Muy agradecida

Esta semana no es para escribir. Es para agradecer, celebres o no el “Thanksgiving”.

El año se va tan rápido que sí me gusta que en Noviembre nos detenemos a agradecer en familia lo bueno en nuestras vidas.

¿Estoy agradecida?

Por supuesto que sí. Mucho.

Agradezco este 2023 lo siguiente:

  • la salud de toda mi familia y amigos
  • por LA REVISTA BINACIONAL, esta nueva aventura que me ha abierto tantas puertas y dado amigos de verdad
  • por mi pasado que me ha llevado hasta donde estoy
  • por que ya se como tomar las oportunidades sin miedo
  • porque ya casi se identificar quienes son mis amigos de verdad
  • porque ya se quienes son mis ‘amigos’ porque no se atreven a ser mis enemigos
  • por cada uno de ustedes que me leen.
  • por mis pensamientos, que nunca cesan.
  • por esa luna de octubre que me quitó el aliento y creo que me hipnotizó
  • por los grupos de Whatsapp, donde siempre hay alguien preocupado por mi.
  • por TIKTOK
  • por ese billete de $50 que me encontré en una bolsa que tenía guardada en mi closet
  • el cafecito de cada mañana
  • los descorches en las tardes con mis amigos vineros
  • por el suero de mi amiga “cuarentona y más feliz” que me gané en una rifa
  • por entender que cuando una persona te daña es porque en el fondo está triste
  • porque ya no lloro al poner gasolina a $5 el galón
  • por la Neiman Marshalls y la Rosstrom
  • porque soy muy buena para fingir que no pasa nada
  • por mis 6 sentidos que todavía tengo en buen estado
  • por el lipstick rojo
  • por el vino Chardonnay, que aunque rara vez lo tomo, me gusta mucho
  • por los eggrolls del Jack in the Box
  • por los vaqueros del programa YELLOWSTONE
  • por cada amanecer y cada atardecer

Flower Power

Ayer me dieron una sorpresa. Mi amiga Jessica Rosas, en agradecimiento por el apoyo que ha recibido de parte de La Revista Binacional, llegó a mi oficina en complicidad con mis socios, y me dio un enorme y hermoso ramo de flores. Quiero también hacer hincapié que acaba de comprar una florería muy linda aquí en San Diego. Se llama PETALS BY JENC y pienso recomendarla a todo mundo.

No supe que decir. Me emocioné tanto, pero me tragué el llanto. ¿Saben? A lo largo de mi vida, casi nunca me han mandado flores. Mi papá lo hizo varias veces, y uno que otro enamorado por allí. Siempre he pensado que las flores llegarán cuando me muera (que trágica, jaja).

Pero tengo amigas que todas las semanas reciben flores, aun teniendo mucho de casadas. Tal vez por eso me llamó tanto la atención sentirme tan especial.

¿Por qué me sentí así?

Recibir flores suele traer una sensación de felicidad y placer por varias razones:

Belleza estética: Las flores son visualmente atractivas, con sus colores vibrantes, patrones intrincados y deliciosas fragancias. Pueden iluminar instantáneamente una habitación y crear un ambiente más agradable.

Simbolismo: Las flores a menudo se asocian con emociones y sentimientos positivos. Se regalan como muestra de amor, aprecio o simpatía, y su simbolismo puede evocar sentimientos cálidos en quien lo recibe.

Consideración: cuando alguien te regala flores, transmite una sensación de consideración y cuidado. El acto de regalar flores sugiere que quien lo da se tomó el tiempo de seleccionar y presentar un hermoso regalo, lo que hace que el destinatario se sienta especial y valorado. Ahora imaginen el trabajo de Jessica que ella con sus propias manos hizo el arreglo.

Fragancia: Muchas flores tienen aromas agradables que pueden tener un efecto calmante y mejorar el estado de ánimo. La fragancia de las flores puede evocar recuerdos agradables y mejorar la experiencia general de recibirlas.

Conexión con la naturaleza: las flores son un recordatorio de la belleza del mundo natural. Su presencia puede ayudar a las personas a sentirse más conectadas con la naturaleza, lo que se ha demostrado que tiene un impacto positivo en el bienestar mental.

Sorpresa y alegría inesperada: Recibir flores suele ser inesperado, lo que puede amplificar los sentimientos de alegría y felicidad. El elemento sorpresa puede hacer que el gesto sea aún más agradable. De verdad casi lloraba.

Asociaciones positivas: con el tiempo, muchas personas han desarrollado asociaciones positivas con la recepción de flores, como recibirlas en ocasiones especiales como cumpleaños, aniversarios o como gestos de disculpa o apoyo.

