Propina Apropiada

Todo está super caro. ¿A poco no?

El mandado, las rentas, los intereses de los préstamos hipotecarios y la gasolina andan por las nubes.

En estas épocas navideñas, se siente mas el gasto que en otras épocas. Lo que tenías presupuestado nomas no alcanza y gastas más.

Le quiere uno bajar al ritmo de gastos, pero es difícil cuando todos se acostumbran a ciertas cosas. En fin, este blog no es para quejarme del dinero, solo de la inflación mundial.

Ir a comer con la familia es uno de los placeres que, si tienes la oportunidad de hacerlo, debes de considerarte muy afortunado.

Es a veces un lujo, pero si la comida y el servicio fueron increíbles, entonces vale la pena.

Pero ¿han visto que en los menús a veces viene una leyenda que dice ‘Se cobra el x % adicional al total de la cuenta debido a la inflación’.

No se porque me CHOCA ver esto. Ya sé, que tacaña me oigo, pero es que la verdad es todo cuestión de psicología.

Si el mismo restaurant subiera el precio de los platillos y no pusiera esa leyenda, ni cuenta nos daríamos. Quizá solo diríamos “Bah, que caro está todo” pero al final seguiríamos adelante con el pedido y el disfrute de la comida.

A la hora de que llega la cuenta, ves que se le agrega ese porcentaje a la cuenta. Al total le cobran el impuesto y luego al final le pones la propina (que, si vas más de 6 a comer, la incluyen al 20 o 25%)

El caso es que por una cena de $100 dólares, la cuenta final es de $130 (incluyendo ya impuesto, el sobrecargo por la crisis mundial y la propina).

30% es mucho para mucha gente (para mí, por ejemplo).

Ahora bien, te debes fijar muy bien en la cuenta y ver que la propina se pone al total antes de impuesto, que no te cobran doble y que la propina no esté ya integrada para no repetir.

Al principio, uno se molesta, o se trauma, pero al final accedes y decides aceptar que esa es la nueva moda al ir a restaurants.

Pero ¿y esas propinas que te piden todos los demás servicios de comida? No debería de quejarme ya que mi hijo trabaja en un lugar donde le dan buenas propinas por las manzanas forradas en chocolate o algunas nieves.

Es causa de trauma ir por un yogurt al Menchies y a la hora de pagar te dice la cajera “Falta el tip”.

En el Menchies tu te sirves, tu escoges el yogurt y lo que le pones arriba. La cajera solo lo pesa y te cobra. No es en sí un servicio. Pero por pena le das de todos modos.

Quizá por eso Dunkin Donuts, franquicias de comida rápida como In n Out, ChikFila, McDonalds, y sobre todo DISNEYLAND no te piden propina cuando compras comidas (al menos que sea un restaurant con mesero, allí si es SERVICIO).

A lo que voy es que para que la industria restaurantera y de comida siga vigente y la gente pueda seguir consumiendo, esto de tanta propina y cobros adicionales debe de moderarse un poco, porque al rato por querer sacarle al cliente todo lo que se pueda, se van a quedar sin ellos.

Y esta es mi opinión muy muy personal. (Aclaro que siempre dejo buena propina, pero también me doy cuenta del impacto económico que a veces se tiene).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES.

Paradojas

Aunque no lo crean, todavía me doy el tiempo en el día de buscar algo interesante que leer. No tengo tal vez tiempo para leer un libro entero, pero si me tomo el tiempo en leer algo nuevo, algo que desconozco o algo que nunca le he entendido para ver si al volverlo a leer le entiendo.

Una palabra que me topé esta semana fue la palabra PARADOJA.

Si me dicen, “Gina, usa la palabra PARADOJA en un enunciado”, yo les voy a decir “Voy a googlear la palabra PARADOJA”.

PARADOJA. Hmmm, bien puede ser una de mis palabras favoritas este mes.

Paradoja significa algo contradictorio a lo que se cree verdad. O sea, es como hacer lo contrario a lo que se quiere lograr.

Por ejemplo, esta semana, una paradoja que hacemos muy seguido es el tener que gastar (invertir) dinero, dejarlo ir, para que regrese el doble.

