Lo que no se ve

Este miércoles blogguero fue inspirado por una imagen que me encontré navegando por el internet.

Se las pongo a continuación:

Desde que la ví, me puse a pensar en todas las interpretaciones que ésta me hizo hacer.

*A primera vista, esta imagen me dice que aunque aparenta estar perfecta, por dentro es un caos. Muchas veces uno se levanta, se baña (mientras llora en la regadera), se maquilla, se arregla y viste bien y sale al mundo con una sonrisa. Nadie se imagina el enredadero de hilos que hay detrás de esa sonrisa.

*Otra interpretación es que aunque las cosas parezcan buenas por fuera, por dentro son feas y malas. Hay tantas cosas malas que uno ni se imagina que pasan para que nosotros veamos algo lindo al final. Nos dejamos ir por lo que vemos y hasta despues nos enteramos que por dentro están horriblemente mal.

Un ejemplo claro son tantas marcas de ropas ‘finas’ confeccionadas por niños en estado de esclavitud moderna en países pobres.

*La tercera interpretación es la de que las cosas no son como aparentan. Es decir, ¿cuántas veces no has dicho “wow, que lindo matrimonio; qué padre su empresa; qué suave su negocio?” Muchas veces no nos damos cuenta que esas personas se agarran de todos lados para que sus proyectos salgan. Se ‘anudan’ de hilos más fuertes y hacen lo posible para que sus sueños sigan y se salven, sea lo que sea. No vemos lo que les ha costado, los sacrificios que han hecho para lograrlo ni las veces que han fallado en otras cosas.

Me ha puesto a pensar mucho la foto esta porque creo que realmente me recordó a mi persona.

No me refiero a que soy ‘bonita’ y por dentro fea (bueno, a lo mejor si tengo mis enemigos, jeje), sino que últimamente me han dicho gente de diferentes círculos sociales “Ay, Gina. ¿Cómo le haces para hacer tantas cosas?”

La verdad no entendía.

Pero tienen razón. Tengo el último mes levantándome muy tempranito y acostándome muy noche todos los días. Estoy trabajando en un proyecto nuevo que despues les voy a platicar con más detalles.

Casi no estoy en mi casa porque todo el día estoy en la oficina ó visitando clientes ó echando a volar esta imaginación que Dios me dió (y que yo se que es uno de mis talentos fuertes).

Ahora entiendo lo que dicen. Soy un conjunto de nudos y ataduras por dentro, en privado, que nadie ve ni se entera y presento mi mejor cara al mundo.

Pero también les puedo decir que hace años que no me sentía tan segura profesionalmente hablando. Hace mucho que no me daba esa oportunidad en su totalidad.

Me levanto feliz de ir a trabajar en mis nuevos proyectos. Me motiva todo lo que estoy viviendo y sobre todo de lo que estoy aprendiendo de tanta gente que está creyendo en mí. Son esos nudos que me mantienen firme y entera para todo lo que sigue.

Estoy muy feliz porque hace mucho que no me dedicaba 100% a mi vida profesional. Y ahorita, mientras puedo, lo estoy haciendo.

Ahora me toca a mí. Tengo todos esos hilos deteniendo mi caminar.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