El Viaje del Caracol

Estaba platicando una mañana con mi hijo Nicolás en la cocina. Él se servía café mientras yo tomaba mis cosas para ya irme a la oficina.

Muy serio me ve y me dice “¿Te puedo platicar algo muy triste que me pasó?”

Me congelé.

Él no es así. Cuando tiene un problema me lo dice inmediatamente.

“¿Qué pasó?”, le pregunté preocupada.

“Me fui a la escuela ayer en la mañana. Al llegar al estacionamiento, vi que desde la casa iba pegado un caracol en la puerta de mi carro.”

Yo para esto ya estaba menos preocupada pero muy atenta a la historia.

“¿Y luego?”, le preguntaba.

Y el continuaba su historia.

“Pues al salir de clases vi que el caracol ya no estaba y no lo encontré. Mamá, le cambié la vida al caracol”.

Y yo toda confundida “¿qué, Nicolas?”

Me explicaba:

“Ese caracol vivía en el jardín de la casa y hoy se pegó a mi carro y se bajó a más de 20 millas de su habitat. No sabe ni donde está ni que hay alrededor ni nada. Capaz que lo andan buscando sus familiares. Me traumé en serio”.

No pude más que reírme y luego simpatizar con él en la tragedia.

“Ay, Coco. Si es cierto. Pobre caracol. No va a saber ni que pasó”.

Se me hizo muy chistoso que mi hijo ya grande de 19 años tuviera ese sentimiento.

Pero tenía razón. A ese caracol le cambió la vida. Jamás va a llegar a su casa de regreso.

Es como un “Finding Nemo” de la vida real. (se la voy a vender a Pixar/Disney).

Nos reímos, pero luego platicábamos del paradero del caracol.

Tal vez eso nos pasa a todos en la vida real. Nos “agarramos” de un carro y cuando menos pensamos estamos en otro lugar donde no nos queda otra mas que comenzar de nuevo una vida.

Aunque parezca ‘tragedia’ lo que le hizo el Coco al caracol, al final a lo mejor fue por su bien.

Muchas veces nos tienen que pasar cosas drásticas para cambiar de vida y mejorar. No necesariamente el alejarte de tu pasado y de la gente que te rodea es malo. A veces es necesario.

Yo no se si ese caracol ya se acomodó en Kearny Mesa. Yo no se si extraña Chula Vista. Ignoro si dejó familia o si lo están buscando.

Los cambios en la vida son difíciles pero muchas veces son inevitables.

A lo mejor mi hijo en su subconsiente trae eso de cambiar de vida. Lo están aceptando universidades ya para terminar su carrera y significa que se tiene que ir lejos.

Tal vez este exagerando con esta metáfora y tal vez me digan “la Bradshaw” que todo quiere profundizar al escribir, pero algo me dice que tengo un poco de razón.

Lo único que espero es que mi caracolito al irse lejos se acuerde como llegar de regreso.

Y quien sabe. Tal vez el caracol que se fue ese día pegado al carro de mi hijo ahorita está en una mansión en La Jolla, frente al mar, y ni se acuerda de sus parientes del sur de San Diego.

Uno nunca sabe.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Soy Más Grande que mi Papá

No sé qué fue lo que me pasó ayer cuando me etiquetaron en una foto en Facebook.

Era una foto que yo había subido hace mucho a mis redes sociales y ahora había vuelto a resurgir porque la volvieron a compartir.

La foto era de mi papá, mi tío Richie, el Alex y el Tury (amigos de la juventud). Me imagino que era una reunión en La Barra de Los Pobres del Casino de Mexicali por los años 90s.

Esa foto me da risa porque para empezar mi tío y mi papá eran los señores y se estaban juntando con los muchachos casi de mi edad.

Pero eso no fue lo que me sacudió.

Lo que me puso ansiosa, triste y medio nerviosa fue que en esa foto mi papá y mi tío deben de tener unos 48 años. Ambos murieron el mismo año (1995) y los dos tenían 49 años.

