De tacones… a tenis.

En las concurridas calles de Washington DC, donde la política se entrelaza con la cultura y la historia, una mujer en tacones altos caminaba con determinación al lado de sus dos socios de La Revista Binacional. Yo era esa mujer.

Llegamos a la capital de la nación con un propósito claro en mente: hacer historia con nuestra revista, una edición especial donde salieron los presidentes de las cámaras de comercio Hispanas de los Estados Unidos.

Los tres con nuestros elegantes trajes negros y yo en tacones de aguja, parecíamos figuras genuinas, llenas de ambición (al menos en porte).

Yo siempre había soñado con cambiar el mundo y estar en Washington DC, estaba lista para dejar mi marca en el mundo.

Todo esto se me venía la mente cuando me tomaba mi cafecito en el patio del Intercontinental Williard hotel frente a la Casa Blanca.

Los monumentos y edificios de mármol gris, todos de la misma altura para no obstruir la vista y protección a La Casa Blanca, lo limpio de la ciudad y el orden de la gente me llenaron de optimismo.

No es la primera vez que iba a DC, pero sí la primera vez que iba con mis dos socios, Carlos Antonio y Rafael, quienes me hicieron sentir muy empoderada como mujer y como dueños de nuestra plataforma binacional.

La USHCC (United States Hispanic Chamber of Commerce) nos dio la bienvenida a su evento y fue allí donde entregamos las revistas especiales que les hicimos para dicha convención.

Andar al mismo paso de mis socios, (que son muy altos), y yo en tacones, comenzaron a afectar mi caminar y mi espalda.

No es lo mismo cruzar la calle en 15 segundos cuando traes zapatos cómodos, que cruzarla casi corriendo, fijándote que no haya hoyos donde se pueda atorar el tacón.

El dolor de los dedos, de la planta de los pies y de los talones eran demasiado para yo seguir parada platicando con tanta gente importante que conocimos.

Las mujeres estamos luchando por tener un lugar en nuestra comunidad como empresarias, como líderes y como representantes de comunidades.

Me di cuenta de que a veces nos tardamos mas que los hombres porque los tacones nos “ponen lentos”. Lo irónico de todo esto es que los tacones fueron inventados en Persia, en el siglo X, y fueron inventados PARA LOS HOMBRES, porque eso les daba el estatus de “altura” en la sociedad.

Poco a poco fui viendo como las mujeres de la convención iban cambiando sus tacones de la mañana por tenis y se me hizo lo mas maravilloso. Así que les copié. Me fui al hotel, que quedaba enfrente del RONALD REAGAN WORLD TRADE CENTER (donde fueron las sesiones) y me puse mis tenis negros, con calcetines cómodos y la verdad fui muy FELIZ. (Con o sin tacones, pude desenvolverme tal como lo pensé hacer).

Yo toda la vida fui feliz en tacones. Todavía me siento como ‘empoderada’ cuando traigo mis tacones grandes. Pero ese día, en Washington DC, me sentí lo suficientemente cómoda y segura para saber que no me iba a doler nada ni me iba a caer en ninguna parte.
Ahora sí, pude cruzar la calle al mismo ritmo que todos. No me tuve que ir más despacio, ni me tuve que fijar que mis tacones no quedaran atorados en las escaleras eléctricas y si la fiesta de recepción no tenía tantas sillas, me pude quedar parada todo el tiempo.
Mi experiencia de tacones a tenis fue digna de un blog, porque aquí en este mundo de hombres, las mujeres tenemos que quitarnos lo que nos detiene, y si andar en tacones nos va a detener, pues ¡que vivan los tenis!

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Maquillando a la Señora Grande

Desde que yo me acuerdo, siempre me ha dado risa como se pintan las señoras “grandes”.

De chica me fijaba mucho en la sombra que usaban, como se pintaban el rímel de sus pestañas y también como se delineaban la boca toda chueca.

Se les notaban a las señoras grandes “algunos pelitos” en las cejas mal sacadas.

El rubor era excesivo y la base del maquillaje no se difuminaba correctamente en la base de la barbilla.

La boca semi pintada e inclusive a veces no estaban parejos ni simétricos ambos lados de la cara.

Me gustaba verlas y siempre me preguntaba ¿qué pensarán las señoras grandes al pintarse así?

Yo pensaba que era porque así les gustaba maquillarse, hasta que me convertí en esa señora grande.mu

Sí, ahora soy yo la señora grande y ahora entiendo que es el misterioso motivo del porque el maquillaje es tan raro y mal hecho.

