americana, esa si vale como $200 dólares.

En fin, amigos que me leen cada semana.

Ayúdenme a encontrar a una persona honrada que sepa de esto para ver si mi hermanita y yo nos retiramos de una vez y solo trabajamos por hobby.

Les dejo algunas fotos de las estampillas hermosas (son solo algunas de las miles que tengo).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

7 MINUTOS

Los siete minutos finales al morir, a veces referidos como “la vida pasando ante tus ojos,” son un tema tanto científico como filosófico.

Aunque es difícil hablar con certeza sobre lo que sucede en esos minutos, hay varias teorías:

1. *Actividad Cerebral*: Estudios han mostrado que, en los últimos momentos antes de morir, el cerebro experimenta un aumento de actividad. Esto podría explicar por qué algunas personas informan haber visto sus vidas pasar ante sus ojos. La actividad intensa en áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la percepción podría crear estas experiencias.

2. *Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM)*: Algunas personas que han estado cerca de la muerte reportan experiencias vívidas, como túneles de luz, sensaciones de paz, o encuentros con seres queridos fallecidos. Esto podría estar relacionado con cambios en la química del cerebro debido a la falta de oxígeno o la liberación de endorfinas.

3. *Percepción del Tiempo*: En esos últimos momentos, la percepción del tiempo puede distorsionarse. Algunos científicos creen que el cerebro, al perder su funcionalidad normal, podría experimentar el tiempo de una manera diferente, haciendo que esos minutos parezcan más largos o llenos de contenido.

4. *Descomposición del Cuerpo*: Fisiológicamente, en los últimos minutos de vida, el cuerpo empieza a cerrar sus funciones. La circulación disminuye, los órganos comienzan a fallar, y el cuerpo entra en un estado de hipoxia (falta de oxígeno), lo que afecta profundamente al cerebro.

En resumen, aunque hay teorías y observaciones, la experiencia exacta de esos últimos minutos al morir sigue siendo un misterio en gran medida desconocido.

No se porque últimamente pienso mucho en esto, especialmente antes de dormirme.

Si acaso es cierto que tenemos 7 minutos para “ver pasar nuestra vida antes de morir”, me surgen mil dudas.

Yo quiero recordar solo lo bonito de mi vida pero, que si al morir, ¿mi cerebro comienza a recordar lo feo que ya olvidé?

Ah, porque quiero que sepan que tengo memoria selectiva. Platicando con mi hermana, ella recuerda perfectamente situaciones que tal vez nos pusieron tristes y en cambio yo las recuerdo como tal vez algo que me platicaron.

Pero, que si al morir ¡recuerdo todo!

Obviamente quiero en esos 7 minutos recordar las veces que me sentí feliz e invencible. No quiero acordarme de la vez que me tumbó un caballo o cuando confirmé que había muerto mi tia Norma.

No quiero que mis ultimos momentos de lucidez antes de apagarme sean recuerdos de cuando me reprobaron injustamente en conducta en la secundaria la maestra Obdulia (por estar platicando).

Tampoco quiero ver en esos minutos el momento que me di cuenta que mis amigos dejaron de quererme si a mi me iba mejor en algo.

Ni cuando me chocaron mi carro rojo. Ni de todas las muertes que cambiaron mi vida.

Quiero esos 7 minutos que esten llenos de plenitud, de agradecimiento, de satisfacción y sobretodo que esten muy libres de miedo.

Y si, esos 7 minutos estarán llenos de los rostros que mas me quisieron y los cuales yo mas quise en este mundo. Así uno puede morir llena de amor.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

EL PECADO DE ENVEJECER

“El pecado de envejecer” puede interpretarse de diferentes maneras según el contexto. Podría referirse a la percepción social de que el envejecimiento es algo negativo, indeseable o incluso vergonzoso. Esta idea se puede ver en el énfasis en la juventud y la belleza en muchas culturas, lo que genera miedo a envejecer y renuencia a abrazar el proceso natural de envejecimiento.

En un nivel más profundo, también podría sugerir una consideración filosófica o existencial de cómo las sociedades valoran o devalúan a las personas mayores, tal vez descuidando la sabiduría y la experiencia que vienen con la edad.

Sí, es pecado envejecer para muchas cosas, en especial para las mujeres.

