Por Dentro

“No juzgues a un libro por la portada”.

“Caras vemos, corazones no sabemos”

“El león no es como lo pintan”

Tantos refranes, toda la vida, refiriéndose a cómo es la gente en realidad y lo que nuestros ojos ven es otra cosa.

Buscando unos ensayos en el internet, me topé con algunas fotos que explican claramente que las cosas no siempre son como aparentan.

Cada uno de nosotros somos muy diferentes por dentro. Tal vez por experiencias que nos modificaron nuestra esencia, o tal vez por herencia.

La vida nos ha ido “tejiendo” por dentro hasta hacernos lo que somos. Uno sabe qué funciona para nosotros, y a veces por dentro tenemos un montón de alambres enredados pero que de alguna loca manera no hacen salir adelante.

Los hidrantes, así son por dentro. La verdad yo no me los imaginaba así.

Esta cosa donde se pone la cinta adhesiva y que es tan pesada es de yeso. ¡Con razón! Es de las cosas más pesadas de mi escritorio.

En las tiendas como Bed, Bath and Beyond, acomodan las toallas de una manera muy bonita. Parece que son miles y la verdad hacen esto: Una sola toalla acomodada en una esponja para simular muchas. Ya se, yo tambien me sorprendí.

Esta ya la había visto. Space Mountain de Disneyland con las luces encendidas. Me da tranquilidad que está llena de accesos y escaleras en caso de una falla mecánica.

Las Maruchan vacías. Pero tan ricas.

Esta bateria grandecita (de 6 voltios) no es mas que 4 baterias juntas por dentro. Yo siempre me imaginaba un montón de cablecitos y conectores.

Este si lo había visto tambien. Es muy común en la rápida construcción de hoy, especialmente en Estados Unidos, el “faux finish” a tantas cosas. Me gusta por práctico. Total, dura hasta mas tiempo porque no son piedras sueltas.

Big Bird… no es verdadero. Sigo procesando esto.

Así somos todos, funcionando sin explicar todo lo que traemos dentro, todo lo que pensamos y todo lo que nos compone para salir adelante.

Y claro, unos están más complicados que otros. Unos tienen mil cables, mil baterias y hasta mil personas que los manejan. Sin embargo, hay otras personas que funcionan con un botón, sin complicarse y muy sencillamente.

No necesariamente el más sencillo llega más lejos. A veces esos alambres cruzados, esos tornillos sueltos y esas manipulaciones externas nos impulsan a llegar a las metas que nos hemos propuesto.

Y tú, ¿cómo estás compuesto por dentro?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