Naturaleza temporal: la naturaleza transitoria de las flores puede hacer que su belleza y presencia parezcan aún más preciosas. Saber que no durarán para siempre puede hacer que la gente los aprecie en el momento.

Normas culturales y sociales: en muchas culturas, dar y recibir flores es una tradición bien establecida, lo que refuerza los sentimientos positivos asociados con este gesto.

Todo esto y mas es cierto cuando uno recibe flores.

Por lo pronto, me las llevé a mi casa y espero que me duren mucho tiempo.

Gracias Jessica Rosas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

¿Y por qué no antes?

He dejado de preguntarme “¿Por qué no lo hice antes?”

Platicando con una amiga llegué a la conclusión que siempre que algo me esta pasando que es muy favorable, me arrepiento de no haberlo hecho antes.

El 1 de agosto cumplimos un año en LA REVISTA BINACIONAL, es decir, se lanzó la plataforma digital binacional que ha tenido un éxito no esperado, al menos no tan pronto.

Un año de trabajar de sol a sol. Un año de días con muchas presiones pero que se hacen tan ligeras porque somos un equipo comprometido a sacar el proyecto adelante.

Había noches en que llegaba a dormir y mis hijos ya estaban acostados. Ni los veía. Mi perrita casi se olvidaba de mí.

Días de aciertos, de juntas productivas y cierres de contratos con clientes importantes nos impulsaban a seguirle.

Todos los días hay mucho trabajo, pero lo disfruto tanto que es para mí una diversión.

¿Por qué no lo hice antes? 

Siempre me ha gustado escribir. Publico semanalmente este blog o periódicamente cosas absurdas en mis redes sociales. Escribir y publicar son mi naturaleza.

¿Qué me faltaba para animarme a lanzar una plataforma binacional con el alcance que ahora tenemos?

No era el momento.

Para todo hay un tiempo.

Hubo tiempo para que yo trabajara en la maquiladora y aprendiera todo lo que hay que aprender de costos de manufactura, incrementando mi capacidad de manejar presupuestos millonarios a lo largo de mi vida.

Hubo un tiempo para dedicarme a ser esposa y madre de dos hijos maravillosos. Tuve la fortuna de poder ser una mamá que se quedaba en casa y estuve siempre presente cuando mis hijos eran pequeños. 

Hubo un tiempo para ser maestra en la escuela de mis hijos donde aprendí de nuevo a ver la vida a través de los ojos de niños de 4 años. Aprendí a resolver problemas como niña de primaria, una vez más.

Hubo un tiempo para lanzarnos con una maquiladora de producto para mascotas, aunque de manera secundaria, puse mi empeño y apoyo incondicional siempre.

Hubo un tiempo para sacar mis licencias de bienes raíces en Texas y en Nuevo México. Aprendí a trabajar con adultos una vez más, aunque eran más problemáticos que los niños de mi escuela.

Hubo un tiempo para poder tomar la decisión de irme a San Diego a vivir. Decidí recordar quien era yo y cuales eran mis capacidades en todos los sentidos.

Hubo un tiempo en el que jugué ser empresaria, emprendedora de productos y comercializadora que no fue exitosa porque NO ERA EL MOMENTO.

Hubo un tiempo para escribir y encontrar amistades nuevas que me sacaron de la depresión natural que traen los cambios fuertes en la vida.

Hubo un tiempo también para tocar fondo en lo profesional y tener que decidir entre darme por vencida o seguir bateando hasta conectar.

Hubo un tiempo para conocer a las personas indicadas que vieron en mi el potencial que muchos no vieron, o que yo escondí porque NO ESTABA LISTA.

Y se llegó el tiempo en el dije SI a una propuesta de proyecto de vida. Sin pensarla, sin dejar la oportunidad que me cayó del cielo y que me daba trabajo entender que era para mí, pero la tomé.

Y ahora estamos aquí, a un año de haber lanzado el proyecto. 4 revistas impresas después, 2 mas en camino, planes de expansión que nunca imaginamos.

Ahora si entiendo porque no lo hice antes. Me faltaba la experiencia de vivir muchas cosas para que nuestro proyecto tuviera éxito. 

FELICIDADES a LA REVISTA BINACIONAL, nuestra revista, tu revista, MI REVISTA.

Un año ya.

Nos vemos el próximo Miércoles ☺️

Soy Más Grande que mi Papá

No sé qué fue lo que me pasó ayer cuando me etiquetaron en una foto en Facebook.

Era una foto que yo había subido hace mucho a mis redes sociales y ahora había vuelto a resurgir porque la volvieron a compartir.