La razón de mi trauma no fue que ya casi se me olvidó como era el tono de voz de ambos y que mis recuerdos a veces los confundo porque cada vez que se cuentan las historias de ellos se les cambia o se les omiten detalles.

El principal motivo de mi gran trauma es que yo ya soy mayor que ambos. Yo tengo 50 y mi papá y mi tío solo llegaron a los 49.

Soy mayor que mi papá.

Soy la primera que pasa por esto en la familia. A mi hermana, mi primo Cachas, Vero y Norma María todavía les faltan unos años para sentir esto que siento yo.

Hoy puedo darme cuenta de que eran muy jóvenes cuando murieron. Bueno, todavía tenían muchas cosas que hacer.

Tengo ya 50 y ellos nunca llegaron a cumplirlos.

¡Ahora entiendo porque eran tan vagos y se la pasaban tan suave!

Entiendo también, como cabeza de familia, el stress por el que pasaban para sacarnos adelante. Aunque mi situación es muy diferente a ellos, puedo comprender por lo que pasaban para poder “corretear la chuleta” y alcanzarla.

Por eso siempre andaban de party, de pachanga en pachanga, agarrando curada. Eran jóvenes y hoy que es abril del 2023 me ha pegado mucho eso.

Soy mayor que mi papá y mi cerebro no lo logra concebir, descifrar y aceptar.

Es cuando te das cuenta de que los padres y madres no deben morir jóvenes. Se desalinean los chacras de los hijos pues.

Me pone a pensar que esta edad es muy peligrosa. Te sientes de 20 pero tu cuerpo tiene 50. Eres lo suficientemente joven para saber que pasa por la mente de tus hijos que se creen más sabios que tú, pero al mismo tiempo ya no aguantas la carrilla ni la resaca después de una fiesta.

El stress en el trabajo está el lo mas alto de la cima y pues se supone que en los próximos 10 años ese stress comienza a bajar de intensidad.

Soy mas grande que mi papá y la verdad no me quiero morir todavía.

Por primera vez en mucho tiempo estoy bien con mi presente. Ya no me importa el ayer ni lo que tuve que dejar para llegar a lo que tengo ahorita.

Me estresa el futuro porque no quiero que sea menos bueno que mi presente.

Estoy muy bien ahorita, con todo y el cansancio y las largas jornadas de trabajo.

Soy mas grande que mi papá y eso me vino a desequilibrar a mi persona.

Soy mas grande que mi papá y ahora me toca a mi vivir los años que ni él ni mi tío Richie vivieron.

Lo repito porque me cuesta trabajo entenderlo: Soy más grande que mi papá.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Si te da flojera leerme, óyeme.

Decisiones

Yo no soy científica (por si no se habían dado cuenta). Pero soy una persona que tiene una manera de narrar sus opiniones describiendo lo que pienso, tal cual.                                   

Y últimamente me tiene muy pensativa lo que son las decisiones, la toma de decisiones y lo difícil que es decidir.

Todo en esta vida es una decisión.

Decides:

  • A qué hora despertarte
  • Qué te vas a poner de ropa
  • Cómo vas a tomar tu café o desayuno
  • Por qué camino te vas a ir a la oficina
  • Qué correo vas a contestar primero
  • Qué juntas y reuniones vas a ir en persona y cuales por Zoom
  • Etc.

Decides por tus hijos cuando están pequeños: a qué escuela los vas a meter; de qué va a ser la piñata de su cumpleaños; dónde vas a vacacionar.

Al contraer matrimonio decides entre un simple SI y un NO, cuando te preguntan con un anillo de diamante enfrente. (Muchas veces decidimos esto basados en expectativas de cuentos de hadas y que la mayoría de las veces nos preguntan cuando estamos muy inmaduros y jóvenes para saber lo que estamos decidiendo)

Rechazar un trabajo o aceptarlo es una decisión.

Dónde vivir, cuánto ahorrar, qué decir en público y que filtro usar para tu foto de perfil de Facebook.

A veces decidimos por instinto, como los animales, que lo hacen en base a memoria y un ligero aprendizaje.

