Blue Moon… lo azúl de la luna

Una luna azul es un fenómeno que ocurre cuando hay una segunda luna llena en un mes. Se llama luna “azul”, aunque en realidad no parece de color azul.

El término “una vez en una luna azul” se utiliza para describir algo que sucede rara vez o con poca frecuencia.

Ha habido algunos eventos históricos y tradiciones culturales importantes asociados con la aparición de una luna azul. En algunas culturas, se cree que una luna azul es un momento de mayor energía espiritual o significado mágico. Se asocia con rituales, ceremonias y celebraciones.

En términos de acontecimientos históricos, un ejemplo notable ocurrió en 1883, cuando la erupción volcánica del Krakatoa en Indonesia provocó condiciones atmosféricas que dieron lugar a lunas de color azul en todo el mundo. Este raro fenómeno fue documentado por científicos y se considera un acontecimiento importante en el estudio de la óptica lunar.

Una práctica común es reunirse con amigos o familiares y realizar una cena o comida especial para celebrar la ocasión. Algunas personas también utilizan la luna azul como una oportunidad para reflexionar y establecer intenciones para los próximos meses.

En ciertas tradiciones espirituales o paganas, la luna azul se considera un momento poderoso para la magia y la manifestación. Algunas personas pueden realizar rituales o hechizos durante este tiempo para aprovechar la energía de la luna azul y mejorar sus intenciones u objetivos.

En general, las celebraciones o rituales específicos durante una luna azul pueden variar según las creencias personales, los antecedentes culturales y las prácticas individuales.

¿Porqué les escribo de esto?

Porque este 30-31 de agosto, podremos ver una LUNA LLENA AZUL y no está demás aprovechar su luz, su magia, su belleza. Hay canciones, poemas y odas dedicadas a la luna azul y hoy yo le dedico mi blog.

Dicen que la luna no se deja fotografiar y es por eso por lo que no existe una foto donde su belleza sea reflejada como lo es en realidad.

La luna es para verse y admirarse en tiempo real a través de los ojos de uno mismo y no por medio de un lente o una foto que tal vez haga menos su belleza.

Es un fenómeno poco común, ocurre raramente y es por eso que en inglés, el término ONCE IN A BLUE MOON, se refiere a un dicho que se expresa cuando queremos explicar de algo que casi nunca, o rara vez nos sucede.

A mi por ejemplo me ha pasado o me pasa “una vez en luna azul” o como decimos aquí en Spanglish, ‘once in a blue moon’ lo siguiente:

  • Me quedo dormida antes de las 9pm
  • Ver a mis primos de Hermosillo que quiero tanto
  • Tengo un día sin estrés
  • Uso todas mis cremas de noche en un ritual de limpieza
  • Llegan oportunidades de trabajo que se DEBEN de tomar
  • Me la creo cuando me dicen que ‘voy muy bien’
  • Leen las personas que me importan de verdad mi blog
  • Me arrepiento de algo que dije y de algo que no dije
  • Hago mi pastel de NY CHEESECAKE
  • Ahorro para mi vejez
  • Me compro realmente lo que quiero porque me lo merezco
  • Me preguntan cómo estoy de verdad
  • Disfruto un Chardonnay
  • Etc

Ojalá nos pasen cosas muy lindas en esta luna azul que está por llegar.

Yo pienso admirarla, llenarme de su luz curativa y abrir mi mente, alma, corazón y pensamiento a todo lo que la vida quiera darme y también quitarme.

Porque cuando la vida te quita en realidad está haciendo campito para llenarte de cosas mejores.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Sé una Dama…

No hay nada más bonito que ser mujer. Pero también es cierto que no hay nada más difícil que serlo.

Estuve en una plática para celebrar a las Latinas aquí en San Diego. El nombre de la conferencia se llamó “El Futuro es Latina” y realmente me quedé motivada y pensativa después de escuchar a mujeres de diferentes lugares, niveles de profesión, nacionalidades contar sus historias.

Yo di el taller de “La Importancia de la Marca Personal”, pero creo que este blog no será de eso.