“Para hacer dinero hay que perder dinero”

Otra paradoja que se me ha aparecido en mi vida es que “las personas más persuasivas son las que calladas escuchan, observan y alegan menos.”

“Hacer cosas que parecen de mucho trabajo, con el mínimo esfuerzo”

El llamado “finge que eres hasta que seas”

“Entre mas aprendes te das cuenta de que menos sabes”, decía Albert Einstein.

“Vete despacio para que llegues de prisa” … esta paradoja la tengo que aplicar hoy mismo

“No por que tengas mas noticias significa que sabes más” … una paradoja más sobre la calidad vs cantidad.

Dicen también que la muerte le llega al confiado. Y es cierto. Cuando sientes que dominas algo, haces confianza y es cuando ocurren los accidentes.

Los fracasos te llevan al éxito… como dicen “los golpes en la cara endurecen la quijada”

Carlos, mi socio en La Revista Binacional usa muchas paradojas cuando estamos en juntas. La mas reciente que aprendí fue que reducir algunas cosas en la empresa no necesariamente es ir hacia atrás, sino que es para el crecimiento a largo plazo… un paso hacia atrás para agarrar vuelo.

“Vive antes de morir” … la paradoja que todos olvidamos hacer hasta que alguien joven muere.

Otra contradicción en la vida diaria es que para hacer mas cosas hay que decirle que NO a muchas otras.

“Habla menos, para que te escuchen más”

“Estar conectados hoy en día a las redes sociales nos desconecta de la vida real”. Así es. Menos platicas con los celulares en la mesa, y mas platicas viendo a los ojos de los que nos acompañan.

“Deja de buscar lo que quieres para que eso que quieres te encuentre a ti”. Esto me consta que es verdad. El día que yo dejé de buscar algo fue el día que ese algo me encontró a mí. Es como si te quedaras quieto y entonces eres más fácil de alcanzar por una meta.

“Eso que te da tanto miedo hacer, hazlo” … tal vez la respuesta a nuestras preguntas está al otro lado de eso que tanto miedo nos da hacer.

Benjamín Franklin una vez explicó una paradoja muy interesante: “El día que dejes de cambiar es el día que dejas de vivir”. Y sí. Es de vivos y la vida misma el ir cambiando. El día que no cambies ya nada es porque el fin está cerca.

Así que vale mas que cambie algo, de perdida el color de mis uñas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Muy agradecida

Esta semana no es para escribir. Es para agradecer, celebres o no el “Thanksgiving”.

El año se va tan rápido que sí me gusta que en Noviembre nos detenemos a agradecer en familia lo bueno en nuestras vidas.

¿Estoy agradecida?

Por supuesto que sí. Mucho.

Agradezco este 2023 lo siguiente:

  • la salud de toda mi familia y amigos
  • por LA REVISTA BINACIONAL, esta nueva aventura que me ha abierto tantas puertas y dado amigos de verdad
  • por mi pasado que me ha llevado hasta donde estoy
  • por que ya se como tomar las oportunidades sin miedo
  • porque ya casi se identificar quienes son mis amigos de verdad
  • porque ya se quienes son mis ‘amigos’ porque no se atreven a ser mis enemigos
  • por cada uno de ustedes que me leen.
  • por mis pensamientos, que nunca cesan.
  • por esa luna de octubre que me quitó el aliento y creo que me hipnotizó
  • por los grupos de Whatsapp, donde siempre hay alguien preocupado por mi.
  • por TIKTOK
  • por ese billete de $50 que me encontré en una bolsa que tenía guardada en mi closet
  • el cafecito de cada mañana
  • los descorches en las tardes con mis amigos vineros
  • por el suero de mi amiga “cuarentona y más feliz” que me gané en una rifa
  • por entender que cuando una persona te daña es porque en el fondo está triste
  • porque ya no lloro al poner gasolina a $5 el galón
  • por la Neiman Marshalls y la Rosstrom
  • porque soy muy buena para fingir que no pasa nada
  • por mis 6 sentidos que todavía tengo en buen estado
  • por el lipstick rojo
  • por el vino Chardonnay, que aunque rara vez lo tomo, me gusta mucho
  • por los eggrolls del Jack in the Box
  • por los vaqueros del programa YELLOWSTONE
  • por cada amanecer y cada atardecer

Eres Mujer

Ella era la mejor de la oficina.

