Motivos de Disciplina

“La motivación es lo más importante”, nos dicen los Coach de Vida.

Coach de vida. Conozco a muchos. Unos mejores que otros pero al final todos con la intención de enseñarnos a reconectarnos con nuestro más íntimo YO y ver como logramos motivarnos para salir adelante.

Basta abrir cualquier red social para leer una frase motivadora para que nos de esa fuerza de seguir adelante.

“La vida es una, vívela”, nos grita la pantalla del computador cuando abrimos PINTEREST.

Todos tratamos de ser positivos, de siempre verle el lado amable a las cosas, de estar motivados a seguir adelante a pesar de tener muchos motivos para rendirse.

Supongamos que todos estamos motivados por algo. Pueden ser tantas cosas las que nos motiven. Es más, sobran las motivaciones.

Si todos estamos motivados, con la idea clara de lo que queremos y sabemos como lo tenemos que lograr, ¿porqué entonces a veces nos sentimos derrotados, desganados y con intenciones de rendirnos?

La respuesta es sencilla: No tenemos la disciplina para seguir el plan.

Se los explico en el siguiente ejemplo para que visualicen:

Mary compró un bikini, de esos muy pequeñitos donde apenas le va a cubrir lo que debe cubrir. Ella sabe que ahorita no le queda bien porque la pandemia la hizo subir unos kilos. Mary está motivada porque se quiere poner ese bikini en el verano. Ella tiene el plan alimenticio que le dió su nutrióloga y tiene tambien esa membresía del gym para combinar unas rutinas y bajar ese peso.

Anita supo que Mary compró un bikini y se le hizo muy padre hacer lo mismo. “Así nos motivamos las dos”, convencía Anita a Mary cuando le platicó el plan.

Las dos amigas motivadas comenzaron muy bien. Anita un día no fue al gym porque tuvo trabajo a deshoras. Mary no fallaba al gym y cuando no comía lo debido, duplicaba su tiempo en el gimnasio. Anita fallaba seguido y las comidas de negocios interrumpían su dieta. Tenía días que se abstenía de comer totalmente para recompensar sus fallas en dieta y rutina de ejercicios.

Mary en las comidas de negocios se cuidaba y si no podía, buscaba la manera de hacer más ejercicio para quemar las calorías extras.

Anita no bajaba nada aún cuando duraba días sin comer. Mary iba bien, comenzaba a notarse su esfuerzo, dedicación y disciplina.

Tal vez muy nulo el ejemplo pero fue lo único que se me ocurrió para transmitir lo que yo visualizo cuando me dicen que la falta de motivación lleva al fracaso. Yo digo que es la falta de disciplina lo que no nos permite avanzar.

Por más que deseamos algo, queremos lograr algo y estamos totalmente motivados, si no tenemos una disciplina para lograrlo, vamos a fracasar.

Anita nunca se desmotivó. Se sentía con todas las ganas de lograr su objetivo. No es que Anita la tuvo más difícil. Es que Mary supo como esquivar las trabas para no descarrilarse de su plan a lograr el objetivo. Su disciplina fue más fuerte que su motivación.

Ahora bien, ¿qué pasa si somos muy disciplinados y hacemos las cosas bien en algo que no nos gusta hacer?

A lo largo de mi vida he conocido personas tan disciplinadas, tan metódicas que hacen todo perfecto en su area de trabajo. Nunca se equivocan, lo hacen “con los ojos cerrados”.

Esas personas, aún disciplinadas, carecen de motivación porque están en un lugar diferente al de sus sueños. Yo he sido de esas personas muchas veces en muchas ocasiones. Estoy haciendo las cosas muy bien pero no tengo motivación para hacerlo. Me da lo mismo.

Esto tambien lleva al fracaso de los proyectos. Nadie quiere dedicarse a algo que no le gusta hacer.

¿Cuántas veces has tenido un trabajo/proyecto que no te gusta, te cansa pero tienes obligaciones que cumplir y no hay más? Seguir allí te hace disciplinado para poder cubrir los gastos que con ese trabajo logras pagar. Pero no estas motivado y cualquier rato truenas. Pasa y con justa razón.

No podemos avanzar si no balanceamos motivación con disciplina.

Dejemos de decir “Ay, mañana lo hago” y hagamos una lista de pendientes para llegar a un objetivo. La satisfacción de ir tachando la lista es motivación suficiente para seguirle.

Ponte metas diarias, semanales y mensuales. Paso a paso. Día a día. Motívate a que hoy sea mejor que ayer. Al principio se siente como si fuera mucho trabajo pero despues de unos días, la disciplina es espontánea y natural.

