¿Y por qué no antes?

He dejado de preguntarme “¿Por qué no lo hice antes?”

Platicando con una amiga llegué a la conclusión que siempre que algo me esta pasando que es muy favorable, me arrepiento de no haberlo hecho antes.

El 1 de agosto cumplimos un año en LA REVISTA BINACIONAL, es decir, se lanzó la plataforma digital binacional que ha tenido un éxito no esperado, al menos no tan pronto.

Un año de trabajar de sol a sol. Un año de días con muchas presiones pero que se hacen tan ligeras porque somos un equipo comprometido a sacar el proyecto adelante.

Había noches en que llegaba a dormir y mis hijos ya estaban acostados. Ni los veía. Mi perrita casi se olvidaba de mí.

Días de aciertos, de juntas productivas y cierres de contratos con clientes importantes nos impulsaban a seguirle.

Todos los días hay mucho trabajo, pero lo disfruto tanto que es para mí una diversión.

¿Por qué no lo hice antes? 

Siempre me ha gustado escribir. Publico semanalmente este blog o periódicamente cosas absurdas en mis redes sociales. Escribir y publicar son mi naturaleza.

¿Qué me faltaba para animarme a lanzar una plataforma binacional con el alcance que ahora tenemos?

No era el momento.

Para todo hay un tiempo.

Hubo tiempo para que yo trabajara en la maquiladora y aprendiera todo lo que hay que aprender de costos de manufactura, incrementando mi capacidad de manejar presupuestos millonarios a lo largo de mi vida.

Hubo un tiempo para dedicarme a ser esposa y madre de dos hijos maravillosos. Tuve la fortuna de poder ser una mamá que se quedaba en casa y estuve siempre presente cuando mis hijos eran pequeños. 

Hubo un tiempo para ser maestra en la escuela de mis hijos donde aprendí de nuevo a ver la vida a través de los ojos de niños de 4 años. Aprendí a resolver problemas como niña de primaria, una vez más.

Hubo un tiempo para lanzarnos con una maquiladora de producto para mascotas, aunque de manera secundaria, puse mi empeño y apoyo incondicional siempre.

Hubo un tiempo para sacar mis licencias de bienes raíces en Texas y en Nuevo México. Aprendí a trabajar con adultos una vez más, aunque eran más problemáticos que los niños de mi escuela.

Hubo un tiempo para poder tomar la decisión de irme a San Diego a vivir. Decidí recordar quien era yo y cuales eran mis capacidades en todos los sentidos.

Hubo un tiempo en el que jugué ser empresaria, emprendedora de productos y comercializadora que no fue exitosa porque NO ERA EL MOMENTO.

Hubo un tiempo para escribir y encontrar amistades nuevas que me sacaron de la depresión natural que traen los cambios fuertes en la vida.

Hubo un tiempo también para tocar fondo en lo profesional y tener que decidir entre darme por vencida o seguir bateando hasta conectar.

Hubo un tiempo para conocer a las personas indicadas que vieron en mi el potencial que muchos no vieron, o que yo escondí porque NO ESTABA LISTA.

Y se llegó el tiempo en el dije SI a una propuesta de proyecto de vida. Sin pensarla, sin dejar la oportunidad que me cayó del cielo y que me daba trabajo entender que era para mí, pero la tomé.

Y ahora estamos aquí, a un año de haber lanzado el proyecto. 4 revistas impresas después, 2 mas en camino, planes de expansión que nunca imaginamos.

Ahora si entiendo porque no lo hice antes. Me faltaba la experiencia de vivir muchas cosas para que nuestro proyecto tuviera éxito. 

FELICIDADES a LA REVISTA BINACIONAL, nuestra revista, tu revista, MI REVISTA.

Un año ya.

Nos vemos el próximo Miércoles ☺️

La Culpa del Privilegio

Vengo llegando de 5 días concentrados en una conferencia de hispanos en la ciudad de Chicago. UNIDOS US, una organización creada por y para la comunidad latina en los Estados Unidos.

No voy a escribir mucho de eso aquí, pero si quiero decirles que en los últimos días he escuchado las historias mas impresionantes de todos los que fueron invitados a los paneles de la conferencia.

