El Karma según Yo

Karma.

Me gusta tanto decir esa palabra aún cuando no se usaba decirla.

Siempre medio tabú por tratarse de estudiar otra religión y creencia no crisitiana, siempre se me hizo interesante aprender de ella y he comprendido que no tienen nada que ver con religión sino con el simple hecho de querer ser mejores personas.

Karma, en las religiones hindúes, no es mas que el principio espiritual de lo que es la causa y el efecto. Para esto, voy a escribirte las 12 leyes del karma y la interpretación que yo le doy, sin ser una experta en la materia ni mucho menos.

LAS DOCE LEYES DEL KARMA

  1. LA LEY ESENCIAL. Esta ley es la que todos conocemos. Lo que haces se te regresa. Lo que das, recibes. Lo que siembras, cosechas. Causa y efecto. Y luego lo que da mucho miedo: Lo negativo que hacemos ó deseamos se nos regresa 10 veces más. “Cría cuervos y te sacarán los ojos“.
  2. LEY DE LA GENERATIVIDAD. Esta ley es muy parecida a la primera. Nos dice que atraemos lo que somos y no lo que deseamos. Aquí entran los refranes tan famosos “Dime con quién andas y te diré quién eres“. Uno tiende a juntarse con las personas que comparten nuestras creencias y valores humanos.
  3. LEY DE HUMILDAD. Cuando solo vemos lo negativo de alguien ó de una situación, menos podemos ver ó recibir lo bueno. Veamos lo bonito de todo y cuando menos pensemos nos sucederán cosas bonitas. Tambien el mentir de quien somos en realidad hacemos que nos falte humildad. “Dime de que presumes, y te diré de qué careces
  4. LEY DE LA RESPONSABILIDAD. Todo lo que nos pasa es por algo que hicimos. Si nos enfermamos, tal vez no fuimos cuidadosos con nuestro cuerpo. Si fracasamos en el amor, tal vez fuimos poco serios de la relación. Si dejamos que un evento difícil nos atrape, nos pasarán cosas negativas como consecuencia.
  5. LEY DE CONECCION. Todo lo que pasa en el Universo está conectado. Alguien tiene que comenzarlo, como efecto dominó. Hasta lo más insignificante. ¿Cuántas veces no se nos ha hecho tarde y luego nos enteramos que a la hora que hubieramos salido temprano hubo un accidente? Tal vez la persona que chocó tuvo que ver un mensaje. Ese mensaje lo envió otra persona que tuvo la necesidad de accionar. Etc. Para que algo te pase, tiene que comenzar con una serie de actividades ajenas a ti. ¿No se te hace fascinante?
  6. LEY DE DESARROLLO. Por naturaleza, nunca permanecemos estáticos. Todo a nuestro alrededor va cambiando y nosotros tenemos que cambiar junto con eso. Tenemos que actualizar y mejorar nuestra mente. Una vez que lo logremos, todo fluye.
  7. LEY DE ENFOQUE. Estar atentos a cada paso que vamos, uno por uno para no distraernos de nuestra meta. No podemos brincarnos pasos porque despues no podemos remediar problemas que no experimentamos una vez estando en la cima. Las escaleras se suben un eslabón a la vez. Puede que llegues más rápido brincando de dos en dos pero el riesgo de caer hasta abajo es mayor. Vamos mejor lentos pero seguros. No perdamos el rumbo.
  8. LEY DE LA GENEROSIDAD. Hay que dar al que no tiene. Ser empáticos con todos los seres humanos nos hace crecer como personas. Curiosamente todas esas fundaciones para ayudar al prójimo, todas aquellas actividades altruistas son benéficas para el que recibe pero tan enriquedecoras para el que da. Es un placer ayudar y entre más lo hagas, más quieres hacerlo.
  9. LEY DEL AHORA. Ley de aquí y ahora. No debemos de vivir pensando en el pasado ni en el “hubiera”, porque ya no se puede hacer nada. Nos seguimos atormentando por cosas que ya pasaron y perdemos el enfoque de lo que podemos lograr en un futuro.
  10. LEY DEL CAMBIO. Hay una ley muy poderosa en el Karma. Esta es la ley del cambio que nos enseña que la historia tiende a repetirse hasta que aprendemos la lección. ¿Cuántas veces nos han dicho “ay, pero no aprendes”? Se refiere a esta ley. Repetimos patrones, relaciones, errores hasta que maduramos y vamos aprendiendo la lección.
  11. LEY DE LA PACIENCIA. De las leyes más difíciles. La paciencia es un don espiritual, una mera virtud. Cuando trabajamos en algo, lo cuidamos y hacemos crecer, nos esperamos con paciencia, al momento de cobrar frutos los vamos a disfrutar más. ¿Cuántos planes hemos destrozado por no tener paciencia?
  12. LEY DE LA INSPIRACION. Esta ley nos dice que todo lo que hagamos, sea con toda la importancia e inspiración para que resulte. Cuando algo lo hacemos mediocremente, tenemos resultados mediocres. Incluso debemos de apoyarnos de los errores que tengamos en el camino, porque tambien de ellos se aprende.