La foto era de mi papá, mi tío Richie, el Alex y el Tury (amigos de la juventud). Me imagino que era una reunión en La Barra de Los Pobres del Casino de Mexicali por los años 90s.

Esa foto me da risa porque para empezar mi tío y mi papá eran los señores y se estaban juntando con los muchachos casi de mi edad.

Pero eso no fue lo que me sacudió.

Lo que me puso ansiosa, triste y medio nerviosa fue que en esa foto mi papá y mi tío deben de tener unos 48 años. Ambos murieron el mismo año (1995) y los dos tenían 49 años.

La razón de mi trauma no fue que ya casi se me olvidó como era el tono de voz de ambos y que mis recuerdos a veces los confundo porque cada vez que se cuentan las historias de ellos se les cambia o se les omiten detalles.

El principal motivo de mi gran trauma es que yo ya soy mayor que ambos. Yo tengo 50 y mi papá y mi tío solo llegaron a los 49.

Soy mayor que mi papá.

Soy la primera que pasa por esto en la familia. A mi hermana, mi primo Cachas, Vero y Norma María todavía les faltan unos años para sentir esto que siento yo.

Hoy puedo darme cuenta de que eran muy jóvenes cuando murieron. Bueno, todavía tenían muchas cosas que hacer.

Tengo ya 50 y ellos nunca llegaron a cumplirlos.

¡Ahora entiendo porque eran tan vagos y se la pasaban tan suave!

Entiendo también, como cabeza de familia, el stress por el que pasaban para sacarnos adelante. Aunque mi situación es muy diferente a ellos, puedo comprender por lo que pasaban para poder “corretear la chuleta” y alcanzarla.

Por eso siempre andaban de party, de pachanga en pachanga, agarrando curada. Eran jóvenes y hoy que es abril del 2023 me ha pegado mucho eso.

Soy mayor que mi papá y mi cerebro no lo logra concebir, descifrar y aceptar.

Es cuando te das cuenta de que los padres y madres no deben morir jóvenes. Se desalinean los chacras de los hijos pues.

Me pone a pensar que esta edad es muy peligrosa. Te sientes de 20 pero tu cuerpo tiene 50. Eres lo suficientemente joven para saber que pasa por la mente de tus hijos que se creen más sabios que tú, pero al mismo tiempo ya no aguantas la carrilla ni la resaca después de una fiesta.

El stress en el trabajo está el lo mas alto de la cima y pues se supone que en los próximos 10 años ese stress comienza a bajar de intensidad.

Soy mas grande que mi papá y la verdad no me quiero morir todavía.

Por primera vez en mucho tiempo estoy bien con mi presente. Ya no me importa el ayer ni lo que tuve que dejar para llegar a lo que tengo ahorita.

Me estresa el futuro porque no quiero que sea menos bueno que mi presente.

Estoy muy bien ahorita, con todo y el cansancio y las largas jornadas de trabajo.

Soy mas grande que mi papá y eso me vino a desequilibrar a mi persona.

Soy mas grande que mi papá y ahora me toca a mi vivir los años que ni él ni mi tío Richie vivieron.

Lo repito porque me cuesta trabajo entenderlo: Soy más grande que mi papá.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Si te da flojera leerme, óyeme.

Flores silvestres

No publiqué nada la semana pasada. No fue por falta de ganas, sino que realmente fue por falta de organización de mi parte.

Me fui a Phoenix a cubrir un evento en la semana del Super Bowl con La Revista Binacional. Fue en la carretera cuando viendo por la ventana me acordé de que era miércoles. Miércoles de blog. Y yo en algún lugar de la carretera desértica entre California y Arizona.

No me disculpé. Fueron pocos los que me extrañaron realmente. Quizá sea hora de que escriba con menos frecuencia (y con más calidad).

Realmente tengo mucho que contarles. Demasiado creo yo. Pero hay algo que no se me quita de la cabeza y son las flores silvestres que vi en el camino a Arizona.

Miles de flores adornaban aquellas carreteras del desierto llenas de saguaros y de rocas secas.

No se a que se deba, pero desde San Diego comenzaban. Unas eran moradas y otras de todos colores. Al ir avanzando hacia el este, las flores se tornaban de un color naranja. Parecían de un paisaje de mentiras.

No se como funciona mi mente pero al verlas lo único que podía pensar era que la naturaleza era una maravilla y realmente un reflejo de nosotros mismos.

Pensé que las flores son como las personas.