La gran mayoría nos platicaba de sus tropiezos, de su manera de llegar a Estados Unidos desde su país de origen, lo que ha sufrido, etc.

Historias que tal vez, en lo personal, no me identifican porque tal vez nunca estuve expuesta a una situación así. No digo que mi vida fue perfecta pero realmente no me acuerdo de una niñez sufrida ó trágica.

Tan fuertes las historias que todo el fin de semana sentía una culpa de no tener mas logros en mi vida si comencé no tan de abajo.

No se si me explico, pero llega un momento que escuchas tantas tragedias de todos que te sientes culpable de no haber sufrido tanto en tu pasado. Y luego ves hasta donde han llegado y tu en tu mismo canal de años.

Sentirse culpable por tener un pasado no tan trágico no es raro, ya que puede provenir de una sensación de injusticia o del deseo de ayudar a los menos afortunados.

¿Te ha pasado?

Es importante reconocer que tu privilegio viene con la responsabilidad de defender y apoyar a los necesitados. En lugar de permitir que la culpa te agobie, considera usar tus privilegios para tener un impacto positivo en el mundo.

Esto podría implicar apoyar causas benéficas, ofrecer tu tiempo como voluntario o abogar por iniciativas de justicia social. Recuerda, no se trata de sentirse culpable, sino de usar tu privilegio para crear un cambio positivo.

Hay varias formas en que las personas pueden canalizar efectivamente su privilegio para tener un impacto positivo en el mundo:

1. Infórmate de los problemas que hay en tu sociedad. A veces están tan lejos de nosotros que tendemos a olvidar que hay gente que sí sufre de verdad.

2. Aprende a escuchar sin querer contestar. Comparte sus historias, experiencias y perspectivas para crear conciencia y promover la comprensión.

4. Ofrece tu tiempo como voluntario: encuentra oportunidades de voluntariado que se alineen con tus habilidades e intereses. Ya sea que se trate de tutoría, tutoría u ofrecer tu experiencia profesional, tu tiempo y conocimiento pueden marcar la diferencia en la vida de alguien.

3. Apoya y dona: Si tienes dinero, úsalo para apoyar organizaciones e iniciativas que están trabajando para lograr un cambio positivo. Considera donar a organizaciones benéficas, sin fines de lucro u organizaciones de base que se centren en las causas que te interesan.

5. Aboga por el cambio: habla y aboga por los problemas de justicia social en tu comunidad. Usa tu privilegio para influir en los tomadores de decisiones, crear conciencia y desafiar las desigualdades sistémicas.

6. Participa en conversaciones inclusivas: Fomenta conversaciones abiertas e inclusivas sobre los privilegios, la diversidad y la justicia social. Al participar en discusiones reflexivas, puedes ayudar a crear conciencia y promover un cambio positivo.

Recuerda también, que tener un impacto positivo es un camino largo por recorrer, pero si todos ponemos algo de nuestra parte, podemos lograr muchas cosas.

Así que, menos culpa y mejor más acción. Yo digo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Poeta de ocasión

Hay días en que se me vienen poemas a la mente. No avisan su llegada.

Simple y sencillamente llegan.

Mi mente se comienza a pintar de colores, como si con un pincel me regalaran algo de motivación.

Abrí mi computadora y me puse a escribir lo primero que mi mente envió a mis dedos.

Mi teclado ya está viejo, sin embargo, se ha rejuvenecido con los pensamientos frescos que le di.

No sé si sea el estrés que manejo lo que me ha inspirado el día de hoy.

Es muy curioso.

Siempre que me encuentro presionada (por voluntad o por terceros), mi mente cambia y se llena de amor y de entusiasmo por escribir.

Es como si funcionara bajo presión, como si estando relajada no produjera, pero bajo aplastamientos mentales diera lo mejor de sí.

Tengo en mi mente las mejores frases candentes. Aquellas palabras que combinadas cantan lo erótico que pocos comprenden y a muchos asustan.

Describo, casi como si lo estuviera viendo, alguna historia ficticia reflejando tal vez una dosis solamente de mi propia realidad.

Escribo también entre líneas. En esos espacios que solo los que me leen cada miércoles pueden interpretar.