Así que ya saben. Háganle caso a sus coach de vidas y tambien a sus mentores que siempre tienen todas las herramientas para disciplinarte fácilmente.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

En Papel

Todos tenemos metas que cumplir. No necesariamente son metas de negocios ni económicas sino son logros personales, logros familiares, metas muy de cada quien.

Cuando me dicen “Piensa en una meta que no sea de trabajo ó de dinero”, automáticamente pienso en una meta personal.

Sacar adelante a mis hijos, organizar mis finanzas, cuidar mi salud tomando decisiones más sanas ó simplemente la meta de ser feliz y ya.

Estos días me he hecho una experta en planeación, en presupuestar, en desarrollar ideas usando toda la imaginación y creatividad que tengo.

Tu dame un proyecto y te lo inicio, con todas las ideas más increíbles, con presupuestos y visiones. Sé como hacer las cosas. Todo es perfecto.

En papel.

Te has de preguntar “¿cómo que en papel?”.

Pues así, tal cual. El plan, el proyecto, la meta, todo, escrito en el papel.

En el papel escribo todo aunque muchas veces el pensarlo tambien es válido, sobre todo para planes a corto plazo con soluciones rápidas.

Creo que todos llegamos bien a este paso, cuando nos lo proponemos.

Si quieres iniciar una dieta, escribes el menu diario, mides las porciones. Tienes todo listo para empezar.

Si quieres reconociliarte con tu pareja, ir al gimnasio, emprender ese negocio, viajar a Europa, hacer la fiesta… todo se planea y se escribe en el papel.

Es de lo mas divertido, ¿a poco no? Cuando recien estamos planeando todo, viendo detalles, contando con el presupuesto ó de donde vamos a sacar el dinero nos emocionamos casi igual que si ya hubieramos terminado el producto.

Todo se ve tan lindo ‘en papel’.

¿Porqué se nos facilita la planeación?

Hoy en día en todos lados te facilitan la planeación. Sistemas de cómputo, apps en los teléfonos, cuadernos y agendas que casi te dicen paso a paso que sigue en cualquier proyecto.

Todos, tarde ó temprano, nos hacemos expertos en planear. Y pensamos que con eso ya todo nos va a salir bien.

Hace un par de semanas, platicando con el Sr. Luis Molina (autor del libro “Las Guías”) tocamos ese tema y dijo algo que me llamó mucho la atención y quizá me lo tomé muy personal.

Me dijo “Mi amigo Daniel Flores siempre me dice esto: DICIENDO Y HACIENDO”.

Me quedé muy pensativa con esas tres palabras.

A ver, tu que me lees ahorita, ¿cuántos grupos en Messenger/Whatsapp tienes ahorita en donde el único propósito del grupo es planear algo?

Yo tengo muchos. MUCHOS.

Unos ya se convirtieron en proyectos reales y esos chats son un instrumento para comunicarnos con todos los involucrados.

Otros solo son pláticas donde todos dan ideas y lanzan planes creativos. Todos decimos siempre “Sí, hay que hacerlo”. Y ya. Allí se empolvan.

Diciendo y haciendo.

Uno tiene que ahora tomar ese plan, llenarse de valor y cumplir el primer punto. Eso que pusiste como prioridad la tienes que llevar a cabo para pasar al segundo punto.

Ese plan ‘en papel’ lo tienes que leer mil veces porque le vas a ir encontrando errores y para eso está en papel, para borrarse, tacharse y volver a escribir. Los planes en papel para eso son, para modificarse en lo que se va avanzando.

Ya que uno comienza a ver avances, comenzamos a festejar antes de tiempo. ¿A poco no?

Y luego pasa que nos atoramos en una etapa del plan y nos frustramos. Nos ponemos a dudar si lo que estamos haciendo está bien ó si vale la pena el esfuerzo.

Nos extendemos en el tiempo planeado y a veces hasta se nos acaba el presupuesto destinado a cumplir el plan.

No faltan los amigos y familiares que te dicen “¿y vas a poder? ¿vale la pena? Es que como que no se ve que avances”. (No siempre lo dicen por mala onda, a veces es por metiches ó porque no ven todo el plan en papel como lo ves tu)

Pero nada de eso nos debe de detener. Tenemos que seguirle.

Lo que decimos lo tenemos que hacer.

Comencemos con esas metas fáciles, las que no fallaremos. Eso nos motiva y nos da fuerza para seguirle.

Lo que hemos dicho en papel lo tenemos que ir haciendo.

Recuerda que lo que está en papel puede tener dos desenlaces:

Que la meta se cumpla satisfactoriamente y todos felices.

Que la meta no se cumpla y el proyecto no se de. Eso se ve como aprendizaje y no como un fracaso.

Einstein lo dijo “Lo intenté 99 veces y fallé pero a la 100 lo logré”.

Revisa tus planes, vuelve a ponerlos en papel, y ve haciendo todo lo que dices que quieres hacer.