Solo quiero escribir, para que no se me olvide, lo importante que es ser una mujer fuerte. No solo para uno mismo, sino para toda aquella niña o jovencita que nos ve de lejos queriendo imitarnos.

En la última semana conocí a tantas mujeres con un nivel ejecutivo en empresas mundialmente fuertes. No solo mujeres sino latinas que han sobresalido a pesar de haber comenzado desde cero, o a veces, desde menos cero.

Es muy chistoso que uno no ve lo fuerte que es. Siempre, al menos yo, pienso que las mujeres somos muy fuertes porque aguantamos mucho, pero lo digo cuando veo a otra persona que no soy yo.

Es difícil ser mujer porque aun a mis 51 años llego a un evento y saludo a mis conocidas y de repente las noto diferentes, como secas y serias.

Como mujer, lo primero que pienso es “Ya ando en otro chisme”.

Antes me hubiera preocupado mucho. Hubiera querido hablar con ellas y ver que les pasa o que hice para que me desairaran de esa manera.

Ahora la verdad que me hable la que quiera.

Es muy bonito ser mujer, pero es muy cansado. Son un montón de requisitos que tienes que cumplir. Y en el momento que fallas en uno, todos los demás ya no cuentan.

Navegando por Instagram, me topé un video que hace mucho vi, pero nunca lo compartí. Es un poema de Camille Rainville “Be a Lady, they said” (Sé una dama, dijeron). Camille lo escribió en 2017 cuando tenía 22 años. Lo escribe desde el punto de vista de una mujer enojada, furiosa por la inigualdad de género.

Lo narra Cynthia Nixon, mejor conocida como MIRANDA HOBBS de Sex and The City.

Es impactante y lo mas triste es que todo es verdad. Nada es exagerado.

“No seas mandona”, “No te vistas así”, “No seas coqueta”, “No engordes”, “No envejezcas” …

El blog no es de mucho tema profundo. Solo quise desahogarme un poquito.

BE A LADY.. SE UNA DAMA..

Les comparto el video: (Los va a mandar a Youtube porque tiene restricción de edad).

https://youtu.be/c22tr74XuLU

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

FERNANDOMANIA

Los Chicles.

Recuerdo perfectamente andar corriendo en el calor una primavera a principios de los ochenta en el municipio de Suaqui Grande, Sonora. Yo tenía 9 o 10 años y mi hermana tres años menos.

Era una Semana Santa y estábamos con mis primos Dewar disfrutando de las vacaciones. La Fernandomanía estaba en todo su esplendor y presumíamos que era nuestro pariente por lo Valenzuela, aunque la verdad no somos nada.

Estando en uno de los abarrotes donde habíamos ido a comprar unas Coca-Colas para la comida, vimos que vendían unos chicles largos con la foto del Toro Valenzuela.

Sin pensarla, nos gastamos el resto del dinero que nos había sobrado y compramos todos los que encontramos. Nos fuimos corriendo de regreso a la casa de mi Papanino (abuelo paterno) con todas las ganas de decirle a mi papá que habíamos encontrado chicles del Fernando Valenzuela.

Recuerdo que, al morderlo, estaba super macizo y casi me rompía un diente. Eso sí, jamás voy a olvidar su sabor a frutas.

No duraba nada el sabor, pero hasta el día de hoy, 40 años después, es algo que quisiera volver a probar en mi vida.

La Fernandomanía.

¿Porqué le vas a los Dodgers? Me preguntan siempre los de San Diego.

En mi casa siempre se ha visto el beisbol. Desde mis abuelos, mi papá, mis parientes los Mayer y los Soto que han llegado a las grandes ligas de la MLB y mi mamá, que le fascina también. (Antes le iba a los Phillies de Filadelfia porque le gustaba el Pete Rose, aunque lo niegue).

Irle a los Dodgers fue para mi algo natural. Como parte de la vida.

Había tardes enteras que yo me sentaba con mi abuelo Memo a ver el beis. Lo disfrutábamos tanto. Siempre quiso que yo me casara con un jugador de beisbol. No se lo pude cumplir.