Nada es tan fácil como lo que publicamos en las redes sociales. Y todo lo que callamos es menos difícil.

La vida no es sencilla. Es despertar y llegar a luchar contra demonios del pasado, trastornos psicológicos mientras publicas tu mejor sonrisa y tu mas rica bebida del día.

Los filtros hacen maravillas para que no vean el trascurso del tiempo sobre tu cara. Estoy esperando desesperadamente el filtro al sentimiento, a la mirada y al alma que no puede ocultar el miedo al futuro.

Escribo tal vez a mi enamoramiento al presente. Por fin entiendo lo que es “vivir el día” sin llorar por lo que fue ni comerme las uñas por lo que pasará mañana.

Estoy sana hoy, pero a veces dudo de mi suerte cuando me duele algo en mi cuerpo.

Escribo con mi cansancio acostumbrado, con toda la fe de que me van a leer, pero sobre todo con un desahogo necesario para bajar la presión que me atormenta.

El no saber manejar el tiempo es símbolo de inmadurez, diría mi amigo Luis.

A veces no manejarlo es simplemente no tener ganas de hacerlo.

Me cansa estudiar lo que ya se y pagar por cursos que me enseñan lo que yo casi inventé.

La vida se está esfumando entre mis manos y quizá es lo que me tiene estresada.

A veces uno está tan satisfecho con lo que hace que no quisiera que se acabara nunca.

Y eso es precisamente lo que me pasa.

La vida me sonríe, pero conozco esa picardía.

Me da miedo que me sonría por descaro y no porque se alegra de mí.

Hoy quiero escribir un poema descriptivo de mi inquietud sobre lo rápido que pasan los días.

Estoy enamorada de mi vida y por primera vez, estoy enamorada de mí.

Me estoy convirtiendo en esa persona que siempre he buscado para ser feliz. La única que no se va a ir si no le contesto un texto, no tuve tiempo de ver o que no se queda por miedo a mi manera tan torbellino de andar por la vida.

Gracias por leerme. Mi mente necesitaba desahogarse. Mis dedos no tienen la culpa de lo que se les dictó escribir.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Tu mero

Mi blog del día de hoy quizá es solo una observación que tuve en la semana.

Me encontraba comiendo palomitas en una reunión.

Cuando uno come palomitas, siempre, pero siempre, se cae una al suelo, como mínimo.

Yo recuerdo que antes, se me caía una palomita y de volada me levantaba a buscarla y tirarla.

Pero ¿adivinen qué?

Tengo ya mas de 5 años con una aspiradora de cuatro patas con pelos y que amo más que a muchos.

Mi Kiara siempre está pendiente de lo que se me caiga de las manos y lo levanta con su lengua. (Obviamente tengo cuidado especial si estoy comiendo chocolates o algo que le haga daño).

¿Qué tiene que ver esto?

Pues resulta que como ya tengo quien limpie los mendrugos que se me caen, no me estreso si se me cae un pedazo de galleta.

No tiene nada de malo esto hasta que te encuentras en un lugar donde no está la Kiara y se te cae la comida y ni te preocupas.

Me pasa seguido, sobre todo en la oficina o en algún restaurant. Me tardo en captar que tengo que levantar lo que se me cae y limpiarlo.

Se me cae un panecito de mi ensalada y tardo en buscarlo.

A lo que voy con este relato es que uno se acostumbra muy fácil a tener quien te haga cosas.

Muchas veces estamos tan acostumbrados a que haya alguien dándote la mano, ayudándote y levantándote si te caes que cuando estamos solos nos atontamos.

Pasa en las cosas tan simples como cuando pones gasolina en Estados Unidos. En países como México, siempre hay alguien que te echa gasolina, hasta te da una ‘limpiadita’ al carro mientras se llena el tanque.

Cruzando aquí a los Estados Unidos, NADIE te ayuda en una gasolinera. En el primer mundo no existe ese “Full Service” como antes. Ese servicio completo solo se ve en otros países y los turistas cuando vienen se ‘sacan de onda’.

Te acostumbras a que te hagan las cosas más fáciles.

Mi pregunta tal vez sea, ¿nos hace inútiles tener siempre quien te haga las cosas?