Primero que nada, es porque ni de chiste puedo seguir usando las mismas cremas de cuando tenía 20. Tampoco los colores muy fuertes en los párpados de mis ojos, tal como el azul turqués o el rosa fucsia.

El método de limpiar tu cara (cuando no te quedas dormida antes) es diferente. Los tónicos te resecan si no son para piel madura; la crema muy grasosa te abre los poros; no usar crema para las ojeras y arruguitas de los ojos es casi un pecado imperdonable.

Pero la verdadera razón por la que las señoras ya grandes nos maquillamos tan mal es porque hemos perdido algo muy valioso: la vista.

Así es, yo ya no veo bien a la hora de maquillarme. Medio se donde quedan mis ojos y mis facciones ya que tengo 40 años arreglándome diario, pero a la hora de delinear o realmente embellecer mis ojos ya cansados y apagados, no veo nada.

Si me pongo los lentes, no puedo maquillarme los ojos. Me los pongo y estudio mi ojo. Me quito los lentes y me delineo a memoria mi párpado. Me vuelvo a poner los lentes y veo si lo hice bien o no.

Si de plano no funciona eso, entonces ya acudo a mi espejo con aumento del 15X y prendo un reflector para poder verme bien.

No me gusta ese espejo. Si me veo un buen rato, me comienzo a ver todos los defectos de mis poros, lo quebradizo de mis dientes, las arrugas en las arrugas de mi labio superior y las manchas que no son lunares sexys sino descuidos de no ponerme bloqueador solar tantos años de mi vida.

Entonces este blog es para disculparme por que siempre se me hacía muy chistoso como se maquillaban las señoras grandes. Una disculpa pública. Yo no sabía que era tan difícil hacerse “grande”.

Me reía de mi abuela porque ella a veces se desmaquillaba solo con aceite de almendras (yo ya hago lo mismo).

Me daba risa también que con su mismo lápiz labial rojo se pintaba los labios y luego con sus dedos tocaba sus labios y los aplicaba en sus mejillas para un poco de rubor. (Yo a veces hago eso cuando ando en la calle y quiero verme fresca).

Me he visto en el espejo 15X en el sol y me doy cuenta de que tengo pelos enterrados que no alcanzo a ver a simple vista y saco mis pinzas y comienzo a quitármelos, igual que mi abuela.

Me unto VICKS en los pies para que amanezcan suavecitos en la mañana y me perfumo al dormir, aunque llegue a mi cama sola, igual que mi abuela.

Si, ya soy una señora grande y no se como le voy a hacer porque arreglarme y maquillarme es para mí una terapia.

Es cuando a veces pienso y reflexiono. Es un ritual que llevo haciendo por muchos años y no quiero dejar de hacerlo bien.

Solo espero que los jóvenes de hoy no se rían de esta señora grande que todavía se pinta los labios rojos a pesar de que digan los expertos que los colores neutros y beige son mejores para las señoras de mi edad.

(La verdad nadie lo nota en redes sociales porque los filtros corrigen todo lo que uno no puede ver a simple vista).

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

Muy agradecida

Esta semana no es para escribir. Es para agradecer, celebres o no el “Thanksgiving”.

El año se va tan rápido que sí me gusta que en Noviembre nos detenemos a agradecer en familia lo bueno en nuestras vidas.

¿Estoy agradecida?

Por supuesto que sí. Mucho.

Agradezco este 2023 lo siguiente:

  • la salud de toda mi familia y amigos
  • por LA REVISTA BINACIONAL, esta nueva aventura que me ha abierto tantas puertas y dado amigos de verdad
  • por mi pasado que me ha llevado hasta donde estoy
  • por que ya se como tomar las oportunidades sin miedo
  • porque ya casi se identificar quienes son mis amigos de verdad
  • porque ya se quienes son mis ‘amigos’ porque no se atreven a ser mis enemigos
  • por cada uno de ustedes que me leen.
  • por mis pensamientos, que nunca cesan.
  • por esa luna de octubre que me quitó el aliento y creo que me hipnotizó
  • por los grupos de Whatsapp, donde siempre hay alguien preocupado por mi.
  • por TIKTOK
  • por ese billete de $50 que me encontré en una bolsa que tenía guardada en mi closet
  • el cafecito de cada mañana
  • los descorches en las tardes con mis amigos vineros
  • por el suero de mi amiga “cuarentona y más feliz” que me gané en una rifa
  • por entender que cuando una persona te daña es porque en el fondo está triste
  • porque ya no lloro al poner gasolina a $5 el galón
  • por la Neiman Marshalls y la Rosstrom
  • porque soy muy buena para fingir que no pasa nada
  • por mis 6 sentidos que todavía tengo en buen estado
  • por el lipstick rojo
  • por el vino Chardonnay, que aunque rara vez lo tomo, me gusta mucho
  • por los eggrolls del Jack in the Box
  • por los vaqueros del programa YELLOWSTONE
  • por cada amanecer y cada atardecer