Fernando Valenzuela, aquel niño tímido de Etchohuaquila, Sonora vino a revolucionar a todos los mexicanos y la pasión beisbolera en aquellos años.

Tenia 10 años y entendía las jugadas y decisiones de La Sorda. Steve Garvey, Ron Cey, Dusty Baker, Pedro Guerrero, Steve Sax, Bill Russell, Steve Yeager, etc. eran nombres que conocíamos e identificábamos mi hermana y yo.

Las carnes asadas los domingos se convertían en quinielas para ver los juegos de beis.

Era algo tan común y que al mismo tiempo nos gustaba. Mi mamá rezaba el Rosario cuando le faltaba un out al Toro y La Sorda no lo había sacado del juego.

Verlo voltear hacia arriba antes del último lanzamiento para ponchar al bateador y el grito del umpire emocionado “striiiike ouuuuut” era suficiente para que gritáramos.

Eran tiempos sin internet, sin redes sociales, sin manera de comunicarle a todos lo feliz que nos ponía el beis. Era felicidad pura compartida con los que estaban a tu alrededor.

Es por eso por lo que disfruté mucho este fin de semana pasado mi ida al Dodgers Stadium. Era el FERNANDOMANIA WEEKEND, porque por fin retiraron su NUMERO 34 y todo el fin fue festejar al gran Toro Valenzuela.

A nosotros nos tocó que nos dieran una réplica de su anillo y lo pienso guardar para siempre.

Cheers!

Mis hijos y sobrinos por herencia, naturaleza y amor al rey de los deportes le van a los Dodgers. Mi cuñado Sergio ni se diga, al igual que Jose Luis, el papá de mis hijos.

Disfrutamos ver como el Toro sigue haciendo historia. Un ejemplo mas de como un sueño de niño se puede cumplir.

Fue un domingo muy bonito. Buen beisbol, la familia junta, los Dodgers le ganaron a los Rockies y no me morí insolada.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

La Sanada

No se si es la Luna llena de verano que me trae tan mística, o las hormonas fluctuando por mi edad. A lo mejor es que ya me está dando miedo que lo que deseo se cumple y no estoy acostumbrada.

Sea lo que sea, hubo algo en la semana que me dejó muy pensativa.

Leí lo siguiente:

“A lo mejor la razón por la que no sana uno es porque tenemos la idea que sanar significa volver a ser la persona que éramos antes de que nos dañara la vida”.

Sí, vuelve a leerlo.

Tres veces si es necesario.

Yo me quedé igual.

Todos queremos sanar de algo y creemos que sanar es volver a quedar como si nada nos hubiera pasado.

Les daré un ejemplo (no me pasó, solo es para usar un ejemplo):

Imagínense si me cortara horrible un brazo en un accidente o por no fijarme.

Me comienzo a desangrar. Hay momentos en que pienso que no la voy a hacer.

Decido ir a que me atiendan. Me revisan para ver la gravedad. Me dan antisépticos, me suturan, me ponen una gaza para proteger la herida y me dan las indicaciones para que yo tenga reposo y sane.

Pasa el tiempo y mi herida comienza a sanar. Obviamente la cuido y trato de no hacer nada que pueda abrirla de nuevo.

Comienza mi piel a sanar. Ya casi no me duele.

Pasa mas tiempo y mi piel ya está sana. ¿Quedó como era antes del accidente?

No. Tiene una cicatriz. Con el tiempo, esa cicatriz se va a ir desvaneciendo hasta quedar como una línea rosita.

Pero jamás mi brazo quedará sin ese recuerdo.

Aunque ya no me duela, no me moleste, no se me note mucho, lo maquille. Siempre será mi brazo un antes y un después de esa cortada.

Asi somos todos en cualquier situación.

Nunca olvidaremos aquel regaño de nuestros padres cuando éramos chiquitos.

Tampoco seremos los mismos después de aquella maestra que nos daba miedo en la primaria y la obedecíamos porque nos daba pánico que nos llamara la atención.

Nunca volvemos a ser los mismos después de una traición. Mucho menos después de una muerte cercana.

Todo lo que nos ha pasado va dejando una huella, una cicatriz, que aunque tratemos de disimular y muchos ya no la ven porque nunca supieron que nos pasó algo, sigue allí.