Unas se plantan, se planea donde van a estar, se riegan y se cuidan. Al nacer se cambian a otras macetas o a jardines para que sigan su vida sin problema hasta que llega el momento de morir.

Otras flores se plantan de manera industrial para ser cortadas y vendidas. Se modifican genéticamente para que estén mas bonitas y perfectas y así venderse mas caras. Siempre están en demanda, pero sus vidas son cortas. A veces son para reconciliar amores. Otras para adornar tumbas. Algunas para iluminar alguna casa triste. Quizá al morir se encuentren disecadas en un libro de recuerdos o convertidas en potpurrí para aromatizar ambientes.

Y luego están las flores silvestres. Esas que nadie sabe de donde vienen. Nadie las cuida. Llegan libres por la vida. Sin esfuerzo son preciosas. Nadie las corta ni las pisa. Jamás van a ser vendidas ni mucho menos compradas. Si tienen suerte, nacen cerca de caminos por donde ven pasar a muchos carros llenos de familias con historias. Las flores silvestres jamás son abonadas por el jardinero. Nadie se preocupa si tienen agua o si tienen plagas. Ellas nacen en su nicho natural. Crecen y se multiplican y lo que no se dan cuenta es que ponen a reflexionar a personas como yo que pasan cerca de ellas cuando manejan.

Con las tres flores me identifico en diferentes etapas de mi vida.

Fui una flor planeada, regada, cuidada y siempre colocada donde pensaban que podía crecer feliz. Pero evolucioné y me salí del jardín.

No fui industrializada pero también soy una flor que se preparó para funcionar en muchos lados. Con mi nuevo negocio de la revista, estoy descubriendo mis talentos escondidos por mucho tiempo por diferentes motivos. Estoy en demanda y me siento una flor útil y que funciona en donde sea que me necesiten.

Poco a poco estoy convirtiéndome en una flor silvestre (tocaya de la abuela de Angela Aguilar, la cantante, jaja).

Me estoy liberando y me estoy cuidando sola. No me importa rodearme de yerbas malas porque al final sigo siendo flor.

Quiero ser una flor libre de tabús y costumbres. Una de esas flores que salen entre las rocas felices y buscando siempre el sol por la mañana mientras duermen solas por las noches soñando con un nuevo día.

Así quiero seguir evolucionando. Sin maceta, sin florero… libre y feliz.

GRACIAS POR LEERME. NOS VEMOS A LA PROXIMA. 🙂

Consejos que Nadie me Pidió (enero 2023)

El mes de enero ya se terminó. No puedo creer que este Miércoles ya es FEBRERO 1. En esta fecha cumplimos exactamente 6 meses de haber lanzado La Revista Binacional, aunque todos nos dicen que parece que es un proyecto que tiene muchos años de planeación. (Esto se debe al gran equipo con el que colaboro, donde todos somos igual de importantes para que funcione la plataforma.)

Se me hizo eterno y al mismo tiempo corto el mes de enero. Como que todo mundo lo tomó como si fuera un lunes de la semana, tratando de sobrevivir con café cada mañana y pensando si empezar o no el gimnasio para cumplir con la meta de bajar de peso este 2023.

Dentro del mes pude ver y vivir cosas que me hicieron escribir este blog sobre consejos que nadie me pidió pero de todos modos los voy a escribir para que sepan que son cosas que no se deben de hacer. (Pónganse el saco, si les queda)