Por primera vez, Mariana Eres sabía que nadie de sus compañeros de trabajo podía cerrar a los inversionistas como ella.

Mariana tomaba su teléfono, sus papeles y notas y se acomodaba la falda mientras salía rumbo a la sala de juntas esa mañana.

Hoy se planearía como aterrizar a los inversionistas que venían desde Nueva York a cerrar por todo un año los servicios de la compañía donde trabajaba Mariana.

“Muy buenos días a todos. Comencemos”, anunciaba el Sr. Martinez, jefe inmediato de Mariana y encargado de la cuenta de los neoyorkinos.

La junta comenzaba y todos daban sus puntos de vistas sobre lo que planeaban para entretener y sobre todo lograr la confianza y cerrar el negocio con los inversionistas.

Mariana, cuando fue su turno, expuso lo que todos pensaban era el mejor plan de ataque. Ella era experta en cerrar a clientes, no solo por su inteligencia y su experiencia sino por su carisma y la confianza que podía ella brindar.

La única mujer con experiencia en su oficina, rodeada de 7 otros hombres en un sala de juntas tensa ya no la preocupaban. Ella dominaba el tema, la inversión, y su estrategia no fallaba.

El Sr. Martínez solo la veía y no decía nada.

Mariana se sienta después de exponer su punto y siguieron Jaime y Eduardo. Ambas propuestas eran absurdas y costosas para la empresa. Hector, su mejor amigo, también expuso lo que el pensaba que podía ser la mejor estrategia. No tan tonta como la de Jaime o la de Eduardo, pero Mariana sabía que el Sr. Martínez usaría su propuesta. Era la mejor.

“Muy bien, gracias a todos por sus ideas. Mariana, excelente trabajo. Jaime, Eduardo y Hector, muy buena participación”.

Mariana no podía dejar de sonreír. Era obvio que ella llevaría el cierre de los clientes.

“Mi idea es un poco diferente. Eduardo y Jaime, hoy en la noche nos vamos a cenar con los inversionistas y los llevaremos a pasear por la ciudad. Mirta ya hizo las reservaciones en los lugares y nos vamos por ellos al hotel como a las 7pm. Cenaremos, tal vez cognac y unos puros cubanos y después nos vamos a donde quieran, si quieren tabledance, pues nos vamos al table”, continuaba el Sr. Martinez.

Mariana se confundía y por fin dijo “¿cómo? ¿Yo no voy a ir a esa reunión, Sr. Martinez?”

“Lo siento Mariana, pero esto que haremos en la noche es cosa de caballeros. No encajas en el grupo. Los queremos cómodos para que nos den todo el negocio”, decía tajantemente el Sr. Martínez.

La junta continuó con un sinfín de tonterías. Datos irrelevantes, planes sosos y Mariana con una mirada perdida llena de incredulidad que en el 2023 este tipo de machismo laboral se diera.

Al terminar la junta, Mariana tomó sus cosas y se fue, sin importarle que era todavía temprano para hacerlo.

Ni siquiera escuchó la voz de Hector que le trataba de explicar que se calmara, que a el tampoco lo habían invitado, que no lo tomara a mal, etc.

Mariana no quiso ni siquiera detenerse a escucharlo porque su rabia era mucha y no tenía la culpa Hector.

Mariana se fue al bar de la esquina, donde siempre iban a tomar cuando el trabajo les daba tiempo o cuando querían festejar algo.

Con sus dedos recorría el vodka tónica que había pedido. Tomaba un poco y Pedro el cantinero no se atrevía a preguntarle que pasaba.

Sentada sola en la barra porque todavía era temprano, Mariana se cuestionaba muchas cosas.

¿Por qué lo permitía? ¿Es tanta mi necesidad del trabajo?

