Ahi Viene un Hombre Feo

Me da risa escribirlo pero es una historia verídica de mi niñez y mi hermana no me va a dejar mentir.

Desde que yo me acuerdo, estabábamos chiquitas, mi mamá nos decía, “Súbanse rápido, ahi viene un hombre muy feo”.

Con el corazón palpitando a mil, mi hermanita y yo nos subíamos al carro y poníamos seguros (cuando los carros tenían aquellos seguros de fierro que aplastabas para cerrar).

Me acuerdo que veía pasar al pobre hombre feo y ni nos volteaba a ver. Era un señor feo nada más.

Ahorita nos da risa y cuando le decimos a mi mamá lo niega pero estoy segura que todavía, si andamos en la calle y ve pasar a un hombre feo, nos va a decir lo mismo, “súbanse rápido”.

Lo chistoso de todo es que la sociedad en la que crecimos en los 80s y 90s, lo no agraciado físicamente siempre era encasillado como lo malo y negativo.

En las películas, el malo casi siempre era un hombre feo, sucio, con mal aspecto. Las feas siempre eran las pobres, las malas, las brujas de la historia.

Es increíble como la sociedad te forma tu opinión cuando creces, y no es hasta que ya eres bastante adulto que puedes ver que todo eran imposiciones.

El desprecio al feo viene desde todos los tiempos.

Mi pregunta es:

¿Ser bonito te da una ventaja en la vida?

Si acaso eso es así, entonces ¿porque existe el dicho “la suerte de la fea, la bonita la desea”?

Algo debe de ser verdad en cuanto al aspecto físico de las personas. No por nada la industria de la belleza genera 430 billones de dólares al año.

Todos queremos ser bonitos. Muchas veces no es por vanidad, sino por estrategia para la vida.

“Como te ven, te tratan”.

Otro dicho muy cierto donde existen todavía personas que como te vistes, arreglas y te ves, es la manera que corresponden a ti.

En una entrevista de trabajo, en una junta importante, en un evento social. Uno se quiere ver bien.

Me vuelvo a reir, cuando no debería, pero…. tantos “hombres feos” que vimos y mi mamá nos hacía correr al carro. ¡Pobres señores!

Esa mala costumbre de meternos miedo a toda mi generación. Miedo a los feos.. y lo mas importante: Miedo a SER FEO.

La vejez es difícil porque la belleza se acaba. Es muy difícil verse al espejo y ver que por mas cremas que uses, las lineas de la vida marcan la cara.

Por eso ser viejo lo asocian con ser feo. Y no debería de ser así.

Por eso las artistas que viven de su belleza en el medio de la farándula ya no saben que mas estirarse para evitar verse viejas.

Hasta Madonna, una de las personas mas “cool” se medio volvió loca porque se niega a envejecer.

En fin, dice la inteligencia artificial que no tiene nada que ver lo feo con ser mala persona. (Le pregunté para saber que pensaba de esto, antes de escribir mi blog).

Y pues, la inteligencia artificial falló. No fue educada por una mamá en los años 80s.

Así que 1 PUNTO para los que escribimos todavía desde el corazón y 0 PUNTOS a la Inteligencia Artificial.

Y tú ¿qué opinas? Me interesa saber de verdad. ¿Ser feo te da una desventaja?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Las mil vidas

Creo que he vivido muchas vidas. Pero en esta misma.

Es decir, no hablo de la reencarnación, sino que siento que desde que nací, he vivido mil vidas diferentes.

No se exactamente porque siento esto. Quizá es porque he vivido en muchas ciudades lo que hace que sienta que mi vida cambia radicalmente cuando cambio de casa.

Pero así me siento. Como una persona que ha tenido muchas vidas.

Recuerdo como si fuera un sueño la infancia que viví en Nogales. Todavía procuro y platico con mucho cariño con tanta gente de aquella vida.