Con el tiempo, todo es menos fresco, menos nuevo, menos ‘bonito’ y envejecer es visto como pecado. Por eso las industrias billonarias de cosméticos y tratamientos antienvejecimiento existen en todo momento.

A mí me choca envejecer, pero también me pongo a pensar en todos mis amigos que han fallecido más jóvenes que yo. Ellos hubieran querido envejecer también.

Esta semana que pasó, a un minuto de conocer a Joe Biden, presidente de Estados Unidos en la convención de UNIDOS US en Las Vegas, nos avisan que tiene COVID.

Sin dudarlo, todos supimos que era el comienzo de su final como candidato a una segunda presidencia estadounidense.

Sí, Biden no es perfecto, pero tuvo la decencia de aceptar que está viejo para seguir como candidato presidencial y decidió salir de la contienda.

Ha de ser muy difícil aceptarlo. Aunque todo te duela, te sientas mal, tu memoria se confunde, se te olviden las cosas y tus movimientos sean muy lentos, es difícil aceptar y es de aplaudirse cuando se reconoce que ya no se puede seguir.

Biden aceptó y renunció a su candidatura para dedicarse a terminar su presidencia del país.

¿Debería haber un límite de edad para los presidentes?

La idea de establecer un límite de edad para los presidentes es un tema de debate con argumentos tanto a favor como en contra. Aquí hay algunos puntos clave a considerar:

Argumentos a favor de un límite de edad:

Deterioro cognitivo: a medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de deterioro cognitivo. Un límite de edad podría ayudar a garantizar que el presidente se mantenga mentalmente alerta y capaz de manejar las demandas del cargo.

Salud física: las personas mayores pueden tener más problemas de salud, lo que podría afectar su capacidad para desempeñar los rigurosos deberes de un presidente.

Representación generacional: Los líderes más jóvenes podrían representar mejor los intereses y perspectivas de las generaciones más jóvenes, lo que podría conducir a políticas más progresistas e innovadoras.

Planificación de la sucesión: Garantizar que los presidentes se encuentren dentro de un determinado rango de edad podría ayudar a mantener la estabilidad y reducir el riesgo de incapacidad repentina o muerte en el cargo.

Ahora bien, también es importante el que un presidente no tenga límite de edad por:

Experiencia y sabiduría: los candidatos de mayor edad suelen aportar una gran experiencia y conocimientos, que pueden ser invaluables en roles de liderazgo.

Discriminación: Un límite de edad podría considerarse discriminatorio, ya que limita injustamente las oportunidades de las personas mayores basándose únicamente en su edad y no en sus capacidades.

Elección de los votantes: Imponer un límite de edad podría restringir las opciones disponibles para los votantes, quienes tal vez deseen elegir a un candidato mayor que consideren más adecuado para el puesto.

Variación individual: las personas envejecen de manera diferente y algunas personas permanecen mental y físicamente robustas hasta bien entrada la vejez. Un límite de edad no tendría en cuenta estas diferencias individuales.

Yo digo que SI debe de haber un límite máximo. Lo hay como MINIMO (35 años) la persona que quiera ser PRESIDENTE.

Si para los deportistas, las modelos, edecanes, etc. hay un tiempo determinado en el que pueden triunfar, entonces ¿Por qué no lo hacen para el puesto mas importante de un país?

No es discriminatorio. Se le puede dar un nombramiento honorario o algo así. Es mi opinión nada más.

Gracias por leerme.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

¿Qué Necesidad?

Es muy difícil ser jovencito en estas épocas. Las redes sociales son el instrumento perfecto para indicarte que es lo que NO tienes en la vida.

Yo me acuerdo de niña y de joven que solo cuando iba a las tiendas veía las cosas y se me antojaba comprarlas. Igual podía hacerlo, pero también podía comenzar a ahorrar para comprarme algo que de verdad quería.

La única manera que sabía que alguien conocido ya traía esas botas caras o la bolsa “nice” es si los veía en persona en un evento.

“¡Que padre tu bolsa! Yo ya casi tengo para la mía” Y ya.

Todos felices porque nadie nos imponía esa NECESIDAD de tener algo material.

Yo, ahora de vieja, que tengo mas criterio que antes tal vez (no se rían, si he madurado), puedo sentir lo que muchas niñas y niños jovencitos ven en las redes sociales.