En eso llega un hombre con un traje y se sienta a un lado. Mariana ni lo voltea a ver. Ella sigue tomando y pensando en su día tan pesado y al mismo tiempo decepcionante.

“Buenas tardes, señorita”, decía el señor trajeado. “¿Le invito otro vodka?”

Mariana educadamente rechazó el obsequio. “Gracias, pero no. Así estoy bien”.

Después de muchos intentos más de querer entablar conversación con ella, el señor trajeado se daba por vencido. Le da su tarjeta con su teléfono y le dice, “Estoy en el hotel de enfrente, habitación 344. Pago lo que me pidas” y se retira sin que Mariana captara lo que había escuchado.

Pedro logra entender lo que pasaba y le dice “Ay, Señorita Mariana. No puedo creer lo que ví. Miles de hombres han llegado aquí solos a tomar y comienzan a platicar con los otros. Terminan haciendo negocios. Este extraño llega y la ve sola y piensa otra cosa. ¡Qué difícil se me hace que es ser mujer!”

Mariana ya ni dijo nada. Se terminó su vodka y llamó un Uber. Ya había tenido demasiado por un día, un día misógino y un día donde se sintió perder por ser mujer.

Pesadillas

Al principio pensé que era el NyQuil. Tengo mas de 4 semanas enferma de resfriado o alergia y me tomo mi dosis de NyQuil cada noche.

Después pensé que era la melatonina de 10mg que me comencé a tomar.

El caso es que tengo varios días que en la noche despierto por las pesadillas. No crean que despierto y me vuelvo a dormir.

Despierto gritando “¡Noooo!” Como las telenovelas o las películas.

Me despierto sudando con el corazón a mil por hora.

Casi siempre es a las 3am. Entonces me levanto a tomar agua y a hacer pipí.

Se está convirtiendo en mi rutina y no me gusta.

Me puse a investigar las causas y me dicen que es porque a esa hora se me sube el cortisol.

Otros sitios dicen que es por la edad.

El NyQuil es una medicina fuerte y si te intoxica a tal grado que caes muerto de sueño. Creo que mi cerebro se queda acelerado.

Tomar Melatonina también confunde al cerebro. Me acabo de dar cuenta que siempre tomaba de 5mg y la ultima que compré es de 10mg.

Quizá también mi cerebro no procesa tanta melatonina.

No solo me dan pesadillas, sino que siento que son sueños lúcidos. Despierto recordando todo lo que soñé.

Últimamente sueño que platico con una calaca, como si fuera la muerte. No me da mucho miedo platicar con ella, sino al contrario.

Me explica como se lleva a las personas y que es mas el miedo que le tenemos que lo que realmente hace.

Me explica que lo del Dia de Muertos lo tenemos todo mal.

Noche tras noche se me aparece la muerte y me saluda, pero no me da miedo. Me platica de lo que ve en el mundo y yo casi puedo jurar que la puedo tocar.

Una vez supe que estaba soñando porque le quise tomar una foto para tener pruebas que platicaba con una calaca. Pero en mi sueño no encontraba mi teléfono (creo que eso fue la pesadilla).

Es muy raro cuando comienzo a tener la pesadilla. Empieza muy similar cada vez. Voy caminando por un pasillo en casa de mis abuelos (la que tenían en Nogales). Recuerdo cada rincón de esa casa, aunque hace más de 45 años que no entro en ella.

Voy caminando hacia la recamara del fondo, pasando un baño grande del pasillo de color azul como en los años setenta.

Llego a la recamara y me acuesto en la cama de mi abuela. No hay nadie en la casa porque todos andan fuera.

En mi sueño tengo mi edad actual. No soy una niña.

Duermo en cama de mi abuela y me despierta un ruido. En la poltrona (mecedora) se encuentra la calaca tomando un café.

Siento que la conozco y no me da miedo.

A veces me dice lo que va a pasar y a veces me regaña por lo que ya pasó.

Anoche fue la primera noche que no la soñé y la extrañé.

La buscaba en mis sueños.

Mi pesadilla comienza siempre cuando me despido de ella en el sueño y al abrazarla, la rompo en mil pedazos.