Flower Power

Ayer me dieron una sorpresa. Mi amiga Jessica Rosas, en agradecimiento por el apoyo que ha recibido de parte de La Revista Binacional, llegó a mi oficina en complicidad con mis socios, y me dio un enorme y hermoso ramo de flores. Quiero también hacer hincapié que acaba de comprar una florería muy linda aquí en San Diego. Se llama PETALS BY JENC y pienso recomendarla a todo mundo.

No supe que decir. Me emocioné tanto, pero me tragué el llanto. ¿Saben? A lo largo de mi vida, casi nunca me han mandado flores. Mi papá lo hizo varias veces, y uno que otro enamorado por allí. Siempre he pensado que las flores llegarán cuando me muera (que trágica, jaja).

Pero tengo amigas que todas las semanas reciben flores, aun teniendo mucho de casadas. Tal vez por eso me llamó tanto la atención sentirme tan especial.

¿Por qué me sentí así?

Recibir flores suele traer una sensación de felicidad y placer por varias razones:

Belleza estética: Las flores son visualmente atractivas, con sus colores vibrantes, patrones intrincados y deliciosas fragancias. Pueden iluminar instantáneamente una habitación y crear un ambiente más agradable.

Simbolismo: Las flores a menudo se asocian con emociones y sentimientos positivos. Se regalan como muestra de amor, aprecio o simpatía, y su simbolismo puede evocar sentimientos cálidos en quien lo recibe.

Consideración: cuando alguien te regala flores, transmite una sensación de consideración y cuidado. El acto de regalar flores sugiere que quien lo da se tomó el tiempo de seleccionar y presentar un hermoso regalo, lo que hace que el destinatario se sienta especial y valorado. Ahora imaginen el trabajo de Jessica que ella con sus propias manos hizo el arreglo.

Fragancia: Muchas flores tienen aromas agradables que pueden tener un efecto calmante y mejorar el estado de ánimo. La fragancia de las flores puede evocar recuerdos agradables y mejorar la experiencia general de recibirlas.

Conexión con la naturaleza: las flores son un recordatorio de la belleza del mundo natural. Su presencia puede ayudar a las personas a sentirse más conectadas con la naturaleza, lo que se ha demostrado que tiene un impacto positivo en el bienestar mental.

Sorpresa y alegría inesperada: Recibir flores suele ser inesperado, lo que puede amplificar los sentimientos de alegría y felicidad. El elemento sorpresa puede hacer que el gesto sea aún más agradable. De verdad casi lloraba.

Asociaciones positivas: con el tiempo, muchas personas han desarrollado asociaciones positivas con la recepción de flores, como recibirlas en ocasiones especiales como cumpleaños, aniversarios o como gestos de disculpa o apoyo.

Naturaleza temporal: la naturaleza transitoria de las flores puede hacer que su belleza y presencia parezcan aún más preciosas. Saber que no durarán para siempre puede hacer que la gente los aprecie en el momento.

Normas culturales y sociales: en muchas culturas, dar y recibir flores es una tradición bien establecida, lo que refuerza los sentimientos positivos asociados con este gesto.

Todo esto y mas es cierto cuando uno recibe flores.

Por lo pronto, me las llevé a mi casa y espero que me duren mucho tiempo.

Gracias Jessica Rosas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

¿Y por qué no antes?

He dejado de preguntarme “¿Por qué no lo hice antes?”

Platicando con una amiga llegué a la conclusión que siempre que algo me esta pasando que es muy favorable, me arrepiento de no haberlo hecho antes.

El 1 de agosto cumplimos un año en LA REVISTA BINACIONAL, es decir, se lanzó la plataforma digital binacional que ha tenido un éxito no esperado, al menos no tan pronto.

Un año de trabajar de sol a sol. Un año de días con muchas presiones pero que se hacen tan ligeras porque somos un equipo comprometido a sacar el proyecto adelante.