Se convierte en una NECESIDAD el querer viajar. Los INFLUENCERS solo presumen 1 minuto de felicidad en donde andan y los seguidores piensan que todo el día son feliz.

No se como le hacen. Estar siempre pensando qué publicar para obtener seguidores, porque sin los seguidores, sin los “likes” dejan de ganar dinero.

Las redes sociales crean una NECESIDAD para todo y si influye en nuestra felicidad.

-“Ay, nunca viajo”

-“Necesito ese colágeno”

-“Mis cejas no están laminadas, pintadas, tatuadas, ni nada”

-“No tengo mi Apple Watch para cuidar mi salud”

-“Que padre carro eléctrico y uno pagando gasolina cara”

-“Hay un nuevo sabor de churro en Disneyland y tengo que ir a probarlo”

-“No soy chistosa como los de TikTok”

-“No duermo, necesito ese té”

-“Compraré en Shein, pero luego seré parte de la mafia de costura y abuso infantil laboral”

-“Quiero ese gel para uñas que brilla en la noche”

-“NECESITO todo”

La mejor manera de vender es hacer creer al consumidor que NECESITA lo que vendes. Los “reels” o videos en redes sociales hacen creer a uno que los milagros existen con ciertos productos. Se nos olvida que existen filtros, tiempo de producción del video, trucos que engañan, y aun así compramos.

Necesitar es una palabra muy fuerte pero ya todos la usan como si fuera cualquier cosa.

NECESITAR es un verbo que significa una carencia de algo, sentir la falta de algo que es importante.

Ese significado me pone a pensar que lo importante no es la necesidad sino definir lo que es IMPORTANTE.

La importancia de VIVIR o de SER FELIZ (temporalmente), es decir: Necesitas AGUA para vivir. Necesitar un viaje a NY para ser feliz (solo lo que dura el viaje).

Hay necesidad, pero el “para que” define la importancia de esta.

Si es difícil vivir estas épocas tecnológicas cuando eres joven. Es como una constante campaña de que eres o no eres algo o alguien por tener o no tener algo.

Antes, tan a gusto. Ser feliz era mas fácil porque la felicidad la tenías al alcance de las manos.

Hoy en día también la podemos encontrar, pero tenemos que apagar temprano ese celular y usarlo solo para lo que debe de usarse un teléfono: Hablar con personas de tu entorno.

Tu, ahorita. ¿Qué NECESITAS?

Nos vemos el próximo MIERCOLES, aunque hoy es JUEVES, pero no se subió mi archivo a tiempo.

LA NIEVE DE 30

Estoy yendo a Las Vegas seguido debido al lanzamiento de La Revista Binacional en aquellas tierras.

Ir a Vegas a trabajar es totalmente diferente a ir de vacaciones. Sin embargo, me quedé en el MGM para ir viendo el hotel porque en dos semanas me lanzo a la convención UNIDOS US, un evento de 3 días donde los latinos e hispanos que viven en Estados Unidos, se “unen” como dice el nombre para advocar y ver todo lo que ocurre en este país que pueda afectar o beneficiar a Latinos.

Por primera vez en mucho tiempo, pude darme cuenta de que la INFLACION mundial llegó a Las Vegas.

Me acuerdo perfectamente aquellos tiempos en los que andabas por la calle con tu trago en la mano, admirando las luces y a los personajes semidesnudos en la calle con letreros chistosos.

Ir a un buffet salía casi regalado y también ir a un restaurant fino donde un buen corte no salía mas del costo de una hamburguesa de comida rápida.

El alcohol te lo regalaban los casinos con el fin de que tu dinero se quedara en las maquinitas tragamonedas.

Ahora que fui el fin de semana, me quedé impactada con los precios en el STRIP. En una nevería Häagen-Dazs, compré dos conos sencillos de vainilla y fueron $27 (más 18% propina obligada).

Ya sé que me oigo bien pobre, pero es que mi cerebro no logra conectar esa lógica de pagar por dos conitos más de treinta dólares.

Fuera del Strip, como en Henderson (Green Valley), hay unos restaurants increíbles, buenos y muy elegantes, que por mucho menos de $30 pude saborear una torta de ribeye en aioli de ajo y una cerveza IPA increíble.