Tenemos que sanar no para volver a ser los mismos antes del daño, sino como nuevas personas.

Lo que nadie nos recuerda es que somos mejores ahorita que antes, porque ya sabemos que podemos sobrevivir a cualquier cosa.

Sanar es sobrevivir el daño. Y eso nos hace mas valiosos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

¿Y por qué no antes?

He dejado de preguntarme “¿Por qué no lo hice antes?”

Platicando con una amiga llegué a la conclusión que siempre que algo me esta pasando que es muy favorable, me arrepiento de no haberlo hecho antes.

El 1 de agosto cumplimos un año en LA REVISTA BINACIONAL, es decir, se lanzó la plataforma digital binacional que ha tenido un éxito no esperado, al menos no tan pronto.

Un año de trabajar de sol a sol. Un año de días con muchas presiones pero que se hacen tan ligeras porque somos un equipo comprometido a sacar el proyecto adelante.

Había noches en que llegaba a dormir y mis hijos ya estaban acostados. Ni los veía. Mi perrita casi se olvidaba de mí.

Días de aciertos, de juntas productivas y cierres de contratos con clientes importantes nos impulsaban a seguirle.

Todos los días hay mucho trabajo, pero lo disfruto tanto que es para mí una diversión.

¿Por qué no lo hice antes? 

Siempre me ha gustado escribir. Publico semanalmente este blog o periódicamente cosas absurdas en mis redes sociales. Escribir y publicar son mi naturaleza.

¿Qué me faltaba para animarme a lanzar una plataforma binacional con el alcance que ahora tenemos?

No era el momento.

Para todo hay un tiempo.

Hubo tiempo para que yo trabajara en la maquiladora y aprendiera todo lo que hay que aprender de costos de manufactura, incrementando mi capacidad de manejar presupuestos millonarios a lo largo de mi vida.

Hubo un tiempo para dedicarme a ser esposa y madre de dos hijos maravillosos. Tuve la fortuna de poder ser una mamá que se quedaba en casa y estuve siempre presente cuando mis hijos eran pequeños. 

Hubo un tiempo para ser maestra en la escuela de mis hijos donde aprendí de nuevo a ver la vida a través de los ojos de niños de 4 años. Aprendí a resolver problemas como niña de primaria, una vez más.

Hubo un tiempo para lanzarnos con una maquiladora de producto para mascotas, aunque de manera secundaria, puse mi empeño y apoyo incondicional siempre.

Hubo un tiempo para sacar mis licencias de bienes raíces en Texas y en Nuevo México. Aprendí a trabajar con adultos una vez más, aunque eran más problemáticos que los niños de mi escuela.

Hubo un tiempo para poder tomar la decisión de irme a San Diego a vivir. Decidí recordar quien era yo y cuales eran mis capacidades en todos los sentidos.

Hubo un tiempo en el que jugué ser empresaria, emprendedora de productos y comercializadora que no fue exitosa porque NO ERA EL MOMENTO.

Hubo un tiempo para escribir y encontrar amistades nuevas que me sacaron de la depresión natural que traen los cambios fuertes en la vida.

Hubo un tiempo también para tocar fondo en lo profesional y tener que decidir entre darme por vencida o seguir bateando hasta conectar.

Hubo un tiempo para conocer a las personas indicadas que vieron en mi el potencial que muchos no vieron, o que yo escondí porque NO ESTABA LISTA.

Y se llegó el tiempo en el dije SI a una propuesta de proyecto de vida. Sin pensarla, sin dejar la oportunidad que me cayó del cielo y que me daba trabajo entender que era para mí, pero la tomé.

Y ahora estamos aquí, a un año de haber lanzado el proyecto. 4 revistas impresas después, 2 mas en camino, planes de expansión que nunca imaginamos.

Ahora si entiendo porque no lo hice antes. Me faltaba la experiencia de vivir muchas cosas para que nuestro proyecto tuviera éxito. 

FELICIDADES a LA REVISTA BINACIONAL, nuestra revista, tu revista, MI REVISTA.