Mi desesperación por que los huesos no se deshagan es lo que me estresa ya dormida.

Despierto angustiada, como desesperada porque ‘lastimo’ a mi amiga La Calaca.

Quizá en cada sueño elimino mi turno a morir y eso significa cuando la aplasto.

Sea lo que sea, ya debo pensar muy bien en si me tomo la melatonina o no.

Pero también es más pesadilla no dormir en toda la noche.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Flower Power

Ayer me dieron una sorpresa. Mi amiga Jessica Rosas, en agradecimiento por el apoyo que ha recibido de parte de La Revista Binacional, llegó a mi oficina en complicidad con mis socios, y me dio un enorme y hermoso ramo de flores. Quiero también hacer hincapié que acaba de comprar una florería muy linda aquí en San Diego. Se llama PETALS BY JENC y pienso recomendarla a todo mundo.

No supe que decir. Me emocioné tanto, pero me tragué el llanto. ¿Saben? A lo largo de mi vida, casi nunca me han mandado flores. Mi papá lo hizo varias veces, y uno que otro enamorado por allí. Siempre he pensado que las flores llegarán cuando me muera (que trágica, jaja).

Pero tengo amigas que todas las semanas reciben flores, aun teniendo mucho de casadas. Tal vez por eso me llamó tanto la atención sentirme tan especial.

¿Por qué me sentí así?

Recibir flores suele traer una sensación de felicidad y placer por varias razones:

Belleza estética: Las flores son visualmente atractivas, con sus colores vibrantes, patrones intrincados y deliciosas fragancias. Pueden iluminar instantáneamente una habitación y crear un ambiente más agradable.

Simbolismo: Las flores a menudo se asocian con emociones y sentimientos positivos. Se regalan como muestra de amor, aprecio o simpatía, y su simbolismo puede evocar sentimientos cálidos en quien lo recibe.

Consideración: cuando alguien te regala flores, transmite una sensación de consideración y cuidado. El acto de regalar flores sugiere que quien lo da se tomó el tiempo de seleccionar y presentar un hermoso regalo, lo que hace que el destinatario se sienta especial y valorado. Ahora imaginen el trabajo de Jessica que ella con sus propias manos hizo el arreglo.

Fragancia: Muchas flores tienen aromas agradables que pueden tener un efecto calmante y mejorar el estado de ánimo. La fragancia de las flores puede evocar recuerdos agradables y mejorar la experiencia general de recibirlas.

Conexión con la naturaleza: las flores son un recordatorio de la belleza del mundo natural. Su presencia puede ayudar a las personas a sentirse más conectadas con la naturaleza, lo que se ha demostrado que tiene un impacto positivo en el bienestar mental.

Sorpresa y alegría inesperada: Recibir flores suele ser inesperado, lo que puede amplificar los sentimientos de alegría y felicidad. El elemento sorpresa puede hacer que el gesto sea aún más agradable. De verdad casi lloraba.

Asociaciones positivas: con el tiempo, muchas personas han desarrollado asociaciones positivas con la recepción de flores, como recibirlas en ocasiones especiales como cumpleaños, aniversarios o como gestos de disculpa o apoyo.

Naturaleza temporal: la naturaleza transitoria de las flores puede hacer que su belleza y presencia parezcan aún más preciosas. Saber que no durarán para siempre puede hacer que la gente los aprecie en el momento.

Normas culturales y sociales: en muchas culturas, dar y recibir flores es una tradición bien establecida, lo que refuerza los sentimientos positivos asociados con este gesto.

Todo esto y mas es cierto cuando uno recibe flores.

Por lo pronto, me las llevé a mi casa y espero que me duren mucho tiempo.

Gracias Jessica Rosas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Provoquemos

Una vez un rappero llamado TUPAC, al cual asesinaron muy joven, dijo “Antes de que te preocupe el que alguien te odie, pregúntate ¿Y por qué me importa?”.

Yo soy una persona que “malamente” toda la vida quiere quedar bien. Me estresa mucho que alguien piense mal de mi y trato de no ser parte de ningún problema, sino siempre los ando solucionado.