Obviamente no solo es Las Vegas. Esto es a nivel mundial. Salir de paseo con la familia cada vez es un lujo más difícil de obtener.

Hay inflación sobre la inflación. Y no sé cómo se va a solucionar esto. La verdad la nieve de $30 me hizo reflexionar mucho.

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en una economía durante un período de tiempo. Cuando los precios suben, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, lo que significa que cada unidad de moneda compra menos bienes y servicios que antes.

Hay varias causas de la inflación, incluyendo:

1. Demanda superior a la oferta

2. Aumento de costos

3. Y, como en ciudades turísticas, el aprovechamiento de que la gente no tiene otra opción que pagar por servicios y bienes que necesitan.

Ojalá me lea un experto en finanzas y me pueda explicar con peras y manzanas, cual será el futuro financiero del mundo.

Si se incrementan los sueldos, el consumidor asume ese aumento.

Le echan la culpa a lo caro de la gasolina a los aumentos. Pero, cuando bajan los precios, ¿ustedes creen que bajen también los precios de los productos?

Me acuerdo de que yo dije durante el 2020 que la pandemia, el encierro y el miedo a morir por un virus iba a cambiar a los seres humanos.

Nos íbamos a unir.

Nos íbamos a cuidar y proteger como planeta.

Ahora como veo todo, si cambiamos mucho. Pero no se porque siento que nos volvimos egoístas y muy ambiciosos.

Estamos gastando como si no hubiera un mañana, y luego es mañana y no sabemos qué hacer.

Ya sé, que clavada solo por el cono caro.

Pero es que, de verdad, me impactó.

Estamos en un tiempo de elecciones en Estados Unidos. En guerra en el medio oriente. Con tormentas tropicales en el caribe. Con calor infernal en los desiertos.

No le veo fin a la crisis financiera mundial. Pero, como les dije, que me explique un experto.

(Ah, y también ando muy salada. Las maquinitas no fueron mis amigas)

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

No se les olvide leer articulos muy interesantes en:

Disgustos Simples

Aguanto mucho porque tambien se que si me quejo seguido resulta contraproducente. A mis amigos les digo que este blog es a veces un desahogo y hoy esto será.

Entre mas vieja, mas me molestan cosas muy simples, y tambien me desespero mucho.

Aqui mi lista justo a la mitad del año 2024:

Ruido de masticación: Escuchar a alguien masticar ruidosamente puede ser fatal para mis oídos.

Tardanza: Cuando alguien llega tarde constantemente sin avisar, especialmente cuando traemos   muy corto el tiempo por la extensa agenda.

Interrupciones: Ser interrumpido cuando estás hablando o trabajando y YO soy la que interrumpe siempre porque quiero ganar lo que van a decir. No lo hago por mala, sino por mensa desde chica. Tengo que aprender a escuchar mejor.

Filas largas: Tener que esperar mucho tiempo en una fila, no por la cantidad de gente que haya sino porque haya una ineficiencia en el servicio (o solo haya una caja abierta)

Mentiras: Me choca siempre descubrir mentiras. Bien dicen que es mejor no saber. Pero como duele cuando el que miente es alguien cercano a ti. Te hace dudar de todo.

Mala ortografía: Errores ortográficos o gramaticales en textos formales. Yo sé que también me equivoco, pero hay errores que de plano molestan. Si, soy una NERD para eso.

Mensajes de voz largos: Recibir mensajes de voz muy largos en lugar de textos rápidos. Yo también a veces mando un mensaje de voz, sobre todo el Whatsapp que dura minutos y minutos. No me gusta cuando me mandan y malamente yo soy una de las que también deja recados largos, sobre todo porque voy manejando cuando lo hago.

Chismes de la farándula: No quiero ya ver nada de Nodal y Angela. Son unos jovencitos criticados por gente que no tiene nada más que hacer. Que miedo ser blanco de criticas de doñas de mi edad. Ahora resulta que todos critican como si fueran inocentes palomitos.

Ruido de fondo: Ruidos constantes, como el goteo de una llave de agua o un ventilador ruidoso. Lo peor es el vecino que tiene un carro con un mofle ruidoso y lo prende temprano. Me choca nomas por su carro.