Había noches en que llegaba a dormir y mis hijos ya estaban acostados. Ni los veía. Mi perrita casi se olvidaba de mí.

Días de aciertos, de juntas productivas y cierres de contratos con clientes importantes nos impulsaban a seguirle.

Todos los días hay mucho trabajo, pero lo disfruto tanto que es para mí una diversión.

¿Por qué no lo hice antes? 

Siempre me ha gustado escribir. Publico semanalmente este blog o periódicamente cosas absurdas en mis redes sociales. Escribir y publicar son mi naturaleza.

¿Qué me faltaba para animarme a lanzar una plataforma binacional con el alcance que ahora tenemos?

No era el momento.

Para todo hay un tiempo.

Hubo tiempo para que yo trabajara en la maquiladora y aprendiera todo lo que hay que aprender de costos de manufactura, incrementando mi capacidad de manejar presupuestos millonarios a lo largo de mi vida.

Hubo un tiempo para dedicarme a ser esposa y madre de dos hijos maravillosos. Tuve la fortuna de poder ser una mamá que se quedaba en casa y estuve siempre presente cuando mis hijos eran pequeños. 

Hubo un tiempo para ser maestra en la escuela de mis hijos donde aprendí de nuevo a ver la vida a través de los ojos de niños de 4 años. Aprendí a resolver problemas como niña de primaria, una vez más.

Hubo un tiempo para lanzarnos con una maquiladora de producto para mascotas, aunque de manera secundaria, puse mi empeño y apoyo incondicional siempre.

Hubo un tiempo para sacar mis licencias de bienes raíces en Texas y en Nuevo México. Aprendí a trabajar con adultos una vez más, aunque eran más problemáticos que los niños de mi escuela.

Hubo un tiempo para poder tomar la decisión de irme a San Diego a vivir. Decidí recordar quien era yo y cuales eran mis capacidades en todos los sentidos.

Hubo un tiempo en el que jugué ser empresaria, emprendedora de productos y comercializadora que no fue exitosa porque NO ERA EL MOMENTO.

Hubo un tiempo para escribir y encontrar amistades nuevas que me sacaron de la depresión natural que traen los cambios fuertes en la vida.

Hubo un tiempo también para tocar fondo en lo profesional y tener que decidir entre darme por vencida o seguir bateando hasta conectar.

Hubo un tiempo para conocer a las personas indicadas que vieron en mi el potencial que muchos no vieron, o que yo escondí porque NO ESTABA LISTA.

Y se llegó el tiempo en el dije SI a una propuesta de proyecto de vida. Sin pensarla, sin dejar la oportunidad que me cayó del cielo y que me daba trabajo entender que era para mí, pero la tomé.

Y ahora estamos aquí, a un año de haber lanzado el proyecto. 4 revistas impresas después, 2 mas en camino, planes de expansión que nunca imaginamos.

Ahora si entiendo porque no lo hice antes. Me faltaba la experiencia de vivir muchas cosas para que nuestro proyecto tuviera éxito. 

FELICIDADES a LA REVISTA BINACIONAL, nuestra revista, tu revista, MI REVISTA.

Un año ya.

Nos vemos el próximo Miércoles ☺️

Soy Más Grande que mi Papá

No sé qué fue lo que me pasó ayer cuando me etiquetaron en una foto en Facebook.

Era una foto que yo había subido hace mucho a mis redes sociales y ahora había vuelto a resurgir porque la volvieron a compartir.

La foto era de mi papá, mi tío Richie, el Alex y el Tury (amigos de la juventud). Me imagino que era una reunión en La Barra de Los Pobres del Casino de Mexicali por los años 90s.

Esa foto me da risa porque para empezar mi tío y mi papá eran los señores y se estaban juntando con los muchachos casi de mi edad.

Pero eso no fue lo que me sacudió.

Lo que me puso ansiosa, triste y medio nerviosa fue que en esa foto mi papá y mi tío deben de tener unos 48 años. Ambos murieron el mismo año (1995) y los dos tenían 49 años.

La razón de mi trauma no fue que ya casi se me olvidó como era el tono de voz de ambos y que mis recuerdos a veces los confundo porque cada vez que se cuentan las historias de ellos se les cambia o se les omiten detalles.

El principal motivo de mi gran trauma es que yo ya soy mayor que ambos. Yo tengo 50 y mi papá y mi tío solo llegaron a los 49.

Soy mayor que mi papá.

