Eres Mujer

Ella era la mejor de la oficina.

Por primera vez, Mariana Eres sabía que nadie de sus compañeros de trabajo podía cerrar a los inversionistas como ella.

Mariana tomaba su teléfono, sus papeles y notas y se acomodaba la falda mientras salía rumbo a la sala de juntas esa mañana.

Hoy se planearía como aterrizar a los inversionistas que venían desde Nueva York a cerrar por todo un año los servicios de la compañía donde trabajaba Mariana.

“Muy buenos días a todos. Comencemos”, anunciaba el Sr. Martinez, jefe inmediato de Mariana y encargado de la cuenta de los neoyorkinos.

La junta comenzaba y todos daban sus puntos de vistas sobre lo que planeaban para entretener y sobre todo lograr la confianza y cerrar el negocio con los inversionistas.

Mariana, cuando fue su turno, expuso lo que todos pensaban era el mejor plan de ataque. Ella era experta en cerrar a clientes, no solo por su inteligencia y su experiencia sino por su carisma y la confianza que podía ella brindar.

La única mujer con experiencia en su oficina, rodeada de 7 otros hombres en un sala de juntas tensa ya no la preocupaban. Ella dominaba el tema, la inversión, y su estrategia no fallaba.

El Sr. Martínez solo la veía y no decía nada.

Mariana se sienta después de exponer su punto y siguieron Jaime y Eduardo. Ambas propuestas eran absurdas y costosas para la empresa. Hector, su mejor amigo, también expuso lo que el pensaba que podía ser la mejor estrategia. No tan tonta como la de Jaime o la de Eduardo, pero Mariana sabía que el Sr. Martínez usaría su propuesta. Era la mejor.

“Muy bien, gracias a todos por sus ideas. Mariana, excelente trabajo. Jaime, Eduardo y Hector, muy buena participación”.

Mariana no podía dejar de sonreír. Era obvio que ella llevaría el cierre de los clientes.

“Mi idea es un poco diferente. Eduardo y Jaime, hoy en la noche nos vamos a cenar con los inversionistas y los llevaremos a pasear por la ciudad. Mirta ya hizo las reservaciones en los lugares y nos vamos por ellos al hotel como a las 7pm. Cenaremos, tal vez cognac y unos puros cubanos y después nos vamos a donde quieran, si quieren tabledance, pues nos vamos al table”, continuaba el Sr. Martinez.

Mariana se confundía y por fin dijo “¿cómo? ¿Yo no voy a ir a esa reunión, Sr. Martinez?”

“Lo siento Mariana, pero esto que haremos en la noche es cosa de caballeros. No encajas en el grupo. Los queremos cómodos para que nos den todo el negocio”, decía tajantemente el Sr. Martínez.

La junta continuó con un sinfín de tonterías. Datos irrelevantes, planes sosos y Mariana con una mirada perdida llena de incredulidad que en el 2023 este tipo de machismo laboral se diera.

Al terminar la junta, Mariana tomó sus cosas y se fue, sin importarle que era todavía temprano para hacerlo.

Ni siquiera escuchó la voz de Hector que le trataba de explicar que se calmara, que a el tampoco lo habían invitado, que no lo tomara a mal, etc.

Mariana no quiso ni siquiera detenerse a escucharlo porque su rabia era mucha y no tenía la culpa Hector.

Mariana se fue al bar de la esquina, donde siempre iban a tomar cuando el trabajo les daba tiempo o cuando querían festejar algo.

Con sus dedos recorría el vodka tónica que había pedido. Tomaba un poco y Pedro el cantinero no se atrevía a preguntarle que pasaba.

Sentada sola en la barra porque todavía era temprano, Mariana se cuestionaba muchas cosas.

¿Por qué lo permitía? ¿Es tanta mi necesidad del trabajo?

En eso llega un hombre con un traje y se sienta a un lado. Mariana ni lo voltea a ver. Ella sigue tomando y pensando en su día tan pesado y al mismo tiempo decepcionante.

“Buenas tardes, señorita”, decía el señor trajeado. “¿Le invito otro vodka?”

Mariana educadamente rechazó el obsequio. “Gracias, pero no. Así estoy bien”.

