Pasado pisado

Nunca le he entendido a lo de “pasado, pisado”.

¿Cómo le haces para pisar lo que ya no está pero existe?

Uno de los consejos más comunes en todos lados es “Olvida tu pasado. Ya no es. Ya no fue. El hubiera no existe”.

Entonces todos luchamos contra nuestra mente para no pensar en lo que fue, lo que no fue, lo que pudo ser. Analizamos cada SI que dijimos, cada NO… y cada cosa que no nos atrevimos a decir, hacer ó intentar.

Perfecto. Nos enfocamos en vivir en el HOY. Hasta allí todo está bien. Disfrutamos el presente que es lo que verdaderamente podemos palpar, aunque cambia cada segundo. Es lo que más fácil podemos ver transformarse en otra cosa. El presente se vuelve pasado ante nuestros propios ojos. Ahorita leyendo esto, la primer frase que leiste aquí ya pertenece a tu pasado. Así de frágil.

Por eso nos cuesta tanto trabajo concentrarnos en el presente. Porque nunca sabemos cuando es.

Puedes estar ahorita mismo hablando con amigos, planeando una reunión (cuando todos nos podamos juntar). Sí, es el presente pero estan viviendo en el futuro, cuando se puedan ver.

Y cuando se junten esos amigos hablarán muy probablemente del ‘pasado’.

Cuando nos volvamos a ver todos en reuniones familiares, de trabajo, fiestas, etc., todos hablaremos del pasado 2020 y qué tal nos fue.

Por más que queramos olvidarnos de este 2020, más difícil será olvidarlo.

La verdad no lo quiero olvidar. Por más dolor y stress que haya traído esto, tenemos que mantenerlo en nuestras mentes porque ha sido un año lleno de enseñanzas.

Al PASADO no se le pisa… mejor tenemos que RECONCILIARNOS con el.

En Facebook, en el muro de un amigo vi un comentario que me puso a pensar mucho y creo que fue lo que me inspiró a escribir acerca de esto.

“La vida te pone espejos que te muestran tu pasado”.

Si es cierto. La vida te recuerda tu pasado en todos lados. Si no estás reconciliado con tu pasado, puede ser muy difícil verte en esos espejos. Es cuando duele y cuando te pones triste.

No necesariamente son recuerdos feos. El recordar tu pasado como “la época más bonita”, “cuando todo estaba bien”, “cuando era joven y tenía la vida por delante” tambien te pone triste, melancólico y te deprimes porque quieres regresar a un lugar y tiempo que ya no es.

Este año creo que todos hemos tenido tiempo de pensar. De detenernos a ver donde estamos, de donde venimos y hacia donde vamos.

Hemos llenado el 2020 de oraciones, distracciones para no tener miedo, uniones familiares, etc. Queremos disfrutar cada segundo de esta vida, queremos atrevernos a vivir.

El tiempo no existe como lo percibimos. A veces creo que vibramos en diferentes frecuencias y que al final del día veremos que todo nuestra vida fue un suspiro, tanto entrando al mundo como saliendo del mismo.

Te invito a disfrutar cada sentimiento en el momento que pasan. Cada minuto, cada vivencia, cada enojo y cada sonrisa vivirla al máximo. Sin miedos, sin arrepentimientos.

Reconcíliate con tu pasado. Perdónate si te equivocaste y recuerda con sonrisas los momentos bonitos.

Ese pasado nos forma, nos ha llevado hasta donde estamos, nos complementa. No lo vamos a pisar ya. Es un aprendizaje. Es una montaña que hemos escalado poco a poco. Si nos hemos resbalado, al menos ya sabemos por DONDE NO. Si estamos en la cima, tambien sabemos por donde bajar por si es necesario regresar por algo. Que los espejos de la vida hacia nuestro pasado no nos tomen por sorpresa. Que nos haga sonreír esa imagen en lugar de ponernos tristes.

Cambiemos el PASADO PISADO por PASADO ABRAZADO.

¿Y el presente? Sepa cuando es.

Nos vemos el PROXIMO MIERCOLES 🙂