Mis recuerdos son muy vivos, pero también siento que son de otra vida. Yo soy otra persona, cuando pienso en aquella niña que pensaba que el mundo le pertenecía. Cuando pensaba que todo en la vida era tan fácil. Fue otra vida en la que me acostumbré a tener todo sin pedirlo. Solo se me daba y nunca pensaba porqué.

Mi vida en Hermosillo fue totalmente otra. Esos pocos meses fueron para mi muy importantes porque nunca pensé que se pudiera ser tan feliz a pesar de tanto cambio. Fue otra vida, totalmente. La gente más linda me rodeaba en aquella época.

Otra vida totalmente ajena fue la que viví cuando estaba recién llegada a la secundaria en Mexicali. Un cambio tan difícil, pero lo recuerdo como si hubiera sido una película. En esa vida crecí, viví y aprendí mucho de muchos. Mexicali me formó.

En mi vida he tenido el rol de super NERD, de amiga, de hermana, de hija, de nieta, sobrina y prima. He sido la popular y he sido la que por “error” no invitaron a una fiesta importante.

En una de mis vidas tuve mis “BULLIES” y eran malos conmigo. Fui una joven con trastornos alimenticios y con la autoestima muy deteriorada.

Experimenté la muerte de las personas que mas quería y nunca nada volvió a ser igual.

Aprendí a trabajar y a asumir responsabilidades de adulto, jugando a ser profesionista sin saber lo que estaba haciendo.

En otra vida fui esposa y yo pensaba que era la mejor del mundo, pero a veces eso no es suficiente y otros factores te hacen tomar decisiones que no planeabas tomar.

El Paso/Juarez me hicieron fuerte y conocí amistades que cambiaron mi alma.

En otra vida viví embarazos perfectos donde el parir realmente vino a sacudir mi corazón.

 Fui maestra de kínder y también me fui varias veces de Misionera en Semana Santa.

Decidí sacar mis licencias de bienes raíces y en otra vida solo fui ama de casa un rato.

En otra vida me puse primero por primera vez y también en otra vida llegué a mi meta que era vivir en San Diego.

En una de mis vidas me dijeron que no lo iba a lograr. Me dijeron que no me fuera a California y me aseguraron que fracasaría por falta de experiencia y no por falta de ganas.

He vivido muchas vidas y la que mas me gusta es la que estoy viviendo hoy. Quiero que esta vida me dure siempre para cuando este mucho mas vieja pueda decir “también en otra vida aprendí a ser feliz”

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Lo Explica, pero no lo justifica

Esta semana estuve en una situación muy simple pero a mi me afectó mucho. Una persona, que no pienso decir quien es porque no se trata de eso, me dijo algo que me lastimó.

Fue una tontería tal vez, y a muchos les daría risa. Pero a mi no. Me hizo, por un momento, dudar de mi, de mi persona y de mi capacidad de tomar acciones. Las personas que me conocen de toda la vida JAMAS me hubieran dicho algo así, al menos en mi cara.

Me dio coraje y con la pena pero ahora veo a esta persona de manera diferente. Por mas que quería entender porque me dijo lo que me dijo, me comenzaba a enojar la situación.

“No quiso decirlo para insultarte”, trataban de justificar el hecho. A mi me daba todavía mas enojo el que defendieran la agresión.

“Recuerda que ha tenido una vida muy difícil”, me seguían tratando de convencer.

Y es cuando allí mismo me puse a reflexionar acerca de lo que siempre me ha enseñado mi hija (ah, porque ahora ella me enseña a mi y no al revés).

Cuando tratas de entender porque hiciste algo malo, lo que realmente estas haciendo es EXPLICANDO tu mal comportamiento hacia alguien. Pero, no lo JUSTIFICAS.

Esta última frase tiene mucho peso.

En esta vida hay dos tipos de personas. Las que insultan sin querer porque estan muy tontas y no se dan cuenta del daño y las que insultan o hacen el mal con toda la alevosía.

