7 MINUTOS

Los siete minutos finales al morir, a veces referidos como “la vida pasando ante tus ojos,” son un tema tanto científico como filosófico.

Aunque es difícil hablar con certeza sobre lo que sucede en esos minutos, hay varias teorías:

1. *Actividad Cerebral*: Estudios han mostrado que, en los últimos momentos antes de morir, el cerebro experimenta un aumento de actividad. Esto podría explicar por qué algunas personas informan haber visto sus vidas pasar ante sus ojos. La actividad intensa en áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la percepción podría crear estas experiencias.

2. *Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM)*: Algunas personas que han estado cerca de la muerte reportan experiencias vívidas, como túneles de luz, sensaciones de paz, o encuentros con seres queridos fallecidos. Esto podría estar relacionado con cambios en la química del cerebro debido a la falta de oxígeno o la liberación de endorfinas.

3. *Percepción del Tiempo*: En esos últimos momentos, la percepción del tiempo puede distorsionarse. Algunos científicos creen que el cerebro, al perder su funcionalidad normal, podría experimentar el tiempo de una manera diferente, haciendo que esos minutos parezcan más largos o llenos de contenido.

4. *Descomposición del Cuerpo*: Fisiológicamente, en los últimos minutos de vida, el cuerpo empieza a cerrar sus funciones. La circulación disminuye, los órganos comienzan a fallar, y el cuerpo entra en un estado de hipoxia (falta de oxígeno), lo que afecta profundamente al cerebro.

En resumen, aunque hay teorías y observaciones, la experiencia exacta de esos últimos minutos al morir sigue siendo un misterio en gran medida desconocido.

No se porque últimamente pienso mucho en esto, especialmente antes de dormirme.

Si acaso es cierto que tenemos 7 minutos para “ver pasar nuestra vida antes de morir”, me surgen mil dudas.

Yo quiero recordar solo lo bonito de mi vida pero, que si al morir, ¿mi cerebro comienza a recordar lo feo que ya olvidé?

Ah, porque quiero que sepan que tengo memoria selectiva. Platicando con mi hermana, ella recuerda perfectamente situaciones que tal vez nos pusieron tristes y en cambio yo las recuerdo como tal vez algo que me platicaron.

Pero, que si al morir ¡recuerdo todo!

Obviamente quiero en esos 7 minutos recordar las veces que me sentí feliz e invencible. No quiero acordarme de la vez que me tumbó un caballo o cuando confirmé que había muerto mi tia Norma.

No quiero que mis ultimos momentos de lucidez antes de apagarme sean recuerdos de cuando me reprobaron injustamente en conducta en la secundaria la maestra Obdulia (por estar platicando).

Tampoco quiero ver en esos minutos el momento que me di cuenta que mis amigos dejaron de quererme si a mi me iba mejor en algo.

Ni cuando me chocaron mi carro rojo. Ni de todas las muertes que cambiaron mi vida.

Quiero esos 7 minutos que esten llenos de plenitud, de agradecimiento, de satisfacción y sobretodo que esten muy libres de miedo.

Y si, esos 7 minutos estarán llenos de los rostros que mas me quisieron y los cuales yo mas quise en este mundo. Así uno puede morir llena de amor.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

¿Qué Necesidad?

Es muy difícil ser jovencito en estas épocas. Las redes sociales son el instrumento perfecto para indicarte que es lo que NO tienes en la vida.

Yo me acuerdo de niña y de joven que solo cuando iba a las tiendas veía las cosas y se me antojaba comprarlas. Igual podía hacerlo, pero también podía comenzar a ahorrar para comprarme algo que de verdad quería.

La única manera que sabía que alguien conocido ya traía esas botas caras o la bolsa “nice” es si los veía en persona en un evento.

“¡Que padre tu bolsa! Yo ya casi tengo para la mía” Y ya.

Todos felices porque nadie nos imponía esa NECESIDAD de tener algo material.

Yo, ahora de vieja, que tengo mas criterio que antes tal vez (no se rían, si he madurado), puedo sentir lo que muchas niñas y niños jovencitos ven en las redes sociales.

Se convierte en una NECESIDAD el querer viajar. Los INFLUENCERS solo presumen 1 minuto de felicidad en donde andan y los seguidores piensan que todo el día son feliz.

No se como le hacen. Estar siempre pensando qué publicar para obtener seguidores, porque sin los seguidores, sin los “likes” dejan de ganar dinero.