  1. No supongas. No supongas que algo va a pasar, o alguien dijo algo de ti, o no lo vas a hacer bien. Suponer desgasta mucho.
  2. No uses picadientes en la mesa. Me tocó ver a alguien sacarse una carnita del diente y casi lloro.
  3. No copies sin dar crédito en las redes sociales. Es horrible ver lo que te esforzaste escribir en muros ajenos y adueñados de tu talento de letras.
  4. No le hagas mucho caso a las tendencias de peinados donde te dicen que solo las viejas se parten por un lado la cabellera y las jóvenes por la mitad.
  5. No dejes de tomarte las vitaminas que te recetaron. Por algo son.
  6. No minimices el problema de alguien diciendo “Pudieras estar peor”
  7. La gente que no estuvo contigo en las malas pierde su derecho de estar contigo en las buenas
  8. Si no vas a llegar a una cita acordada, nada te cuesta avisar con tiempo. Tu no sabes lo que tuvo que hacer esa persona para apartarte esa fecha.
  9. Los días malos solo deben ser una motivación para querer alcanzar días buenos.
  10. No minimices tus sueños solo porque te da miedo que te critiquen tus planes
  11. Se vale decir “Gracias” cuando te estén alabando.
  12. Si tus problemas se solucionan con dinero, entonces no tienes problemas. Es solo falta de un plan
  13. Cuando rompas tu dieta, disfruta todo lo que te estas comiendo sin remordimiento. Mañana la vuelves a empezar
  14. Los hijos crecen demasiado rápido y tienden a acordarse mas de los momentos que los regañaste que los que fueron muy feliz. No te pases con regaños
  15. No mezcles amistad con negocios. Te puedes perder muchas oportunidades y los verdaderos amigos no te van a dar la espalda si tomas decisiones fuera de ellos.
  16. No cuentes tus planes ni lo bien que la estas pasando. Hasta el mejor de los amigos puede sentir una envidia y preguntarse “¿Por qué yo no?”
  17. El mas grande poder llega cuando logras dos cosas: ver tu capacidad de lograr tus sueños y ver tu valor como persona
  18. La familia siempre será lo mas importante
  19. El frio se quita bañándose con agua caliente.
  20. El Vicks Vaporub mexicano es mil millones de veces mejor que el Vicks Vaporub americano. Es como la CocaCola.
  21. Tomar distancia, como en la formación de las escuelas, sirve para aliviar todo.
  22. El insulto mas fuerte es el silencio cuando lo que pedías era una palabra de aliento
  23. Si te levantas de lo que pensaste te mataría, eres invencible en este mundo.
  24. Toma la llamada de la persona que te dijo te iba a llamar. O si estas ocupado, en cuanto puedas le regresas la llamada.
  25. El pay de limón es permitido siempre, es demasiado perfecto para no comerlo
  26. El vino es agua (acuérdense de las bodas de Caná) y los nutriólogos te recomiendan 8 vasos diarios, así que pues, ¡salud!
  27. Acepta cuando te equivoques y no culpes a los demás.
  28. Perder con dignidad es ganarse el respeto de todos
  29. No vean tanto TikTok como yo, luego no duermen.
  30. Una vez leí, a principio del 2023, que Dios nunca llegaba tarde. Que el era muy puntual. (y entendí del porque de los tiempos de los sucesos de mi vida)
  31. No mientas de nada. Es muy cansado y luego se le olvida a uno como iba la historia.

Y estos son mis 31 consejos de enero que nadie me pidió. Uno por cada día del mes.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

El SINDROME del IMPOSTOR

“¡Qué bonito tu collar!”

— “¡Ay, gracias! Me costó super barato, aparte tenía un cupón y estaba en oferta. Es casi gratis”.

“¡Qué guapa eres!”

— “Estas loco tú, ni al caso. Toda arrugada y vieja ya

“Escribes muy bonito”

— “¡Claro que no! Toda pocha y mal escrito mi castellano

Y muchas cosas por el estilo.

Desde siempre me he dado cuenta de que tengo algo que no me permite aceptar mis logros y trato de disculparme cuando algo hago bien. Pensaba que era timidez aceptar que algo lo lograba con mi esfuerzo y dedicación, pero no.

Eso que tengo tiene nombre y es EL SINDROME DEL IMPOSTOR.(Yo digo que lo tengo, pero pues siempre me ando auto diagnosticando como buena hipocondriaca).

Yo no sabía que existía este nombre, ni mucho menos que era para describir lo que padecemos tantas mujeres (porque curiosamente se da el síndrome entre mujeres, mucho mas que en hombres).

Es un fenómeno psicológico entre las mujeres que logran sus objetivos sobre todo en el área laboral y profesional.

No solo es en lo profesional, también en lo personal y en tu área familiar.

¿Cómo saber si alguien que conoces (o tu) tiene este síndrome?

  • Se presiona mucho en cuanto a su trabajo y su imagen, lo que genera dudas en si mismo y falta de confianza en lo que hace.
  • Te dices a ti mismo “Fue suerte lo que me puso aquí.” O “Ya me tocaba” y no aceptas que fue por tu trabajo y tu capacidad.
  • Sientes que si no es perfecto lo que estas haciendo no se merece un reconocimiento.
  • Sacrificas tu bienestar por el trabajo y por los demás.
  • Agotamiento constante tanto físico como mental
  • Sientes que cualquier rato van a descubrir que no eres la gran maravilla y entra tu ansiedad.
  • Dudas de ti mismo
  • Eres perfeccionista
  • Exceso de trabajo siempre
  • Miedo al fracaso
  • Sentir una culpa por alcanzar el éxito.

¿Qué lo ocasiona?