Es mejor pensar que el mundo está tonto y que por eso pasan tantas cosas feas. Hace menos daño pensar eso a que realmente existe entre nosotros seres malos.

Sin profundizar mucho en el hecho, pienso que los abogados y la misma ley de los países se basan en esto de la EXPLICACION vs la JUSTIFICACION.

Si una persona asesina a un agresor, se explica el motivo. Pero no se justifica y se tiene que pagar una condena.

Explicar un insulto a una persona y justificarlo son dos enfoques distintos que involucran diferentes perspectivas y consideraciones éticas y sociales. Por ejemplo:

Explicar un insulto:

  1. Contexto y motivación: Explorar el contexto en el que se produjo el insulto y las posibles motivaciones detrás de él. ¿Fue en una discusión acalorada? ¿Fue en respuesta a una provocación? Comprender las circunstancias puede arrojar luz sobre por qué el insulto ocurrió.
  2. Emociones y reacciones: Analizar las emociones involucradas en el momento del insulto. ¿Se trató de ira, frustración, resentimiento o algo más? Identificar las emociones puede ayudar a entender qué llevó a la persona a recurrir a un insulto.
  3. Patrones de comportamiento: Investigar si este insulto es parte de un patrón de comportamiento más amplio de la persona que lo profirió. ¿Ha insultado a otras personas en el pasado? ¿Hay algún factor subyacente que pueda explicar esta conducta recurrente?

Justificar un insulto:

  1. Defensa del honor o la dignidad: Algunas personas podrían intentar justificar un insulto argumentando que fue una respuesta necesaria para proteger su honor o dignidad. Por ejemplo, podrían argumentar que se sintieron agraviadas por las acciones o palabras de la otra persona y que el insulto fue una forma de defenderse.
  2. Provocación o defensa propia: En ciertas situaciones, las personas pueden justificar un insulto como una reacción legítima ante una provocación o amenaza percibida. Podrían argumentar que el insulto fue una forma de defenderse o de establecer límites claros en una interacción interpersonal.
  3. Circunstancias extremas: En casos excepcionales, algunas personas podrían justificar un insulto como un último recurso en circunstancias extremas. Por ejemplo, podrían argumentar que estaban bajo una presión extrema o enfrentando una situación de injusticia grave que justificaba su reacción verbal.

Lo que a mi me pasó no cumple con nada de lo anterior. Ni estábamos peleando, ni alegando y segun yo no le caigo mal.

Realmente es un misterio para mi.

Si es en realidad que ha tenido una vida difícil, entonces lo explica. Pero en mi mente, jamás lo voy a justificar. Solo voy a evitar ponerme en una situación igual en un futuro. Cuando sienta que me pueden volver a agredir, me voy y ya. Sin explicaciones pero justificando que prefiero estar sola que mal acompañada. Ya estoy muy vieja para andar pidiendo explicaciones para justificar.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

SENTIMIENTO DE CULPA

¿Alguna vez te has sentido culpable de que te esté yendo bien? O que por ejemplo pudiste comprarte algo muy lindo y cuando te lo ‘chulean’ ¿te disculpas diciendo que tienes mucho tiempo ahorrando?

Es inevitable, tal vez por ser mamá latina, a veces pensar en uno primero. No lo sé explicar realmente, pero a veces nos llegamos a sentir culpables si nos va bien.

Últimamente las cosas me han salido mejor de lo que pensé. Por primera vez puedo ver que lo sembrado comienza a florecer con la próxima llegada de la primavera.

Sí, no has ido nada fácil. Han sido días y días de 15 horas de trabajo, que la verdad no las sentía porque me encanta lo que hago.

Ha sido mucha inversión de todo tipo. Económica, de tiempo, de esfuerzo, de mente, de creatividad, de sentimiento y de fe.

Se sacrifican momentos personales por invertirlos en un proyecto.

Y todo ha valido la pena.

Tomé la decisión de decir SI a poner primero lo que yo quiero.