No soy experta en esto pero siempre me ha gustado estudiarlo. Si alguno de mis lectores me quiere corregir ó quiere agregarle al texto, con mucho gusto recibo sus comentarios.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Eres Alexitímica.

Mariana Eres encendía un cigarrillo con una vela aromática en el consultorio de su doctor.

“Mariana, no puedes fumar aquí’, le decía su doctor.

Mariana estaba molesta y se portaba cortante con su médico.

“¿Y qué quieres que te diga, Alonso?”.

Alonso era el médico de Mariana desde que ella estaba jovencita. Era su primo y de toda la confianza de Mariana. Alonso era considerado uno de los psiquiatras más poderosos de todo el sur de México.

Mariana tenía días con problemas no físicos sino mentales. Ataques de ansiedad, indiferencia y rasgos de depresión. No era nada nuevo en la vida de Mariana el estar luchando a diario con problemas mentales.

“No te dije nada fuera del otro mundo Mariana, pero como médico tengo que decirte que los resultados de todos los estudios me indican que eres alexitímica.”

Alexitimia es un transtorno mental donde la persona es incapaz de hacer ó corresponder emociones.

“Alonso, no pueden estar bien esos estudios. Yo soy una persona que puede demostrar afecto, soy muy sentimental. Es más, soy demasiado sentimental y me conoces desde niña. ¿Cómo es posible que me digas que padezco de alexitimia?”.

Mariana revisaba su celular como enojada, queriendo escaparse de una realidad en ese consultorio.

“Es verdad Mariana. Tu eres una persona que sabe expresar sus emociones. Eres fuerte y eres sentimiental. Estoy de acuerdo contigo pero…”, decía el doctor mientras le mostraba la pantalla de su Mac.

“¿Pero qué Alonso? No manches, me estás haciendo dudar de ti como médico”. Se encontraba nerviosa y frustrada que su consulta de rutina estaba resultando tan molesta.

“Uno de los síntomas de la alexitimia es tambien la tendencia a recurrir a la acción para evitar y solucionar conflictos”, leía el doctor mientras le señalaba en la computadora donde decía exactamente eso.

Mariana manejaba en su carro despues de la consulta. Fumaba nerviosa, un vicio que había retomado últimamente despues de haber encontrado a su pareja en brazos de Trini la secretaria de confianza de la empresa.

“Soy alexitímica”, suspiraba mientras lloraba.

Mariana no podía negar que todo lo explicado en ese consultorio médico de cierta manera era verdad.

Ella era una mujer que todos la describían como la “No paras. Todo haces. En todos lados estás. Descansa un rato. A todo dices que SI.”

Mariana siempre buscaba cualquier pretexto para salir, para emprender un negocio nuevo, para estar en las juntas de los padres de familia de todas las escuelas de los hijos. Mariana en todo estaba porque era la manera que ella escapaba de una realidad.