Otras veces decidimos sin pensarlo, pero para ya quitarnos el pendiente. A veces nos equivocamos y a veces le acertamos.

Vivimos en democracias donde votamos decidiendo quienes son nuestros gobernantes.

La decisión es la culminación de un razonamiento. Es la respuesta a una serie de pasos que vamos acomodando en nuestro cerebro y nos llevan a una finalidad.

Si o no. Mal o bien. Arriba o abajo. Norte o Sur. Seguir o Parar.

Me he dado cuenta también que todas las decisiones se conforman de un NO, un NO a medias y varios SI.

Me explico:

¿Vas a expandir tu negocio a la costa este?

Decisiones posibles:

  1. NO
  2. La sigo pensando (puede ser SI o NO)
  3. Es probable pero no sé cuándo (SI, pero indeterminado)
  4. Si, pero a largo plazo (Si con el tiempo determinado)
  5. Definitivamente SI.

Se que hay más variedades, pero me he dado cuenta de que NO es NO y hay SI que pueden ser NO.

Todo es decisión:

  • Hablar mal de alguien o defenderlo
  • El amor es una decisión
  • Creer es una decisión
  • La felicidad es una decisión
  • Sonreír o andar con cara enojada

Todas las decisiones de mi vida las he tomado pensando bien, sin pensarlo y arriesgándome. Unas me han salido super bien, otras mas o menos y otras si me he arrepentido un poco.

La única decisión que a mis 50 años nomás no puedo tomar fácilmente es cuando me preguntan:

¿Dónde quieres ir a comer? Tu escoge.

Me pongo en modo de pánico. Me angustio. Me estresa y se me olvidan todos los restaurants que conozco.

Allí si definitivamente necesito ayuda. No se porque me cuesta tanto decidir eso. ¿Será algo psicológico?

Nos vemos el próximo miércoles 😊

La Dismorfia

Manejaba de Los Angeles a San Diego. Venía sola, escuchando música pero sin cantar. El freeway 5 no estaba lleno como de costumbre, sino que pude avanzar a  buena velocidad sin detenerme.

Pensaba en todo lo que tengo que hacer este mes de abril. Por decisiones corporativas, duplicamos las responsabilidades, pero era la única manera de realmente crecer y aventarnos con el proyecto.

Todos mis pendientes laborales tienen remedio. Solo es cuestión de hacerlos (lo más difícil porque mi pasatiempo favorito es procrastinar).

Cuando mi mente se satura de pensamientos y pendientes, para evitar la ansiedad, me pongo a pensar en todo menos en lo que me estresa. Y fue así que mi cerebro cambió de giro mental y puso en mis pensamientos algo que leí hace un tiempo:

“Nunca vamos a saber como somos realmente porque solo conocemos nuestro cara por foto o por espejos”.

Y así, como por arte de magia, toda mi atención y todas mis neuronas se concentraron en eso. NUNCA vamos a saber como somos realmente, físicamente.

Los espejos mienten. Los espejos dicen la verdad.

¿Cuál es lo correcto?

Todos tenemos en nuestras casas un espejo que nos gusta y otro espejo que odiamos.

Yo por ejemplo tengo en mi baño un espejo que no hace nada de favor. No se si es la luz o realmente es la luna del espejo lo que lo hace que uno se vea raro, pálido y con sombras en la cara y cuerpo que no son favorecedoras.

Lo mismo pasa con los espejos de las tiendas departamentales en los vestidores donde te pruebas la ropa que vas a comprar. Nunca te ves bien en un espejo de una tienda. No se que sea, pero te arriesgas a comprarlo porque dices “En realidad no debo de verme tan mal”.

Si. Todo eso pasaba por mi mente mientras yo pasaba por San Clemente. Casi me distraigo de mi tema de los espejos porque comenzaba a cantar la de Camelia la Texana.

Regresaba a mi pensamiento “mata-neuronas” sobre los reflejos de la realidad de uno.

No se si los espejos mienten o realmente reflejan lo que somos.

Luego pensaba que la otra manera que sabemos como somos es por medio de las fotografías.