Nunca he podido descifrar donde comienza el amor propio y termina el egoísmo. ¿Cómo se mide?

A veces siento que la GenX (nacidos entre 1965-1980) estamos atorados entre tres generaciones muy dominantes. Los Boomers (nuestros padres) y los Millenials y GenZ (nuestros hijos) son fuertes y hasta cierto punto egoístas.

Nosotros los hicimos así. Obedecimos a nuestros Boomers en todo (al menos mucho mas que las nuevas generaciones. Tuvimos la religión que nos dieron, la educación que nos dijeron, vivimos como nos indicaron, y cuando queríamos salirnos de ese patrón nos callaban con un “No. Así no es”.)

Los mismo pasa con los Millenials y los GenZ. Los hemos ‘malcriado’ en tantas formas. Para todo los consultamos. ‘¿A dónde quieren ir a cenar? ¿A dónde quieren ir de vacaciones? ¿Dónde quieres vivir?’

Somos una generación atrapada al servicio de dos o tres generaciones. Y es muy cansado.

Por eso, yo ya no me voy a disculpar si me va bien.

No es egoísmo, es solo una imitación de lo que fueron los Boomers y lo que son las generaciones nuevas.

Soy parte de la generación X, o sea nada. X que se tiene que despejar. X que significa incógnita.

Nos toca celebrar si logramos algo. ¿Qué no?

Es muy difícil disfrutar los logros sin caer en la soberbia.

“Ya se le subió”, dicen.

¿Qué es lo que se sube?

¿El ego? ¿La autoestima?

Una vez me dijeron que si la gente no habla es porque no estamos causando impacto.

¿Por qué a veces el que te vaya bien te aleja a personas de tu vida?

Yo no me quiero disculpar por ser disciplinada, organizada, no quitar de la meta mi visión, planear, equivocarme y remediar, aceptar mis errores y escuchar a mi equipo cuando algo no estoy haciendo bien.

No me voy a disculpar por echarle todas las ganas, ni mucho menos porque a la medida que pasa el tiempo, las cosas parecen salirme mejor de lo planeado.

Quiero disfrutar de una cosecha rica en mi vejez, fruto de tanto esfuerzo, trabajo y dedicación.

La verdad quisiera que a todos nos fuera bien y ya.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Si Me Detengo

Me recosté una tarde porque me sentía muy cansada. Dentro de mi realidad, creo que me quedé dormida pero yo no me dí cuenta.

Escuchaba todavía a mi perrita ladrar a lo lejos y la televisión se encontraba prendida. Reconocía las voces de Modern Family pero según yo estaba dormida.

El año comenzó con todos los pendientes del mundo. Son “problemas” que se solucionan si el tiempo se acomoda.

Dentro de mi siesta, me sentía aun trabajando y haciendo todo al mismo tiempo. Me vi de la nada cuando era niña y corría con mis amigas en el recreo para ganar la esquina que nos gustaba para comernos unos saladitos con chile.

Corría y de pronto veía como yo era adulto pero mis amigas seguían siendo niñas. Eso me hizo detenerme.

Todo el mundo siguió corriendo y yo, secamente, me detuve.

Me detuve y había regresado a mi presente.

No me quería mover.

Me puse a ver a la gente a mi alrededor y vi que seguían su camino sin importar que yo estaba detenida.

Hasta les decía “No me quiero mover”, pero a nadie le importaba. Seguían su vida.

Desperté de mi siesta, despues de haber ‘soñado-imaginado’ con esa sensación de que si me detengo en el acelere de mi día a día, no va a pasar nada.

