Carpe Diem

Horacio, un poeta romano decía “carpe diem quam minimum credula postero” que traducido al español quiere decir: “aprovecha cada día, no te confíes del mañana”.

He estado leyendo poesía antigua, quizá para ver las diferencias de lo que pensaban antes a lo que decimos hoy. ¿Y saben qué? Pensamos lo mismo. Queremos lo mismo. Sentimos lo mismo.

Carpe diem. Vive el día.

Nada más cierto hoy en estos tiempos cuando no sabes cómo va a amanecer el mundo y que nuevas regulaciones nos van a dictar.

¿Cuántas veces hemos permanecido despiertos en la noche dándole vueltas a algo que todavía no pasa pero en nuestra cabeza ya inventamos mil cosas?

Esa horrible costumbre de planear todo hasta el último momento no es más que sólo una receta perfecta para una decepción.

Tendemos a pensar demasiado en lo que va a pasar y se nos va el hoy en eso.  Por estar viviendo en lo que va a pasar, se nos van los momentos especiales de cada día.

Perdemos la paz por angustiarnos por cosas que no han pasado (pero PUDIERAN pasar).

Me acaba de pasar esto esta semana. Resulta que por cosas del destino, el IRS (el mero mero de impuestos del gobierno estadounidense) dudaba que en realidad yo era yo. Es decir, mi identidad estaba comprometida quizá por vivir ahora en California despues de tantos años en Texas. Mis impuestos del 2018 se seguían procesando y como ya tengo que presentar los del 2019, decidí llegar al fondo de la situación.

Entre mil llamadas, me citaron en el edificio de gobierno de downtown el martes a las meras 10am.

Llegué super puntual y no había nadie en la fila. Los policías me quitaron los zapatos y mi bolsa (mismo registro que en los aeropuertos) y me pasaron por un marco detector de metales. Muy amables todos los policías conmigo. Todos con cubrebocas, me rocearon las manos con alcohol y gel antibacterial y me acompañaron hasta el elevador para indicarme que otro policía me llevaría hasta la oficina.

Muy amables todos en mi trayecto. El que me recibió mis identificaciones, el que me dió mi numerito de espera (que en el fondo me daba risa porque era la UNICA allí) y tambien muy amable la persona encargada del IRS que estaba revisando mi caso.

No se porque me sentía tan nerviosa antes de ir. Ese miedo inculcado de que el IRS es lo peor y todos le temen está muy mal.

Llevo días (ó meses) estresada por tener este pendiente con el IRS y en 5 minutos me resolvieron mi problema. Me había imaginado lo peor, una auditoría, sanciones y multas ó penalizaciones fuertes por haber dejado pasar tanto tiempo.

Aprendí que los del IRS son muy amables, desde la mujer con la que agendé la cita hasta el muchacho joven que me atendió. (La verdad es que nos da miedo todo lo que tenga que ver con trámites de gobierno).

Todo este tiempo me estuve preocupando en vano por algo que tenía solución. No VIVI EL DIA.

Estuve despues de mi cita, viendo el calendario del 2020 y como ya estaba lleno de eventos, semana con semana.

Citas de trabajo, eventos familiares, fecha de irnos a Los Angeles a dejar a Luisa Fernanda a UCLA, eventos con la revista GENTE BONITA MAGAZINE, etc. Era un 2020 lleno de convivios maravillosos con la gente que me rodea y quiero.

Todo enero y febrero me senté en las oficinas de la revista junto con Fabiola para llenar cada fecha con compromisos sociales.

No les sé decir cuantas horas nos pasamos viviendo en el futuro (pensando en cómo sería cada evento) para poder darles a los clientes el mejor servicio y cobertura.

Un calendario maravilloso. ¡Qué padre año!

Creo que eso ha sido de lo mas desgastante de toda esta pandemia (obviamente que despues de lo que es en sí la enfermedad y ese miedo que nos da de que nuestros seres queridos contagien ó lleguen a fallecer).

Tuvimos que ponernos en pausa, en parar todo y fue una lección inmensa de practicar el CARPE DIEM.

Despertar, asegurarnos que tenemos salud, comida básica y todo lo necesario para seguir practicando las medidas de higiene para sobrevivir a todo esto.

Vive el día y no critiques a los que andan en la playa ó andan “como si nada”. Preocúpate por tí. Y ya. No podemos ser los policías de la pandemia, juzgando quién sale y quién no.

Estamos muy cansados y eso que en San Diego tuvimos un mes de “recreo” y pudimos salir al gimnasio, a los centros comerciales y a los restaurantes (protegidos con mascarillas y con medidas de seguridad), pero a partir de hoy miércoles 15 de julio, todo vuelve a cerrarse.

Carpe Diem. Viviendo el día una vez más. En familia y si Dios lo sigue permitiendo, todos sanos.

Y pues ya, que truene los dedos Thanos (como dijo mi amigo el Tuti), que descubran un tratamiento efectivo, una vacuna que prevenga futuros contagios, que todos encontremos la manera de ayudarnos y apoyarnos en la crisis económica mundial que pasaremos, y como dijo mi amigo Payta en su programa de radio ayer citando a John Lennon (The Beatles) “No hay problemas, sólo soluciones”.

Nos vemos el próximo MIERCOLES 🙂