Todos los traumas en su niñez se fueron acumulando de tal manera que ahora de adulto su mente comenzó a enfatizar los síntomas.

Hay un dicho muy común que dice “Hay que tener la mente ocupada para no tenerla deteriorada” pero cuando el estar mental y físicamente ocupada se convierte en obsesión, entonces es cuando ya es un transtorno de la mente y debe de atenderse.

Mariana iba hacia su casa, a continuar con todos los pendientes que le quedaban en el día.

“Siri, llama a la oficina”, le dictaba a su carro.

Cris, su asistente, contestaba el teléfono.

“Cris, vamos a tener que reacomodar mi agenda de las próximas 10 semanas. Necesitas encontrar 3 horas libres en cada semana, sin quitarme tiempo con mi familia. Cuando las encuentres, me mandas el calendario y le marcas al Dr. Alonso para que el agende ese tiempo con el. Gracias Cris. No voy a la oficina hasta mañana”.

Terapia. No había de otra. Mariana tenía que ver de dónde venía ese transtorno de querer distraerse para no vivir en la realidad. Tenía que sanar su pasado.

Mariana se tenía que perdonar.

Hace mucho tiempo que no escribía de Mariana Eres. Me gusta cuando lo hago. Todos somos Mariana. En una de sus historias te puedes identificar. Gracias por leerme hoy.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Pac-Man

De nuevo mi blog de la semana es inspirado mientras camino a mi perrita Kiara en las mañanas. Les platico porqué.

La Kiara no soporta a los demás perros que andan rondando por sus territorios. Se pone histérica y no le importa ladrarle a los Pitbull ó a los Rottweilers. Ella se los quiere comer por el simple hecho de pasar y orinar sus flores.

Los vecinos ya conocen a la Kiara y se ríen. Hay una señora ya mucho mayor que todos los días camina a su poodle blanca y la Kiara no la soporta. La poodle tambien se trata de defender y corre asustando a la viejita y a mi en lo personal me da miedo que la lastime en una de esas jaloneadas a la señora.

Entonces lo que hacemos (mis hijos y yo) es que cuando venimos por la banqueta muy contentos y vemos venir perros, nos regresamos por donde venimos, a veces nos cruzamos la calle ó totalmente cambiamos de ruta.

Hay ocasiones en las que yo tomo a la Kiara en los brazos y le tapo los ojos para que no vea a los perros.

“Mamá, es un vil juego de PAC-MAN”, me dijo el Coco mi hijo un día que se llevó a la Kiara a pasear.

Me reí porque tenía toda la razón.

Pac-man, aquel videojuego de los 80s ¿quién no lo recuerda?

El fin del juego ese era que el PACMAN, una bola amarilla, se comiera todos los puntitos de la pantalla pero que los fantasmas INKY, BLINKY, PINKY y CLYDE no se lo comieran antes.

Dentro de la pantalla había cuatro puntos mas grandes (en las esquinas) que parpadeaban y si PacMan se los comía entonces los fantasmas dañinos se hacían vulnerables y PacMan los podía eliminar comiéndoselos.

La pantalla era un laberinto de puntos con salidas hacia los lados que te trasladaban. No existían armas de fuego para defenderte ni nada por el estilo. Era solo arrasar con los puntos sin ser alcanzado por los fantasmas.

Al limpiar la pantalla pasabas a otra pantalla con la dificultad incrementada (a veces se movían más rápido los fantasmas, etc).

Mis mejores recuerdos de este juego son en el SKATE PALACE en Nogales, Arizona donde todos los sabados ibamos sin falta a jugar (la campeona mundial siempre fue mi amiguita Zulma Dabdoub). Nadie le ganaba. Despues salió la Mrs Pac-Man y era mas bonito por los colores y por el moño rojo en su cabeza.

PacMan. Hace poco lo volví a jugar (el de la máquina y no el que tengo que jugar cuando camino a la Kiara).

Le puse el 25¢ a la máquina y comenzó esa cancioncita tan icónica.