  • El ver a pocas mujeres en puestos claves de empresas incrementa la inseguridad de decir “es que ni al caso que yo pueda con el rol de alta ejecutiva”
  • La sociedad ve normal que una mujer se sienta sumisa y de su lugar a otra persona (especialmente un hombre).
  • Algunos traumas no sanados de la infancia
  • Presiones por los padres a corta edad
  • La pareja sentimental que influye en tu persona

¿Qué hacemos para lograr disminuir el síndrome del impostor?

  • Mide tus hechos, ve lo que haces y ponte a pensar que opinarías si esos logros fueran de otra persona. Cuantifícalos
  • Reconoce lo que haces, valida tus actos y sigue adelante
  • Platica con tus seres queridos de lo que sientes
  • Replantea tus pensamientos, viendo lo positivo de tu día y no lo que te faltó cumplir o hacer.
  • Los mentores te puedes ayudar mucho con consejos y con jalada de orejas.
  • Aprende a celebrar tus logros, publícalos en redes, disfruta de esos elogios y de esos “likes”, sin cuantificarlos porque ese es otro tema. Brinda por lo que vayas logrando, por más pequeño que sea.
  • Vete en el espejo en la mañana y repite “Hoy le gano a la YO de ayer”. Se tú, tu propia competencia.

Es muy difícil decir “Sí, soy muy bueno en lo que hago”, es casi imposible. Es un miedo caer en la soberbia y en el egocentrismo.

Pero es también muy malo decir “Ni se porque me dieron el puesto. Fue suerte o las oraciones de mi mamá”

Eso es el síndrome del impostor… es sentirse que cuando te están elogiando, están hablando de otra persona que no eres tú.

Eso es el IMPOSTOR, el que sientes que te ponen en un lugar donde falsamente perteneces.

Trabajaremos en esto porque no quiero que se me vaya la vida sintiendo que todo lo que he logrado ha sido suerte, oraciones o porque ya me tocaba.

Quiero llegar a muy viejita y decir “¡Ah! ¡Cómo hice cosas bonitas en mi vida!” Y creérmela.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

El Privilegio de….Dar

Bien dicen que es mejor dar que recibir. Y sí.

Es increíble como pasan los días y uno se enrolla en sus pendientes, sus prioridades, sus metas.

Vivimos egoístamente cada día, pensando en nosotros mismos y en el bienestar de nuestros seres queridos.

No tiene nada de malo eso pero de repente te llega una oportunidad para ver mas allá de lo que haces diariamente y la vida te pone frente a situaciones en las que hay personas que de verdad están batallando en este mundo.

La vida este año me ha dado de todo un poco. Y ahora que termina este 2022, me está brindando la oportunidad de regresar a la comunidad un poco de lo que me ha dado a mí.

Es muy bonito dar y servir, pero es difícil a veces. Hay ocasiones en las que no se nos presenta la oportunidad de hacerlo simple y sencillamente porque no la buscamos.

Yo te aseguro que, si tu ahorita te lo propones, buscas y encuentras un centenar de personas que podrían necesitar tu ayuda.

Y no hablo de ayudar con una vuelta del ‘carpool’ a la comadre ni con un ‘paro’ al vecino.

Hablo de que en nuestra comunidad, siempre hay alguien que tiene hambre, frio o no tiene para comprar unas medicinas.

Esta semana me volvieron a invitar, ahora como parte de La Revista Binacional, a ayudar a la organización de El Zapatón 2022, un evento en el que se regalan 1000 pares de zapatos a niños necesitados de la comunidad.

Este evento lo fundó Rafael García, uno de mis socios fundadores de La Revista Binacional. Comenzó con 250 pares hace 4 años y ahora con la ayuda de San Ysidro Health, ya son 1000 niños y cerca de 700 familias las que se benefician, porque no solo son zapatos sino despensas y artículos de higiene personal lo que se da.

Esta semana, junto con un equipo maravilloso de San Ysidro Health, aquí en San Diego, formamos bolsas de despensas que incluían: leche, pasta, sopas, atún, frijoles, arroz y mantequilla de maní.

Fueron 700 bolsas. Parecen pocas pero cuando estas parada por mas de 3 horas sin parar haciendo el mismo movimiento, te cansas. (Le tengo un nuevo respeto a todos los trabajadores de las maquiladoras que están en las líneas de ensamble haciendo lo mismo por 8 horas diarias).

Cada que le hacía el nudo a cada bolsa pensaba “Que la disfrute una familia necesitada”.

A pesar del cansancio (que la verdad no fue tanto, pero ya estoy viejita), el sentimiento de satisfacción era impresionante.

Una vez una persona conocida (que no digo nombres para no quemarlos) me dijeron, cuando les sugerí que deberíamos de hacer algo para ayudar a la comunidad:

“Y a mí, ¿Quién me ayuda?”.