Me molesta andar en chismes del pueblo y más cuando no son verdad. Ya sé, que simple. Pero así soy. Si me equivoco, asumo la responsabilidad y si hay que pedir perdón, lo hago.

Pero ¿cómo solucionas que la gente te califique por algo que no eres y no hiciste?           

Mis amigos se ríen de mí. Me dicen “si todos te quieren en este mundo, entonces algo no estas haciendo bien”.

Y se me quedó muy marcado.

Es cierto, la gente que habla mal de mi es porque tiene una pobreza enorme en su alma y en su vida personal. Han de estar luchando con demonios de su pasado y es mas fácil culpar a los demás que asumir y ver sus propios problemas para darles solución.

Entiendo.

Pero me choca que por todos lados me lleguen esos rumores o el típico “Ah, orale. Es que pensé que eras muy diferente”.

Con la edad me he retirado de mucha gente, y lo voy a seguir haciendo. Es de lo mas sano. Alejarse de la chusma, diría Doña Florinda.

Me pongo a pensar si todos los cuentos de nuestra niñez han sido solo una versión.

  • A lo mejor la Bella Durmiente no se quería despertar.
  • Tal vez el lobo feroz no era malo y la Caperucita inventó todo
  • A lo mejor la Blanca Nieves era muy mal portada y se escapó a vivir con 7 enanos
  • No sabemos si Scar en realidad fue humillado por su hermano mayor.
  • A lo mejor Ricitos de Oro solo quería robar en casa de los Ositos

El caso es que cada cuento termina según el que lo cuenta.

Es muy fácil cambiar la historia. Basta con omitir los detalles o agregar a lo sucedido.

Lo más fácil es creer en la historia mas chismosa, la mas polémica.

Cierto, nadie quiere una historia perfecta, donde todo sale bien y no hay buenos y malos.

Esa manera de correr el chisme (me incluyo), de querer saber qué pasó. ¿Y que dijo? ¿Y luego?

Los escritores de novelas y películas saben del hambre que el lector o espectador tiene para el drama y el nudo de la historia.

Han hecho millones en cines y ahora en plataformas en línea con programas que nos mantienen pegados a las pantallas.

“A darle a la gente de que hablar”

En fin, a mis 51 me queda claro, que no todos los que están son… pero tengo bien identificados a quienes SI, quienes SIEMPRE y quienes NUNCA JAMAS.

Asi que, ni modo. Mientras yo sepa la verdadera historia, que todos los demás hagan y deshagan. Han hecho de mi (segun sus versiones) una persona muy interesante y poderosa. Quizá ahora si me vuelva esa calzonuda. Ya me inspiraron.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Eres Anfitriona

Mariana Eres había invitado a varios de su oficina a un almuerzo tipo ‘brunch’ en su casa.

Se encontraba frente a la estufa. Su estufa tiene 4 hornillas a los lados y una grande en medio como para una plancha o un comal grande.

En cada hornilla, tenía una olla. Una tenía chorizo con papas. Otra tenía los frijoles. La otra tenía carnes frías, otra para huevito y en medio un comal grande donde estaba calentando unas tortillas de harina.

El aroma a café dominaba hasta que el del chorizo impregnó todo el ambiente.

A Mariana le gusta tener la estufa llena de ollas. Le gusta cocinar y mas le gusta ser anfitriona.

Es muy curioso como cada una de la ollas o sartenes necesitaban un cuidado especial.

Las papas se deben de mover mas rápido para que no se peguen, sin embargo, son las que más tardan en cocinarse.

Mariana veía que el tiempo en el reloj corría y todavía le faltaba tanto por hacer.

Tenía que terminar de colar el café; el champagne para las mimosas tenía que enfriarse más; la mesa debía ponerse bien con la mejor vajilla y ella debía arreglarse.

A medida que pasaba el tiempo, mas se estresaba porque no avanzaba.

“¿Qué hice?”, se preguntaba a sí misma.

“¿Por qué me comprometí con tanto?”

Mariana movía las ollas, picaba la fruta y las servía.

El mantel y las flores combinaban perfecto.