Un año ya.

Nos vemos el próximo Miércoles ☺️

Poeta de ocasión

Hay días en que se me vienen poemas a la mente. No avisan su llegada.

Simple y sencillamente llegan.

Mi mente se comienza a pintar de colores, como si con un pincel me regalaran algo de motivación.

Abrí mi computadora y me puse a escribir lo primero que mi mente envió a mis dedos.

Mi teclado ya está viejo, sin embargo, se ha rejuvenecido con los pensamientos frescos que le di.

No sé si sea el estrés que manejo lo que me ha inspirado el día de hoy.

Es muy curioso.

Siempre que me encuentro presionada (por voluntad o por terceros), mi mente cambia y se llena de amor y de entusiasmo por escribir.

Es como si funcionara bajo presión, como si estando relajada no produjera, pero bajo aplastamientos mentales diera lo mejor de sí.

Tengo en mi mente las mejores frases candentes. Aquellas palabras que combinadas cantan lo erótico que pocos comprenden y a muchos asustan.

Describo, casi como si lo estuviera viendo, alguna historia ficticia reflejando tal vez una dosis solamente de mi propia realidad.

Escribo también entre líneas. En esos espacios que solo los que me leen cada miércoles pueden interpretar.

Nada es tan fácil como lo que publicamos en las redes sociales. Y todo lo que callamos es menos difícil.

La vida no es sencilla. Es despertar y llegar a luchar contra demonios del pasado, trastornos psicológicos mientras publicas tu mejor sonrisa y tu mas rica bebida del día.

Los filtros hacen maravillas para que no vean el trascurso del tiempo sobre tu cara. Estoy esperando desesperadamente el filtro al sentimiento, a la mirada y al alma que no puede ocultar el miedo al futuro.

Escribo tal vez a mi enamoramiento al presente. Por fin entiendo lo que es “vivir el día” sin llorar por lo que fue ni comerme las uñas por lo que pasará mañana.

Estoy sana hoy, pero a veces dudo de mi suerte cuando me duele algo en mi cuerpo.

Escribo con mi cansancio acostumbrado, con toda la fe de que me van a leer, pero sobre todo con un desahogo necesario para bajar la presión que me atormenta.

El no saber manejar el tiempo es símbolo de inmadurez, diría mi amigo Luis.

A veces no manejarlo es simplemente no tener ganas de hacerlo.

Me cansa estudiar lo que ya se y pagar por cursos que me enseñan lo que yo casi inventé.

La vida se está esfumando entre mis manos y quizá es lo que me tiene estresada.

A veces uno está tan satisfecho con lo que hace que no quisiera que se acabara nunca.

Y eso es precisamente lo que me pasa.

La vida me sonríe, pero conozco esa picardía.

Me da miedo que me sonría por descaro y no porque se alegra de mí.

Hoy quiero escribir un poema descriptivo de mi inquietud sobre lo rápido que pasan los días.

Estoy enamorada de mi vida y por primera vez, estoy enamorada de mí.

Me estoy convirtiendo en esa persona que siempre he buscado para ser feliz. La única que no se va a ir si no le contesto un texto, no tuve tiempo de ver o que no se queda por miedo a mi manera tan torbellino de andar por la vida.

Gracias por leerme. Mi mente necesitaba desahogarse. Mis dedos no tienen la culpa de lo que se les dictó escribir.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Tu mero

Mi blog del día de hoy quizá es solo una observación que tuve en la semana.

Me encontraba comiendo palomitas en una reunión.

Cuando uno come palomitas, siempre, pero siempre, se cae una al suelo, como mínimo.

Yo recuerdo que antes, se me caía una palomita y de volada me levantaba a buscarla y tirarla.

Pero ¿adivinen qué?

Tengo ya mas de 5 años con una aspiradora de cuatro patas con pelos y que amo más que a muchos.

Mi Kiara siempre está pendiente de lo que se me caiga de las manos y lo levanta con su lengua. (Obviamente tengo cuidado especial si estoy comiendo chocolates o algo que le haga daño).

¿Qué tiene que ver esto?