Yo no diría que INUTIL, pero si uno batalla mucho cuando siempre ha tenido la manera fácil de que le solucionen los problemas.

Pero luego un día te encuentras solo y no hay nadie que haga las cosas por ti.

Cuando ‘se te cae un pedazo de galleta’, aprendes a levantarlo y a limpiarlo.

Te das cuenta de que nadie lo va a hacer por ti. Al menos que tengas una roomba.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES. 😊

Caí en la Trampa

Hazte RICO de manera rápida, y caí.

Sigue mi vicio en TikTok. No me importa, todos lo tenemos.

Me encontraba yo viendo videos en la aplicación y de alguna manera comencé a ver uno muy seguido.

Era un video de “como hacerte rico de manera fácil”.

Los primeros consejos eran muy buenos, inteligentes. Se los platico:

ENSEÑA A TUS HIJOS ACERCA DEL DINERO.

Comienza con darles a tus hijos dinero a la semana. No tiene que ser mucho. Digamos que comienzas a darles $20 dólares a la semana. La primera regla es decirles que AHORREN el 30% ($6), otro 40% ($8) es lo que se pueden GASTAR y el otro 30% ($6) es lo que ellos tienen que pagar en IMPUESTOS a la casa (a los papás). Esos impuestos después pueden ser utilizados en diversión para la familia completa, vacaciones, restaurants, televisiones nuevas, etc. Comienzan a valorar lo que es el dinero para en un futuro sepan administrarse.

ADMINISTRA TU INGRESO DE LA SIGUIENTE MANERA:

El 50% de tu dinero debe irse a las NECESIDADES de vida (Vivienda, servicios, seguros, comida, transporte, cuidado personal)

El 30% de tu dinero debe irse a COSAS QUE DESEAMOS (diversión, compras, comer fuera, restaurants, etc).

El 20% de tu dinero debe irse a AHORROS (retiro, emergencias, inversiones, eliminar deudas)

UN CARRO NUEVO TE MANTIENE POBRE

En el 2016, Juan dio un enganche de $2000 para un carro y financió $26,000 por 72 meses, pagando cada mes $554.99.

En el 2015, María se compró un carro usado de $2000 e invirtió $554.99 cada mes.

HOY Juan ya pagó su carro, pero ahora ese carro vale $10,500. María, en cambio, con ese dinero invertido mensualmente tiene $52,764.92.

INVIERTE TUS PRIMEROS $1000

Invierte $200 comprando libros que te educan para llevar tus finanzas (RICH DAD, POOR DAD; THE INTELLIGENT INVESTOR; THINK AND GROW RICH; THE COMPOUND EFFECT; THE MILLIONAIRE NEXT DOOR; THE LITTLE BOOK OF COMMON-SENSE INVESTING)

Los otros $800 los puedes invertir en INDEX FUNDS (fondos indexados) Y ETF Exchange Traded Fund (fondo de inversión cotizado), de esta manera comienzas a conocer lo que es la bolsa de mercado de inversiones con estas inversiones relativamente de menor riesgo que comprar acciones individuales. Estas son algunas: FZROX, TVSAX, VTI, FXAIX, VFIAX, VOO, QQQ, USNQX)

Hasta allí yo estaba muy emocionada con lo que estaba aprendiendo en TIKTOK hasta que el ultimo consejo era bajar la aplicación de TEMU (donde encuentras mil cosas baratas) y seguir unos pasos para ganarte hasta $100 dólares diarios sin hacer nada.

Las instrucciones era ya que bajaras la aplicación, teclear 176959177 y sacar los $50 que te dan por registrarte por medio de Paypal.

Luego borras la aplicación y repites los pasos.

Pues allí me puse a hacerlo, pero ya después te piden que compartas el enlace a varios para seguir avanzando.

Lo hice, enviando todo a mi mamá, primas, etc.

Ya les expliqué que estaba haciendo una investigación para mi blog.

En fin, a lo que voy es que es muy fácil hoy en día engañar a las personas y hacerlas caer. Hay tantas cuentas ‘hackeadas’ que da coraje y desconfianza.

Si me roban la identidad, no tengo mucho así que me la regresan de volada.