Criticas negativas sin soluciones: Cuando vas a criticar algo, compleméntalo con una solución. No cambia el sentir de la persona que recibe la crítica, pero mínimo se siente apoyado con una solución.

Leche fresca ácida: No hay nada peor que servirte tu cereal favorito aun sabiendo que es lo peor en nutrición para ti, echarle leche de un galón que acabas de comprar y al probar la primera cucharada sabe a leche con limón. No puedo con esto, para mi es una queja eterna.

La Política: Ya se acabaron las campañas en México. Ahora siguen las de Estados Unidos. Ambas han estado polémicas. Ambas muestran el verdadero YO de las personas y todos en estas fechas se convierten en expertos en ciencias políticas.

Y también:

  • Los pickles escondidos en los bocadillos
  • El olor a comida que se queda en la casa
  • Ir al jacuzzi y que esté lleno de gente
  • No tener tiempo para irme de vacaciones
  • No ser profeta en mi tierra.
  • Los que manejan mal
  • No encontrar una pluma cuando la necesito
  • Extraño a mis amigas y amigos
  • Cambiarme con calor
  • Lo caro que está San Diego ($7 dlls por un café)
  • Que hablen en coreano las que me ponen las uñas y sentir que se están riendo de mis uñeros.
  • Lo rápido que se va el tiempo
  • No saber que está pasando con mis cubiertos y porque cada vez hay menos en mi cajón.
  • Estar perseverando y sentir que todavía no me alcanza
  • Las pesadillas que provocan la melatonina
  • Sentirme chaparra porque me rodea puro alto
  • La fragilidad de la autoestima
  • Olvidarme de mi por estar distraída
  • La carne de borrego en cualquier presentación.

Bueno, ya no me quejo más.

Solo como agradecimiento de la semana pasada, quiero celebrar que cuando se va la gente de tu alrededor es porque Dios te está librando del MALAMEN (como me dijo mi brada).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

LA ENCRUCIJADA


Yo pienso que todos hemos ido por un camino en la vida en lo que todo se ve prometedor. El camino es recto, el paisaje es lindo, no es peligroso y vas avanzando a buen paso. Todo está bonito en el andar.

Ese camino puede ser el de una relación amorosa, de un trabajo, de un negocio, de una amistad, de cualquier asunto en la vida.

Cuando menos lo esperas, ese camino tan perfecto llega a una encrucijada, ya sea literal o figurativa, y puede ser una experiencia desafiante y desconcertante. Sin embargo, es también una oportunidad para el crecimiento personal y la toma de decisiones informadas.

Lo primero que debes hacer es detenerte y evaluar tu situación actual. ¿Cómo llegaste aquí? ¿Cuáles son las opciones disponibles? Tómate tu tiempo para entender completamente cada camino que se presenta ante ti. Si es posible, recopila información adicional sobre cada opción. Esto podría involucrar investigación, consultar mapas, hablar con personas que hayan recorrido esos caminos o simplemente reflexionar sobre tus propias experiencias pasadas. Es detenerte y decir ¿Qué es lo que pasa?

La introspección (realmente verte a ti mismo sin juicios) es crucial en este momento. Debes considerar tus metas, valores y prioridades. Pregúntate qué es lo que realmente deseas y qué camino se alinea mejor con tus objetivos a largo plazo. A veces, la decisión correcta no es la más fácil ni la más obvia, sino la que resuena más con tus principios y aspiraciones personales.

No tengas miedo de buscar consejo. Habla con amigos, familiares, mentores o profesionales que puedan ofrecer perspectivas valiosas. Ellos pueden proporcionarte información y puntos de vista que no habías considerado. Sin embargo, es importante recordar que, aunque el consejo de otros puede ser útil, la decisión final es tuya. Nadie conoce tus circunstancias y deseos mejor que tú mismo y muchas veces la gente te da consejos pensando en como ellos lo solucionarían y no necesariamente es igual a como tú lo harías.

Piensa en las posibles consecuencias a corto y largo plazo de cada opción. ¿Qué impacto tendrá cada camino en tu vida personal, profesional y emocional? Evalúa los riesgos y beneficios asociados con cada decisión. Este análisis puede ayudarte a visualizar los posibles resultados y prepararte para cualquier desafío que pueda surgir.