Pues resulta que como ya tengo quien limpie los mendrugos que se me caen, no me estreso si se me cae un pedazo de galleta.

No tiene nada de malo esto hasta que te encuentras en un lugar donde no está la Kiara y se te cae la comida y ni te preocupas.

Me pasa seguido, sobre todo en la oficina o en algún restaurant. Me tardo en captar que tengo que levantar lo que se me cae y limpiarlo.

Se me cae un panecito de mi ensalada y tardo en buscarlo.

A lo que voy con este relato es que uno se acostumbra muy fácil a tener quien te haga cosas.

Muchas veces estamos tan acostumbrados a que haya alguien dándote la mano, ayudándote y levantándote si te caes que cuando estamos solos nos atontamos.

Pasa en las cosas tan simples como cuando pones gasolina en Estados Unidos. En países como México, siempre hay alguien que te echa gasolina, hasta te da una ‘limpiadita’ al carro mientras se llena el tanque.

Cruzando aquí a los Estados Unidos, NADIE te ayuda en una gasolinera. En el primer mundo no existe ese “Full Service” como antes. Ese servicio completo solo se ve en otros países y los turistas cuando vienen se ‘sacan de onda’.

Te acostumbras a que te hagan las cosas más fáciles.

Mi pregunta tal vez sea, ¿nos hace inútiles tener siempre quien te haga las cosas?

Yo no diría que INUTIL, pero si uno batalla mucho cuando siempre ha tenido la manera fácil de que le solucionen los problemas.

Pero luego un día te encuentras solo y no hay nadie que haga las cosas por ti.

Cuando ‘se te cae un pedazo de galleta’, aprendes a levantarlo y a limpiarlo.

Te das cuenta de que nadie lo va a hacer por ti. Al menos que tengas una roomba.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES. 😊

Caí en la Trampa

Hazte RICO de manera rápida, y caí.

Sigue mi vicio en TikTok. No me importa, todos lo tenemos.

Me encontraba yo viendo videos en la aplicación y de alguna manera comencé a ver uno muy seguido.

Era un video de “como hacerte rico de manera fácil”.

Los primeros consejos eran muy buenos, inteligentes. Se los platico:

ENSEÑA A TUS HIJOS ACERCA DEL DINERO.

Comienza con darles a tus hijos dinero a la semana. No tiene que ser mucho. Digamos que comienzas a darles $20 dólares a la semana. La primera regla es decirles que AHORREN el 30% ($6), otro 40% ($8) es lo que se pueden GASTAR y el otro 30% ($6) es lo que ellos tienen que pagar en IMPUESTOS a la casa (a los papás). Esos impuestos después pueden ser utilizados en diversión para la familia completa, vacaciones, restaurants, televisiones nuevas, etc. Comienzan a valorar lo que es el dinero para en un futuro sepan administrarse.

ADMINISTRA TU INGRESO DE LA SIGUIENTE MANERA:

El 50% de tu dinero debe irse a las NECESIDADES de vida (Vivienda, servicios, seguros, comida, transporte, cuidado personal)

El 30% de tu dinero debe irse a COSAS QUE DESEAMOS (diversión, compras, comer fuera, restaurants, etc).

El 20% de tu dinero debe irse a AHORROS (retiro, emergencias, inversiones, eliminar deudas)

UN CARRO NUEVO TE MANTIENE POBRE

En el 2016, Juan dio un enganche de $2000 para un carro y financió $26,000 por 72 meses, pagando cada mes $554.99.

En el 2015, María se compró un carro usado de $2000 e invirtió $554.99 cada mes.

HOY Juan ya pagó su carro, pero ahora ese carro vale $10,500. María, en cambio, con ese dinero invertido mensualmente tiene $52,764.92.