Las naranjas se exprimían mientras ella se daba cuenta que el tiempo corría.

¿Por qué se sentía tan presionada Mariana?

Los frijoles se sazonaban, quizá les faltaba un poco de grasa para quedar perfectos.

Faltando media hora para que llegaran los invitados, Mariana se comenzó a arreglar. Su cabello era un desastre y no sabía si iba a alcanzar.

Las hornillas seguían ocupadas, seguía Mariana revolviendo, volteando y revisando cada sartén y cada olla.

La casa olía a una rica combinación de café, frutos y guisados.

A las 11 am en punto llegaron los primeros invitados.

Mariana estaba lista. Agotada quizá. No estaba muy contenta con el resultado de la frittata de huevo. Las flores no estaban tan frescas como las quería.

Los invitados ni cuenta se dieron. Disfrutaron su almuerzo y alabaron las manos de Mariana que prepararon todo.

Mariana, tan anfitriona, tan ‘mortificada’ por quedar bien.

¿Será que el querer quedar bien con todos es una herida de rechazo de su niñez? ¿Será su mecanismo de sanación de un abandono emocional que tuvo?

Mariana, cansada pero sonriente, a penas pudo sentarse a probar el primer cafecito de su día. Satisfecha no al 100 con su desempeño como anfitriona, pero al final sabiendo que estaba lista para organizar la que sigue.

Gracias por seguir aqui. Fallé dos semanas seguidas y me di cuenta que no pasa nada.

Nos vemos el próximo MIERCOLES 🙂

Límites de Hormiga

Iba caminando a mi perrita una mañana. Hacía mucho calor entonces nos sentamos a descansar un ratito en una banca cerca del parque de mi casa.

La Kiara (mi perrita) estaba con la lengua de fuera y creo que yo también. Un arbolito nos daba una ligera sombra y me quedé viendo a la nada.

Me llamó la atención ver una fila de hormigas que se movían uniformemente, tanto de ida como de regreso. Parecía el “freeway” a la hora de mucho tráfico.

Me agaché por una piedra (de esas que manchan. Creo que era ladrillo, jeje). Y pinté una raya en frente de un grupo de las hormigas.

Automáticamente rebotaron y cambiaron de rumbo.

Les pinté otra línea y volvieron a cambiar de rumbo.

Las hormigas no se atrevían a cruzar el límite que les pintaba.

La Kiara las pisaba y decidí que ya era hora de irme antes de que con sus patitas asesinara a toda la población.

En camino de regreso me puse a pensar que las hormigas deben de ser los seres más inteligentes y trabajadores del mundo. No solo eso, sino tienen una unión y una manera de trabajar en equipo que todos deberíamos de imitar.

Lo que mas me llamó la atención fue que ellas respetan mucho los límites. Por su seguridad, por no saber que hay más allá del límite, por perder sus feromonas del nido, o por perder su visión de a donde iban en un principio, no se pasan de sus mismos límites.

Eso deberíamos de hacer todos nosotros, sobre todo con los límites personales.

Los límites personales son importantes por varias razones:

Autorrespeto: Establecer y mantener límites personales es una forma de mostrar respeto por uno mismo. Comunica que te valoras lo suficiente como para proteger tu bienestar físico, emocional y mental.

Relaciones saludables: los límites son esenciales para mantener relaciones saludables. Ayudan a definir los límites y expectativas dentro de una relación, asegurando que ambas partes se sientan seguras y respetadas.

Bienestar emocional: Los límites protegen su bienestar emocional al evitar que otros se aprovechen de tus sentimientos o los manipulen. Te permiten gestionar tus emociones y reacciones de forma eficaz.

Autonomía e Independencia: Los límites promueven la autonomía y la independencia. Te permiten tomar decisiones que se alinean con tus valores y necesidades en lugar de buscar ayuda externa.

Reducción del estrés: cuando estableces y mantienes límites, puedes reducir el estrés evitando situaciones que te causen malestar, resentimiento o traumas.

Comunicación mejorada: Establecer límites requiere habilidades de comunicación efectivas. Fomenta la comunicación abierta y honesta, con mejor comprensión y resolución de conflictos en las relaciones.