Soy la primera que pasa por esto en la familia. A mi hermana, mi primo Cachas, Vero y Norma María todavía les faltan unos años para sentir esto que siento yo.

Hoy puedo darme cuenta de que eran muy jóvenes cuando murieron. Bueno, todavía tenían muchas cosas que hacer.

Tengo ya 50 y ellos nunca llegaron a cumplirlos.

¡Ahora entiendo porque eran tan vagos y se la pasaban tan suave!

Entiendo también, como cabeza de familia, el stress por el que pasaban para sacarnos adelante. Aunque mi situación es muy diferente a ellos, puedo comprender por lo que pasaban para poder “corretear la chuleta” y alcanzarla.

Por eso siempre andaban de party, de pachanga en pachanga, agarrando curada. Eran jóvenes y hoy que es abril del 2023 me ha pegado mucho eso.

Soy mayor que mi papá y mi cerebro no lo logra concebir, descifrar y aceptar.

Es cuando te das cuenta de que los padres y madres no deben morir jóvenes. Se desalinean los chacras de los hijos pues.

Me pone a pensar que esta edad es muy peligrosa. Te sientes de 20 pero tu cuerpo tiene 50. Eres lo suficientemente joven para saber que pasa por la mente de tus hijos que se creen más sabios que tú, pero al mismo tiempo ya no aguantas la carrilla ni la resaca después de una fiesta.

El stress en el trabajo está el lo mas alto de la cima y pues se supone que en los próximos 10 años ese stress comienza a bajar de intensidad.

Soy mas grande que mi papá y la verdad no me quiero morir todavía.

Por primera vez en mucho tiempo estoy bien con mi presente. Ya no me importa el ayer ni lo que tuve que dejar para llegar a lo que tengo ahorita.

Me estresa el futuro porque no quiero que sea menos bueno que mi presente.

Estoy muy bien ahorita, con todo y el cansancio y las largas jornadas de trabajo.

Soy mas grande que mi papá y eso me vino a desequilibrar a mi persona.

Soy mas grande que mi papá y ahora me toca a mi vivir los años que ni él ni mi tío Richie vivieron.

Lo repito porque me cuesta trabajo entenderlo: Soy más grande que mi papá.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Si te da flojera leerme, óyeme.

Flores silvestres

No publiqué nada la semana pasada. No fue por falta de ganas, sino que realmente fue por falta de organización de mi parte.

Me fui a Phoenix a cubrir un evento en la semana del Super Bowl con La Revista Binacional. Fue en la carretera cuando viendo por la ventana me acordé de que era miércoles. Miércoles de blog. Y yo en algún lugar de la carretera desértica entre California y Arizona.

No me disculpé. Fueron pocos los que me extrañaron realmente. Quizá sea hora de que escriba con menos frecuencia (y con más calidad).

Realmente tengo mucho que contarles. Demasiado creo yo. Pero hay algo que no se me quita de la cabeza y son las flores silvestres que vi en el camino a Arizona.

Miles de flores adornaban aquellas carreteras del desierto llenas de saguaros y de rocas secas.

No se a que se deba, pero desde San Diego comenzaban. Unas eran moradas y otras de todos colores. Al ir avanzando hacia el este, las flores se tornaban de un color naranja. Parecían de un paisaje de mentiras.

No se como funciona mi mente pero al verlas lo único que podía pensar era que la naturaleza era una maravilla y realmente un reflejo de nosotros mismos.

Pensé que las flores son como las personas.

Unas se plantan, se planea donde van a estar, se riegan y se cuidan. Al nacer se cambian a otras macetas o a jardines para que sigan su vida sin problema hasta que llega el momento de morir.

Otras flores se plantan de manera industrial para ser cortadas y vendidas. Se modifican genéticamente para que estén mas bonitas y perfectas y así venderse mas caras. Siempre están en demanda, pero sus vidas son cortas. A veces son para reconciliar amores. Otras para adornar tumbas. Algunas para iluminar alguna casa triste. Quizá al morir se encuentren disecadas en un libro de recuerdos o convertidas en potpurrí para aromatizar ambientes.

Y luego están las flores silvestres. Esas que nadie sabe de donde vienen. Nadie las cuida. Llegan libres por la vida. Sin esfuerzo son preciosas. Nadie las corta ni las pisa. Jamás van a ser vendidas ni mucho menos compradas. Si tienen suerte, nacen cerca de caminos por donde ven pasar a muchos carros llenos de familias con historias. Las flores silvestres jamás son abonadas por el jardinero. Nadie se preocupa si tienen agua o si tienen plagas. Ellas nacen en su nicho natural. Crecen y se multiplican y lo que no se dan cuenta es que ponen a reflexionar a personas como yo que pasan cerca de ellas cuando manejan.