Me metí al juego y sufrí. Me estresé al jugarlo. Me iban correteando cuatro fantasmas y me acorralaban. Me cerraban las pasadas y me escapaba a penas. Gritaba mientras la gente del restaurant se me quedaba viendo (Marie Callendar’s un restaurant en EL Cajón, CA).

Como podía me defendía. Sentía que sudaba y me dolía la cabeza. Despues de pasar varias etapas del juego se me acabaron las vidas y el PacMan se desintegró. Puse mis iniciales como top 20 en la pantalla de la máquina.

No se porque me sentí tan angustiada al jugar Pac-Man. Todo el día anduve pensando el que yo era una simple y ya estaba vieja por haberme estresado tanto por un juego tonto.

Ya para dormir esa noche capté lo que mi ser tenía. A mis 49 años, tengo jugando PacMan todos los días con todo lo que la vida me da.

Es que verán, piénsenle. PacMan es un simple juego de la vida en la que tienes que comerte los puntos para seguir avanzando.

La vida te manda fantasmas que te quieren detener, te hacen cambiar de ruta, te tropiezan y algunos te destruyen tus sueños y planes.

La vida tambien te da esos puntos mágicos en cada esquina que si los tomas te hace invencible y puedes destruir los fantasmas que te salen en tu recorrer.

Por eso mi stress con ese juego ahora 40 años despues.

Ya se lo que puede pasar en el PacMan. Es muy cansado jugarlo sin parar.

Es difícil ver sueños y planes destruídos. Es feo a veces cambiar de ruta en tu caminar y es un corre y corre esquivando esos fantasmas (a veces del pasado) que te quieren alcanzar y destruir.

PACMAN es el mejor video juego que ha existido porque simboliza nuestro día a día y es una competencia contra el tiempo para lograr todo lo que queremos, antes de que sea demasiado tarde “GAME OVER”.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Ambición

¿Te consideras ambicioso?

Ambición, una palabra tan poderosa y tan rico que se siente pronunciarla.

“Deseo intenso de obtener riqueza, poder ó fama”.

Traigo este concepto rondando mi mente desde hace unos días ya.

A lo largo de mi vida (en especial los últimos años) he ido a varios eventos de motivación, crecimiento, etc.

He conocido gente de muchos lugares, de todos los niveles socio-económicos y de varias culturas tambien.

Conocí a unos hace poco (no diré nombres porque me meto en problemas). Son unas personas exitosas, tienen un increíble portfolio de negocios millonarios, un imperio, por así llamarlo.

En el evento, platican de como llegaron a la cima. La plática parecía una copia de todos aquellos discursos de “motivación” que nos dan los que son ricos pero empezaron en ceros.

“Había días en los que no sabía que iba a comer”.

“Yo era el que les lavaba los autos lujosos en el club a todos los socios poderosos”

“Dejé la escuela para ayudar a lavar ajeno a mi madre y cuidar a mis hermanos”

“Vivía en mi carro”

“Mi niñez era difícil con una familia desintegrada y en la pobreza”

ETC.

Siempre son las mismas historias (de la mayoría, que conste que no estoy generalizando), de como de venir sin nada (a veces hasta sin papeles a Estados Unidos) son ahora CEOs de empresas multi-millonarias.

Me inquieta tanto pensar en eso.

¿Será que tener una niñez y juventud bonita, acomodada, en buenas escuelas, sin pasar hambres ni miedos, te hace ser poco ambicioso?

Los psicólogos del mundo están de acuerdo que la genética tiene mucho que ver con ser ambicioso en la vida.

Quizá por eso hay personas que salen adelante porque se lo proponen, les cueste lo que les cueste. No piensan en las consecuencias y solo se enfocan en la meta.

A veces tienen que pisotear a gente para llegar arriba. Quizá la moralidad pasa a segundo término y tambien puede ser que las prioridades son distintas para una persona que es ambiciosa.