La vida se va muy rápido.. que no se quede tu vida “en papel”.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Historias de Pocas Palabras

Tengo más de veinte días que no abro esta página de WordPress. Hay algo en mí que me aterra ver un monitor en blanco, un cursor negro parpadeando y un sinfin de palabras enredadas en mi cabeza.

Por primera vez escribir es una presión adicional, en lugar de un hobby de relajamiento.

Quisiera escribir todo lo que pienso y siento. De temas importantes, de opiniones fundadas, de fracasos y miedos, de triunfos y aciertos.

Pero no puedo, todavía no. Hay un mundo que vigila y juzga y pues ¿para qué?

En este tiempo he leído mucho y algo que me llama la atención es que las palabras son una especie de magia.

Las palabras se pueden acomodar según tus sentimientos, tus pensamientos, creencias ó ganas de expresarte.

Me llamó la atención que para escribir una historia, sólo tienes que acomodar menos de 6 palabras para lograrlo.

A veces leo frases de personas en mi círculo de conocidos que me inspiran, me hacen pensar, me hacen reír. Y esas son mis personas favoritas. 🙂

Les voy a escribir frases con 6 palabras o menos y estoy segura que cada quien le dará una trama y surgirán historias fantásticas.

Mándenme sus propias historias en menos de 6 palabras a mi email personal       laginadewar@gmail.com

Y las publicamos en las siguientes semanas.. No tienen que poner su nombre, es opcional.

Van mis historias:

  • ¿Qué fue ese ruido?
  • Deberíamos de juntarnos un día
  • No me ha bajado
  • No pude matar la araña
  • ¿A poco ya?
  • Para nada, sr. oficial.
  • Te lo dije
  • La vida duele sin ti
  • ¿Y las llaves del carro?
  • Hasta que la indiferencia los separe
  • Gracias por participar
  • ¿Quién es ella?
  • No me levantes la mano
  • Yo mejor no opino
  • Nunca había hecho esto
  • Sí, te correspondo
  • Lo interesante no lo publico
  • ¿Cuál tarea?
  • Nunca fuimos novios
  • Porque soy tu madre
  • Tenemos que hablar
  • No le saques
  • Dice mi mamá que no está
  • ¿y este arete de quién es?
  • No supe que hacer al verte
  • ¿Huele a quemado?
  • Hicimos lo que pudimos
  • Doctor, borre mi celular
  • Duermo con el. Sueño contigo
  • Despíntate esa boca roja
  • Pide un deseo
  • Nunca es ‘sólo un beso’
  • Extraños. Amigos. Mejores amigos. Amantes. Extraños
  • A ver cómo le haces
  • No basta ser musa sino deidad
  • No llegaron las maletas
  • ¿Le traigo un pantalón mas grande?
  • No hay internet
  • Chile, tomate, cebolla.
  • Quiero volver a verte
  • Se te duerme
  • Te pasas de lanza
  • Atrévete
  • Quiero una segunda opinión, doctor.
  • La talla es lo de menos
  • Hay suicidios anunciados
  • De nada sirve portarte bien
  • Me lastimas, déjame
  • Ya la vi.
  • Transacción declinada
  • Batman tambien te puede hacer llorar
  • Cuando te quieras, quiéreme
  • Sabe raro el pollo
  • No perdemos nada
  • Ven por mi
  • ¿Y si, sí?

 

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Las palabras, traviesas. Se ordenan según pienses, según sientas. Cada frase envuelve una historia pasada ó predice qué sucederá.

Intenta escuchar para entender, porque siempre escuchamos para responder.

Deja acariciarte por las palabras, que te abracen las letras.

Enamórate de las  frases, y de pasada del que las escribe.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

 

¿Y Qué Más?

Riiinnnnggg!!! Ugh, 5:35am. Hora de despertar. Siento que apenas acabo de decir ‘buenas noches’.

Como puedo, bajo a la cocina a servirme una taza de café con crema líquida y tantita azúcar. Tomo mi café sentada en el sofá de la sala y disfruto el silencio a mi alrededor. Tengo mis piernas arriba del sofá, con las rodillas en mi pecho y la taza sobre las rodillas para poder apreciar el olor de tan estimulante bebida.

El aroma del café comienza a alertar mi mente. Realmente lo disfruto. Su sabor, textura y su temperatura caliente pero no escaldante al resbalar por mi garganta.

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No pienso en nada mas que en estar allí, en silencio. Son los únicos minutos del día en los que nada me distrae. No he checado mi teléfono, ni Facebook, ni Twitter. La televisión sigue apagada. Mi familia sigue dormida. Estoy sola con mis pensamientos y nadie me interrumpe.

Llevo media taza de café. Ya casi son las 6am. Voy a la cocina y vuelvo a llenar mi taza, preparo otra vez mi café y vuelvo al sofá. Pero ahora si prendo la tele.

No veo noticias tan temprano. Solo reviso el canal del clima y sintonizo el canal donde pasan “NEW ADVENTURES OF OLD CHRISTINE”. Es un programa tan simple, pero me ataca de la risa. No es nuevo, son puras repeticiones que tal vez ya he visto miles de veces, pero me encanta. Una mujer divorciada que permanece mejor amiga de su exmarido, sus aventuras como madre soltera, hermana de un psicólogo y dueña de un gym.

Me da risa todo lo que le pasa, pero en esta ocasión el programa se trató de que ella reflexiona que todo en su vida es tan predecible. Todos los días es la misma rutina.

Y así, sin querer, me identifiqué. TODOS los días (lunes a viernes) madrugo para disfrutar mi soledad.

Al terminar el programa, despues de reirme (la mejor manera de empezar mi día), son exactamente las 6:30am.

Hora de despertar niños, apurarlos, alistarles los uniformes, tender las camas.. Comenzar las loncheras, diferentes sandwiches a cada uno, diferentes frutas.

Los niños ya estan alistándose, mi esposo ya esta tomando café y preparándose para llevarlos a la escuela (si es que no anda de viaje).

Un día normal, viendo que no se les olvide nada al salir por la puerta despues de desayunar.. Permisos firmados, calificaciones revisadas, notas especiales de los maestros leidas y aprobadas.

Se van todos (despues de gritos y aceleres para que no se les haga tarde!) y si no hay nada especial en la oficina temprano, me voy al GYM, a boxear y sacar todo el stress de un día.

Regreso, me alisto y me voy a trabajar. Tal vez tenga clientes, tal vez tenga pendientes de mi casa, tal vez necesite zapatos nuevos.

Mi trabajo se presta a que ningun día sea rutinario.

Me escapo de la realidad cuando ando trabajando. Hago mi propia historia y por eso pienso que haber sacado mi licencia de Real Estate (bienes y raíces) ha sido de lo mejor que he hecho (gracias Javier por convencerme!).

Al regresar los hijos de la escuela, dar de comer, estar con ellos en las tareas, el día casi se va… Checo Facebook en paz, comienzo ó termino mi blog para que el ‘Miercoles Blogguero” no me llegue de repente.

Al final del día, no falta el vinito con mi esposo para relajarnos. Me quedo dormida temprano, ni cuenta me doy a que hora se apaga la última luz de mi casa.

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Y es cuando me pregunto antes de dormir, ¿y qué mas?

Me asusta pensar en que los días se van muy rápido y siento que no avanzo.

Es muy cómodo vivir en un mundo práctico, de rutina, que no pasa nada, ni bueno ni malo. Es COMODO, realmente. Es fácil tener todo bajo control.

No arriesgas, no pierdes. Al final del día dices, “mañana lo hago”.

No se porque ando tan “inquieta” en mi vida. Tal vez sea que ya no tengo 21. Eso de “FOREVER 21” no es tan real. Mentalmente si los tengo y siempre los voy a tener.

Pero el lado adulto y maduro en mi me dice que no nos hacemos mas jóvenes con el transcurso del tiempo y tengo últimamente la mala costumbre de hacerme una AUTOEVALUACION de “donde estoy’ y “donde queria estar”.

No es inconformidad, es solo inquietud.

Como dicen los gringos, “MIDLIFE CRISIS”… si MIDLIFE (mitad de la vida)… Estoy a la mitad de mi vida suponiendo que viva 84+ años.

¿Porqué siento que apenas voy comenzando?

Me sigue dando trabajo el cambio, la toma de decisiones, las opiniones de mis amistades sobre mi..

¿Sobre expongo mi vida y mis sentimientos? Si, tal vez! Pero siempre he sido así. Nunca me quedo callada de lo que me pasa. Desde que aprendí a hablar bien bebé me gusta platicar lo que me pasa, lo que siento, lo que pienso.

¿Egocentrista?

Pues a lo mejor. Pero me hace mejor persona hablar DE MI y reirme de MI, que hablar de los DEMAS…

Me gusta expresarme, aunque sea por escrito, lo que en persona me da tanto trabajo decir.

¿Y QUE MAS?

Mucho mas! Todavía tengo mucho que decir, mucho que opinar, mucho que escribir y mucho que sentir.

El mundo es muy grande y todos los días traen sorpresas.

Es solo saber donde buscarlas.

Y estar en espera de ALGO MAS que la vida nos tenga planeada.

Voy a disfrutar todo lo que tengo y todo lo que venga.

¿Y QUE MAS?

Lo que sea es bienvenido. Igual y nada. Igual y todo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES! 🙂

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