Las redes sociales crean una NECESIDAD para todo y si influye en nuestra felicidad.

-“Ay, nunca viajo”

-“Necesito ese colágeno”

-“Mis cejas no están laminadas, pintadas, tatuadas, ni nada”

-“No tengo mi Apple Watch para cuidar mi salud”

-“Que padre carro eléctrico y uno pagando gasolina cara”

-“Hay un nuevo sabor de churro en Disneyland y tengo que ir a probarlo”

-“No soy chistosa como los de TikTok”

-“No duermo, necesito ese té”

-“Compraré en Shein, pero luego seré parte de la mafia de costura y abuso infantil laboral”

-“Quiero ese gel para uñas que brilla en la noche”

-“NECESITO todo”

La mejor manera de vender es hacer creer al consumidor que NECESITA lo que vendes. Los “reels” o videos en redes sociales hacen creer a uno que los milagros existen con ciertos productos. Se nos olvida que existen filtros, tiempo de producción del video, trucos que engañan, y aun así compramos.

Necesitar es una palabra muy fuerte pero ya todos la usan como si fuera cualquier cosa.

NECESITAR es un verbo que significa una carencia de algo, sentir la falta de algo que es importante.

Ese significado me pone a pensar que lo importante no es la necesidad sino definir lo que es IMPORTANTE.

La importancia de VIVIR o de SER FELIZ (temporalmente), es decir: Necesitas AGUA para vivir. Necesitar un viaje a NY para ser feliz (solo lo que dura el viaje).

Hay necesidad, pero el “para que” define la importancia de esta.

Si es difícil vivir estas épocas tecnológicas cuando eres joven. Es como una constante campaña de que eres o no eres algo o alguien por tener o no tener algo.

Antes, tan a gusto. Ser feliz era mas fácil porque la felicidad la tenías al alcance de las manos.

Hoy en día también la podemos encontrar, pero tenemos que apagar temprano ese celular y usarlo solo para lo que debe de usarse un teléfono: Hablar con personas de tu entorno.

Tu, ahorita. ¿Qué NECESITAS?

Nos vemos el próximo MIERCOLES, aunque hoy es JUEVES, pero no se subió mi archivo a tiempo.

LA NIEVE DE 30

Estoy yendo a Las Vegas seguido debido al lanzamiento de La Revista Binacional en aquellas tierras.

Ir a Vegas a trabajar es totalmente diferente a ir de vacaciones. Sin embargo, me quedé en el MGM para ir viendo el hotel porque en dos semanas me lanzo a la convención UNIDOS US, un evento de 3 días donde los latinos e hispanos que viven en Estados Unidos, se “unen” como dice el nombre para advocar y ver todo lo que ocurre en este país que pueda afectar o beneficiar a Latinos.

Por primera vez en mucho tiempo, pude darme cuenta de que la INFLACION mundial llegó a Las Vegas.

Me acuerdo perfectamente aquellos tiempos en los que andabas por la calle con tu trago en la mano, admirando las luces y a los personajes semidesnudos en la calle con letreros chistosos.

Ir a un buffet salía casi regalado y también ir a un restaurant fino donde un buen corte no salía mas del costo de una hamburguesa de comida rápida.

El alcohol te lo regalaban los casinos con el fin de que tu dinero se quedara en las maquinitas tragamonedas.

Ahora que fui el fin de semana, me quedé impactada con los precios en el STRIP. En una nevería Häagen-Dazs, compré dos conos sencillos de vainilla y fueron $27 (más 18% propina obligada).

Ya sé que me oigo bien pobre, pero es que mi cerebro no logra conectar esa lógica de pagar por dos conitos más de treinta dólares.

Fuera del Strip, como en Henderson (Green Valley), hay unos restaurants increíbles, buenos y muy elegantes, que por mucho menos de $30 pude saborear una torta de ribeye en aioli de ajo y una cerveza IPA increíble.

Obviamente no solo es Las Vegas. Esto es a nivel mundial. Salir de paseo con la familia cada vez es un lujo más difícil de obtener.

Hay inflación sobre la inflación. Y no sé cómo se va a solucionar esto. La verdad la nieve de $30 me hizo reflexionar mucho.

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en una economía durante un período de tiempo. Cuando los precios suben, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, lo que significa que cada unidad de moneda compra menos bienes y servicios que antes.