Sentí feo con eso. Casi quería decirle que era una de las personas mas bendecidas que conocía, pero opté por callarme y me juré a mi misma nunca ser igual.

Dar es un privilegio. Es una ventaja exclusiva que solo los afortunados del mundo pueden disfrutar. Y cuando digo afortunados, no hablo de dinero. Hablo de aquellos que regalan con el corazón sus ideas, su dinero y lo más valioso, su tiempo.

¿Quieres ayudarnos con El Zapatón?

Dale click a este enlace: https://fundraise.givesmart.com/e/c6r-KQ

¡Gracias!

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Verde Azulado

Tengo pensando toda la semana sobre cómo se dice “the color teal” en español. En todos lados dice que es “verde azulado”.

Me llamó la atención porque la palabra TEAL en inglés me gusta y nunca la uso. Es de esas palabras que son atractivas (después les hago un blog de eso).

Fuimos invitados como La Revista Binacional por Aetna Insurance (thanks Maria Sosa) a un evento muy lindo llamado TEAL WOMAN CELEBRATION, un festejo que se llevó a cabo en un lugar precioso de San Diego, el Fairmont Grand del Mar. Clearity Foundation es la organización encargada del evento. https://www.clearityfoundation.org/

El propósito de este evento es celebrar y recabar fondos para todas las mujeres que han sufrido o están sufriendo con el cáncer de ovarios.

Para mí, el cáncer de ovario siempre me ha dado miedo. No es por negativa, pero es por las estadísticas que uno lee. Su diagnóstico siempre se da cuando se presentan síntomas y es casi en un 60% del tiempo cuando está ya en la Etapa 3 (es decir, muy avanzado).

No hay un examen 100% confiable de detectar este tipo de cáncer y mucho menos prevenirlo. Quizá un ultrasonido pélvico o un examen de sangre para medir la cantidad de una proteína llamada CA-125, pero tampoco son muy efectivos.

Llegué a la fiesta y sin pensar, me fui vestida de color TEAL, verde azulado, sin relacionar que mi vestimenta era el título del evento. Al principio no entendía el porque llegaban conmigo y me decían “Dios te bendiga, sobreviviente”, “You are a warrior, a survivor” me decían otros.

Después vi como las mujeres del evento que traían ese color era porque de alguna manera eran sobrevivientes o familiares de alguien que había tenido o sobrevivido al cáncer de ovario.

Me puse “chinita” de la piel cuando entendí porque me decían “survivor” y por un momento sentí que invadía algo que no era mío. A una de las organizadoras les dije “No se porque me vestí de este color. Fue totalmente sin querer, es más, ni siquiera me acordaba que se llamaba TEAL el evento”.

Me explicaron que, al portar ese color, yo me hacía consciente de todo lo que se tiene que hacer todavía por esa causa. Me daban ganas de llorar en la cena al escuchar a las mujeres pasar al frente y hablar de sus casos.

Mujeres fuertes, madres de familia, de todos los niveles socioeconómicos y etnias (aunque cabe recalcar que esa noche me enteré de que la mujer latina está muy propensa a desarrollar cáncer de ovario, lo cual me dejó más preocupada).

A diferencia del cáncer de mama que se representa con el rosa y existen muchas maneras de detectarlo (mamografías, ultrasonidos, etc.), el cáncer de ovario nomás no se puede detectar en etapas tempranas y eso es lo que me da miedo.

Cuando uno comienza con dolores “raros” en el vientre, y resulta ser cáncer de ovario, prácticamente ya esta en etapa avanzada y creo que eso es lo que mas miedo da: es una enfermedad muy silenciosa.

La noche estuvo muy linda, los asistentes eran empresarios y médicos generosos que donaron su tiempo y muy buen dinero a la causa.

La cena y el lugar (de lo mas lujoso que he visitado en San Diego) enmarcaron todo perfecto para que este evento se siga haciendo cada año, porque esa noche fui vestida de VERDE AZULADO por error y quiero que así se quede. No quiero que a ninguna de las mujeres en mi vida las tenga que ver vestidas de TEAL, al menos que sea para apoyar la causa.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

¿Por qué cuesta?

Ayer publicaron un meme que más que hacerme reír, me hizo pensar.

El meme era una foto que indicaba la diferencia de cómo reacciona la gente cuando publicas algo y pides que te sigan o den un “me gusta”.

Si es una tontería, mucha gente interactúa, le da “like” y hasta lo comparte con comentario y todo.