INVIERTE TUS PRIMEROS $1000

Invierte $200 comprando libros que te educan para llevar tus finanzas (RICH DAD, POOR DAD; THE INTELLIGENT INVESTOR; THINK AND GROW RICH; THE COMPOUND EFFECT; THE MILLIONAIRE NEXT DOOR; THE LITTLE BOOK OF COMMON-SENSE INVESTING)

Los otros $800 los puedes invertir en INDEX FUNDS (fondos indexados) Y ETF Exchange Traded Fund (fondo de inversión cotizado), de esta manera comienzas a conocer lo que es la bolsa de mercado de inversiones con estas inversiones relativamente de menor riesgo que comprar acciones individuales. Estas son algunas: FZROX, TVSAX, VTI, FXAIX, VFIAX, VOO, QQQ, USNQX)

Hasta allí yo estaba muy emocionada con lo que estaba aprendiendo en TIKTOK hasta que el ultimo consejo era bajar la aplicación de TEMU (donde encuentras mil cosas baratas) y seguir unos pasos para ganarte hasta $100 dólares diarios sin hacer nada.

Las instrucciones era ya que bajaras la aplicación, teclear 176959177 y sacar los $50 que te dan por registrarte por medio de Paypal.

Luego borras la aplicación y repites los pasos.

Pues allí me puse a hacerlo, pero ya después te piden que compartas el enlace a varios para seguir avanzando.

Lo hice, enviando todo a mi mamá, primas, etc.

Ya les expliqué que estaba haciendo una investigación para mi blog.

En fin, a lo que voy es que es muy fácil hoy en día engañar a las personas y hacerlas caer. Hay tantas cuentas ‘hackeadas’ que da coraje y desconfianza.

Si me roban la identidad, no tengo mucho así que me la regresan de volada.

A lo que voy es que no pongan sus fechas de nacimiento, ni sus seguros sociales o claves de bancos (o clabes).

No den tanta información y siempre pongan su locación hasta que ya no estén en el lugar.

No vaya a ser.

Espero que les haya servido mi clase de economía este miércoles.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

CAZANDO LAGARTIJAS

Todavía recuerdo como si fuera ayer, que me encontraba jugando afuera de mi casa en Nogales, Sonora. Mi casa estaba en un cerro (como todo Nogales) y mi patio daba al monte.

Mi hermana y yo, en el verano, nos salíamos todo el día a explorar.

Nos encontrábamos víboras, insectos raros, perros muertos ya hechos casi polvo.

Nos veníamos rodando si pisábamos mal. Recuerdo que una vez nos caímos las dos porque resbalamos en la orilla del cerro.

Al caer, nos agarramos de unas raíces de árbol, pero fue más nuestro peso y nos deslizamos hasta que la raíz se arrancó.

El miedo no era haber caído sino el regaño de mi mamá. El típico “¡Les dije!” aunque nunca sabíamos que era lo que nos decía.

También, nos llevábamos juguitos y algo de comer. Twinkies o Ding Dongs y Kool-Aid en unos termos de la Strawberry Shortcake.

Correteabamos lagartijas, de todos tamaños. Las esperábamos a que se acercaran y en cuanto podíamos, las atrapábamos con unas redes que nos habían comprado nuestros papás. (Ellos pensaban que las usaríamos para cazar mariposas, pero era mas divertido cazar lagartijas).

Al cazar las lagartijas, les cortábamos la cola con alguna lata oxidada, o simplemente la jalábamos y se soltaba.

Nos encantaba ver como la cola seguía moviéndose, como si tuviera vida propia.

Antes de hacerlo, habíamos averiguado que a la lagartija no le duele cuando le cortan la cola, ya que es parte de su defensa para cuando se tiene que proteger de algo (nosotras, por ejemplo).

Ahora sé que, sí les duele, si se estresan y les hicimos mucho daño. (Por eso estoy pagando ese KARMA).

Me acuerdo de que no nos daba asco agarrarlas. Mucho menos miedo. Las uñitas de sus patitas nos rasguñaban ligeramente la piel, pero no nos importaba.

Me acordé de esto porque estaba en un lugar cerca de Escondido cuando me salieron varias lagartijas.

Sentí horrible, como miedo y asco, cuando una de ellas se me subió al zapato.

Y fue cuando me pregunté “¿Cuándo me comenzaron a dar asco estos reptiles?”

¿Por qué nuestra mente ‘madura’ y nos comenzamos a estresar por cosas que antes nos divertían?