Hay varias causas de la inflación, incluyendo:

1. Demanda superior a la oferta

2. Aumento de costos

3. Y, como en ciudades turísticas, el aprovechamiento de que la gente no tiene otra opción que pagar por servicios y bienes que necesitan.

Ojalá me lea un experto en finanzas y me pueda explicar con peras y manzanas, cual será el futuro financiero del mundo.

Si se incrementan los sueldos, el consumidor asume ese aumento.

Le echan la culpa a lo caro de la gasolina a los aumentos. Pero, cuando bajan los precios, ¿ustedes creen que bajen también los precios de los productos?

Me acuerdo de que yo dije durante el 2020 que la pandemia, el encierro y el miedo a morir por un virus iba a cambiar a los seres humanos.

Nos íbamos a unir.

Nos íbamos a cuidar y proteger como planeta.

Ahora como veo todo, si cambiamos mucho. Pero no se porque siento que nos volvimos egoístas y muy ambiciosos.

Estamos gastando como si no hubiera un mañana, y luego es mañana y no sabemos qué hacer.

Ya sé, que clavada solo por el cono caro.

Pero es que, de verdad, me impactó.

Estamos en un tiempo de elecciones en Estados Unidos. En guerra en el medio oriente. Con tormentas tropicales en el caribe. Con calor infernal en los desiertos.

No le veo fin a la crisis financiera mundial. Pero, como les dije, que me explique un experto.

(Ah, y también ando muy salada. Las maquinitas no fueron mis amigas)

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

No se les olvide leer articulos muy interesantes en:

Disgustos Simples

Aguanto mucho porque tambien se que si me quejo seguido resulta contraproducente. A mis amigos les digo que este blog es a veces un desahogo y hoy esto será.

Entre mas vieja, mas me molestan cosas muy simples, y tambien me desespero mucho.

Aqui mi lista justo a la mitad del año 2024:

Ruido de masticación: Escuchar a alguien masticar ruidosamente puede ser fatal para mis oídos.

Tardanza: Cuando alguien llega tarde constantemente sin avisar, especialmente cuando traemos   muy corto el tiempo por la extensa agenda.

Interrupciones: Ser interrumpido cuando estás hablando o trabajando y YO soy la que interrumpe siempre porque quiero ganar lo que van a decir. No lo hago por mala, sino por mensa desde chica. Tengo que aprender a escuchar mejor.

Filas largas: Tener que esperar mucho tiempo en una fila, no por la cantidad de gente que haya sino porque haya una ineficiencia en el servicio (o solo haya una caja abierta)

Mentiras: Me choca siempre descubrir mentiras. Bien dicen que es mejor no saber. Pero como duele cuando el que miente es alguien cercano a ti. Te hace dudar de todo.

Mala ortografía: Errores ortográficos o gramaticales en textos formales. Yo sé que también me equivoco, pero hay errores que de plano molestan. Si, soy una NERD para eso.

Mensajes de voz largos: Recibir mensajes de voz muy largos en lugar de textos rápidos. Yo también a veces mando un mensaje de voz, sobre todo el Whatsapp que dura minutos y minutos. No me gusta cuando me mandan y malamente yo soy una de las que también deja recados largos, sobre todo porque voy manejando cuando lo hago.

Chismes de la farándula: No quiero ya ver nada de Nodal y Angela. Son unos jovencitos criticados por gente que no tiene nada más que hacer. Que miedo ser blanco de criticas de doñas de mi edad. Ahora resulta que todos critican como si fueran inocentes palomitos.

Ruido de fondo: Ruidos constantes, como el goteo de una llave de agua o un ventilador ruidoso. Lo peor es el vecino que tiene un carro con un mofle ruidoso y lo prende temprano. Me choca nomas por su carro.

Criticas negativas sin soluciones: Cuando vas a criticar algo, compleméntalo con una solución. No cambia el sentir de la persona que recibe la crítica, pero mínimo se siente apoyado con una solución.

Leche fresca ácida: No hay nada peor que servirte tu cereal favorito aun sabiendo que es lo peor en nutrición para ti, echarle leche de un galón que acabas de comprar y al probar la primera cucharada sabe a leche con limón. No puedo con esto, para mi es una queja eterna.

La Política: Ya se acabaron las campañas en México. Ahora siguen las de Estados Unidos. Ambas han estado polémicas. Ambas muestran el verdadero YO de las personas y todos en estas fechas se convierten en expertos en ciencias políticas.