Con las tres flores me identifico en diferentes etapas de mi vida.

Fui una flor planeada, regada, cuidada y siempre colocada donde pensaban que podía crecer feliz. Pero evolucioné y me salí del jardín.

No fui industrializada pero también soy una flor que se preparó para funcionar en muchos lados. Con mi nuevo negocio de la revista, estoy descubriendo mis talentos escondidos por mucho tiempo por diferentes motivos. Estoy en demanda y me siento una flor útil y que funciona en donde sea que me necesiten.

Poco a poco estoy convirtiéndome en una flor silvestre (tocaya de la abuela de Angela Aguilar, la cantante, jaja).

Me estoy liberando y me estoy cuidando sola. No me importa rodearme de yerbas malas porque al final sigo siendo flor.

Quiero ser una flor libre de tabús y costumbres. Una de esas flores que salen entre las rocas felices y buscando siempre el sol por la mañana mientras duermen solas por las noches soñando con un nuevo día.

Así quiero seguir evolucionando. Sin maceta, sin florero… libre y feliz.

GRACIAS POR LEERME. NOS VEMOS A LA PROXIMA. 🙂

Consejos que Nadie me Pidió (enero 2023)

El mes de enero ya se terminó. No puedo creer que este Miércoles ya es FEBRERO 1. En esta fecha cumplimos exactamente 6 meses de haber lanzado La Revista Binacional, aunque todos nos dicen que parece que es un proyecto que tiene muchos años de planeación. (Esto se debe al gran equipo con el que colaboro, donde todos somos igual de importantes para que funcione la plataforma.)

Se me hizo eterno y al mismo tiempo corto el mes de enero. Como que todo mundo lo tomó como si fuera un lunes de la semana, tratando de sobrevivir con café cada mañana y pensando si empezar o no el gimnasio para cumplir con la meta de bajar de peso este 2023.

Dentro del mes pude ver y vivir cosas que me hicieron escribir este blog sobre consejos que nadie me pidió pero de todos modos los voy a escribir para que sepan que son cosas que no se deben de hacer. (Pónganse el saco, si les queda)

  1. No supongas. No supongas que algo va a pasar, o alguien dijo algo de ti, o no lo vas a hacer bien. Suponer desgasta mucho.
  2. No uses picadientes en la mesa. Me tocó ver a alguien sacarse una carnita del diente y casi lloro.
  3. No copies sin dar crédito en las redes sociales. Es horrible ver lo que te esforzaste escribir en muros ajenos y adueñados de tu talento de letras.
  4. No le hagas mucho caso a las tendencias de peinados donde te dicen que solo las viejas se parten por un lado la cabellera y las jóvenes por la mitad.
  5. No dejes de tomarte las vitaminas que te recetaron. Por algo son.
  6. No minimices el problema de alguien diciendo “Pudieras estar peor”
  7. La gente que no estuvo contigo en las malas pierde su derecho de estar contigo en las buenas
  8. Si no vas a llegar a una cita acordada, nada te cuesta avisar con tiempo. Tu no sabes lo que tuvo que hacer esa persona para apartarte esa fecha.
  9. Los días malos solo deben ser una motivación para querer alcanzar días buenos.
  10. No minimices tus sueños solo porque te da miedo que te critiquen tus planes
  11. Se vale decir “Gracias” cuando te estén alabando.
  12. Si tus problemas se solucionan con dinero, entonces no tienes problemas. Es solo falta de un plan
  13. Cuando rompas tu dieta, disfruta todo lo que te estas comiendo sin remordimiento. Mañana la vuelves a empezar
  14. Los hijos crecen demasiado rápido y tienden a acordarse mas de los momentos que los regañaste que los que fueron muy feliz. No te pases con regaños
  15. No mezcles amistad con negocios. Te puedes perder muchas oportunidades y los verdaderos amigos no te van a dar la espalda si tomas decisiones fuera de ellos.
  16. No cuentes tus planes ni lo bien que la estas pasando. Hasta el mejor de los amigos puede sentir una envidia y preguntarse “¿Por qué yo no?”
  17. El mas grande poder llega cuando logras dos cosas: ver tu capacidad de lograr tus sueños y ver tu valor como persona
  18. La familia siempre será lo mas importante
  19. El frio se quita bañándose con agua caliente.
  20. El Vicks Vaporub mexicano es mil millones de veces mejor que el Vicks Vaporub americano. Es como la CocaCola.
  21. Tomar distancia, como en la formación de las escuelas, sirve para aliviar todo.
  22. El insulto mas fuerte es el silencio cuando lo que pedías era una palabra de aliento
  23. Si te levantas de lo que pensaste te mataría, eres invencible en este mundo.
  24. Toma la llamada de la persona que te dijo te iba a llamar. O si estas ocupado, en cuanto puedas le regresas la llamada.
  25. El pay de limón es permitido siempre, es demasiado perfecto para no comerlo
  26. El vino es agua (acuérdense de las bodas de Caná) y los nutriólogos te recomiendan 8 vasos diarios, así que pues, ¡salud!
  27. Acepta cuando te equivoques y no culpes a los demás.
  28. Perder con dignidad es ganarse el respeto de todos
  29. No vean tanto TikTok como yo, luego no duermen.
  30. Una vez leí, a principio del 2023, que Dios nunca llegaba tarde. Que el era muy puntual. (y entendí del porque de los tiempos de los sucesos de mi vida)
  31. No mientas de nada. Es muy cansado y luego se le olvida a uno como iba la historia.

Y estos son mis 31 consejos de enero que nadie me pidió. Uno por cada día del mes.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊

El SINDROME del IMPOSTOR

“¡Qué bonito tu collar!”

— “¡Ay, gracias! Me costó super barato, aparte tenía un cupón y estaba en oferta. Es casi gratis”.

“¡Qué guapa eres!”

— “Estas loco tú, ni al caso. Toda arrugada y vieja ya

“Escribes muy bonito”

— “¡Claro que no! Toda pocha y mal escrito mi castellano

Y muchas cosas por el estilo.

Desde siempre me he dado cuenta de que tengo algo que no me permite aceptar mis logros y trato de disculparme cuando algo hago bien. Pensaba que era timidez aceptar que algo lo lograba con mi esfuerzo y dedicación, pero no.

Eso que tengo tiene nombre y es EL SINDROME DEL IMPOSTOR.(Yo digo que lo tengo, pero pues siempre me ando auto diagnosticando como buena hipocondriaca).

Yo no sabía que existía este nombre, ni mucho menos que era para describir lo que padecemos tantas mujeres (porque curiosamente se da el síndrome entre mujeres, mucho mas que en hombres).

Es un fenómeno psicológico entre las mujeres que logran sus objetivos sobre todo en el área laboral y profesional.

No solo es en lo profesional, también en lo personal y en tu área familiar.

¿Cómo saber si alguien que conoces (o tu) tiene este síndrome?

  • Se presiona mucho en cuanto a su trabajo y su imagen, lo que genera dudas en si mismo y falta de confianza en lo que hace.
  • Te dices a ti mismo “Fue suerte lo que me puso aquí.” O “Ya me tocaba” y no aceptas que fue por tu trabajo y tu capacidad.
  • Sientes que si no es perfecto lo que estas haciendo no se merece un reconocimiento.
  • Sacrificas tu bienestar por el trabajo y por los demás.
  • Agotamiento constante tanto físico como mental
  • Sientes que cualquier rato van a descubrir que no eres la gran maravilla y entra tu ansiedad.
  • Dudas de ti mismo
  • Eres perfeccionista
  • Exceso de trabajo siempre
  • Miedo al fracaso
  • Sentir una culpa por alcanzar el éxito.

¿Qué lo ocasiona?

  • El ver a pocas mujeres en puestos claves de empresas incrementa la inseguridad de decir “es que ni al caso que yo pueda con el rol de alta ejecutiva”
  • La sociedad ve normal que una mujer se sienta sumisa y de su lugar a otra persona (especialmente un hombre).
  • Algunos traumas no sanados de la infancia
  • Presiones por los padres a corta edad
  • La pareja sentimental que influye en tu persona

¿Qué hacemos para lograr disminuir el síndrome del impostor?

  • Mide tus hechos, ve lo que haces y ponte a pensar que opinarías si esos logros fueran de otra persona. Cuantifícalos
  • Reconoce lo que haces, valida tus actos y sigue adelante
  • Platica con tus seres queridos de lo que sientes
  • Replantea tus pensamientos, viendo lo positivo de tu día y no lo que te faltó cumplir o hacer.
  • Los mentores te puedes ayudar mucho con consejos y con jalada de orejas.
  • Aprende a celebrar tus logros, publícalos en redes, disfruta de esos elogios y de esos “likes”, sin cuantificarlos porque ese es otro tema. Brinda por lo que vayas logrando, por más pequeño que sea.
  • Vete en el espejo en la mañana y repite “Hoy le gano a la YO de ayer”. Se tú, tu propia competencia.

Es muy difícil decir “Sí, soy muy bueno en lo que hago”, es casi imposible. Es un miedo caer en la soberbia y en el egocentrismo.

Pero es también muy malo decir “Ni se porque me dieron el puesto. Fue suerte o las oraciones de mi mamá”

Eso es el síndrome del impostor… es sentirse que cuando te están elogiando, están hablando de otra persona que no eres tú.

Eso es el IMPOSTOR, el que sientes que te ponen en un lugar donde falsamente perteneces.

Trabajaremos en esto porque no quiero que se me vaya la vida sintiendo que todo lo que he logrado ha sido suerte, oraciones o porque ya me tocaba.

Quiero llegar a muy viejita y decir “¡Ah! ¡Cómo hice cosas bonitas en mi vida!” Y creérmela.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

El Privilegio de….Dar

Bien dicen que es mejor dar que recibir. Y sí.

Es increíble como pasan los días y uno se enrolla en sus pendientes, sus prioridades, sus metas.

Vivimos egoístamente cada día, pensando en nosotros mismos y en el bienestar de nuestros seres queridos.

No tiene nada de malo eso pero de repente te llega una oportunidad para ver mas allá de lo que haces diariamente y la vida te pone frente a situaciones en las que hay personas que de verdad están batallando en este mundo.

La vida este año me ha dado de todo un poco. Y ahora que termina este 2022, me está brindando la oportunidad de regresar a la comunidad un poco de lo que me ha dado a mí.

Es muy bonito dar y servir, pero es difícil a veces. Hay ocasiones en las que no se nos presenta la oportunidad de hacerlo simple y sencillamente porque no la buscamos.

Yo te aseguro que, si tu ahorita te lo propones, buscas y encuentras un centenar de personas que podrían necesitar tu ayuda.

Y no hablo de ayudar con una vuelta del ‘carpool’ a la comadre ni con un ‘paro’ al vecino.

Hablo de que en nuestra comunidad, siempre hay alguien que tiene hambre, frio o no tiene para comprar unas medicinas.

Esta semana me volvieron a invitar, ahora como parte de La Revista Binacional, a ayudar a la organización de El Zapatón 2022, un evento en el que se regalan 1000 pares de zapatos a niños necesitados de la comunidad.

Este evento lo fundó Rafael García, uno de mis socios fundadores de La Revista Binacional. Comenzó con 250 pares hace 4 años y ahora con la ayuda de San Ysidro Health, ya son 1000 niños y cerca de 700 familias las que se benefician, porque no solo son zapatos sino despensas y artículos de higiene personal lo que se da.

Esta semana, junto con un equipo maravilloso de San Ysidro Health, aquí en San Diego, formamos bolsas de despensas que incluían: leche, pasta, sopas, atún, frijoles, arroz y mantequilla de maní.

Fueron 700 bolsas. Parecen pocas pero cuando estas parada por mas de 3 horas sin parar haciendo el mismo movimiento, te cansas. (Le tengo un nuevo respeto a todos los trabajadores de las maquiladoras que están en las líneas de ensamble haciendo lo mismo por 8 horas diarias).

Cada que le hacía el nudo a cada bolsa pensaba “Que la disfrute una familia necesitada”.

A pesar del cansancio (que la verdad no fue tanto, pero ya estoy viejita), el sentimiento de satisfacción era impresionante.

Una vez una persona conocida (que no digo nombres para no quemarlos) me dijeron, cuando les sugerí que deberíamos de hacer algo para ayudar a la comunidad:

“Y a mí, ¿Quién me ayuda?”.

Sentí feo con eso. Casi quería decirle que era una de las personas mas bendecidas que conocía, pero opté por callarme y me juré a mi misma nunca ser igual.

Dar es un privilegio. Es una ventaja exclusiva que solo los afortunados del mundo pueden disfrutar. Y cuando digo afortunados, no hablo de dinero. Hablo de aquellos que regalan con el corazón sus ideas, su dinero y lo más valioso, su tiempo.

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¡Gracias!

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 😊