Si yo me detengo:

  • El sol sigue saliendo a la hora que siempre debe de salir.
  • Las olas del mar siguen visitando esa arena de manera caoticamente uniforme
  • Mis hijos salen adelante, sin ningun problema
  • La Revista Binacional avanza
  • Las redes sociales siguen alimentando los egos de los influencers
  • Las niñas de 10 años seguirán comprando en Sephora
  • Mi perrita Kiara me va a esperar un rato a que siga adelante pero despues se va a enfadar y me va a ignorar
  • Los hijos seguirán culpando a las padres de todos sus problemas
  • Los niños se alejarán de sus casas con la incertidumbre si van a regresar un día
  • El vino se seguirá descorchando en pláticas interesantes
  • Las elecciones van a seguir
  • El clima seguirá en su calentamiento global
  • Seguirán haciendo ‘refritos’ de telenovelas en México
  • La Legarreta y la Cuburu se van a contentar y yo todavía no voy a saberme el chisme completo.
  • Etc

Si me detengo, no pasa absolutamente nada.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Pero

VIENEN COSAS BONITAS… pero tambien vienen algunas piedras en el camino.

ME GUSTA MI ROPA … pero se me viera mejor si estuviera mas delgada

VOY A IR AL GYM… pero no tengo tiempo este mes

HOY TOMARE VINITO… pero estoy tomando antibiótico

ME OFRECEN UN TRABAJO DONDE GANARé 10 VECES MAS DE LO QUE GANO HOY…. pero es temporal

ME REGALARON UNAS LAMPARAS INCREIBLES… pero no hay electricidad donde las quiero poner

ME GUSTA ESTAR SOLA.. pero nunca he VIVIDO sola

COMPRE UN PIANO ANTIGUO… pero no se tocarlo

TENGO LAS MEJORES AMIGAS DEL MUNDO… pero todas viven lejos de mi

AMO A MI PERRITA… pero su vida es de pocos años

ME ENCANTA ESCRIBIR MI BLOG… pero pocos me leen

TODO ESTA BIEN…. pero no

“Pero” es una conjunción que se utiliza para unir dos ideas o frases. Se utiliza para expresar una contradicción o una excepción.

El uso excesivo de la palabra “pero” puede llevar a una mentalidad negativa. Esto no significa que debas evitar por completo la palabra “pero”. En su lugar, trata de ser consciente de cómo la estás utilizando y si estás enfocándote demasiado en lo negativo.

Si te das cuenta de que estás usando la palabra “pero” con demasiada frecuencia, intenta encontrar formas de expresar tus pensamientos de manera más positiva.

Vuelvan a leer mi blog pero solo las frases en NEGRO mayúsculas.

¿Notaron la diferencia?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES

Diciembre

Diciembre se me hace un mes muy apresurado. Cuando menos pienso, ya es Navidad y como si en automático hubiera hecho todo.

Son fiestas, preparaciones, vueltas y al mismo tiempo es como un tiempo melancólico.

Ir a la ciudad que te vio crecer y reunirte con las amistades con las que te formaste en tu juventud es parte de este mes donde todos regresan a sus familias por las fechas.

Época fría, el aire huele diferente y cada reunión se acompaña por comida de la temporada. Los descorches están a la orden del día, a cualquier hora.

Es un verdadero arte acomodar el calendario para cumplir con tantos compromisos sociales.

Uno gasta mas de lo que se presupuesta porque nunca falta el ‘regalito’ que quieres dar.

Dar y obsequiar cosas materiales es mejor que recibir, y estas épocas se presta para eso.

Los focos, las decoraciones y las canciones navideñas están por todos lados. Los arbolitos y tanto arte que lleva cada guirnalda nos alegran la vista y el alma.

Me gustaría poder juntarme con toda la gente que quiero. No importa si los vi hace 40 años o 40 horas. A veces me llega una necesidad de tener frente a mí a cada uno de los que he conocido, he querido, he hecho enojar, me han hecho daño y me han formado.

Cada vez estamos menos jóvenes y comienzo a ver como gente que quiero se enferma y no me gusta. Lo primero que pienso es “He perdido tiempo”.

No quiero perder más el tiempo pensando en cosas negativas. Quiero disfrutar cada día porque a lo largo de mi vida he encontrado algo porque vivir en cada uno.