Después de muchos intentos más de querer entablar conversación con ella, el señor trajeado se daba por vencido. Le da su tarjeta con su teléfono y le dice, “Estoy en el hotel de enfrente, habitación 344. Pago lo que me pidas” y se retira sin que Mariana captara lo que había escuchado.

Pedro logra entender lo que pasaba y le dice “Ay, Señorita Mariana. No puedo creer lo que ví. Miles de hombres han llegado aquí solos a tomar y comienzan a platicar con los otros. Terminan haciendo negocios. Este extraño llega y la ve sola y piensa otra cosa. ¡Qué difícil se me hace que es ser mujer!”

Mariana ya ni dijo nada. Se terminó su vodka y llamó un Uber. Ya había tenido demasiado por un día, un día misógino y un día donde se sintió perder por ser mujer.

Pesadillas

Al principio pensé que era el NyQuil. Tengo mas de 4 semanas enferma de resfriado o alergia y me tomo mi dosis de NyQuil cada noche.

Después pensé que era la melatonina de 10mg que me comencé a tomar.

El caso es que tengo varios días que en la noche despierto por las pesadillas. No crean que despierto y me vuelvo a dormir.

Despierto gritando “¡Noooo!” Como las telenovelas o las películas.

Me despierto sudando con el corazón a mil por hora.

Casi siempre es a las 3am. Entonces me levanto a tomar agua y a hacer pipí.

Se está convirtiendo en mi rutina y no me gusta.

Me puse a investigar las causas y me dicen que es porque a esa hora se me sube el cortisol.

Otros sitios dicen que es por la edad.

El NyQuil es una medicina fuerte y si te intoxica a tal grado que caes muerto de sueño. Creo que mi cerebro se queda acelerado.

Tomar Melatonina también confunde al cerebro. Me acabo de dar cuenta que siempre tomaba de 5mg y la ultima que compré es de 10mg.

Quizá también mi cerebro no procesa tanta melatonina.

No solo me dan pesadillas, sino que siento que son sueños lúcidos. Despierto recordando todo lo que soñé.

Últimamente sueño que platico con una calaca, como si fuera la muerte. No me da mucho miedo platicar con ella, sino al contrario.

Me explica como se lleva a las personas y que es mas el miedo que le tenemos que lo que realmente hace.

Me explica que lo del Dia de Muertos lo tenemos todo mal.

Noche tras noche se me aparece la muerte y me saluda, pero no me da miedo. Me platica de lo que ve en el mundo y yo casi puedo jurar que la puedo tocar.

Una vez supe que estaba soñando porque le quise tomar una foto para tener pruebas que platicaba con una calaca. Pero en mi sueño no encontraba mi teléfono (creo que eso fue la pesadilla).

Es muy raro cuando comienzo a tener la pesadilla. Empieza muy similar cada vez. Voy caminando por un pasillo en casa de mis abuelos (la que tenían en Nogales). Recuerdo cada rincón de esa casa, aunque hace más de 45 años que no entro en ella.

Voy caminando hacia la recamara del fondo, pasando un baño grande del pasillo de color azul como en los años setenta.

Llego a la recamara y me acuesto en la cama de mi abuela. No hay nadie en la casa porque todos andan fuera.

En mi sueño tengo mi edad actual. No soy una niña.

Duermo en cama de mi abuela y me despierta un ruido. En la poltrona (mecedora) se encuentra la calaca tomando un café.

Siento que la conozco y no me da miedo.

A veces me dice lo que va a pasar y a veces me regaña por lo que ya pasó.

Anoche fue la primera noche que no la soñé y la extrañé.

La buscaba en mis sueños.

Mi pesadilla comienza siempre cuando me despido de ella en el sueño y al abrazarla, la rompo en mil pedazos.

Mi desesperación por que los huesos no se deshagan es lo que me estresa ya dormida.

Despierto angustiada, como desesperada porque ‘lastimo’ a mi amiga La Calaca.

Quizá en cada sueño elimino mi turno a morir y eso significa cuando la aplasto.

Sea lo que sea, ya debo pensar muy bien en si me tomo la melatonina o no.

Pero también es más pesadilla no dormir en toda la noche.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Flower Power

Ayer me dieron una sorpresa. Mi amiga Jessica Rosas, en agradecimiento por el apoyo que ha recibido de parte de La Revista Binacional, llegó a mi oficina en complicidad con mis socios, y me dio un enorme y hermoso ramo de flores. Quiero también hacer hincapié que acaba de comprar una florería muy linda aquí en San Diego. Se llama PETALS BY JENC y pienso recomendarla a todo mundo.