Y también:

  • Los pickles escondidos en los bocadillos
  • El olor a comida que se queda en la casa
  • Ir al jacuzzi y que esté lleno de gente
  • No tener tiempo para irme de vacaciones
  • No ser profeta en mi tierra.
  • Los que manejan mal
  • No encontrar una pluma cuando la necesito
  • Extraño a mis amigas y amigos
  • Cambiarme con calor
  • Lo caro que está San Diego ($7 dlls por un café)
  • Que hablen en coreano las que me ponen las uñas y sentir que se están riendo de mis uñeros.
  • Lo rápido que se va el tiempo
  • No saber que está pasando con mis cubiertos y porque cada vez hay menos en mi cajón.
  • Estar perseverando y sentir que todavía no me alcanza
  • Las pesadillas que provocan la melatonina
  • Sentirme chaparra porque me rodea puro alto
  • La fragilidad de la autoestima
  • Olvidarme de mi por estar distraída
  • La carne de borrego en cualquier presentación.

Bueno, ya no me quejo más.

Solo como agradecimiento de la semana pasada, quiero celebrar que cuando se va la gente de tu alrededor es porque Dios te está librando del MALAMEN (como me dijo mi brada).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

El Panorama

Panorama viene del griego PAN que significa TODO y HORAMA que significa VISION. Panorama es la visión del todo.

Me gusta conocer las etimologías grecolatinas y de donde vienen las palabras. Eso siempre me ha ayudado a aprenderme las lecciones y entenderle a ciertos vocablos profesionales, en especial para cuando estudiaba para mis licencias de bienes raíces.

¿Por qué le puse ese título a este blog?

Pues verán lo que me pasó.

Manejando escuchaba un podcast en la radio, ni siquiera me acuerdo como se llama. En dicho podcast, platicaba un joven que a sus escasos 35 años, ya era un casi billonario.

Los locutores del podcast querían descubrir su secreto. Le preguntaban que si como le hacía, que si cual era su secreto, que si era religioso o solo era suerte.

El joven millonario se reía y explicaba lo que hacía con sus negocios, usando muchos términos que, si no los manejas a diario, pues nomás no les entiendes.

Los locutores seguían sin entender bien que pasaba. Por fin el joven entre risas se desespera y les dice:

“Ok, les digo mi secreto. Veo el Panorama”.

Los locutores se quedaban callados y aceptaban que habían quedado en las mismas.

“Bueno”, continuaba el joven millonario. “Les explico mejor”.

“Leí en un artículo hace unos años, que, en la fiebre de oro de California por allá de 1849, todos se fugaron hacia San Francisco a buscar el mineral dorado. Mientras todos emigraban hacia allá, hubo una persona que se quedó viendo todo… Viendo todo el panorama. Este señor decidió no irse con todos a buscar el oro. Este señor decidió mejor detenerse y comenzar su negocio de la venta de palas y picos para todos los nuevos mineros. Se hizo más rico que muchos porque se detuvo a ver todo”.

Como pueden ver, la vida me avienta lecciones todos los días. Les confieso que he tenido últimamente momentos no muy fáciles, ya que se juntan los problemas y se siente uno presionado a quererlos solucionar inmediatamente.

¡Qué importante es tener la vista panorámica! Es más, qué importante es también detenerse a ver todo.

Que importante es saber que uno puede no ser un borrego siguiendo a los demás ya que automáticamente tienes mucha competencia.

Viendo el panorama, las posibilidades son infinitas.

Viendo el panorama, se vale cambiar de opinión. A lo mejor siempre soñaste encontrar oro, pero si te va a ir mejor vendiendo las palas para todos los que también quieren buscarla, el negocio está casi garantizado. Ese es el verdadero ¡eureka!

Hoy es mi último día de 51 años y pienso tener vista panorámica por el resto de vida que me quede.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

La Carrera de Relevos

En la primaria, en Nogales, AZ, aunque no lo crean, yo corría en TRACK AND FIELD, en las Olimpiadas juveniles de Arizona.

Me gustaba el 220 yard dash, pero mi favorito era estar en la carrera de relevos 440, con 3 amigas más (entre ellas estaban Lalae Varela, Zulma Dabdoub, Martha Gonzalez, Margot Padrés, Laura Espinosa y Larisa Victoria).

