No había nada mejor que hacer

He llegado a la conclusión que necesito estar muy ocupada para no pensar ni hacer tonterías.

Este fin de semana que pasó, me quedé sola en mi casa. Mis hijos se fueron con su papá a Los Angeles y no hice ningún plan adicional. No hablé con nadie. Decidí trabajar todo el sábado y domingo.

Cuando llegó la noche del sábado, estaba agotada de todo el día. Me cansé trabajando con clientes nuevos, de ir a tiendas de segunda buscando tesoros en la basura ajena y de caminar por las playas de San Diego pensando en el futuro.

Me puse pijamas, abrí una botella huérfana de Chardonnay que tenía varias semanas enfriando en el refrigerador y por primera vez en mucho tiempo, prendí la tele para mi sola.

No lo podía creer. La tele no estaba conectada a Fortnite, ni a Youtube. Estaba lista para mi sola.

El U-Verse normal no tenía nada bueno ese día, así que decidí prender el Netflix para ver qué había de nuevo.

Mi Chardonnay sabía super rico. Estaba tan frío y seco. (No me gustan los vinos dulces).

No habìa nada que se me antojara ver. No quería nada de terror, ni de tristeza y todas las comedias se veían muy mensas.

Pero de repente veo ‘GLORIA’.

Me llamó la atención. Sé que es vieja la película, pero nunca me dió curiosidad por verla.

Era la película del Clan Trevi Andrade. Ese escandaloso episodio en la vida de la controversial cantante mexicana donde se descubre que Sergio Andrade, su manager, mantenía un harem de menores con las cuales mantenía relaciones sexuales y procreó varios hijos con todas.

Comencé a verla y me intrigué tanto.

No se que tan apegada a la realidad sea.

Mi botella de Chardonnay parecía evaporarse pero en realidad era que los nervios de ver a Sergio Andrade en acción requería estar yo bajo el efecto del alcohol.

02R.jpg

Mary Boquitas, la Trevi, Aline, la Chapoy, Raúl Velasco, Karina Yapor y tantos personajes de la televisión mexicana perfectamente caracterizados. El Tigre Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego, los magnates de las dos televisoras mexicanas tuvieron su papel importante en la vida de Gloria.

Increíble como un hombre de más de 30 años tenía varias niñas a su antojo. NIÑAS de 12 años a 16 años.. Y todas estaban de acuerdo con el arreglo de vivir como secta. Un león rodeado de sus leonas y críos.

Me sentí mal por la Trevi.

Ver a la Karina Yapor en la película embarazada a sus 13 años me hizo temblar de miedo. Era una niña indefensa.

Una vez en El Paso me bajé a una gasolinera del Albertsons cerca de mi casa. Estaba un señor en silla de ruedas pagando y una muchachita comprando unas sodas con el. Yo los ví y los saludé porque sabía que los conocía. (Soy muy mensa para recordar a la gente. Sabía que los conocía pero no sabía de donde).

Los saludé de abrazo y todo el show. Les pregunté por la familia y que me daba gusto verlos. (Todo este tiempo pensaba que eran unos amigos de mis conocidos en Chihuahua).

Al llegar a mi casa como que tuve un momento de lucidez y me acordé quienes eran. Eran Karina Yapor y su papá. Los conocía de la tele local de Cd. Juárez porque acababan de trasladar a la Trevi al penal de Chihuahua y salían todo el día en los noticieros. (Sí, así de inútil soy cuando se trata de recordar gente).

En fin, ese fue mi momento más cercano al Clan Trevi Andrade.. jajaja.

Yo se que muchos se preguntan, “¿Y los papás?”

Como madre de dos hijos jóvenes, uno hace lo que puede por darles todos los valores y herramientas para luchar en la vida.

No es garantía.

Desde ahorita se los digo. Es una combinación de suerte y de criterio en sus tomas de decisiones lo que hará que sus hijos cometan errores ó tengan aciertos.

Tal vez yo nunca hubiera dejado sola a mi hija con un productor musical rodeado siempre de menores sin otro adulto.

Pero eso no me toca a mí criticar. Ellos tuvieron que confiar y a lo mejor equivocadamente poner las esperanzas de la carrera artística de sus hijas en manos de un depravado.

No podemos criticar a estos padres de familia que entregaron niñas a Sergio Andrade y se las regresó con hijos. Hermanas embarazadas al mismo tiempo del mismo hombre. Todas menores de edad. Me imagino a los papás lamentando el momento que las dejaron ir a conseguir ese sueño de ser famosa. Pobres. La culpa y la impotencia de haber entregado a las niñas a un pedófilo (porque eso es).

No entiendo que les decía para mantenerlas enamoradas. (o qué les hacía. jejeje)

Me traumé mucho.

Me sentí mal por la Trevi porque quizá yo sí la juzgué un día. Me acuerdo que dije “Nah, le gusta esa onda a la Trevi”.

Y pues no. No tenía ningún derecho a pensar eso si no estuve en sus zapatos (sus zapatos viejos).

Así que, perdón a la Trevi por un día juzgarla. No era mi lugar hacerlo. Me da gusto que haya reestructurado su vida y sea una mujer plena. Todos merecemos otra oportunidad.

Llegué a la conclusión que cuando no tengo nada que hacer y no estoy ocupada, hago cosas muy tontas que no le agregan valor a mi persona.

No creo que esta vez haya sido el caso. Me sirvió mucho ver la película. Verla como mujer, como mamá y como persona empática.

Bajé en Spotify las canciones de la Trevi y ahora comprendo el dolor en cada una. Cada letra fue escrita con lágrimas. Todas.

Hasta la de los BORREGOS tiene un mensaje político muy fuerte.

Espero estar desocupada y sin nada que hacer otra vez para ver qué más se me ocurre experimentar!

Si no la han hecho, vean la película. Está fuerte. Y lo más triste es que fue REAL.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 thoughts on “No había nada mejor que hacer

  1. Ya me imagino como saludaste a la Karina Yapor y su papá. 😂😂😂 De casualidad no le preguntaste: cómo estás tío ?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s