No cambiaría mi niñez por nada en la vida. Fui muy bendecida en un hogar donde nunca sentí que me hacía falta algo (y no hablo de cosas materiales). Claro que había cosas que quería y me decían “Está muy caro. No se puede”. Pero eso no hizo que yo me traumara al grado de solo querer cosas materiales de grande. No se si me entiendan.

A veces siento que me falta ambición y eso no quiere decir que no quiero lograr ciertas metas económicas y personales.

Pero les confieso que a veces si me siento demasiado ‘relajada’ en cuanto a querer, a toda costa, pase lo que pase, lograr algo (sobre todo económico).

Me encuentro ahorita ciclada en un “Ay, pues ni modo. Lo que sigue”, cuando no me sale un plan profesional como quiero.

“Gina, pero la ambición es mala”, pueden decirme ahorita mismo.

Los mismos psicólogos afirman que la ambición es una auto-protección al ego.

Sí, tal vez.

Pero es peor la mediocridad.

Me encantaría la opinión de todos los que me leen.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Por el Gusto

♫Por el gusto de volverte a ver♫

Jajajaja, si. Como dice Rigo Tovar en su canción.

No sabía que título ponerle a este blog porque fueron tantos sentimientos juntos que no encontraba las palabras adecuadas.

El gusto de volverte a ver.

Eso hice el pasado fin de semana. Volví a ver a tantas personas queridas para mi.

Me fuí a la boda de Pawie (Anna Paola) y Daniel. Pawie es hija de unos de mis mejores amigos Lorena y Juan Carlos Rodríguez, personas que fueron familia para mi cuando vivía en El Paso, TX.

La boda fue en Austin, Texas y fue una de las experiencias más lindas que he tenido.

Volví a abrazar a mi Café (Jessica, Maru, Sonia, Lorena y mi comadre Maritza). A mis amigas del alma. A esas amigas que se convirtieron en hermanas cuando recién llegué a El Paso a mis 28 años.

Estoy convencida de que tengo que escribir una serie para Netflix con todas las historias de ese Café semanal.

Crecimos juntos como esposas recién casadas. Nos vimos embarazadas, vimos crecer a los hijos, estuvimos juntas en enfermedades, en tragedias, en problemas personales, en problemas financieros, pero sobre todo fuimos muy muy muy feliz juntas.

Teníamos años sin vernos. Todas salimos de El Paso (se quedaron 3) y por mil razones no habíamos podido coincidir.

Les confieso que estoy con dolor de panza todavía de tanto que nos reímos desde que nos vimos.

La sensación de vernos era tan rara. Pareciera que nos estábamos juntando como si nada despues de unas vacaciones largas. El mismo tono de risas, las mismas preguntas, las mismas chistosadas, como cuando te reúnes con hermanos ó primos que tienes tiempo sin ver.

Me sentí tan afortunada de haber podido acompañar a Lorena en la boda de su hija. Siempre estuvimos presentes desde sus piñatas, su fiesta de “Sweet Sixteen”, su noviazgo con Daniel y la emoción que nos compartía siempre la mamá de lo que pasaba con su vida.

La boda fue algo espectacular. No sólo lo hermoso de todo, sino la felicidad que irradiábamos todos. Se respiraba pura felicidad y eso hizo del evento algo precioso. Nunca lo voy a olvidar.

Pero tambien quiero decirles que escribo este blog POR EL GUSTO DE:

  • Haber llegado feliz a pesar de las 3 horas de retraso de Alaska Airlines
  • Poder solucionarles un problema a 35000 pies de altura a mi amiga Jessica que perdió su celular llegando al aeropuerto
  • Ver los toros cuernudos LONGHORNS en todo el aeropuerto
  • El olor indiscutible a barbecue (y en sí a la mejor carne de todo el mundo)
  • La oscuridad de Austin entre toda la arboleda
  • El recibimiento que me hicieron todos en el hotel (casi me sentía la novia)
  • Ver a mis amigos Misioneros a los cuales siempre voy a querer y admirar por su fe y dedicación tan llena de amor.
  • Ir a Texas y lo primero que comí fue una ensalada de salmón (ya se, no me regañen)
  • La pastilla dudosa para dormir que me dió Jessica y no me hizo nada
  • Platicar y platicar mientras nos despintábamos y poníamos piyamas todas en el cuarto.
  • El café en piyamas en el lobby del hotel
  • El brunch y las mimosas que nos invitaron Boni y Delfina Barriot (de haber sabido que no iba a pagar pisteaba más)
En el Brunch que nos invitó Boni
  • El tour por Austin que nos dió el Boni y Delfina
  • Maquillarme y peinarme yo sola para la boda y que las pestañas postizas me hayan durado toda la noche.
  • El peinado de Sonia con aceite en lugar de spray
  • El señor del camión que nos llevó a la boda
  • La Misa emotiva llena de gente que quiero y que quiere a los Rodríguez
  • El cabezazo que me dió el señor de enfrente en plena Misa y me hizo un chipote.
  • La risa que no podía controlar Jessica.
  • Nos sentamos en el lado del novio en lugar del lado de la novia
  • La mancha de FABULOSO (que echó el señor del camión en los asientos) en mi vestido porque me senté en el.
  • La entrada con cohetes de los novios
  • Cuando dijeron “Here come The Smiths” y por un momento pensé que el grupo inglés con Morissey (hasta que me acordé que Daniel se apellida Smith y se referían a los novios, jaja)
  • El Michael Bublé wannabe de la fiesta cantando Strangers in the Night
  • El Chardonnay y los crostinis de salmón
  • Las velas blancas y el toque indiscutible de la decoración de Lorena
  • La Mesa 14 que nadie encontraba pero fue lo máximo con Connie y Nazhira.
  • La carrilla de Pancho Alvídrez
  • Los vodka tónics tan nobles para mi. (No se me suben y no me dan cruda)
  • Las palabras de Juan Carlos para su hija en la boda.
  • El menú gourmet
  • La plática con la Gorda Herrera
  • El mesero igualado pero que nos atendió de maravilla
  • Bailar y bailar y bailar
  • La familia de los novios, paterna y materna.
  • Los wedding crashers nacos que nos querían sacar a bailar
  • La gozadera reventando globos llenos de confeti
  • El pastel de bodas
  • El after en el lobby hasta el amanecer
  • Despedirme con planes de vernos pronto
  • La extraviada de Jessica y el encontrarla horas despues.
  • El Veuve Clicquot del aeropuerto que me invitó un señor y su esposa.
  • Aterrizar de nuevo en San Diego.

Sí, todo esto y mas fue un verdadero GUSTO.

** Algunas fotos son de Lorena Rodriguez ** pero me sentí con la confianza de compartirlas.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

¿Cómo vas?

Mi hija Luisa Fernanda tenía unos 9 años cuando dijo que quería ir a UCLA y vivir en Los Angeles. Como mamá viviendo en Texas, sólo la escuché y no le puse atención pues era un sueño casi imposible.

Este fin de semana que pasó la fuí a dejar a Los Angeles para que termine ya su carrera de Ciencias Políticas en UCLA para despues comenzar a ver lo de seguir con estudiar leyes.

Mi hija es un gran ejemplo para mí de como ella nunca dejó ir ese sueño y lo cumplió. Nadie sabe todo lo que tuvo que pasar para que ella lograra estar allí, pero al fin llegó y lo está cumpliendo.

Hace poco un amigo me preguntó: “Y tus sueños Gina ¿cuáles son? ¿Cómo vas?”

Esa pregunta me hizo tanto daño y no fue culpa del que me la hizo sino porque fue para mi una autoevaluación obligatoria.

Mis sueños. Les confieso que tengo tanto tiempo que no los recuerdo ni los trato de conseguir. Los tengo tan guardados y empolvados que me puso triste y con tantos sentimientos.

¿Mis sueños? Ufff.. de niña yo estaba segura que el mundo era para mí y que nada me detendría. Tenía todo para hacer tanto.

He logrado algunos, muchos tal vez. Pero otros tantos, que para mí eran muy importantes, tienen que ser rescatados desde el más oscuro rincón de mi ser.

Y es que como mujer y luego como esposa y despues como madre, esos sueños se fueron guardando para ayudar a los demás a conseguir los propios.

Quizá sea un defecto grande el que tengo: Ayudo a todos a lograr sus sueños. Para eso nací, dicen.

Pero ¿y yo?

Logré mi sueño de ser madre, logré mi sueño de vivir en San Diego. Dos sueños que me costaron mucho pero los pude llevar a cabo.

Mis sueños. Me salió en una galleta de esas chinas que te dan tu fortuna lo siguiente:

Que me mantenga fiel a los sueños de mi juventud.

Curiosamente, en pocos días, mi mente ha estado piense y piense en esos sueños que yo tenía de niña y que por miedosa y por obediente a todos decidí postponer.

Han de pensar que mis sueños son imposibles pero son tan simples. No los he cumplido porque no me he dado el tiempo de hacerlo. Me ha dado miedo y porque “siempre” hay otras cosas que hacer. Mis sueños siempre han podido esperar.

Quiero cumplir lo que yo pensaba que iba a ser cuando era muy niña.

Me falta:

  • Conocer más partes del mundo (viajar) y ojalá sea con la mejor compañía.
  • Escribir una novela/serie digna de un premio (tengo tantas historias reales que contar y alguna que otra ficción que puedo acomodar)
  • Tener una fundación que ayude a niños (me gustaría saber que todos los niños desayunan en este mundo)
  • Antes quería ser actriz. Ya no se si sea demasiado tarde.
  • Me hubiera gustado ser cosmetóloga pero a mi papá no le encantó la idea porque me decía que yo tenía más capacidad para los negocios (lo cual ahora dudo). Quizá debí ser menos obediente y hacer lo que me gustaba.
  • Conocer a Johnny Depp
  • Realizar unos sueños que tenemos en común mi hermana y yo.

Y tú, ¿Cómo vas con lo que soñabas de niño? ¿Qué te falta para lograrlo? ¿Qué esperas? Ponte a pensar en silencio que te hubiera gustado ser desde que eras niño. Dicen que nunca es tarde.

¿Lo intentamos?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Se dice fácil

Se dice fácil, pero se escribe la historia de manera difícil.

Escribir cuando uno está triste es lo más fácil que hay. Las letras fluyen de los dedos al teclado. Los sentimientos están saliendo sin esfuerzo.

Escribir triste, melancólica y hasta un poco distraída hace que la expresión se manifieste de manera más clara.

Vengo llegando del funeral de mi suegra por tantos años y no puedo sentirme de otra manera mas que triste y al mismo tiempo llena de nostalgia y melancolía.

Chacha (así le decía todo mundo) descansa ya en paz y tuvo la dicha de irse de este mundo de la manera más privilegiada que se puede: se quedó dormida en su siesta de siempre y sus ojos ya no se abrieron. (Es más, ni cuenta se ha dado que se fue de entre nosotros). “Chacha tuvo la muerte de los justos”, dijo el sacerdote en la Misa.

Una mujer tan fuerte y tan llena de Dios deja un vacío que sus hijos y toda la familia tendrá que ir llenando con sus recuerdos y sus dichos.

Mujer ejemplar como madre porque enviudó joven y tuvo que sacar adelante a 5 muchachos que hoy en día son hombres admirables y trabajadores.

Observaba a los muchachos en el funeral y no podía mas que pensar “¡Wow, Chacha! ¡Qué bien lo hiciste!”. Me la imaginaba diciéndome “Se dice fácil pero tuvo que haber mucha disciplina y no ser blandita con tanto hombre”.

Sí, siempre estricta pero por lo mismo formó hombres de bien.