No era la más veloz, pero de alguna manera estaba en el equipo (a lo mejor los coaches lo hacían para elevar mi autoestima, jajaja).

Hay algo que no me gustaba, y todavía no lo soporto.

Es el balazo de inicio de la carrera.

“En sus marcas, listos… ¡fuera!”  ¡Y pum! Sonaba ese balazo que, aunque anticipaba que venía, me asustaba, SIEMPRE.

Al yo asustarme, me detenía un mini segundo y luego arrancaba. Ese mini segundo me ponía en desventaja entonces optaban por ponerme en el segundo o el tercer sitio del relevo.

Eso hacía la diferencia. No tenía la responsabilidad de comenzar el relevo, ni tampoco tenía la responsabilidad de cerrar la carrera. Estaba en medio y para mí eso era más que suficiente.

Cuando corría la de 220 yardas, toda la responsabilidad de ganar un trofeo para la escuela era mía.

Yo sabía que me iba a asustar el balazo del inicio de la carrera. Sabía que tenía que correr con todo porque nadie iba a terminar la carrera por mí. Si ganaba, ganaba sola. Si perdía, perdía sola.

Eran días muy bonitos donde te siembran esa semilla de competir, de lograr algo y de llegar a una meta para la cual te entrenaste muchas tardes.

Al igual que en aquellas carreras de niña, hoy a mis 51 me siento igual. Me gustan los triunfos individuales, pero ahorita me encanta estar en un equipo de relevos donde yo sé que los demás no me van a dejar perder o caer.

Trato de rodearme de las personas que no le tienen miedo al balazo de inicio. Me ayudan a llevar el trabajo y los proyectos sin titubear.

También me rodeo de las personas que van a llevar mis proyectos a la meta a toda velocidad, sabiendo que nadie nos va a alcanzar.

No se que signifique psicológicamente ese miedo al balazo. Por eso jamás nadé en competencias porque no me atrevía estar arriba en lo alto, esperando un balazo y luego tener que clavarme hacia una alberca, quedándome en mi carril con el riesgo de que se me metiera el calzón o se me enchuecaran los goggles (lentes para nadar).

Ese “balazo” que significa “aviéntate, arráncate, comienza”, siempre me hace parpadear un milisegundo y automáticamente sé que comienzo tarde.

Cuando el proyecto es solo mío, asumo la responsabilidad y si pierdo, no daño a nadie.

Pero cuando estas en un relevo de carrera, aquella en la cual te van pasado la batuta la cual tienes que cuidar y entregar al siguiente participante, tu responsabilidad y tu talento de hacerlo bien afecta a terceros. Ya sea para mantener el primer lugar, o para mejorar el de tu anterior.

Te llega una sensación de responsabilidad de no querer presionar mucho al que cierra la carrera.

Pero todo es en equipo.

Llego a esta conclusión. Me gusta trabajar en equipo porque me siento muy protegida y me gusta que no tenga que ser yo la que comienza con un balazo, aunque cuando se tiene que hacer, lo hago y pues ni modo. Trato de recuperar ese milisegundo que pierdo por el estruendo cerrando con toda la fuerza y llegar a la meta primero.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

De tacones… a tenis.

En las concurridas calles de Washington DC, donde la política se entrelaza con la cultura y la historia, una mujer en tacones altos caminaba con determinación al lado de sus dos socios de La Revista Binacional. Yo era esa mujer.

Llegamos a la capital de la nación con un propósito claro en mente: hacer historia con nuestra revista, una edición especial donde salieron los presidentes de las cámaras de comercio Hispanas de los Estados Unidos.

Los tres con nuestros elegantes trajes negros y yo en tacones de aguja, parecíamos figuras genuinas, llenas de ambición (al menos en porte).

Yo siempre había soñado con cambiar el mundo y estar en Washington DC, estaba lista para dejar mi marca en el mundo.

Todo esto se me venía la mente cuando me tomaba mi cafecito en el patio del Intercontinental Williard hotel frente a la Casa Blanca.

Los monumentos y edificios de mármol gris, todos de la misma altura para no obstruir la vista y protección a La Casa Blanca, lo limpio de la ciudad y el orden de la gente me llenaron de optimismo.

No es la primera vez que iba a DC, pero sí la primera vez que iba con mis dos socios, Carlos Antonio y Rafael, quienes me hicieron sentir muy empoderada como mujer y como dueños de nuestra plataforma binacional.