Pero, a veces, cuando es algo serio que tiene que ver con tu trabajo y tu negocio, difícilmente recibes o consigues interactuar con tus contactos, amigos y familiares.

Dicen que eso NO CUESTA NADA. Que no cuesta nada mas que una fracción de tu tiempo el darle un LIKE, o seguir alguna página a la que te invitan.

A lo mejor comentar y compartir si se requiere más trabajo, pero no tienen idea lo bien que le hacen a la persona.

Yo me he sorprendido como personas que conozco poco comparten gustosas cosas que publico. Lo hacen de todo corazón.

Yo también he “ignorado” publicaciones, y peor aún, me han gustado, pero no lo hice saber. No es por mala, sino realmente no sé por qué no lo hice.

Como que uno no capta eso hasta que lo necesita para un negocio y proyecto. No es hasta entonces que te pones a reflexionar que algo que no cuesta nada, CUESTA TANTO.

Me puse a investigar, antes de que ‘agüitarme’ si existe algún problema técnico o de algoritmo en la plataforma de Facebook.

 Hay 10 razones según varios sitios de internet que medio explican porque a veces nadie ve lo que publicas.

  1. El contenido no inspira y la gente lo ignora. (Ya cuando ni tu mamá ni tu tía le dan el “like” del orgullo, preocúpate).
  2. No publicas lo suficiente, tardas mucho en hacerlo. (Si algo tengo es que soy muy rutinaria. Trato de publicar con frecuencia y, por ejemplo, este blog, lo publico temprano el miércoles, sin falta).
  3. Publicas todo el día. (Sí. De esto sí me siento a veces culpable. Es que tengo días en que quiero que todo el mundo sepa lo que hago quizá porque todo lo veo digno de comunicar. A veces es un chiste, a veces una foto, a veces una opinión. Sí, hay días que publico muchas cosas).
  4. No ofreces incentivos. (Bueno, en mis redes personales no pienso hacer esto jamás, al menos que les diga “un vino al que le dé «me gusta» a esto”. En mis plataformas de negocios, sí, es cierto, es necesario invertirle para llegar a más gente. Es muy común hacer rifas con premios atractivos para conseguir seguidores).
  5. La publicación carece creatividad. (Si la foto no es buena, o si lo escrito carece de sentido, la gente no lo va a leer dos veces. El uso excesivo de #hashtags lo hace también muy obvio de que lo único que se busca es que te vean. La falta de gramática y las fallas ortográficas también son factores para que no sean populares).
  6. No hay reciprocidad cuando alguien interactúa contigo. (Si la gente te comenta en tus posts y tu no comentas nada, la gente deja de hacerlo. Se siente ignorada y eso no debe de ser. Es importante saber como contestar a cada reacción. A los que te felicitan, un GRACIAS. Al spam, eliminarlos. A los que provocan que todos interactúen, dejarlos. A los comentarios agresivos o enojados, tratar de arreglarlo y si ya de plano no se puede, eliminarlos)
  7. Te siguen extraños que no sabes de donde salieron. A veces en páginas públicas de negocios, los seguidores son BOTS (o sea ROBOTS, pero la juventud le dice BOTS, jejeje) y pues ellos nunca van a interactuar como humanos. También el correr publicaciones pagadas sin un ‘target’ de audiencia hará que te sigan personas que no necesitas.
  8. No subes fotos/videos sino solo textos. La gente cada vez es menos fan de leer. Yo lo veo cada miércoles cuando me leen mucho menos que antes (cuídenme que me les voy). La gente prefiere videos, audios, podcasts o una buena foto.
  9. No pagas. Desgraciadamente, todo en esta vida termina en que se requiere generar dinero. Antes no era así pero ahora, si no pagas una publicación (hablando de páginas de negocio), esa publicación no va a llegar muy lejos. Ni modo, al final las plataformas sociales son un medio mas de publicidad y cuesta dinero.
  10. La competencia. A veces la competencia te gana el público. Eso es algo negativo que puede ser positivo, tomándolo como un reto para recuperar audiencia, likes y, por ende, ventas y éxitos de tu negocio.

Así es esto. Uno tiende a sentir que es personal la falta de “likes” de lo que emprendes y haces. A veces sí es a causa de eso. Muchas otras veces no.

Mientras estamos hablando de esto, les comparto la página de LA REVISTA BINACIONAL para que se registren y puedan ganarse unos boletos para BAD BUNNY en PETCO PARK SAN DIEGO el DOMINGO 18 DE SEPTIEMBRE.

(Sí, los estoy premiando para que sigan mi nueva plataforma. A ver si así, jejeje)

http://www.larevistabinacional.com

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