Los 500 de 50

El blog de esta semana no podía ser de otra cosa que no fuera la fiesta espectacular que tuvimos el sábado pasado en la Plaza Calafia.

Hace un año exactamente, mi teléfono se saturaba de llamadas perdidas, de recaditos por messenger y mensajes. Era el Rury Medina, un amigo de la secundaria pero con el que había coincidido poco durante mi vida hasta que nos reencontramos en la boda de nuestra amiga Laurelena.

“¡Qué miedo! ¿Porque la insistencia?”, pensaba cuando veía los mensajes de Rury. Pensé que a lo mejor quería invertir en una casa en San Diego y le marqué.

Para no hacerles el cuento largo, me invitaba a formar parte de los organizadores de una fiesta masiva de personas de la generación porque estamos a punto de ó acaban de cumplir los 50 años.

Me dijo que dentro de los organizadores estaban tambien Laura Tristan, Chucho Romo y Marco Mendoza (+) , quien durante la organización se nos murió por complicaciones de Covid.

Inmediatamente comenzamos a platicar todos en un grupo de Whatsapp y la planeación comenzó. Definir fecha, definir concepto, definir lugar.

Se alegaba el ¿dónde? y el ¿cuándo? y coincidimos que nos podíamos aventar la fiesta en la Plaza Calafia (aún arriesgados de que cambiaran los protocolos de seguridad por la pandemia) y tenía que ser en mayo para que no hiciera tanto calor y no fuera a finales de año para que los de 1971 se sintieran aún festejados.

La idea original era muy buena. 50 cumpleañeros, cada uno tendría una mesa de 10 personas y en total seríamos 500. Era el mismo patrón que se sigue en los bailes de debutantes ó de graduaciones donde todos los gastos se dividen por mesa.

Escoger la comida, escoger la música, el grupo, el dj, la barra libre y la decoración. Los permisos de alcoholes, de la plaza por parte del municipio, y encajar el cuchillo en el zacate para que tuvieramos un clima perfecto.

Jaime Carbó, uno de los cincuentones y artista muy famoso, nos diseñó la invitación donde estaba la Plaza Calafia con los monos de moda simbolizando a los cumpleañeros.

¿A quién invitaríamos? ¿El costo? Los pendientes se iban sumando pero la emoción nos hacía seguir adelante. En el trayecto nuestro 5to fantástico (Marco Mendoza) organizador se nos enferma de Covid y muere el 29 de octubre del 2021. Fue un golpe horrible a todos como generación y en especial para nuestro Rury, capitán de todo este pachangón.

Una semana despues, se nos va de este mundo Alejandro Gudiño, el 3 de noviembre de 2021. Otro golpe duro en especial para nuestro Chucho Romo.

Dejamos de planear y de seguir adelante por luto, respeto y porque venían las fechas decembrinas.

Ya teníamos un grupo en Facebook llamado “50 de 50”. Las preguntas comenzaban y en enero supimos que ya era hora de comenzar a platicarles mas a todos acerca de la fiesta.

Se decidió la cantidad de $1000 pesos por persona para tener un presupuesto de medio millón de pesos para el party. Yo, como buena administradora y conocedora de costos, me preocupaba la cifra porque la creía baja para todo lo que se pensaba hacer.

La Laura y el Chucho pensaban igual pero nuestro Rury siempre nos decía “ustedes no se preocupen”, y le hacíamos caso.

Se lanza en febrero el primer aviso en el grupo de como sería la dinámica. No se en que momento el party se salió de control y en lugar de ser un festejado por mesa, eran 10 festejados por mesa.

El party de “50 de 50” se convirtió en el party de “500 de 50” y creo que fue lo mejor que pudo pasarnos.

La venta de mesas comenzaba, los proveedores comenzaban a pedir los adelantos y los depósitos y cuando menos lo pensamos se nos llegó el 7 de mayo del 2022.

Debo de confesarles que ese día me sentía especial. Como si fuera la protagonista de algo que simplemente soñaba que pasara.

Ver a la gente llegar super puntual (primer síntoma de los cincuentones jajaja) con una sonrisota me contagiaban.

Llegaban con hieleras, botanas, sin hijos ni padres, solo generación X como si fuera todavía 1989.

Unos llegaban elegantísimos, otros deportivos, otros en chanclas pero todos con esa sonrisota de oreja a oreja.

Lo más escuchado esa noche fue “¡Eeeey, qué gustazo verte en persona!” y los muchachos se saludaban con el “¡Quiubo cabrón, qué gustoooo!”… además de que nos decían a los organizadores “¡qué padre fiesta!”

Los tacos rindieron y estaban delicosos (dicen, porque no los probé). Las paletas de hielo en el carrito, las botanas de cada mesa y los meseros que no pararon en todas las horas hicieron de la fiesta algo espectacular.

Tuvimos la dicha de que Tuti Gracia nos grabara un cover de la canción FOREVER YOUNG para el video que ibamos a transmitir (fotos de recuerdos de nuestra juventud), fotos de los amigos que se nos adelantaron y además pudimos agregar un audio y video de nuestro Alex Gudiño festejando a Victor Aldrete pero la felicitación parecía hecha para todos nosotros.

El grupo NO-C comenzaba la fiesta con música en vivo, con un talento inigualable de hacer covers casi idénticos a los grupos originales. La combinación de voces y sonidos así con el playlist excelente nos amenizaron hasta la madrugada.

Nuestro DJ Fausto Barrios nos transportó a los 80s con sus videos y música seleccionada especialmente para nosotros.

Nos desconectamos todos, por unas horas, de nuestra realidad. Ese día fuimos aquellos jóvenes llenos de sueños y planes. Fuimos otra vez aquellos niños que se creían adultos y que se morían por ser grandes.

Bailamos, nos abrazamos y quizá hasta lloramos de emoción de haber podido estar allí esa noche, después de tantos años, después de una pandemia que nos llenó de miedo, después de tantas cosas, pudimos reunirnos y festejar no sólo cumplir los 50 juntos, sino celebramos el simple hecho de estar vivos.

Quiero agradecer a Laura Tristán su chispa, su manera de ver la vida, su inteligencia tan única y su manera de hacernos reír durante todo este año de planeación. Te quiero mucho mi Laurita.

Chucho Romo, mi Chuchito lo bolsearon, gracias por tu sencillez y tu seriedad en algunos aspectos de la planeación. Gracias por esos saludos al grupo en la mañana y por que siempre nos leías y nos dabas un orden. Eres simplemente espectacular y te quiero mucho.

Rury Medina, gracias por haber pensado en mi cuando se te ocurrió esta locura. Gracias por enseñarme que los sueños se cumplen si uno se lo propone. Gracias porque nos enseñaste a todos a tener fe de que las cosas salen bien y te estaré eternamente agradecida como este sueño tuyo nos lo compartiste y nos dijiste que era nuestro tambien. Te quiero mucho y ya no me das miedo como en la secundaria.

Les dejo un video donde pueden ver las caras de felicidad de todos…. solo me resta decirles “Se tiene que repetir” y ¡gracias a todos los que creyeron en esto!

Nos vemos el PROXIMO MIERCOLES 🙂