A veces me inspira mi trabajo, lo cual puedo casi asegurar que ahorita me encuentro en una plenitud y satisfacción de lo que estoy haciendo y el futuro que tengo junto a mis socios que no me sueltan.

Mi familia todos los días me hacen querer ser mejor persona, comenzando con mis hijos que ya están por irse un tiempo del nido y seguido también de mi hermana y su familia, mi madre que ya no tiene 40 años, pero se cree de 20, y toda la familia extendida de primos, tíos, sobrinos y la reina de todos, mi perrita Kiara.

Diciembre viene a hacerme contar mis bendiciones, a sacudirme para el año que entra, y a recordarme que todo tiene remedio mientras tenga salud.

A veces leo que vivimos en realidades virtuales, en un ‘matrix’ donde cada uno es un personaje luchando por salir adelante en el juego de la vida.

No se si sea eso la realidad, pero por lo pronto, voy a jugar lo mejor que pueda y sepa. Ya se que me puedo sentar a llorar cuando este cansada mientras me levante rápido a seguirle.

Me gusta mi edad, lo que se, lo que he hecho porque puedo todavía volver a empezar proyectos que tal vez nunca intenté de joven.

Diciembre me pone melancólica pero también realista.

Quiero que todos pasen muy felices fiestas en compañía de la gente que los quiere.

Reciban de mi un fuerte abrazo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Maquillando a la Señora Grande

Desde que yo me acuerdo, siempre me ha dado risa como se pintan las señoras “grandes”.

De chica me fijaba mucho en la sombra que usaban, como se pintaban el rímel de sus pestañas y también como se delineaban la boca toda chueca.

Se les notaban a las señoras grandes “algunos pelitos” en las cejas mal sacadas.

El rubor era excesivo y la base del maquillaje no se difuminaba correctamente en la base de la barbilla.

La boca semi pintada e inclusive a veces no estaban parejos ni simétricos ambos lados de la cara.

Me gustaba verlas y siempre me preguntaba ¿qué pensarán las señoras grandes al pintarse así?

Yo pensaba que era porque así les gustaba maquillarse, hasta que me convertí en esa señora grande.mu

Sí, ahora soy yo la señora grande y ahora entiendo que es el misterioso motivo del porque el maquillaje es tan raro y mal hecho.

Primero que nada, es porque ni de chiste puedo seguir usando las mismas cremas de cuando tenía 20. Tampoco los colores muy fuertes en los párpados de mis ojos, tal como el azul turqués o el rosa fucsia.

El método de limpiar tu cara (cuando no te quedas dormida antes) es diferente. Los tónicos te resecan si no son para piel madura; la crema muy grasosa te abre los poros; no usar crema para las ojeras y arruguitas de los ojos es casi un pecado imperdonable.

Pero la verdadera razón por la que las señoras ya grandes nos maquillamos tan mal es porque hemos perdido algo muy valioso: la vista.

Así es, yo ya no veo bien a la hora de maquillarme. Medio se donde quedan mis ojos y mis facciones ya que tengo 40 años arreglándome diario, pero a la hora de delinear o realmente embellecer mis ojos ya cansados y apagados, no veo nada.

Si me pongo los lentes, no puedo maquillarme los ojos. Me los pongo y estudio mi ojo. Me quito los lentes y me delineo a memoria mi párpado. Me vuelvo a poner los lentes y veo si lo hice bien o no.

Si de plano no funciona eso, entonces ya acudo a mi espejo con aumento del 15X y prendo un reflector para poder verme bien.

No me gusta ese espejo. Si me veo un buen rato, me comienzo a ver todos los defectos de mis poros, lo quebradizo de mis dientes, las arrugas en las arrugas de mi labio superior y las manchas que no son lunares sexys sino descuidos de no ponerme bloqueador solar tantos años de mi vida.

Entonces este blog es para disculparme por que siempre se me hacía muy chistoso como se maquillaban las señoras grandes. Una disculpa pública. Yo no sabía que era tan difícil hacerse “grande”.