Hoy en día sabemos que todo tiene filtro. Los mismos lentes de las cámaras de los teléfonos ya te dan una “ayudadita” para que no salgas tan feo en una foto.

Es muy peligroso eso. Te llegas a creer que tu cutis es de porcelana, que tus ojos están perfectamente delineados y que tu boca es perfectamente sensual.

Luego te ven en persona y no te reconocen.

Todo esto pasaba por mi mente mientras manejaba.

Soy una persona que tiene dismorfia corporal (al menos eso creo) y nunca me gusto en las fotos, ni en los espejos y es lo único que tenemos para saber como somos.

La juventud ya casi es inexistente en mi. Voy a tener que ser buena gente para que me vean linda. Tan buena gente que no sepan si mi foto tiene filtro o no de lo bien que les voy a caer.

Y eso pensé en una hora cuarenta de camino de LA a mi casa.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Los Mata Sueños

Los mata sueños. Todos esos factores que terminan con los planes que tiene uno por diferentes razones. He aquí algunos:

  1. El miedo. Miedo a fracasar. Miedo a que tu sueño sea realidad y al final no sea lo que realmente quieres.
  2. El miedo a TRIUNFAR. Hay personas que le tienen miedo al triunfo. Cuando uno llega a la meta, eso viene acompañado con mantenerse en cierto nivel. Miedo a no pertenecer también es el miedo a triunfar.
  3. Falta de Trabajo. Uno debe de meterle las horas al sueño. Es levantarse temprano, es salir a acomodar todo para que el sueño se cumpla. A veces se sacrifica tiempo personal por laboral, pero si no dejas de hacerlo, los resultados son la mejor recompensa.
  4. Excusas. Es muy fácil echarle la culpa a todo y a nada por no lograr los sueños. “Es que la pandemia”. “Es que mis papás tuvieron la culpa”, “Es que es muy difícil”, “Es que nadie me apoya” “Es que no tengo tiempo”, etc.
  5. Falta de disciplina. No estar disciplinado a la hora de trabajar, no tener un plan de negocios ni metas a cumplir. Tener ética de trabajo es muy importante, así como tomar responsabilidad de los errores que cometemos para aprender de ellos. Se vale también cambiar las metas un poco, o modificar los métodos y sobre todo el tiempo de cumplir las tareas. (No pasa nada si te tardas un poco más de lo planeado).
  6. Negarse a aprender y crecer. Uno debe de siempre seguir aprendiendo para superarse. También, debemos de dejar la soberbia atrás y dejarnos enseñar por compañeros que nos quieren ayudar a cumplir los sueños. Nunca estamos totalmente preparados y con todos los conocimientos. Debemos de mantener la sed de aprendizaje viva.

Eso que menciono son factores mata sueños, pero.. ¿y los factores humanos?

Tristemente siempre existirán en nuestro entorno influencias tóxicas que van a tratar de matar todo sueño que tengamos. Muchas de las veces, las primeras personas en hacerte dudar son las personas que mas te quieren y te rodean. Solo recuerda que el ser humano suele opinar basado en lo que “ellos no pueden hacer” y no lo que realmente tu no puedas hacer. Respeta sus opiniones, pero no le creas a nadie más que a ti mismo. Al final tu eres el que mejor te conoce.

Si, los mata sueños lastiman cuando son lo que más quieres o creíste tus mejores amistades, pero ni modo. Tu a tu sueño que nadie lo va a hacer por ti.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

De Color de Rosa

Washington DC. Una ciudad demasiado perfecta para ser verdad.

Todo está en orden. Todo está limpio. Parece todo como sacado de un cuento.

Los turistas llegan como entendiendo que están en quizá la ciudad mas importante del mundo en donde se toman las decisiones que rigen a la humanidad.

No es nada como Nueva York, ni la ciudad de México ni de Los Angeles.

A pesar de que hay gente de todo el mundo, no se siente como ciudad caótica, salvo unos seguidores de Trump queriendo hacer relajo en el Capitolio (por su orden de aprehensión reciente)

Me di una escapada a La Casa Blanca entre medio de unas conferencias a las que atendí con la Cámara Nacional Hispana de Estados Unidos.