La USHCC (United States Hispanic Chamber of Commerce) nos dio la bienvenida a su evento y fue allí donde entregamos las revistas especiales que les hicimos para dicha convención.

Andar al mismo paso de mis socios, (que son muy altos), y yo en tacones, comenzaron a afectar mi caminar y mi espalda.

No es lo mismo cruzar la calle en 15 segundos cuando traes zapatos cómodos, que cruzarla casi corriendo, fijándote que no haya hoyos donde se pueda atorar el tacón.

El dolor de los dedos, de la planta de los pies y de los talones eran demasiado para yo seguir parada platicando con tanta gente importante que conocimos.

Las mujeres estamos luchando por tener un lugar en nuestra comunidad como empresarias, como líderes y como representantes de comunidades.

Me di cuenta de que a veces nos tardamos mas que los hombres porque los tacones nos “ponen lentos”. Lo irónico de todo esto es que los tacones fueron inventados en Persia, en el siglo X, y fueron inventados PARA LOS HOMBRES, porque eso les daba el estatus de “altura” en la sociedad.

Poco a poco fui viendo como las mujeres de la convención iban cambiando sus tacones de la mañana por tenis y se me hizo lo mas maravilloso. Así que les copié. Me fui al hotel, que quedaba enfrente del RONALD REAGAN WORLD TRADE CENTER (donde fueron las sesiones) y me puse mis tenis negros, con calcetines cómodos y la verdad fui muy FELIZ. (Con o sin tacones, pude desenvolverme tal como lo pensé hacer).

Yo toda la vida fui feliz en tacones. Todavía me siento como ‘empoderada’ cuando traigo mis tacones grandes. Pero ese día, en Washington DC, me sentí lo suficientemente cómoda y segura para saber que no me iba a doler nada ni me iba a caer en ninguna parte.
Ahora sí, pude cruzar la calle al mismo ritmo que todos. No me tuve que ir más despacio, ni me tuve que fijar que mis tacones no quedaran atorados en las escaleras eléctricas y si la fiesta de recepción no tenía tantas sillas, me pude quedar parada todo el tiempo.
Mi experiencia de tacones a tenis fue digna de un blog, porque aquí en este mundo de hombres, las mujeres tenemos que quitarnos lo que nos detiene, y si andar en tacones nos va a detener, pues ¡que vivan los tenis!

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Ahi Viene un Hombre Feo

Me da risa escribirlo pero es una historia verídica de mi niñez y mi hermana no me va a dejar mentir.

Desde que yo me acuerdo, estabábamos chiquitas, mi mamá nos decía, “Súbanse rápido, ahi viene un hombre muy feo”.

Con el corazón palpitando a mil, mi hermanita y yo nos subíamos al carro y poníamos seguros (cuando los carros tenían aquellos seguros de fierro que aplastabas para cerrar).

Me acuerdo que veía pasar al pobre hombre feo y ni nos volteaba a ver. Era un señor feo nada más.

Ahorita nos da risa y cuando le decimos a mi mamá lo niega pero estoy segura que todavía, si andamos en la calle y ve pasar a un hombre feo, nos va a decir lo mismo, “súbanse rápido”.

Lo chistoso de todo es que la sociedad en la que crecimos en los 80s y 90s, lo no agraciado físicamente siempre era encasillado como lo malo y negativo.

En las películas, el malo casi siempre era un hombre feo, sucio, con mal aspecto. Las feas siempre eran las pobres, las malas, las brujas de la historia.

Es increíble como la sociedad te forma tu opinión cuando creces, y no es hasta que ya eres bastante adulto que puedes ver que todo eran imposiciones.

El desprecio al feo viene desde todos los tiempos.

Mi pregunta es:

¿Ser bonito te da una ventaja en la vida?

Si acaso eso es así, entonces ¿porque existe el dicho “la suerte de la fea, la bonita la desea”?

Algo debe de ser verdad en cuanto al aspecto físico de las personas. No por nada la industria de la belleza genera 430 billones de dólares al año.

Todos queremos ser bonitos. Muchas veces no es por vanidad, sino por estrategia para la vida.

“Como te ven, te tratan”.

Otro dicho muy cierto donde existen todavía personas que como te vistes, arreglas y te ves, es la manera que corresponden a ti.