A lo que voy es que no pongan sus fechas de nacimiento, ni sus seguros sociales o claves de bancos (o clabes).

No den tanta información y siempre pongan su locación hasta que ya no estén en el lugar.

No vaya a ser.

Espero que les haya servido mi clase de economía este miércoles.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

CAZANDO LAGARTIJAS

Todavía recuerdo como si fuera ayer, que me encontraba jugando afuera de mi casa en Nogales, Sonora. Mi casa estaba en un cerro (como todo Nogales) y mi patio daba al monte.

Mi hermana y yo, en el verano, nos salíamos todo el día a explorar.

Nos encontrábamos víboras, insectos raros, perros muertos ya hechos casi polvo.

Nos veníamos rodando si pisábamos mal. Recuerdo que una vez nos caímos las dos porque resbalamos en la orilla del cerro.

Al caer, nos agarramos de unas raíces de árbol, pero fue más nuestro peso y nos deslizamos hasta que la raíz se arrancó.

El miedo no era haber caído sino el regaño de mi mamá. El típico “¡Les dije!” aunque nunca sabíamos que era lo que nos decía.

También, nos llevábamos juguitos y algo de comer. Twinkies o Ding Dongs y Kool-Aid en unos termos de la Strawberry Shortcake.

Correteabamos lagartijas, de todos tamaños. Las esperábamos a que se acercaran y en cuanto podíamos, las atrapábamos con unas redes que nos habían comprado nuestros papás. (Ellos pensaban que las usaríamos para cazar mariposas, pero era mas divertido cazar lagartijas).

Al cazar las lagartijas, les cortábamos la cola con alguna lata oxidada, o simplemente la jalábamos y se soltaba.

Nos encantaba ver como la cola seguía moviéndose, como si tuviera vida propia.

Antes de hacerlo, habíamos averiguado que a la lagartija no le duele cuando le cortan la cola, ya que es parte de su defensa para cuando se tiene que proteger de algo (nosotras, por ejemplo).

Ahora sé que, sí les duele, si se estresan y les hicimos mucho daño. (Por eso estoy pagando ese KARMA).

Me acuerdo de que no nos daba asco agarrarlas. Mucho menos miedo. Las uñitas de sus patitas nos rasguñaban ligeramente la piel, pero no nos importaba.

Me acordé de esto porque estaba en un lugar cerca de Escondido cuando me salieron varias lagartijas.

Sentí horrible, como miedo y asco, cuando una de ellas se me subió al zapato.

Y fue cuando me pregunté “¿Cuándo me comenzaron a dar asco estos reptiles?”

¿Por qué nuestra mente ‘madura’ y nos comenzamos a estresar por cosas que antes nos divertían?

A medida que uno crece, también incrementamos nuestras preocupaciones con simplezas. Todo es problema, complicado, difícil.

A todo le encontramos lo negativo cuando de niños vemos todo de colores vivos y positivos.

No quiero decirles que me voy a poner a cortarles la cola a las lagartijas de nuevo, pero si me pongo a reflexionar lo siguiente:

Es una maravilla la niñez, su interpretación de la vida y la manera de disfrutar todos los días. Debemos de ser mas niños para resolver problemas.

A veces tenemos que pensar muy bien las cosas para darles solución. Otras veces las podemos solucionar con ‘piedra, papel o tijeras’.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊  

Mandón o Eficiente

Todos, sin excepción, tenemos que dar órdenes.

A medida que uno adopta posiciones de líder (desde jefe de trabajo de equipo en la primaria, capitán de un equipo, jefe de familia, supervisor de producción, gerencia, dueño, etc.), el dar una orden es inevitable.

Tener autoridad significa que se tiene una responsabilidad mayor a los de todo el equipo. Muchas veces no se logra con palabras dulces. Hay ocasiones en las que se tiene que ser firme para que te tomen en serio.

Es muy difícil para unas personas ser fuerte para mandar y ser tomados en serio. Y como dicen en mi pueblo:

  • Piden ‘raite’ y quieren manejar
  • Le das la mano y te agarran el pie
  • Limosnero y con garrote

Los ‘subordinados’, los hijos, hasta los perros, abusan de tu alma blandita.