Poco a poco La Revista Binacional se está convirtiendo en el medio que todos necesitan para sus negocios, entonces era importante mi presencia.

En esta época, la ciudad se pinta de rosa. Llegan a florecer estos días miles de cerezos que Japón donó a la capital norteamericana.

Los edificios clásicos de la ciudad se adornan de rosa (y yo de alergia jajaja).

Contrastan los tonos rosados con los edificios color beige y blancos. De alguna forma, combinan.

Admiré la arquitectura americana. La gente, incluyendo turistas, parecen uniformados en tonos grises y negros.

Nadie trae colores exóticos. Solo los cerezos y….. Yo.

No lo había notado hasta que Pedro, el venezolano del Uber me dijo:

“Con ese rosa usted combina con los cerezos. Nadie trae ese color”

Lo tomé como cumplido y no como defecto.

Pero tenía razón.

Contrastaba con todos.

Me quedé pensando como lo primero que hice fue criticarme. Contrastar fue lo que pensé.

Pero no era así. Pensándola bien, sobresalía.

Fui una mancha rosa entre la multitud. Disfruté andar sola, observando gente y absorbiendo toda vibra que me rodeaba.

Regresé al evento contenta. La fuerza hispana viene cada vez mas impactante en este país. Y viene, de color de rosa también.

Nos vemos el próximo Miércoles 🙂

Sin sentidos

Estoy viviendo sin sentidos. Literalmente.

Me pegó tan duro la gripa que no oigo, ni tengo olfato ni sabor. Mi vista es muy pobre y el tacto lo traigo delicado porque cada poro de mi piel me duele.

Tengo dos días que no trabajo en la oficina. Es tiempo récord para mí. Me siento como si hubiera abandonado todo pero realmente no podía ir.

La fiebre alta del sábado por la noche no es solo una canción sino que realmente así la pasé. 40 grados a mi edad es peligroso (al menos eso dijo Google).

Toda la noche me metí a bañar y me puse trapos fríos en la frente para bajar la temperatura. Me acordé cuando a mis hijos les daba calentura cuando eran chiquitos. Pobrecitos. Y así andaban todo el día hasta que llegaban a la casa con sus ojitos llorosos.

XL-3 (no dijo adiós a la gripa en un dos por tres); Nyquil, Antiflu-Des, Desenfriol, etc.

Todo he tomado y creo que la combinación de drogas es la que me trae más atontada.

Metida en mi cama bajo mil cobijas porque no aguantaba el frío, me tenía que destapar porque sabía que no era bueno que mi fiebre aumentara. Ese dolor de cuerpo y sobre todo de ojos y de cerebro por la calentura son horrible. Todo duele. El brasier, el calzón, los calcetines. Todo elástico quema.

Tengo ya 3 días y para mi eso es demasiado.

Ahora que estoy en mi casa sin poder hacer mucho, me acuerdo de tiempos oscuros de una depresión (o casi depresión) en la que estuve al llegar a San Diego.

Estar en mi cuarto, nomas pensando y auto-analizándome me hicieron ver que no es sano estar tirada en la cama.

¡Qué fácil es ponerse negativa en esta vida! ¿Por qué será?

Dicen que debes de tirar todo lo que no te sirve. Bloquear a todo el que sientes que te daña y debes de darle la vuelta a la página que ya leíste varias veces.

Lo comencé a hacer estos días pero solo tengo el sentido de la vista y me hace ver cosas mas a detalle.

Me he puesto sentimental. He llorado mucho. He sudado mucho. Con razón te deshidratas con la fiebre. Ya me quiero sentir bien así que a partir de hoy miércoles, ya no voy a estar enferma. Lo manifiesto.

Ya me voy pues. Me espera una untada de Vicks en los pies y unos calcetines calientes.

También voy a agradecer mucho que soy una paciente muy desesperada, porque quiere decir que estoy bendecida con mucha salud siempre.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

XX

Comenzamos la vida con moños color rosa. Delicadas y con facciones finas vamos aprendiendo a vivir en un mundo difícil.