La lógica y el análisis son esenciales, pero también lo es confiar en tu intuición. A veces, tu instinto puede guiarte hacia la opción que simplemente “se siente” correcta. La intuición puede ser una manifestación de tus experiencias y conocimientos acumulados, y puede ser una guía poderosa en momentos de incertidumbre.

Una vez que hayas tomado una decisión, es importante planificar y prepararte para el camino elegido. Establece un plan de acción detallado, identifica los recursos necesarios y prepárate para enfrentar los desafíos que puedan surgir. La preparación puede aumentar significativamente tus posibilidades de éxito y ayudarte a mantener la confianza en tu elección.

Aun después de tomar una decisión, es crucial mantener una mentalidad flexible. Las circunstancias pueden cambiar y nuevos desafíos pueden surgir. Estar dispuesto a adaptarte y ajustar tu rumbo según sea necesario es una habilidad valiosa. La flexibilidad te permitirá responder a los imprevistos y aprovechar nuevas oportunidades que puedan presentarse en el camino.

Finalmente, cualquier decisión que tomes en una encrucijada debe verse como una oportunidad de aprendizaje. Independientemente del resultado, cada elección y cada experiencia te proporciona valiosas lecciones que puedes aplicar en el futuro. Reflexiona sobre lo que has aprendido, qué hiciste bien y qué podrías haber hecho de manera diferente.

Llegar a una encrucijada en el camino puede ser un momento decisivo en tu vida. Al tomarte el tiempo para evaluar tus opciones, reflexionar internamente, buscar consejo, considerar las consecuencias, confiar en tu intuición, planificar y prepararte, y ser flexible, puedes tomar decisiones informadas y valientes. Cada encrucijada es una oportunidad para crecer y avanzar hacia un futuro que esté alineado con tus metas y valores.

Entonces, ¿Por qué se siente uno tan presionado cuando llegas a las encrucijadas?

Creo que se debe a que son decisiones de SI y NO. De ARRIBA y ABAJO. De OSCURO y LUZ.

Las respuestas o caminos para tomar suelen ser muy opuestos y uno teme equivocarse.

Yo cada rato digo “Chin, me hubiera ido por acá’.

Pero ahorita, a estas alturas de mi vida, tomar una mala decisión puede afectar mucho todo. No por miedo, sino por falta de tiempo para remediar si me equivoco.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

El Panorama

Panorama viene del griego PAN que significa TODO y HORAMA que significa VISION. Panorama es la visión del todo.

Me gusta conocer las etimologías grecolatinas y de donde vienen las palabras. Eso siempre me ha ayudado a aprenderme las lecciones y entenderle a ciertos vocablos profesionales, en especial para cuando estudiaba para mis licencias de bienes raíces.

¿Por qué le puse ese título a este blog?

Pues verán lo que me pasó.

Manejando escuchaba un podcast en la radio, ni siquiera me acuerdo como se llama. En dicho podcast, platicaba un joven que a sus escasos 35 años, ya era un casi billonario.

Los locutores del podcast querían descubrir su secreto. Le preguntaban que si como le hacía, que si cual era su secreto, que si era religioso o solo era suerte.

El joven millonario se reía y explicaba lo que hacía con sus negocios, usando muchos términos que, si no los manejas a diario, pues nomás no les entiendes.

Los locutores seguían sin entender bien que pasaba. Por fin el joven entre risas se desespera y les dice:

“Ok, les digo mi secreto. Veo el Panorama”.

Los locutores se quedaban callados y aceptaban que habían quedado en las mismas.

“Bueno”, continuaba el joven millonario. “Les explico mejor”.

“Leí en un artículo hace unos años, que, en la fiebre de oro de California por allá de 1849, todos se fugaron hacia San Francisco a buscar el mineral dorado. Mientras todos emigraban hacia allá, hubo una persona que se quedó viendo todo… Viendo todo el panorama. Este señor decidió no irse con todos a buscar el oro. Este señor decidió mejor detenerse y comenzar su negocio de la venta de palas y picos para todos los nuevos mineros. Se hizo más rico que muchos porque se detuvo a ver todo”.

Como pueden ver, la vida me avienta lecciones todos los días. Les confieso que he tenido últimamente momentos no muy fáciles, ya que se juntan los problemas y se siente uno presionado a quererlos solucionar inmediatamente.