No supe que decir. Me emocioné tanto, pero me tragué el llanto. ¿Saben? A lo largo de mi vida, casi nunca me han mandado flores. Mi papá lo hizo varias veces, y uno que otro enamorado por allí. Siempre he pensado que las flores llegarán cuando me muera (que trágica, jaja).

Pero tengo amigas que todas las semanas reciben flores, aun teniendo mucho de casadas. Tal vez por eso me llamó tanto la atención sentirme tan especial.

¿Por qué me sentí así?

Recibir flores suele traer una sensación de felicidad y placer por varias razones:

Belleza estética: Las flores son visualmente atractivas, con sus colores vibrantes, patrones intrincados y deliciosas fragancias. Pueden iluminar instantáneamente una habitación y crear un ambiente más agradable.

Simbolismo: Las flores a menudo se asocian con emociones y sentimientos positivos. Se regalan como muestra de amor, aprecio o simpatía, y su simbolismo puede evocar sentimientos cálidos en quien lo recibe.

Consideración: cuando alguien te regala flores, transmite una sensación de consideración y cuidado. El acto de regalar flores sugiere que quien lo da se tomó el tiempo de seleccionar y presentar un hermoso regalo, lo que hace que el destinatario se sienta especial y valorado. Ahora imaginen el trabajo de Jessica que ella con sus propias manos hizo el arreglo.

Fragancia: Muchas flores tienen aromas agradables que pueden tener un efecto calmante y mejorar el estado de ánimo. La fragancia de las flores puede evocar recuerdos agradables y mejorar la experiencia general de recibirlas.

Conexión con la naturaleza: las flores son un recordatorio de la belleza del mundo natural. Su presencia puede ayudar a las personas a sentirse más conectadas con la naturaleza, lo que se ha demostrado que tiene un impacto positivo en el bienestar mental.

Sorpresa y alegría inesperada: Recibir flores suele ser inesperado, lo que puede amplificar los sentimientos de alegría y felicidad. El elemento sorpresa puede hacer que el gesto sea aún más agradable. De verdad casi lloraba.

Asociaciones positivas: con el tiempo, muchas personas han desarrollado asociaciones positivas con la recepción de flores, como recibirlas en ocasiones especiales como cumpleaños, aniversarios o como gestos de disculpa o apoyo.

Naturaleza temporal: la naturaleza transitoria de las flores puede hacer que su belleza y presencia parezcan aún más preciosas. Saber que no durarán para siempre puede hacer que la gente los aprecie en el momento.

Normas culturales y sociales: en muchas culturas, dar y recibir flores es una tradición bien establecida, lo que refuerza los sentimientos positivos asociados con este gesto.

Todo esto y mas es cierto cuando uno recibe flores.

Por lo pronto, me las llevé a mi casa y espero que me duren mucho tiempo.

Gracias Jessica Rosas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Provoquemos

Una vez un rappero llamado TUPAC, al cual asesinaron muy joven, dijo “Antes de que te preocupe el que alguien te odie, pregúntate ¿Y por qué me importa?”.

Yo soy una persona que “malamente” toda la vida quiere quedar bien. Me estresa mucho que alguien piense mal de mi y trato de no ser parte de ningún problema, sino siempre los ando solucionado.

Me molesta andar en chismes del pueblo y más cuando no son verdad. Ya sé, que simple. Pero así soy. Si me equivoco, asumo la responsabilidad y si hay que pedir perdón, lo hago.

Pero ¿cómo solucionas que la gente te califique por algo que no eres y no hiciste?           

Mis amigos se ríen de mí. Me dicen “si todos te quieren en este mundo, entonces algo no estas haciendo bien”.

Y se me quedó muy marcado.

Es cierto, la gente que habla mal de mi es porque tiene una pobreza enorme en su alma y en su vida personal. Han de estar luchando con demonios de su pasado y es mas fácil culpar a los demás que asumir y ver sus propios problemas para darles solución.

Entiendo.

Pero me choca que por todos lados me lleguen esos rumores o el típico “Ah, orale. Es que pensé que eras muy diferente”.