“Siéntate bien”, suele ser una de las primeras órdenes que nos dan.

Denominadas por tanto tiempo como el sexo débil, nos rendimos a ese título desde muy chicas.

Crecimos entre chistes misóginos sobre nosotras mientras se justificaban diciendo “Pero así las queremos”.

Una revolución mental al ver nuestro cuerpo cambiar y desarrollarse. Una preocupación si nos comparamos con las modelos de moda y no nos parecemos.

Las dolencias y molestias de cada mes nos fueron preparando para en un futuro ser madres.

“Calladitas se ven más bonitas”, fue otra orden que nos dijeron que teníamos que obedecer.

Aprendimos a ceder, a ser sumisas, a obedecer y a callar para no molestar.

Si fuimos madres, logramos vencer ese aterrador sentimiento de miedo y amor al mismo tiempo cuando sentimos a nuestros bebés por primera vez dentro de nuestro vientre.

A veces tuvimos que guardar sueños en un armario para convertirnos en cumplidoras de sueños de los demás.

Aprendimos a llorar en la regadera, a reír solas y a comer lo que sobraba de los platos de los niños antes de salir corriendo a otro mandado.

Nos dimos cuenta de que podemos ser los seres más apasionados, pero practicando el erotismo a escondidas.

Poco a poco hemos avanzado en una sociedad que desde el principio de los tiempos nos echaron la culpa de morder una manzana.

Ya encontramos la fórmula de combinar una carrera con tener una familia.

Nos hemos sorprendido de lo fuerte que podemos ser y de la capacidad de poder aguantar el dolor emocional, físico y psicológico como ningún otro ser en este mundo.

Aprender a correr en tacones, a manejar mientras pasamos el jugo al niño que viene en el asiento de atrás, a coordinar el calendario de trabajo, escuela y el familiar a la perfección, y además cumplir con los compromisos en pareja.

Sabemos vivir solas o con compañía.

Vemos el mundo laboral como profesionistas pero también con la intuición femenina que nos convierte en armas secretas de cualquier empresa.

Nos dijeron que competíamos entre nosotras mismas porque el mundo sabía que si nos uníamos seríamos algo invencible.

Ganamos y nos dejamos ganar.

 Conocemos vivir con los 5 sentidos y sin sentido también.

Los labios rojos o al natural, siempre listos para un beso o para una palabra reparadora de almas.

El ser mas complicado teóricamente, pero lo mas sencillo de complacer para los inteligentes.

Amo ser MUJER y amo a todas las MUJERES de mi vida. Somos mucho más de lo que nos han dicho que somos.

Feliz Día.

Video viejo pero me encanta.. 🙂

Party Of One

El sábado pasado estuve totalmente sola en mi casa. Mi hija se fue a Chihuahua con su papá, mi hijo trabajó todo el día y mi perrita Kiara estaba en Mexicali con mi hermana.

No se como explicarles lo mucho que disfruté mi día. Sola. Dormí siestas. Jugué Wordle. Vi TikToks hasta que me volví a quedar dormida.

Acomodé mi closet y estoy muy orgullosa de mí. Por fin me deshice de vestidos y ropa que jamás iba a volver a usar pero que de alguna extraña manera todavía las sentía muy necesarias.

Regalé 4 bolsas negras con ropa y vestidos en excelente calidad todavía. Sentí muy raro despedirme de ropa que me recordaba épocas bonitas y otras épocas difíciles.

(Ahora mi problema es como voy a comprar ropa, jejeje).

Ya como a las 6pm me comenzó a dar hambre y decidí invitarme a cenar. Me arreglé, me quité los tenis y me puse tacones. Hasta me puse perfume.

Traía antojo de comida asiática. Un poke o sushi. Me decidí por un sushi en un restaurant japonés cerca de donde vivo.

Pedí mi Sapporo, que por cierto estaba muy fría y escarchaba el vaso cervecero en el cual me la sirvieron.

Me trajeron dos menús y dos vasos con agua.