A veces por llevar la fiesta en paz, uno cede algunas actitudes y comportamientos que a la larga cobran la factura.

Quizá es un síndrome de algo el querer siempre ser el ‘buena onda’ como jefe, como amigo, como mamá o papá, como esposa.

Exigir es difícil. Caes en el miedo de ser mandón y ‘malo’.

En el momento que tienes que asumir tu rol de autoridad y aplicarlo te dicen “Ay, tan buena gente que eras”.

Hasta los perros miden tu autoridad. Si no los educas desde chicos, ya nunca te hacen caso.

Sí, ser buena onda funciona para muchas cosas, sobre todo en el trabajo. Pero llega un momento en que la situación amerita ser firme y exigente para que salgan las cosas.

Parte de madurar en la vida es saber distinguir cuando ser mandón y exigente y cuando ser ‘barco’ alivianado.

Creo que todo tiene como raíz el miedo a no ser aceptado. Incluso, puede ser parte del SINDROME DEL IMPOSTOR (trastorno psicológico en el cual una persona, siendo autoridad o exitosa, no logra asimilar los logros).

Las mujeres, dentro de muchas cosas por las que tienen que luchar en este mundo, también sufren de este síndrome. No se si sea porque lo traemos desde nuestros antepasados de siglos atrás, pero todavía nos cuesta asimilar el poder que tenemos en ciertas situaciones.

(OBVIAMENTE, no todas son así. Hay unas que nacieron mandonas. Mi abuela, por ejemplo. La extraño mucho y me gustaría platicar hoy con ella para que me regañe de algo).

Ser ‘buena onda’ siempre puede ser confundido con debilidad y poca eficiencia en alguna situación.

Ahora bien, todo tiene un límite. Toda persona tiene un ‘hasta aquí’ y es cuando las cosas se complican.

El de repente ser una persona fuerte y con autoridad, cuando tienes a todos acostumbrados a tu ‘nobleza’ causa conflictos fuertes.

Los alumnos se confunden cuando el maestro barco les pone un examen sorpresa.

El marido no perdona a la esposa que le cuestionó o le dijo que NO a algo.

Los hijos se impactan que su mamá los castigue, ‘si nunca les dice nada’.

Los empleados se te quedan viendo con cara de ‘¿y esta neurosis?’

Tu perro se te queda viendo con cara de ‘demasiado tarde para que me domes’

A lo que voy con este blog es que, como consejo, tenemos que mantener un término medio a la hora de ser autoridad.

Ser justo, ser fuerte, no perdonar todo sin interrogar a la hora de mandar.

Se puede ser jefe a todo dar y eficientemente exigente para el bien de todos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Miedo Educativo

Me gusta ver en los TIKTOKS a las nuevas generaciones hablar sobre la Generación X, que somos los que nacimos de 1965 a 1980.

Nos critican de que somos, así como bien lo dice nuestro nombre, X.

Que no hicimos nada, que no luchamos por nada, que somos los que nos hemos acabado el mundo.

No aprendimos de los ‘boomers’ (1946-1964) y no contamos con la apertura mental de los ‘millennials'(1981-1996) o lo opinador de los ‘Gen Z’ (1997-2012).

De eso he platicado con muchos de mi Gen X.

Somos la generación que fue educada por el miedo.

Nos dictaban que hacer y que no hacer.

No nos explicaban porque SI o porque NO.

Solo nos decían que, si hacíamos algo que no debíamos, algo malo nos iba a pasar. No teníamos la manera de comprobar si algo era verdad o no. Solo lo que nos decían los demás, y a lo mejor si nos lo decían los noticieros en las noches después de la novela.

Fuimos una generación muy obediente en promedio. Quizá la última que supo respetar a sus mayores y a los papás y mamás.

Nos decían algo, nos lo creíamos, nos daba miedo y ya no lo hacíamos.

