La Estrella Fugaz

La carretera estaba muy fría. La temperatura bajó drásticamente en unas horas. No me importaba. Venía muy feliz de Mexicali, donde pasé un fin de semana en familia y además adelantamos mucho trabajo con el equipo de Gente Bonita Magazine.

No entendía porqué el aire acondicionado soplaba aire caliente, hasta pensé que estaba fallando. Pero luego ví que lo tenía en 70 grados y la temperatura de afuera era de 48 grados F. Nos sorpendió el frío en manga corta y con chanclas.

La carretera estaba sola y mis hijos iban poniendo buena música mientras manejaba. Pensaba en los aciertos y las fallas que tuve este fin. Reflexionaba lo feliz que me hace Mexicali y mi familia. Se come delicioso en esta ciudad y tambien me encantó poder convivir con mis amigos.

El cielo estaba totalmente despejado, sin estar negro el cielo sino más bien era un azúl oscuro, las estrellas brillaban de una manera muy especial.

Las disfrutaba mientras subía la Jacumba y veía tambien como la temperatura de afuera comenzaba a subir un poco.

Tenía un poco de sueño, pero tambien mis pensamientos me mantenían alerta.

En eso veo una estrella, justo frente a mi. Al principio pensé que era un avión. Luego comenzó a brillar de una manera fuerte y uniforme. Parecía que se hacía mas grande cada vez.

Y así, en cuestión de segundos, la estrella se cayó por momentos. La centella se veía tal cual las dibujan y tuve el suficiente tiempo para decirle a mis hijos “¡Una estrella fugaz!”.

La estrella fugaz

En cuestión de nada, mi mente (que a veces es muy rápida), pensó en que debía yo de pedir deseos para que se me cumplieran por haber visto esa estrella fugaz.

Se me vinieron imágenes, como si fueran dominós, de cosas que deseo que se me cumplan. Tantas cosas que quiero y me desespero por no poder lograrlas a mi tiempo y no al tiempo que debe de ser.

Deseos personales, económicos, de salud, de trabajo, de amistad, de felicidad, etc. No supe cual desear y lo único que pensé fue “Que ganen los Dodgers”.

¡Jajajaja! Ya se, que desperdicio de deseo. Ni que estuviera en la nómina ó fuera socia de Magic Johnson. Pero realmente mi corazón deseó eso, detalladamente, que los Dodgers ganaran en el sexto juego la tan esperada Serie Mundial de este 2020.

Desde que yo me acuerdo le voy a los Dodgers. Vengo de familia beisbolera, tanto por lado de mi mamá como por lado de mi papá. Despues me casé y tambien beisbolero, por lo tanto mis hijos tambien crecieron con el amor del beisbol. Y luego mi hermana, se casa con un fan de los Dodgers, como nosotros, y mis sobrinos primero dijeron “safe” que mamá ó papá.

Toda una familia que le va a este equipo desde toda la vida.

Recuerdo que estaba bien chica cuando jugaban los Dodgers en 1981.

¿Cómo olvidar a Fernando Valenzuela, el Toro sonorense? Sus tiros con la zurda, portando el número 34 y volteando al cielo en cada pitchada nos hacían vibrar a todo mexicano.

Fernando Valenzuela

Lasorda dirigió a un equipo extraoridinario: Ron Cey, Rick Monday, Terry Forster, Pedro Guerrero, Derrel Thomas, Steve Sax, Mike Scioscia, Steve Yeager, Steve Garvey, Dusty Baker, etc. contra los New York Yankees.

Hoy 28 de Octubre se cumplen exactamente 39 años que ganaron la Serie Mundial de 1981.

Pasaron 7 temporadas y los Dodgers se seguían quedando en el camino. Fue hasta 1988 cuando vuelven a llegar a la final y van contra los Oakland A’s (bajo la dirección de Joe Canseco) y nos vuelven a dar otro trofeo de campeonato mundial en la Serie Mundial.

Kirk Gibson, y su inolvidable homerun!!

Pasaron 32 años.

Año tras año los hemos seguido, viendo jugadores ir y venir. Sintiendo el coraje de las últimas series mundiales y como se nos escaparon por mala suerte, por mal manejo de Dave Roberts, por chapuza de los Houston Astros, ó simplemente porque no era su año.

Este 2020, sin gente en los estadios por la pandemia, pudimos ver una temporada (corta por la misma situación) diferente. Un equipo que se consolidó y que se escuchaba entre el “chisme beisbolero” que eran un equipo digno de campeonato.

Es muy curioso como te vas encariñando con cada jugador. No se si sea que los ves en el ‘dugout’, ó que lo lento del deporte permite que las cámaras capten sus miradas, sus risas y su diversión al jugar.

Año tras año hemos tratado de ir a sus juegos y es la primera vez que no podemos ir a ninguno por el COVID19.

El ‘bullpen’ de pitcheo de los Dodgers este 2020 era fuerte, destacando Clayton Kershaw (por fin pudo demostrar que puede ganar), los mexicanos héroes de esta Serie Mundial Victor González y el culichi Julio Urías, sin restarle mérito a Pedro Baez, Walker Buehler, Dylan Floro, Tony Gonsolin, Brusdar Graterol, Joe Kelley, Adam Kolarek, Dustin May, Jake Mcgee, Blake Treinen, Alex Wood y Kenley Jensen (que supo aguantar la carrilla de los memes por no poder cerrar bien).

Los jugadores de posiciones: Austin Barnes, Matt Beaty, Cody Bellinger (el mas guapo, jajaja), Mookie Betts (de mis favoritos), Kiké Hernández, Max Muncy, Joe Pederson, AJ Pollock, Edwin Rios, Will Smith (de mis consentidos), Chris Taylor (siempre bateaba bien), Justin Turner (que dió positivo de COVID 19 en la sexta entrada del juego) y nuestro MVP, jugador mas valioso, el consentido Corey Seager.

La banca tambien debe de agradecerse y aplaudirse: Scott Alexander, Rocky Gale, Terrance Gore, Josiah Gray, Gavin Lux, Zach McKinstry, DJ Peters, Luke Raley, Keibert Ruiz, Dennis Santana, Josh Sborz, Mitch White.

Y un abrazo gigante a toda la dirección, coaches, equipo de apoyo que hicieron posible que pudieramos verse coronados este Octubre de tan difícil año para todos.

Los Angeles Dodgers

La última pitchada con la que se coronaron campeones contra los Tampa Bay Rays, un equipo excelente y la verdad hicieron que esta serie fuera digna de campeonato, este 27 de Octubre del 2020.

Ganaron los Dodgers de Los Angeles y lo único que puedo pensar ahorita es:

¿Qué si mi deseo hubiera sido otro? ¿Se me hubiera cumplido?

Tendré que ir a buscar mas estrellas fugaces en cielos despejados, con un vinito y una cobijita, para pedir todos los deseos que me faltan por cumplir. Ya ví que las estrellas están de mi parte.

¿Quién va conmigo?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