“Disculpe”, le dije al mesero.

“Solo voy a cenar yo”, le explicaba mientras le daba el menú que sobraba.

El mesero era un jovencito de origen japonés. Me pregunta sorprendido: “¿Party of one?”

Me sonreí mientras recogía el lugar de la segunda persona.

Cené delicioso. Pedí el sushi que quise y nadie me pidió. Lo disfruté mucho.

Llegué a mi casa a disfrutar de la televisión. Me serví un vinito y seguí disfrutando de mi compañía hasta que llegó mi hijo del trabajo.

El día siguiente, me sentía empoderada de haber logrado salir conmigo misma. A mucha gente no le gusta comer sola y menos en un restaurant. Yo lo hice y lo disfruté mucho.

Ese domingo, mi hijo el Coco y yo nos preparamos para recibir a mi hermana y sobrinos que venían a pendientes médicos a San Diego.

Decidimos ir los dos a comer a un restaurant coreano, en el cual pides tu carne pero tu mismo la asas en tu mesa. Cada mesa tiene su propia plancha tipo teppanyaki, y cada uno cocina lo que pide.

Al llegar, en la puerta, vi un letrero que me puso medio triste:

¡No te atienden si vas solo!

Tan empoderada que andaba. La verdad si me hubiera puesto muy triste si lo hubiera visto un día antes o si se me hubiera antojado comer allí.

La verdad se me hizo mal el letrero. Es como un rechazo a ser soltero.

No se si exista el término, pero va junto con pegado con las personas que rechazan a los divorciados, separados o solteros.

En fin, no creo que todos los restaurants sean así. Solo tengo que acordarme de que cuando quiera ir a comer a Hanu Korean BBQ voy a invitar a uno de ustedes.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Los Aretes Enredados

Estaba muy apurada en la mañana para salir de mi casa y llegar a una junta muy importante de trabajo. No podía llegar tarde y tal parece que cuando más te apuras, más te entorpeces.

Me terminaba de arreglar el cabello y me ponía perfume cuando vi que me faltaban mis aretes. Abrí la cajita donde los guardo y los que me quería poner estaban enredados con una cadenita.

Me acordé de mi amiga Laurelena, que me dijo que su talento era saber como desenredar cadenitas cuando pasaba eso.

Respiré y me senté en la orilla de mi cama a tratar de zafar los aretes. NO podía.

Parecía un nudo difícil de desatar. Las cadenas estaban apretando el arete y no entiendo todavía cómo pasó. Pareciera que los guardé haciéndolos bola. Estaba a un punto de hablarle a mi amiga Lao.

 Luego me acordé de algo que leí (la verdad lo ví en TikTok, pero me da pena decirlo). En el video, la mujer agarraba los aretes y los sacudía hasta que como por magia se desatoraron. No se que tan complicado estaba lo enredado de sus aretes pero allí estuvo moviéndolos hasta que por fin quedaron libres.

Hice lo mismo encima de mi cama. Sacudí los accesorios atorados despacio. Sacudí y sacudí y como magia, se soltaron. Quise hacer lo mismo con mi pulsera, pero ya el tiempo no me dejaba. La guardé para solucionarlo después.

En lo que manejaba me puse a pensar que últimamente así resuelvo mis problemas en mi vida cotidiana.

Cuando tengo un problema, de momento me estresa, pero en unos minutos me sacudo. Sacudo el problema. Lo muevo, bajo y subo hasta que se comienza a solucionar y ‘desenredar’ solo. Lo sacudo y ya.

Pero luego también, hay otros problemas mucho más difíciles de resolver entonces esos los guardo para otro tiempo. Los separo y trato de que no interfieran con lo que estoy haciendo.

No podemos dejar las cosas importantes de nuestra vida para ‘desenredar’ los problemas difíciles. Si son cuestiones que no importan tanto, es muy inteligente guardarlos para después.

Así que, como pueden imaginarlo, tengo un cajón lleno de enredos que no quiero ni tengo el tiempo de sentarme a resolver. No me hacen falta. Que se queden allí hasta nuevo aviso.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