Era más fácil obedecer que ir en contra y sufrir las consecuencias (mechoneadas, castigos y el sentimiento de ser ‘mal hijo’)

Les platico los MIEDOS que tuve yo, que hoy en día se han de reír las nuevas generaciones de nosotros:

  • Si nos íbamos lejos del lado de mi mamá en una tienda, nos iban a robar.
  • Las vans blancas eran secuestradores que robaban niños para quitarles los órganos.
  • Si te sentabas en un escusado público sin poner papel en la taza, quedabas embarazada
  • Comer sandía con leche es veneno.
  • Comer y meterte a nadar sin esperar media hora te podías ahogar de calambres.
  • Andar descalza cuando había tormenta eléctrica era peligroso porque te podía caer un rayo
  • Cruzar la línea fronteriza era un pánico porque lo primero que te decían los papás era ‘Shh, callados porque ya seguimos con el migra’
  • Si desobedecías a tu mamá, a medianoche se te aparecía el diablo
  • Detrás de la cortina del baño podía estar un asesino
  • Cuando duermes, se te meten arañas a la boca si estas con la boca abierta.
  • Si un hombre demasiado guapo se te aparecía, que siempre le buscaras si tenía una pata de gallo y otra de vaca, porque era el diablo.
  • Si levantas pesas siendo muy joven te quedas chaparro.
  • Si te metes al mar con una cortada, te atacan tiburones
  • Si alguien te barre los pies, no te casabas
  • Si te le quedabas viendo a tu sombra, esta cobraba vida.
  • Toy Story era real para nosotros
  • Los Pitufos de peluche asesinaban a los niños
  • Si nos tragábamos las semillas de algún fruto, nos crecería en la panza.
  • Debajo de la cama había monstruos
  • El viejo del costal se llevaba a los niños chillones.
  • etc.

Somos los últimos que tuvimos lo mejor de la epoca BOOMERS y lo mejor de las nuevas generaciones. Somos un eslabón importante.

Somos los hijos de los Boomers, casi crecimos solos porque no existían los GPS, ni los celulares, mucho menos los Uber y los apps.

Todo lo lográbamos en equipo y es por eso que somos la generación mas unida que hay.

Nos teníamos que unir para que no llegaran los OVNIS a robarnos o para que supieran donde buscarnos si la TV nos tragaba, o si la cama se nos movía poseída por un exorcismo.

Quizá por eso estamos tan orgullosos de ser GEN X. Somos sobrevivientes a todo. Unidos lo logramos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Sí, ACEPTO

Hoy voy a hablarles de la aceptación.

No voy a meterme a lo filosófico (porque no soy filósofa, aunque ame la sabiduría) ni tampoco voy a meterme en los psicológico (porque no soy psicóloga, aunque me guste estudiar la mente).

Solo voy a hablarles de como de repente me cayó el veinte que lo mas importante para resolver cualquier situación es ACEPTAR que la tienes.

Siempre lo hemos tenido en mente que el primer paso para sanar es darte cuenta y aceptar que tienes un problema.

No es el diagnóstico, ni el que alguien mas te lo diga. Es más, ni siquiera viendo el problema o situación sentimos tenerlo. Hasta que lo aceptamos.

Lo más fácil que hay en la vida es vivir en una NEGACION, que no es mas que lo contrario al título de este blog.

¡Qué fácil es hacerse güey! (Ya se, que chafa mi frase, pero es la verdad).

Es lo mas fácil hacerse como que no pasa nada. Bloquear la mente es el mecanismo de defensa según nosotros mas eficaz. Si no lo acepto, no existe. Casi casi es igual que decir ‘si no me acuerdo, no pasó’ como la canción de la Thalía.

No todos pueden hacerlo. Se requiere de una habilidad mental especial o de un síndrome psicológico para poder convencer a la mente de no estar pensando ni estar cargando el juicio por alguna situación que esté sucediendo en el momento.

Un tío me decía que el siempre que tenía un problema esperaba a que estuviera lo mas cercano posible a ya no tener remedio y entonces encontraba una alternativa para detenerlo o prolongarlo. “Pateo el bote, mi hijita”.

Y sí. Esa analogía de cuando los niños juegan al bote pateado. Van corriendo y el primero que lo tiene frente lo patea lejos, y así sucesivamente. Van pateando el bote. Y nadie lo agarra.

Phhfttt. son miles las veces que yo he pateado el bote. Me he hecho la tonta y la que no pasa nada porque simplemente no quise batallar con la situación.