Empoderamiento: Establecer límites te permite tomar el control de tu vida y tomar decisiones que sean lo mejor para ti. Te permite afirmarte y decir “no” cuando sea necesario.

Protección contra daños: Los límites te protegen contra daños físicos, emocionales o psicológicos. Crean una línea que otros no deben cruzar, ayudándote a evitar situaciones abusivas o dañinas.

Equilibrio y autocuidado: los límites te ayudan a lograr un equilibrio entre tus responsabilidades, compromisos y bienestar personal. Te permiten priorizar el cuidado personal sin sentirte culpable.

Crecimiento y desarrollo personal: al definir tus límites, te puedes concentrar en el crecimiento y desarrollo personal. Tiene el espacio para explorar tus intereses, perseguir tus objetivos e invertir en la superación personal.

En resumen, los límites personales son cruciales para mantener el respeto por uno mismo, las relaciones saludables, el bienestar emocional y el crecimiento personal. Sirven como escudo protector contra el daño, el estrés y la manipulación y, al mismo tiempo, te permiten tomar decisiones que se alinean con tus valores y necesidades.

Ahora, sobre pasarse del límite de tu saldo en tu cuenta de cheques, bueno, ese es otro blog.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Balance entre La Vida y La Muerte

Siempre anda uno diciendo que el día debería de tener más de 24 horas porque el tiempo no alcanza.

En mi experiencia de vida, yo estoy casi segura de que, si el día tuviera más horas, no íbamos a ser más productivos, sino que solo usaríamos esas horas para perderlas o usarlas para dormir.

Las horas alcanzan perfectamente si las usamos como debemos.

Creo que así como están los días funcionan porque fisiológicamente estamos ya programados desde la naturaleza a trabajar y descansar como lo hacemos.

Si, claro. Hay días en los que de plano no tienes un minuto de descanso, tienes mil compromisos y a todos vas a cumplir y no sales de una junta de trabajo para entrar a otra.

Es también el tiempo empleado en el camino hacia el trabajo atorado en el trafico de la ciudad donde vives.

A veces los semáforos cambian hasta 4 veces y tu no te mueves del mismo lugar.

No siempre se puede dar uno el lujo de comer en mesa, en forma y sin revisar el celular.

A veces, en el día a día, uno come en el escritorio, llenando sin querer los teclados de la computadora de mendrugos del pan de tu torta que llevaste para comer.

Te bañas rápido, queriendo quedarte en el chorro de agua tibia todo el día. Te medio arreglas y te medio peinas. Medio ves la televisión y medio platicas con tu familia.

Le queremos echar la culpa al tiempo.

Que se va muy rápido; que no alcanza; que vuela; que no dura.

Lo único que hacemos al hacer eso es dejar de disfrutar cada minuto que pasa.

Es increíble como no sabemos cuando va a ser nuestro último minuto. Nuestro último texto, la última foto, la última reunión, el último abrazo.

Cuando una persona joven muere, me lleno de miedo. Mucho mas que de tristeza, mi sentir es de un miedo a no saber cuando me va a tocar a mi morir.

Se que es bueno despertar sin tener la muerte en mente, pero creo que también eso nos hace un poco irreales. Todos vamos a morir, solo que unos antes que otros.

No quiero estar toda preocupada por la muerte. Con preocuparme por la vida tengo.

Pero, ¿Cuál es el balance ideal sobre eso?

Ni puedo andar toda nerviosa por la muerte inevitable, ni puedo vivir como si fuera inmortal.

A veces te dicen que vivas el día como si fuera el último, CARPE DIEM, Seize the Day.

Pero si eso fuera aconsejable y viviera mi día como si fuera el último, todas las noches yo me dormiría con mi cuenta de bancos en ceros; hubiera texteado a todos los que quiero; me cenaría mi comida favorita; acomodaría mi cuarto para que no digan que soy un desastre con mis cosas.

No se cual sea el balance para vivir en paz.

Por lo pronto hoy pensé mucho en la muerte y como sería.

Quiero que sea cuando este muchísimo más vieja.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