Con la edad me he retirado de mucha gente, y lo voy a seguir haciendo. Es de lo mas sano. Alejarse de la chusma, diría Doña Florinda.

Me pongo a pensar si todos los cuentos de nuestra niñez han sido solo una versión.

  • A lo mejor la Bella Durmiente no se quería despertar.
  • Tal vez el lobo feroz no era malo y la Caperucita inventó todo
  • A lo mejor la Blanca Nieves era muy mal portada y se escapó a vivir con 7 enanos
  • No sabemos si Scar en realidad fue humillado por su hermano mayor.
  • A lo mejor Ricitos de Oro solo quería robar en casa de los Ositos

El caso es que cada cuento termina según el que lo cuenta.

Es muy fácil cambiar la historia. Basta con omitir los detalles o agregar a lo sucedido.

Lo más fácil es creer en la historia mas chismosa, la mas polémica.

Cierto, nadie quiere una historia perfecta, donde todo sale bien y no hay buenos y malos.

Esa manera de correr el chisme (me incluyo), de querer saber qué pasó. ¿Y que dijo? ¿Y luego?

Los escritores de novelas y películas saben del hambre que el lector o espectador tiene para el drama y el nudo de la historia.

Han hecho millones en cines y ahora en plataformas en línea con programas que nos mantienen pegados a las pantallas.

“A darle a la gente de que hablar”

En fin, a mis 51 me queda claro, que no todos los que están son… pero tengo bien identificados a quienes SI, quienes SIEMPRE y quienes NUNCA JAMAS.

Asi que, ni modo. Mientras yo sepa la verdadera historia, que todos los demás hagan y deshagan. Han hecho de mi (segun sus versiones) una persona muy interesante y poderosa. Quizá ahora si me vuelva esa calzonuda. Ya me inspiraron.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Eres Anfitriona

Mariana Eres había invitado a varios de su oficina a un almuerzo tipo ‘brunch’ en su casa.

Se encontraba frente a la estufa. Su estufa tiene 4 hornillas a los lados y una grande en medio como para una plancha o un comal grande.

En cada hornilla, tenía una olla. Una tenía chorizo con papas. Otra tenía los frijoles. La otra tenía carnes frías, otra para huevito y en medio un comal grande donde estaba calentando unas tortillas de harina.

El aroma a café dominaba hasta que el del chorizo impregnó todo el ambiente.

A Mariana le gusta tener la estufa llena de ollas. Le gusta cocinar y mas le gusta ser anfitriona.

Es muy curioso como cada una de la ollas o sartenes necesitaban un cuidado especial.

Las papas se deben de mover mas rápido para que no se peguen, sin embargo, son las que más tardan en cocinarse.

Mariana veía que el tiempo en el reloj corría y todavía le faltaba tanto por hacer.

Tenía que terminar de colar el café; el champagne para las mimosas tenía que enfriarse más; la mesa debía ponerse bien con la mejor vajilla y ella debía arreglarse.

A medida que pasaba el tiempo, mas se estresaba porque no avanzaba.

“¿Qué hice?”, se preguntaba a sí misma.

“¿Por qué me comprometí con tanto?”

Mariana movía las ollas, picaba la fruta y las servía.

El mantel y las flores combinaban perfecto.

Las naranjas se exprimían mientras ella se daba cuenta que el tiempo corría.

¿Por qué se sentía tan presionada Mariana?

Los frijoles se sazonaban, quizá les faltaba un poco de grasa para quedar perfectos.

Faltando media hora para que llegaran los invitados, Mariana se comenzó a arreglar. Su cabello era un desastre y no sabía si iba a alcanzar.

Las hornillas seguían ocupadas, seguía Mariana revolviendo, volteando y revisando cada sartén y cada olla.

La casa olía a una rica combinación de café, frutos y guisados.

A las 11 am en punto llegaron los primeros invitados.

Mariana estaba lista. Agotada quizá. No estaba muy contenta con el resultado de la frittata de huevo. Las flores no estaban tan frescas como las quería.

Los invitados ni cuenta se dieron. Disfrutaron su almuerzo y alabaron las manos de Mariana que prepararon todo.

Mariana, tan anfitriona, tan ‘mortificada’ por quedar bien.

¿Será que el querer quedar bien con todos es una herida de rechazo de su niñez? ¿Será su mecanismo de sanación de un abandono emocional que tuvo?

Mariana, cansada pero sonriente, a penas pudo sentarse a probar el primer cafecito de su día. Satisfecha no al 100 con su desempeño como anfitriona, pero al final sabiendo que estaba lista para organizar la que sigue.

Gracias por seguir aqui. Fallé dos semanas seguidas y me di cuenta que no pasa nada.

Nos vemos el próximo MIERCOLES 🙂

Límites de Hormiga

Iba caminando a mi perrita una mañana. Hacía mucho calor entonces nos sentamos a descansar un ratito en una banca cerca del parque de mi casa.

La Kiara (mi perrita) estaba con la lengua de fuera y creo que yo también. Un arbolito nos daba una ligera sombra y me quedé viendo a la nada.

Me llamó la atención ver una fila de hormigas que se movían uniformemente, tanto de ida como de regreso. Parecía el “freeway” a la hora de mucho tráfico.

Me agaché por una piedra (de esas que manchan. Creo que era ladrillo, jeje). Y pinté una raya en frente de un grupo de las hormigas.

Automáticamente rebotaron y cambiaron de rumbo.

Les pinté otra línea y volvieron a cambiar de rumbo.

Las hormigas no se atrevían a cruzar el límite que les pintaba.

La Kiara las pisaba y decidí que ya era hora de irme antes de que con sus patitas asesinara a toda la población.

En camino de regreso me puse a pensar que las hormigas deben de ser los seres más inteligentes y trabajadores del mundo. No solo eso, sino tienen una unión y una manera de trabajar en equipo que todos deberíamos de imitar.

Lo que mas me llamó la atención fue que ellas respetan mucho los límites. Por su seguridad, por no saber que hay más allá del límite, por perder sus feromonas del nido, o por perder su visión de a donde iban en un principio, no se pasan de sus mismos límites.

Eso deberíamos de hacer todos nosotros, sobre todo con los límites personales.

Los límites personales son importantes por varias razones:

Autorrespeto: Establecer y mantener límites personales es una forma de mostrar respeto por uno mismo. Comunica que te valoras lo suficiente como para proteger tu bienestar físico, emocional y mental.

Relaciones saludables: los límites son esenciales para mantener relaciones saludables. Ayudan a definir los límites y expectativas dentro de una relación, asegurando que ambas partes se sientan seguras y respetadas.

Bienestar emocional: Los límites protegen su bienestar emocional al evitar que otros se aprovechen de tus sentimientos o los manipulen. Te permiten gestionar tus emociones y reacciones de forma eficaz.

Autonomía e Independencia: Los límites promueven la autonomía y la independencia. Te permiten tomar decisiones que se alinean con tus valores y necesidades en lugar de buscar ayuda externa.

Reducción del estrés: cuando estableces y mantienes límites, puedes reducir el estrés evitando situaciones que te causen malestar, resentimiento o traumas.

Comunicación mejorada: Establecer límites requiere habilidades de comunicación efectivas. Fomenta la comunicación abierta y honesta, con mejor comprensión y resolución de conflictos en las relaciones.

Empoderamiento: Establecer límites te permite tomar el control de tu vida y tomar decisiones que sean lo mejor para ti. Te permite afirmarte y decir “no” cuando sea necesario.

Protección contra daños: Los límites te protegen contra daños físicos, emocionales o psicológicos. Crean una línea que otros no deben cruzar, ayudándote a evitar situaciones abusivas o dañinas.

Equilibrio y autocuidado: los límites te ayudan a lograr un equilibrio entre tus responsabilidades, compromisos y bienestar personal. Te permiten priorizar el cuidado personal sin sentirte culpable.

Crecimiento y desarrollo personal: al definir tus límites, te puedes concentrar en el crecimiento y desarrollo personal. Tiene el espacio para explorar tus intereses, perseguir tus objetivos e invertir en la superación personal.

En resumen, los límites personales son cruciales para mantener el respeto por uno mismo, las relaciones saludables, el bienestar emocional y el crecimiento personal. Sirven como escudo protector contra el daño, el estrés y la manipulación y, al mismo tiempo, te permiten tomar decisiones que se alinean con tus valores y necesidades.

Ahora, sobre pasarse del límite de tu saldo en tu cuenta de cheques, bueno, ese es otro blog.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Balance entre La Vida y La Muerte

Siempre anda uno diciendo que el día debería de tener más de 24 horas porque el tiempo no alcanza.

En mi experiencia de vida, yo estoy casi segura de que, si el día tuviera más horas, no íbamos a ser más productivos, sino que solo usaríamos esas horas para perderlas o usarlas para dormir.

Las horas alcanzan perfectamente si las usamos como debemos.

Creo que así como están los días funcionan porque fisiológicamente estamos ya programados desde la naturaleza a trabajar y descansar como lo hacemos.

Si, claro. Hay días en los que de plano no tienes un minuto de descanso, tienes mil compromisos y a todos vas a cumplir y no sales de una junta de trabajo para entrar a otra.

Es también el tiempo empleado en el camino hacia el trabajo atorado en el trafico de la ciudad donde vives.

A veces los semáforos cambian hasta 4 veces y tu no te mueves del mismo lugar.

No siempre se puede dar uno el lujo de comer en mesa, en forma y sin revisar el celular.

A veces, en el día a día, uno come en el escritorio, llenando sin querer los teclados de la computadora de mendrugos del pan de tu torta que llevaste para comer.

Te bañas rápido, queriendo quedarte en el chorro de agua tibia todo el día. Te medio arreglas y te medio peinas. Medio ves la televisión y medio platicas con tu familia.

Le queremos echar la culpa al tiempo.

Que se va muy rápido; que no alcanza; que vuela; que no dura.

Lo único que hacemos al hacer eso es dejar de disfrutar cada minuto que pasa.

Es increíble como no sabemos cuando va a ser nuestro último minuto. Nuestro último texto, la última foto, la última reunión, el último abrazo.

Cuando una persona joven muere, me lleno de miedo. Mucho mas que de tristeza, mi sentir es de un miedo a no saber cuando me va a tocar a mi morir.

Se que es bueno despertar sin tener la muerte en mente, pero creo que también eso nos hace un poco irreales. Todos vamos a morir, solo que unos antes que otros.

No quiero estar toda preocupada por la muerte. Con preocuparme por la vida tengo.

Pero, ¿Cuál es el balance ideal sobre eso?

Ni puedo andar toda nerviosa por la muerte inevitable, ni puedo vivir como si fuera inmortal.

A veces te dicen que vivas el día como si fuera el último, CARPE DIEM, Seize the Day.

Pero si eso fuera aconsejable y viviera mi día como si fuera el último, todas las noches yo me dormiría con mi cuenta de bancos en ceros; hubiera texteado a todos los que quiero; me cenaría mi comida favorita; acomodaría mi cuarto para que no digan que soy un desastre con mis cosas.

No se cual sea el balance para vivir en paz.

Por lo pronto hoy pensé mucho en la muerte y como sería.

Quiero que sea cuando este muchísimo más vieja.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Blue Moon… lo azúl de la luna

Una luna azul es un fenómeno que ocurre cuando hay una segunda luna llena en un mes. Se llama luna “azul”, aunque en realidad no parece de color azul.

El término “una vez en una luna azul” se utiliza para describir algo que sucede rara vez o con poca frecuencia.

Ha habido algunos eventos históricos y tradiciones culturales importantes asociados con la aparición de una luna azul. En algunas culturas, se cree que una luna azul es un momento de mayor energía espiritual o significado mágico. Se asocia con rituales, ceremonias y celebraciones.

En términos de acontecimientos históricos, un ejemplo notable ocurrió en 1883, cuando la erupción volcánica del Krakatoa en Indonesia provocó condiciones atmosféricas que dieron lugar a lunas de color azul en todo el mundo. Este raro fenómeno fue documentado por científicos y se considera un acontecimiento importante en el estudio de la óptica lunar.

Una práctica común es reunirse con amigos o familiares y realizar una cena o comida especial para celebrar la ocasión. Algunas personas también utilizan la luna azul como una oportunidad para reflexionar y establecer intenciones para los próximos meses.

En ciertas tradiciones espirituales o paganas, la luna azul se considera un momento poderoso para la magia y la manifestación. Algunas personas pueden realizar rituales o hechizos durante este tiempo para aprovechar la energía de la luna azul y mejorar sus intenciones u objetivos.

En general, las celebraciones o rituales específicos durante una luna azul pueden variar según las creencias personales, los antecedentes culturales y las prácticas individuales.

¿Porqué les escribo de esto?

Porque este 30-31 de agosto, podremos ver una LUNA LLENA AZUL y no está demás aprovechar su luz, su magia, su belleza. Hay canciones, poemas y odas dedicadas a la luna azul y hoy yo le dedico mi blog.

Dicen que la luna no se deja fotografiar y es por eso por lo que no existe una foto donde su belleza sea reflejada como lo es en realidad.

La luna es para verse y admirarse en tiempo real a través de los ojos de uno mismo y no por medio de un lente o una foto que tal vez haga menos su belleza.

Es un fenómeno poco común, ocurre raramente y es por eso que en inglés, el término ONCE IN A BLUE MOON, se refiere a un dicho que se expresa cuando queremos explicar de algo que casi nunca, o rara vez nos sucede.

A mi por ejemplo me ha pasado o me pasa “una vez en luna azul” o como decimos aquí en Spanglish, ‘once in a blue moon’ lo siguiente:

  • Me quedo dormida antes de las 9pm
  • Ver a mis primos de Hermosillo que quiero tanto
  • Tengo un día sin estrés
  • Uso todas mis cremas de noche en un ritual de limpieza
  • Llegan oportunidades de trabajo que se DEBEN de tomar
  • Me la creo cuando me dicen que ‘voy muy bien’
  • Leen las personas que me importan de verdad mi blog
  • Me arrepiento de algo que dije y de algo que no dije
  • Hago mi pastel de NY CHEESECAKE
  • Ahorro para mi vejez
  • Me compro realmente lo que quiero porque me lo merezco
  • Me preguntan cómo estoy de verdad
  • Disfruto un Chardonnay
  • Etc

Ojalá nos pasen cosas muy lindas en esta luna azul que está por llegar.

Yo pienso admirarla, llenarme de su luz curativa y abrir mi mente, alma, corazón y pensamiento a todo lo que la vida quiera darme y también quitarme.

Porque cuando la vida te quita en realidad está haciendo campito para llenarte de cosas mejores.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Sé una Dama…

No hay nada más bonito que ser mujer. Pero también es cierto que no hay nada más difícil que serlo.

Estuve en una plática para celebrar a las Latinas aquí en San Diego. El nombre de la conferencia se llamó “El Futuro es Latina” y realmente me quedé motivada y pensativa después de escuchar a mujeres de diferentes lugares, niveles de profesión, nacionalidades contar sus historias.

Yo di el taller de “La Importancia de la Marca Personal”, pero creo que este blog no será de eso.

Solo quiero escribir, para que no se me olvide, lo importante que es ser una mujer fuerte. No solo para uno mismo, sino para toda aquella niña o jovencita que nos ve de lejos queriendo imitarnos.

En la última semana conocí a tantas mujeres con un nivel ejecutivo en empresas mundialmente fuertes. No solo mujeres sino latinas que han sobresalido a pesar de haber comenzado desde cero, o a veces, desde menos cero.

Es muy chistoso que uno no ve lo fuerte que es. Siempre, al menos yo, pienso que las mujeres somos muy fuertes porque aguantamos mucho, pero lo digo cuando veo a otra persona que no soy yo.

Es difícil ser mujer porque aun a mis 51 años llego a un evento y saludo a mis conocidas y de repente las noto diferentes, como secas y serias.

Como mujer, lo primero que pienso es “Ya ando en otro chisme”.

Antes me hubiera preocupado mucho. Hubiera querido hablar con ellas y ver que les pasa o que hice para que me desairaran de esa manera.

Ahora la verdad que me hable la que quiera.

Es muy bonito ser mujer, pero es muy cansado. Son un montón de requisitos que tienes que cumplir. Y en el momento que fallas en uno, todos los demás ya no cuentan.

Navegando por Instagram, me topé un video que hace mucho vi, pero nunca lo compartí. Es un poema de Camille Rainville “Be a Lady, they said” (Sé una dama, dijeron). Camille lo escribió en 2017 cuando tenía 22 años. Lo escribe desde el punto de vista de una mujer enojada, furiosa por la inigualdad de género.

Lo narra Cynthia Nixon, mejor conocida como MIRANDA HOBBS de Sex and The City.

Es impactante y lo mas triste es que todo es verdad. Nada es exagerado.

“No seas mandona”, “No te vistas así”, “No seas coqueta”, “No engordes”, “No envejezcas” …

El blog no es de mucho tema profundo. Solo quise desahogarme un poquito.

BE A LADY.. SE UNA DAMA..

Les comparto el video: (Los va a mandar a Youtube porque tiene restricción de edad).

https://youtu.be/c22tr74XuLU

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

FERNANDOMANIA

Los Chicles.

Recuerdo perfectamente andar corriendo en el calor una primavera a principios de los ochenta en el municipio de Suaqui Grande, Sonora. Yo tenía 9 o 10 años y mi hermana tres años menos.

Era una Semana Santa y estábamos con mis primos Dewar disfrutando de las vacaciones. La Fernandomanía estaba en todo su esplendor y presumíamos que era nuestro pariente por lo Valenzuela, aunque la verdad no somos nada.

Estando en uno de los abarrotes donde habíamos ido a comprar unas Coca-Colas para la comida, vimos que vendían unos chicles largos con la foto del Toro Valenzuela.

Sin pensarla, nos gastamos el resto del dinero que nos había sobrado y compramos todos los que encontramos. Nos fuimos corriendo de regreso a la casa de mi Papanino (abuelo paterno) con todas las ganas de decirle a mi papá que habíamos encontrado chicles del Fernando Valenzuela.

Recuerdo que, al morderlo, estaba super macizo y casi me rompía un diente. Eso sí, jamás voy a olvidar su sabor a frutas.

No duraba nada el sabor, pero hasta el día de hoy, 40 años después, es algo que quisiera volver a probar en mi vida.

La Fernandomanía.

¿Porqué le vas a los Dodgers? Me preguntan siempre los de San Diego.

En mi casa siempre se ha visto el beisbol. Desde mis abuelos, mi papá, mis parientes los Mayer y los Soto que han llegado a las grandes ligas de la MLB y mi mamá, que le fascina también. (Antes le iba a los Phillies de Filadelfia porque le gustaba el Pete Rose, aunque lo niegue).

Irle a los Dodgers fue para mi algo natural. Como parte de la vida.

Había tardes enteras que yo me sentaba con mi abuelo Memo a ver el beis. Lo disfrutábamos tanto. Siempre quiso que yo me casara con un jugador de beisbol. No se lo pude cumplir.

Fernando Valenzuela, aquel niño tímido de Etchohuaquila, Sonora vino a revolucionar a todos los mexicanos y la pasión beisbolera en aquellos años.

Tenia 10 años y entendía las jugadas y decisiones de La Sorda. Steve Garvey, Ron Cey, Dusty Baker, Pedro Guerrero, Steve Sax, Bill Russell, Steve Yeager, etc. eran nombres que conocíamos e identificábamos mi hermana y yo.

Las carnes asadas los domingos se convertían en quinielas para ver los juegos de beis.

Era algo tan común y que al mismo tiempo nos gustaba. Mi mamá rezaba el Rosario cuando le faltaba un out al Toro y La Sorda no lo había sacado del juego.

Verlo voltear hacia arriba antes del último lanzamiento para ponchar al bateador y el grito del umpire emocionado “striiiike ouuuuut” era suficiente para que gritáramos.

Eran tiempos sin internet, sin redes sociales, sin manera de comunicarle a todos lo feliz que nos ponía el beis. Era felicidad pura compartida con los que estaban a tu alrededor.

Es por eso por lo que disfruté mucho este fin de semana pasado mi ida al Dodgers Stadium. Era el FERNANDOMANIA WEEKEND, porque por fin retiraron su NUMERO 34 y todo el fin fue festejar al gran Toro Valenzuela.

A nosotros nos tocó que nos dieran una réplica de su anillo y lo pienso guardar para siempre.

Cheers!

Mis hijos y sobrinos por herencia, naturaleza y amor al rey de los deportes le van a los Dodgers. Mi cuñado Sergio ni se diga, al igual que Jose Luis, el papá de mis hijos.

Disfrutamos ver como el Toro sigue haciendo historia. Un ejemplo mas de como un sueño de niño se puede cumplir.

Fue un domingo muy bonito. Buen beisbol, la familia junta, los Dodgers le ganaron a los Rockies y no me morí insolada.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