Me reía de mi abuela porque ella a veces se desmaquillaba solo con aceite de almendras (yo ya hago lo mismo).

Me daba risa también que con su mismo lápiz labial rojo se pintaba los labios y luego con sus dedos tocaba sus labios y los aplicaba en sus mejillas para un poco de rubor. (Yo a veces hago eso cuando ando en la calle y quiero verme fresca).

Me he visto en el espejo 15X en el sol y me doy cuenta de que tengo pelos enterrados que no alcanzo a ver a simple vista y saco mis pinzas y comienzo a quitármelos, igual que mi abuela.

Me unto VICKS en los pies para que amanezcan suavecitos en la mañana y me perfumo al dormir, aunque llegue a mi cama sola, igual que mi abuela.

Si, ya soy una señora grande y no se como le voy a hacer porque arreglarme y maquillarme es para mí una terapia.

Es cuando a veces pienso y reflexiono. Es un ritual que llevo haciendo por muchos años y no quiero dejar de hacerlo bien.

Solo espero que los jóvenes de hoy no se rían de esta señora grande que todavía se pinta los labios rojos a pesar de que digan los expertos que los colores neutros y beige son mejores para las señoras de mi edad.

(La verdad nadie lo nota en redes sociales porque los filtros corrigen todo lo que uno no puede ver a simple vista).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Propina Apropiada

Todo está super caro. ¿A poco no?

El mandado, las rentas, los intereses de los préstamos hipotecarios y la gasolina andan por las nubes.

En estas épocas navideñas, se siente mas el gasto que en otras épocas. Lo que tenías presupuestado nomas no alcanza y gastas más.

Le quiere uno bajar al ritmo de gastos, pero es difícil cuando todos se acostumbran a ciertas cosas. En fin, este blog no es para quejarme del dinero, solo de la inflación mundial.

Ir a comer con la familia es uno de los placeres que, si tienes la oportunidad de hacerlo, debes de considerarte muy afortunado.

Es a veces un lujo, pero si la comida y el servicio fueron increíbles, entonces vale la pena.

Pero ¿han visto que en los menús a veces viene una leyenda que dice ‘Se cobra el x % adicional al total de la cuenta debido a la inflación’.

No se porque me CHOCA ver esto. Ya sé, que tacaña me oigo, pero es que la verdad es todo cuestión de psicología.

Si el mismo restaurant subiera el precio de los platillos y no pusiera esa leyenda, ni cuenta nos daríamos. Quizá solo diríamos “Bah, que caro está todo” pero al final seguiríamos adelante con el pedido y el disfrute de la comida.

A la hora de que llega la cuenta, ves que se le agrega ese porcentaje a la cuenta. Al total le cobran el impuesto y luego al final le pones la propina (que, si vas más de 6 a comer, la incluyen al 20 o 25%)

El caso es que por una cena de $100 dólares, la cuenta final es de $130 (incluyendo ya impuesto, el sobrecargo por la crisis mundial y la propina).

30% es mucho para mucha gente (para mí, por ejemplo).

Ahora bien, te debes fijar muy bien en la cuenta y ver que la propina se pone al total antes de impuesto, que no te cobran doble y que la propina no esté ya integrada para no repetir.

Al principio, uno se molesta, o se trauma, pero al final accedes y decides aceptar que esa es la nueva moda al ir a restaurants.

Pero ¿y esas propinas que te piden todos los demás servicios de comida? No debería de quejarme ya que mi hijo trabaja en un lugar donde le dan buenas propinas por las manzanas forradas en chocolate o algunas nieves.

Es causa de trauma ir por un yogurt al Menchies y a la hora de pagar te dice la cajera “Falta el tip”.

En el Menchies tu te sirves, tu escoges el yogurt y lo que le pones arriba. La cajera solo lo pesa y te cobra. No es en sí un servicio. Pero por pena le das de todos modos.