Cuando el problema es grave, aceptarlo es muy difícil. Yo lo he visto en conocidos que tienen alguna enfermedad y no se cuidan porque no aceptan que necesitan hacerlo.

A veces hay personas que están muy tranquilas, aunque el mundo a su alrededor se esté desmoronando simple y sencillamente porque no aceptan la realidad.

Vivir en un mundo de fantasía es fácil.

Quizá eso nos lleva a las adicciones de hoy en día: alcoholismo, drogas, publicar en redes sociales lo que queremos que la gente crea de nosotros, series, TikTok, etc.

El sumergirte a una realidad ajena a la tuya hace que el día se pase rápido y tal vez ya mañana algo cambie, pase un milagro o ‘vuelvas a patear el bote’.

Se me vienen muchos ejemplos a la mente.

Lo que mas raro sentí al escribir este blog fue que la ACEPTACION no solo es para lo negativo.

En lo personal, y lo platicaba con varias personas, ACEPTAR que tuviste éxito también es muy difícil.

Aceptar que me salió algo bien.

Aceptar que las decisiones, por mas difíciles que hayan sido, fue lo mejor que me pudo pasar.

Aceptar es decir SI a tu realidad.

No tengas miedo aceptar que te equivocas, que te caes, que usas filtros, que no tienes dinero, que necesitas ayuda.

Tampoco tengas miedo aceptar que tu trabajo vale, que tu tiempo es oro, que no vienes a cumplir los sueños de los demás y que solo se vive una vez, pero si la vivimos aceptando la realidad, puede ser algo maravilloso.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Las Alitas

Fui a Mexicali hace unos días. Manejé muy a gusto, sola y con el playlist “Música para Limpiar la Casa” en Spotify.

A todo pulmón me fui cantando, pensando y disfrutando el día soleado y ya no tan frío.

Llegué a casa de mi mamá y decidimos pedir comida.

No voy a mencionar lugar para no quemar a nadie, pero pedimos, entre otras cosas, alitas. Últimamente las alas es la única parte del pollo que como. No se porque, es la edad yo creo.

Llegó la comida y todo delicioso.

Las alitas muy ricas, pero… muy chiquitas.

Parecían de pichón.

Yo se que eran de pollo, pero justo allí fue donde capté que vivo en Estados Unidos, el país donde toda la comida está alterada con hormonas.

Estoy acostumbrada ya a las alitas gigantes, jugosas y que apenas puedo.

Son de SUPER POLLOS, o genéticamente alteradas.

Me traumé un poco.

Desde 1993, la misma FDA (Administración de Alimento y Medicamento droga) aprobó el uso de hormonas en el ganado para acelerar su crecimiento y después sacrificarlo para carnes.

Pero desde 1950, los ganaderos en Estados Unidos usan el estradiol que puede tener consecuencias en los humanos, como la llegada prematura de la pubertad en los niños.

Las hormonas en exceso pueden ser causantes de cáncer de mama o de próstata. Si estos se encuentran en productos lácteos o en las carnes, uno no se da cuenta.

Por eso hay tanto cáncer y tanto niño con problemas de desarrollo. Todo esta en lo que comemos.

Por eso también esta la campaña mundial de consumir orgánico, sin pesticidas y sin hormonas. Pero, es muy caro.

Hace unos años hice un blog de lo caro que salía comer sano vs comer en la calle. Por eso todo mundo prefiere hamburguesas de $5 a la ensalada de $15 en una economía donde la gasolina cuesta $5 el galón.

Ese día en Mexicali pude realmente ver la diferencia de una alita con hormona y la normal.

Es como las bubis de silicón vs las bubis naturales. No puedo pensar en una comparación más real.

De la vista nace el amor.

Pero el verdadero amor sano nace cuando te encariñas con lo natural y no lo falso de alguien.

Asi las alitas.

Muy ricas las alteradas con hormonas, pero las consecuencias a la larga pueden ser muy negativas.

Lo iremos viendo cuando nuestros hijos vayan creciendo.

Por ahorita, ya se me antojaron unas lemon pepper wings (que tiene que tengan hormonas). 

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES.