Los que me conocen saben que mi sueño es ligero y que cualquier ruido, luz ó movimiento me hace despertar. Todas las noches me duermo como “de a mentiritas”.
“Ya estoy vieja”, pensaba cuando me levantaba de ese sofá despues de mi ‘power nap’.
Tal vez.
O realmente estoy joven aún pero con muchas ganas de cerrar los ojos momentáneamente, con calidad, para reponer esa energÃa que se me escapa en el dÃa a dÃa.
Por fin, despues de estar cerrado por más de 400 dÃas, el parque de Disneyland abrió sus puertas. Bueno, parcialmente.
Fue una experiencia totalmente diferente a las que he tenido en este parque de diversiones. No sólo por llevar en silla de ruedas a mi hijo (se fracturó su pie), sino por todas las restricciones y nuevas reglas por la pandemia.
Las reservaciones para ir a Disneyland las hizo mi hija en abril, a finales, en cuanto se abrieron los horarios del 2021 exclusivamente para residentes de California.
Unas semanas despues, ya a 3 dÃas de ir a Disney despues de tanto tiempo, el Coco mi hijo se fractura el pie. Ni modo, sin dejar que nada nos detuviera, nos fuimos el sábado 15 de Mayo a las 6am a Disneyland en Anaheim.
A gusto, sin tráfico, Ãbamos por el I-5 Norte (vivimos a 98 millas de Disneyland).
“A las meras 7am abren las reservaciones para RISE OF THE RESISTANCE”, me explicaba Luisa Fda mientras Ãbamos pasando por San Clemente y pasando la immigración (como los Tigres del Norte, jeje).
Comenzaban mis preguntas pero a las 6:59am me callaron y todos listos para que Luisa Fda en su app del celular pudiera reservar un lugar y hora para podernos subir al nuevo RISE OF THE RESISTANCE, el juego nuevo de Star Wars.
Llegamos a las 7:45 am al estacionamiento (que queda lejÃsimos de la entrada al parque) y es caminar bastante. Lo bueno es que pudimos rentar desde el estacionamiento la silla de ruedas para Nicolás.
En cuanto abrieron, 9:00am en punto, comenzamos la aventura en Disneyland.
foto cortesÃa de Luisa Fernanda Andreu
Igual de lindo, el castillo pintado y remodelado un poco y los empleados “cast members” con ese peculiar trato especial a todos.
Me gustaba revisar el app en mi cel. porque te va diciendo cuanta fila hay en cada juego.
El andar con alguien en silla de ruedas ya no es lo mismo en Disney. Antes, cuando Luisa Fda estaba con el tobillo torcido, tambien fuimos en silla de ruedas y eramos los primeros en entrar a los juegos.
Con el tiempo, la gente fue abusando y rentaban las sillas de ruedas nomas para no hacer filas. Conozco gente cercana que eso hacÃa ó hace. Sólo espero que nunca les pase un accidente y tengan ahora si que usar silla de ruedas. Con eso no se juega pero cada quien.
Ahora, con la silla de ruedas, te dan una hora para volver tipo (Fast Pass).
Tambien la comida se ordena por medio del app y tu escoges el horario para ir por ella.
Era un maneje de tiempos y distancias (con la silla de ruedas no era fácil correr de un lado a otro para alcanzar los tiempos reservados).
Nos habÃamos ya subido a varios juegos cuando vemos que son las 11:50am. Se acercaba la hora de la segunda posibilidad de reservar RISE OF THE RESISTANCE.
HabÃa en el parque una ‘pausa’ en el ambiente y todos los de a mi alrededor estaban en bola, viendo sus celulares, con el app en la opción de reservar RISE OF THE RESISTANCE.
Los tres nos ‘estacionamos’ saliendo del baño frente al DUMBO con los celulares en las manos para tener 3 oportunidades de reservar.
Se escuchaban aplausos y gritos de júbilos de varios a mi alrededor. Otros tantos con cara de tristeza por no haber conseguido reservación para el juego.
240 minutos. 6 horas, asà que sabÃamos que de 12 a 6 podÃamos seguir haciendo muchas cosas mas. Decidimos comer a las 3pm en FRENCH MARKET porque a las 2pm nos subirÃamos a los Piratas del Caribe y a las 3:35pm a Splash Mountain.
“¿Se te irá antojar un pipo a las 8pm para reservarlo?”, me preguntaban mis hijos. Ibamos con la intención de subirnos a RISE OF THE RESISTANCE y cenarnos un PIPO (corndog) en la noche. Jajajaja.
“Ay, no se, pero pÃdelo pues. Ya para esa hora a lo mejor traemos hambre”, les dije.
Disneyland 2021 fue una experiencia totalmente diferente, única. Empujar una silla de ruedas con el Coco arriba por 12 horas y con el cubrebocas me hace merecedora de un premio, jajaja. Eramos todo un espectáculo. Y un aplauso a mi hija Luisa Fda que le tocó andar corriendo de juego en juego consiguiendo reservaciones.
Me han escrito para preguntarme muchas cosas acerca de la visita a Disneyland. Les paso unos tips:
Es muy importante bajar el app en sus celulares, la verdad sin esto no la van a hacer.
Tienen que planear bien el dÃa para que los horarios no se empalmen.
Lleven buen celular con buen internet
Lleven cargadores extras (pilas cargadas) para que no se queden sin celular
No esperen abrazar a Mickey. Todos los personajes los puedes ver de lejos nada mas.
No hay cohetes (sniff, lo que más me gusta) ni desfiles para evitar que se amontone la gente
Estaba cerrado Jungle Cruise y Matterhorn (a este último si me querÃa subir)
No porque sea 25 % de capacidad es porque no habrá filas. Tambien los juegos son a 25% de capacidad asà que es la misma.
Despues del 15 de junio, Disneyland en California abre para todos. Estudien bien el app para que aprovechen todo.
A pesar de tantos cambios, de llevar al Coco con muletas y silla de ruedas, de tener que reservar todo el dÃa y coordinar los tiempos, los 3 estuvimos felices y emocionados y si me invitan mañana, con gusto vuelvo a ir. Sin pensarlo.
“La motivación es lo más importante”, nos dicen los Coach de Vida.
Coach de vida. Conozco a muchos. Unos mejores que otros pero al final todos con la intención de enseñarnos a reconectarnos con nuestro más Ãntimo YO y ver como logramos motivarnos para salir adelante.
Basta abrir cualquier red social para leer una frase motivadora para que nos de esa fuerza de seguir adelante.
“La vida es una, vÃvela”, nos grita la pantalla del computador cuando abrimos PINTEREST.
Todos tratamos de ser positivos, de siempre verle el lado amable a las cosas, de estar motivados a seguir adelante a pesar de tener muchos motivos para rendirse.
Supongamos que todos estamos motivados por algo. Pueden ser tantas cosas las que nos motiven. Es más, sobran las motivaciones.
La respuesta es sencilla: No tenemos la disciplina para seguir el plan.
Se los explico en el siguiente ejemplo para que visualicen:
Mary compró un bikini, de esos muy pequeñitos donde apenas le va a cubrir lo que debe cubrir. Ella sabe que ahorita no le queda bien porque la pandemia la hizo subir unos kilos. Mary está motivada porque se quiere poner ese bikini en el verano. Ella tiene el plan alimenticio que le dió su nutrióloga y tiene tambien esa membresÃa del gym para combinar unas rutinas y bajar ese peso.
Anita supo que Mary compró un bikini y se le hizo muy padre hacer lo mismo. “Asà nos motivamos las dos”, convencÃa Anita a Mary cuando le platicó el plan.
Las dos amigas motivadas comenzaron muy bien. Anita un dÃa no fue al gym porque tuvo trabajo a deshoras. Mary no fallaba al gym y cuando no comÃa lo debido, duplicaba su tiempo en el gimnasio. Anita fallaba seguido y las comidas de negocios interrumpÃan su dieta. TenÃa dÃas que se abstenÃa de comer totalmente para recompensar sus fallas en dieta y rutina de ejercicios.
Mary en las comidas de negocios se cuidaba y si no podÃa, buscaba la manera de hacer más ejercicio para quemar las calorÃas extras.
Anita no bajaba nada aún cuando duraba dÃas sin comer. Mary iba bien, comenzaba a notarse su esfuerzo, dedicación y disciplina.
Tal vez muy nulo el ejemplo pero fue lo único que se me ocurrió para transmitir lo que yo visualizo cuando me dicen que la falta de motivación lleva al fracaso. Yo digo que es la falta de disciplina lo que no nos permite avanzar.
Por más que deseamos algo, queremos lograr algo y estamos totalmente motivados, si no tenemos una disciplina para lograrlo, vamos a fracasar.
Anita nunca se desmotivó. Se sentÃa con todas las ganas de lograr su objetivo. No es que Anita la tuvo más difÃcil. Es que Mary supo como esquivar las trabas para no descarrilarse de su plan a lograr el objetivo. Su disciplina fue más fuerte que su motivación.
A lo largo de mi vida he conocido personas tan disciplinadas, tan metódicas que hacen todo perfecto en su area de trabajo. Nunca se equivocan, lo hacen “con los ojos cerrados”.
Esas personas, aún disciplinadas, carecen de motivación porque están en un lugar diferente al de sus sueños. Yo he sido de esas personas muchas veces en muchas ocasiones. Estoy haciendo las cosas muy bien pero no tengo motivación para hacerlo. Me da lo mismo.
Esto tambien lleva al fracaso de los proyectos. Nadie quiere dedicarse a algo que no le gusta hacer.
¿Cuántas veces has tenido un trabajo/proyecto que no te gusta, te cansa pero tienes obligaciones que cumplir y no hay más? Seguir allà te hace disciplinado para poder cubrir los gastos que con ese trabajo logras pagar. Pero no estas motivado y cualquier rato truenas. Pasa y con justa razón.
No podemos avanzar si no balanceamos motivación con disciplina.
Dejemos de decir “Ay, mañana lo hago” y hagamos una lista de pendientes para llegar a un objetivo. La satisfacción de ir tachando la lista es motivación suficiente para seguirle.
Ponte metas diarias, semanales y mensuales. Paso a paso. DÃa a dÃa. MotÃvate a que hoy sea mejor que ayer. Al principio se siente como si fuera mucho trabajo pero despues de unos dÃas, la disciplina es espontánea y natural.
Asà que ya saben. Háganle caso a sus coach de vidas y tambien a sus mentores que siempre tienen todas las herramientas para disciplinarte fácilmente.
La vida está llena de oportunidades. Están al alcance de cada uno de nosotros. Si no las tomamos, es porque no nos atrevemos y mejor decimos que ‘no hemos tenido oportunidad’.
Estoy segura que ahora que me lees, se te viene a la mente una oportunidad que la puedes ver en frente de ti pero no te atreves a tomarla, por miedo a que sea realidad ó miedo a levantar expectativas.
Supongamos que las oportunidades en nuestra vida son representadas por puertas. Como todos sabemos, una puerta puede ser una ‘apertura’ hacia algo. La puerta para entrar a ese nuevo negocio. La puerta para decirle que SI a esa persona especial, la puerta para tener el valor de pedir un aumento de sueldo.
Siempre que pensamos en PUERTA, pensamos en entrar. Pero una puerta tambien puede ser usada para SALIR, ESCAPAR, dejar ir la oportunidad si ya la habÃas tomado.
Quizá eso es lo mágico de ellas, que son portales para poder ir en cualquier dirección, ya sea para adentro ó para afuera.
En mi depa, solo tengo una puerta. Me llama la atención lo que siento cuando entro y cuando salgo por ella.
Es totalmente diferente mi sentir.
Al entrar, tengo que sacar la llave y abrir. A veces batallo porque la llave está hasta el fondo de mi bolsa y traigo otras cosas cargando. Es muy difÃcil entrar aún teniendo la llave para abrir.
Sin embargo, cuando salgo, todo es diferente. Voy haciendo un recuento de lo que llevo puesto, mis lentes, mi bolsa con celular, las llaves del carro y las llaves de la casa. Reviso de reojo si tiene agua y comida la Kiara y me salgo con esa seguridad que la puerta se cierra sola. Realmente es mucho más fácil salir de mi casa que entrar lo cual me hace sentir que vivo en un lugar seguro.
Estos dÃas he tenido varias puertas frente a mi. Las tengo cerca, a mi alcance. Es más, las tengo catalogadas de acuerdo a la importancia que tiene cada una. Es que cada puerta abre cosas diferentes.
Para unas tengo la llave y sólo es cuestión que las abra.
Otras puertas están ya semi-abiertas y puedo ver un poco lo que hay dentro. Pero siento que al entrar se cierran y me serÃa difÃcil salirme.
Mi intuición me dicta que inconcientemente uno se sale y la cierra tirando la llave para no volver a entrar. Yo estoy comenzando a creer que uno tiene esa capacidad mental de cerrar puertas inconcientemente aunque nos duela hacerlo.
Y luego están esas puertas que deseamos abrir pero no tenemos ni idea como hacerle. Puertas que para nosotros abren el paso a lo que nos hace feliz. Puertas especiales con una combinación de candados que pareciera imposible de abrir.
Y queremos entrar. Nos morimos por entrar a esa puerta. Pero no hay llave. Perdemos tiempo pensando en esa puerta y en entrar.
No nos damos cuenta que se comienzan a abrir mil puertas más para nosotros. Se nos pasan esas oportunidades por estar siempre aferrados a puertas que quizá nunca se abran.
Muchas veces me pregunto si los seres humanos somos adictos a los imposibles. ¿Será que lo difÃcil de obtener es lo que más deseamos? Tal vez sÃ.
Hay un dicho que una vez leà “Si todos lo pueden obtener, entonces yo ya no lo quiero”.
A lo mejor por eso dejamos pasar oportunidades y nos enfocamos en abrir esa puerta sin ni siquiera saber si es lo que nos conviene.
Asà que, en cada puerta que entres, ten la seguridad de salirte cuando ya no quieras estar allÃ. Asegúrate de cerrarla pero nunca tires la llave. Uno nunca sabe cuando se tendrá que volver a entrar.