A medida que uno crece, también incrementamos nuestras preocupaciones con simplezas. Todo es problema, complicado, difícil.

A todo le encontramos lo negativo cuando de niños vemos todo de colores vivos y positivos.

No quiero decirles que me voy a poner a cortarles la cola a las lagartijas de nuevo, pero si me pongo a reflexionar lo siguiente:

Es una maravilla la niñez, su interpretación de la vida y la manera de disfrutar todos los días. Debemos de ser mas niños para resolver problemas.

A veces tenemos que pensar muy bien las cosas para darles solución. Otras veces las podemos solucionar con ‘piedra, papel o tijeras’.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊  

Mandón o Eficiente

Todos, sin excepción, tenemos que dar órdenes.

A medida que uno adopta posiciones de líder (desde jefe de trabajo de equipo en la primaria, capitán de un equipo, jefe de familia, supervisor de producción, gerencia, dueño, etc.), el dar una orden es inevitable.

Tener autoridad significa que se tiene una responsabilidad mayor a los de todo el equipo. Muchas veces no se logra con palabras dulces. Hay ocasiones en las que se tiene que ser firme para que te tomen en serio.

Es muy difícil para unas personas ser fuerte para mandar y ser tomados en serio. Y como dicen en mi pueblo:

  • Piden ‘raite’ y quieren manejar
  • Le das la mano y te agarran el pie
  • Limosnero y con garrote

Los ‘subordinados’, los hijos, hasta los perros, abusan de tu alma blandita.

A veces por llevar la fiesta en paz, uno cede algunas actitudes y comportamientos que a la larga cobran la factura.

Quizá es un síndrome de algo el querer siempre ser el ‘buena onda’ como jefe, como amigo, como mamá o papá, como esposa.

Exigir es difícil. Caes en el miedo de ser mandón y ‘malo’.

En el momento que tienes que asumir tu rol de autoridad y aplicarlo te dicen “Ay, tan buena gente que eras”.

Hasta los perros miden tu autoridad. Si no los educas desde chicos, ya nunca te hacen caso.

Sí, ser buena onda funciona para muchas cosas, sobre todo en el trabajo. Pero llega un momento en que la situación amerita ser firme y exigente para que salgan las cosas.

Parte de madurar en la vida es saber distinguir cuando ser mandón y exigente y cuando ser ‘barco’ alivianado.

Creo que todo tiene como raíz el miedo a no ser aceptado. Incluso, puede ser parte del SINDROME DEL IMPOSTOR (trastorno psicológico en el cual una persona, siendo autoridad o exitosa, no logra asimilar los logros).

Las mujeres, dentro de muchas cosas por las que tienen que luchar en este mundo, también sufren de este síndrome. No se si sea porque lo traemos desde nuestros antepasados de siglos atrás, pero todavía nos cuesta asimilar el poder que tenemos en ciertas situaciones.

(OBVIAMENTE, no todas son así. Hay unas que nacieron mandonas. Mi abuela, por ejemplo. La extraño mucho y me gustaría platicar hoy con ella para que me regañe de algo).

Ser ‘buena onda’ siempre puede ser confundido con debilidad y poca eficiencia en alguna situación.

Ahora bien, todo tiene un límite. Toda persona tiene un ‘hasta aquí’ y es cuando las cosas se complican.

El de repente ser una persona fuerte y con autoridad, cuando tienes a todos acostumbrados a tu ‘nobleza’ causa conflictos fuertes.

Los alumnos se confunden cuando el maestro barco les pone un examen sorpresa.

El marido no perdona a la esposa que le cuestionó o le dijo que NO a algo.

Los hijos se impactan que su mamá los castigue, ‘si nunca les dice nada’.

Los empleados se te quedan viendo con cara de ‘¿y esta neurosis?’

Tu perro se te queda viendo con cara de ‘demasiado tarde para que me domes’

A lo que voy con este blog es que, como consejo, tenemos que mantener un término medio a la hora de ser autoridad.

Ser justo, ser fuerte, no perdonar todo sin interrogar a la hora de mandar.

Se puede ser jefe a todo dar y eficientemente exigente para el bien de todos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