¡Qué importante es tener la vista panorámica! Es más, qué importante es también detenerse a ver todo.

Que importante es saber que uno puede no ser un borrego siguiendo a los demás ya que automáticamente tienes mucha competencia.

Viendo el panorama, las posibilidades son infinitas.

Viendo el panorama, se vale cambiar de opinión. A lo mejor siempre soñaste encontrar oro, pero si te va a ir mejor vendiendo las palas para todos los que también quieren buscarla, el negocio está casi garantizado. Ese es el verdadero ¡eureka!

Hoy es mi último día de 51 años y pienso tener vista panorámica por el resto de vida que me quede.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

La Carrera de Relevos

En la primaria, en Nogales, AZ, aunque no lo crean, yo corría en TRACK AND FIELD, en las Olimpiadas juveniles de Arizona.

Me gustaba el 220 yard dash, pero mi favorito era estar en la carrera de relevos 440, con 3 amigas más (entre ellas estaban Lalae Varela, Zulma Dabdoub, Martha Gonzalez, Margot Padrés, Laura Espinosa y Larisa Victoria).

No era la más veloz, pero de alguna manera estaba en el equipo (a lo mejor los coaches lo hacían para elevar mi autoestima, jajaja).

Hay algo que no me gustaba, y todavía no lo soporto.

Es el balazo de inicio de la carrera.

“En sus marcas, listos… ¡fuera!”  ¡Y pum! Sonaba ese balazo que, aunque anticipaba que venía, me asustaba, SIEMPRE.

Al yo asustarme, me detenía un mini segundo y luego arrancaba. Ese mini segundo me ponía en desventaja entonces optaban por ponerme en el segundo o el tercer sitio del relevo.

Eso hacía la diferencia. No tenía la responsabilidad de comenzar el relevo, ni tampoco tenía la responsabilidad de cerrar la carrera. Estaba en medio y para mí eso era más que suficiente.

Cuando corría la de 220 yardas, toda la responsabilidad de ganar un trofeo para la escuela era mía.

Yo sabía que me iba a asustar el balazo del inicio de la carrera. Sabía que tenía que correr con todo porque nadie iba a terminar la carrera por mí. Si ganaba, ganaba sola. Si perdía, perdía sola.

Eran días muy bonitos donde te siembran esa semilla de competir, de lograr algo y de llegar a una meta para la cual te entrenaste muchas tardes.

Al igual que en aquellas carreras de niña, hoy a mis 51 me siento igual. Me gustan los triunfos individuales, pero ahorita me encanta estar en un equipo de relevos donde yo sé que los demás no me van a dejar perder o caer.

Trato de rodearme de las personas que no le tienen miedo al balazo de inicio. Me ayudan a llevar el trabajo y los proyectos sin titubear.

También me rodeo de las personas que van a llevar mis proyectos a la meta a toda velocidad, sabiendo que nadie nos va a alcanzar.

No se que signifique psicológicamente ese miedo al balazo. Por eso jamás nadé en competencias porque no me atrevía estar arriba en lo alto, esperando un balazo y luego tener que clavarme hacia una alberca, quedándome en mi carril con el riesgo de que se me metiera el calzón o se me enchuecaran los goggles (lentes para nadar).

Ese “balazo” que significa “aviéntate, arráncate, comienza”, siempre me hace parpadear un milisegundo y automáticamente sé que comienzo tarde.

Cuando el proyecto es solo mío, asumo la responsabilidad y si pierdo, no daño a nadie.

Pero cuando estas en un relevo de carrera, aquella en la cual te van pasado la batuta la cual tienes que cuidar y entregar al siguiente participante, tu responsabilidad y tu talento de hacerlo bien afecta a terceros. Ya sea para mantener el primer lugar, o para mejorar el de tu anterior.

Te llega una sensación de responsabilidad de no querer presionar mucho al que cierra la carrera.

Pero todo es en equipo.

Llego a esta conclusión. Me gusta trabajar en equipo porque me siento muy protegida y me gusta que no tenga que ser yo la que comienza con un balazo, aunque cuando se tiene que hacer, lo hago y pues ni modo. Trato de recuperar ese milisegundo que pierdo por el estruendo cerrando con toda la fuerza y llegar a la meta primero.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