Quizá por eso Dunkin Donuts, franquicias de comida rápida como In n Out, ChikFila, McDonalds, y sobre todo DISNEYLAND no te piden propina cuando compras comidas (al menos que sea un restaurant con mesero, allí si es SERVICIO).

A lo que voy es que para que la industria restaurantera y de comida siga vigente y la gente pueda seguir consumiendo, esto de tanta propina y cobros adicionales debe de moderarse un poco, porque al rato por querer sacarle al cliente todo lo que se pueda, se van a quedar sin ellos.

Y esta es mi opinión muy muy personal. (Aclaro que siempre dejo buena propina, pero también me doy cuenta del impacto económico que a veces se tiene).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES.

Paradojas

Aunque no lo crean, todavía me doy el tiempo en el día de buscar algo interesante que leer. No tengo tal vez tiempo para leer un libro entero, pero si me tomo el tiempo en leer algo nuevo, algo que desconozco o algo que nunca le he entendido para ver si al volverlo a leer le entiendo.

Una palabra que me topé esta semana fue la palabra PARADOJA.

Si me dicen, “Gina, usa la palabra PARADOJA en un enunciado”, yo les voy a decir “Voy a googlear la palabra PARADOJA”.

PARADOJA. Hmmm, bien puede ser una de mis palabras favoritas este mes.

Paradoja significa algo contradictorio a lo que se cree verdad. O sea, es como hacer lo contrario a lo que se quiere lograr.

Por ejemplo, esta semana, una paradoja que hacemos muy seguido es el tener que gastar (invertir) dinero, dejarlo ir, para que regrese el doble.

“Para hacer dinero hay que perder dinero”

Otra paradoja que se me ha aparecido en mi vida es que “las personas más persuasivas son las que calladas escuchan, observan y alegan menos.”

“Hacer cosas que parecen de mucho trabajo, con el mínimo esfuerzo”

El llamado “finge que eres hasta que seas”

“Entre mas aprendes te das cuenta de que menos sabes”, decía Albert Einstein.

“Vete despacio para que llegues de prisa” … esta paradoja la tengo que aplicar hoy mismo

“No por que tengas mas noticias significa que sabes más” … una paradoja más sobre la calidad vs cantidad.

Dicen también que la muerte le llega al confiado. Y es cierto. Cuando sientes que dominas algo, haces confianza y es cuando ocurren los accidentes.

Los fracasos te llevan al éxito… como dicen “los golpes en la cara endurecen la quijada”

Carlos, mi socio en La Revista Binacional usa muchas paradojas cuando estamos en juntas. La mas reciente que aprendí fue que reducir algunas cosas en la empresa no necesariamente es ir hacia atrás, sino que es para el crecimiento a largo plazo… un paso hacia atrás para agarrar vuelo.

“Vive antes de morir” … la paradoja que todos olvidamos hacer hasta que alguien joven muere.

Otra contradicción en la vida diaria es que para hacer mas cosas hay que decirle que NO a muchas otras.

“Habla menos, para que te escuchen más”

“Estar conectados hoy en día a las redes sociales nos desconecta de la vida real”. Así es. Menos platicas con los celulares en la mesa, y mas platicas viendo a los ojos de los que nos acompañan.

“Deja de buscar lo que quieres para que eso que quieres te encuentre a ti”. Esto me consta que es verdad. El día que yo dejé de buscar algo fue el día que ese algo me encontró a mí. Es como si te quedaras quieto y entonces eres más fácil de alcanzar por una meta.

“Eso que te da tanto miedo hacer, hazlo” … tal vez la respuesta a nuestras preguntas está al otro lado de eso que tanto miedo nos da hacer.

Benjamín Franklin una vez explicó una paradoja muy interesante: “El día que dejes de cambiar es el día que dejas de vivir”. Y sí. Es de vivos y la vida misma el ir cambiando. El día que no cambies ya nada es porque el fin está cerca.

Así que vale mas que cambie algo, de perdida el color de mis uñas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