En una entrevista de trabajo, en una junta importante, en un evento social. Uno se quiere ver bien.

Me vuelvo a reir, cuando no debería, pero…. tantos “hombres feos” que vimos y mi mamá nos hacía correr al carro. ¡Pobres señores!

Esa mala costumbre de meternos miedo a toda mi generación. Miedo a los feos.. y lo mas importante: Miedo a SER FEO.

La vejez es difícil porque la belleza se acaba. Es muy difícil verse al espejo y ver que por mas cremas que uses, las lineas de la vida marcan la cara.

Por eso ser viejo lo asocian con ser feo. Y no debería de ser así.

Por eso las artistas que viven de su belleza en el medio de la farándula ya no saben que mas estirarse para evitar verse viejas.

Hasta Madonna, una de las personas mas “cool” se medio volvió loca porque se niega a envejecer.

En fin, dice la inteligencia artificial que no tiene nada que ver lo feo con ser mala persona. (Le pregunté para saber que pensaba de esto, antes de escribir mi blog).

Y pues, la inteligencia artificial falló. No fue educada por una mamá en los años 80s.

Así que 1 PUNTO para los que escribimos todavía desde el corazón y 0 PUNTOS a la Inteligencia Artificial.

Y tú ¿qué opinas? Me interesa saber de verdad. ¿Ser feo te da una desventaja?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Las mil vidas

Creo que he vivido muchas vidas. Pero en esta misma.

Es decir, no hablo de la reencarnación, sino que siento que desde que nací, he vivido mil vidas diferentes.

No se exactamente porque siento esto. Quizá es porque he vivido en muchas ciudades lo que hace que sienta que mi vida cambia radicalmente cuando cambio de casa.

Pero así me siento. Como una persona que ha tenido muchas vidas.

Recuerdo como si fuera un sueño la infancia que viví en Nogales. Todavía procuro y platico con mucho cariño con tanta gente de aquella vida.

Mis recuerdos son muy vivos, pero también siento que son de otra vida. Yo soy otra persona, cuando pienso en aquella niña que pensaba que el mundo le pertenecía. Cuando pensaba que todo en la vida era tan fácil. Fue otra vida en la que me acostumbré a tener todo sin pedirlo. Solo se me daba y nunca pensaba porqué.

Mi vida en Hermosillo fue totalmente otra. Esos pocos meses fueron para mi muy importantes porque nunca pensé que se pudiera ser tan feliz a pesar de tanto cambio. Fue otra vida, totalmente. La gente más linda me rodeaba en aquella época.

Otra vida totalmente ajena fue la que viví cuando estaba recién llegada a la secundaria en Mexicali. Un cambio tan difícil, pero lo recuerdo como si hubiera sido una película. En esa vida crecí, viví y aprendí mucho de muchos. Mexicali me formó.

En mi vida he tenido el rol de super NERD, de amiga, de hermana, de hija, de nieta, sobrina y prima. He sido la popular y he sido la que por “error” no invitaron a una fiesta importante.

En una de mis vidas tuve mis “BULLIES” y eran malos conmigo. Fui una joven con trastornos alimenticios y con la autoestima muy deteriorada.

Experimenté la muerte de las personas que mas quería y nunca nada volvió a ser igual.

Aprendí a trabajar y a asumir responsabilidades de adulto, jugando a ser profesionista sin saber lo que estaba haciendo.

En otra vida fui esposa y yo pensaba que era la mejor del mundo, pero a veces eso no es suficiente y otros factores te hacen tomar decisiones que no planeabas tomar.

El Paso/Juarez me hicieron fuerte y conocí amistades que cambiaron mi alma.

En otra vida viví embarazos perfectos donde el parir realmente vino a sacudir mi corazón.

 Fui maestra de kínder y también me fui varias veces de Misionera en Semana Santa.

Decidí sacar mis licencias de bienes raíces y en otra vida solo fui ama de casa un rato.

En otra vida me puse primero por primera vez y también en otra vida llegué a mi meta que era vivir en San Diego.

En una de mis vidas me dijeron que no lo iba a lograr. Me dijeron que no me fuera a California y me aseguraron que fracasaría por falta de experiencia y no por falta de ganas.

He vivido muchas vidas y la que mas me gusta es la que estoy viviendo hoy. Quiero que esta vida me dure siempre para cuando este mucho mas vieja pueda decir “también en otra vida aprendí a ser feliz”

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Lo Explica, pero no lo justifica

Esta semana estuve en una situación muy simple pero a mi me afectó mucho. Una persona, que no pienso decir quien es porque no se trata de eso, me dijo algo que me lastimó.

Fue una tontería tal vez, y a muchos les daría risa. Pero a mi no. Me hizo, por un momento, dudar de mi, de mi persona y de mi capacidad de tomar acciones. Las personas que me conocen de toda la vida JAMAS me hubieran dicho algo así, al menos en mi cara.

Me dio coraje y con la pena pero ahora veo a esta persona de manera diferente. Por mas que quería entender porque me dijo lo que me dijo, me comenzaba a enojar la situación.

“No quiso decirlo para insultarte”, trataban de justificar el hecho. A mi me daba todavía mas enojo el que defendieran la agresión.

“Recuerda que ha tenido una vida muy difícil”, me seguían tratando de convencer.

Y es cuando allí mismo me puse a reflexionar acerca de lo que siempre me ha enseñado mi hija (ah, porque ahora ella me enseña a mi y no al revés).

Cuando tratas de entender porque hiciste algo malo, lo que realmente estas haciendo es EXPLICANDO tu mal comportamiento hacia alguien. Pero, no lo JUSTIFICAS.

Esta última frase tiene mucho peso.

En esta vida hay dos tipos de personas. Las que insultan sin querer porque estan muy tontas y no se dan cuenta del daño y las que insultan o hacen el mal con toda la alevosía.

Es mejor pensar que el mundo está tonto y que por eso pasan tantas cosas feas. Hace menos daño pensar eso a que realmente existe entre nosotros seres malos.

Sin profundizar mucho en el hecho, pienso que los abogados y la misma ley de los países se basan en esto de la EXPLICACION vs la JUSTIFICACION.

Si una persona asesina a un agresor, se explica el motivo. Pero no se justifica y se tiene que pagar una condena.

Explicar un insulto a una persona y justificarlo son dos enfoques distintos que involucran diferentes perspectivas y consideraciones éticas y sociales. Por ejemplo:

Explicar un insulto:

  1. Contexto y motivación: Explorar el contexto en el que se produjo el insulto y las posibles motivaciones detrás de él. ¿Fue en una discusión acalorada? ¿Fue en respuesta a una provocación? Comprender las circunstancias puede arrojar luz sobre por qué el insulto ocurrió.
  2. Emociones y reacciones: Analizar las emociones involucradas en el momento del insulto. ¿Se trató de ira, frustración, resentimiento o algo más? Identificar las emociones puede ayudar a entender qué llevó a la persona a recurrir a un insulto.
  3. Patrones de comportamiento: Investigar si este insulto es parte de un patrón de comportamiento más amplio de la persona que lo profirió. ¿Ha insultado a otras personas en el pasado? ¿Hay algún factor subyacente que pueda explicar esta conducta recurrente?

Justificar un insulto:

  1. Defensa del honor o la dignidad: Algunas personas podrían intentar justificar un insulto argumentando que fue una respuesta necesaria para proteger su honor o dignidad. Por ejemplo, podrían argumentar que se sintieron agraviadas por las acciones o palabras de la otra persona y que el insulto fue una forma de defenderse.
  2. Provocación o defensa propia: En ciertas situaciones, las personas pueden justificar un insulto como una reacción legítima ante una provocación o amenaza percibida. Podrían argumentar que el insulto fue una forma de defenderse o de establecer límites claros en una interacción interpersonal.
  3. Circunstancias extremas: En casos excepcionales, algunas personas podrían justificar un insulto como un último recurso en circunstancias extremas. Por ejemplo, podrían argumentar que estaban bajo una presión extrema o enfrentando una situación de injusticia grave que justificaba su reacción verbal.

Lo que a mi me pasó no cumple con nada de lo anterior. Ni estábamos peleando, ni alegando y segun yo no le caigo mal.

Realmente es un misterio para mi.

Si es en realidad que ha tenido una vida difícil, entonces lo explica. Pero en mi mente, jamás lo voy a justificar. Solo voy a evitar ponerme en una situación igual en un futuro. Cuando sienta que me pueden volver a agredir, me voy y ya. Sin explicaciones pero justificando que prefiero estar sola que mal acompañada. Ya estoy muy vieja para andar pidiendo explicaciones para justificar.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