“Tú y Pepe están locos”, era siempre su regaño. Fuí la nuera rebelde tal vez, la mal hablada y la que nunca supo como hablarle de ‘usted’. Pero con ella platicaba tan a gusto y compartíamos muchas opiniones similares en la mayoría de las cosas. Creo que tambien la hacía reír. 🙂

Las muertes repentinas impresionan a los que se quedan pero para el que fallece es lo mejor que le puede pasar.

Se dice fácil pero el haber regresado a su casa me marcó profundamente. Ver sus cosas, su cocina, sus galletas de avena que siempre nos comíamos tomando café me hizo sentir una paz melancólica que no puedo explicar. Sentía que en cualquier momento iba a salir de su cuarto para platicar.

Acompañé a José Luis, Manuel, Rubén (Chiquis), Fernando (Totis), Juan y toda la familia, en especial a mis hijos (Luisa Fda y Nicolás) que sintieron mucho la muerte de su abuela. Ver a los tíos, primos y nietos unidos y llenos de amor me hicieron sentir orgullosa de que mis hijos sean tan bendecidos de ser parte de esa familia tan bonita.

Chacha fue una señora muy querida en todo Camargo y Delicias, Chihuahua. Las caras de dolor de sus amigas me hicieron llorar un par de veces. Decirle adiós a una amiga no es nada fácil y ellas se sentían así, con un luto que no se podía ocultar.

Yo siempre voy a admirarle su fé y la convicción a sus creencias. A querer que el mundo hiciera siempre lo correcto. Para ella había un bien y un mal y difícilmente aceptaba un “mas ó menos”.

A Chacha siempre le voy a admirar su fuerza y sus ganas de vivir. Yo tambien quiero llegar a su edad sin un achaque, sin dolencias, sin enfermedades de esas que te limitan y te dan miedo. Quiero tener su memoria y siempre tener los recuerdos vivos.

Chacha, una mujer como las de antes, que todos respetaban, admiraban y que al mismo tiempo era moderna, tecnológica y con una inteligencia increíble.

Chacha, gracias por tus enseñanzas y tanto cariño. Descansa en Paz, Maria Luisa Mendoza de Andreu.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES (Chacha, no te me sientas, pero eso de vernos el próximo miércoles es para mis lectores) 🙂

De mis fotos favoritas con Chacha Andreu.. Diciembre 1998

Las Expectativas de la Humanidad

Ví la película BLADE RUNNER, el thriller del futuro que se lanzó en 1982. Harrison Ford muy joven en el papel principal donde se pelean humanos contra robots (que confundes con humanos). La trama se lleva a cabo en la ciudad de Los Angeles, en el futuro (Noviembre 2019).

La ví con mi hijo el Coco, porque tiene un poster donde te dicen las 100 películas que debes de ver en tu vida y BLADE RUNNER era una de ellas. Yo nunca la ví de niña (no soy fan de películas del futuro) así que ese viernes nos pusimos a verla los dos.

Más que la trama y la fotografía (para los años 80), lo que nos impresionó fue la percepción que tenía la humanidad para nuestro mundo (40 años hacia el futuro).

Ver la ciudad de Los Angeles llena de rascacielos oscuros y con formas raras, ver autos volando en lugar del tráfico actual y ver el basurero en los barrios chinos me pusieron a pensar mucho.

Noviembre 2019 fue hace dos años y nada que ver como lo pintaban que sería.

¡Cuánta imaginación y fe en la humanidad tenían los productores y directores de esta película!

Pues sí, quizá las mismas expectativas que cada uno de nosotros teníamos para el futuro.

Hace 40 años yo tenía 9 años.

Estaba en quinto de primaria porque iba adelantada en la escuela. Mr. Powers era mi maestro de 5th grade en el Sacred Heart School (Sagrado Corazón en Nogales, Arizona).

Puedo decirles que ese maestro ha sido clave en mi educación. Era la primera vez que teníamos un maestro hombre y fue un cambio total en mi. El me enseñó la importancia de los números y el algebra. Se salía del plan orginal de educación y nos daba algebra avanzada. Lo curioso era que lo lográbamos comprender.

9 años y el mundo que me esperaba se me hacía tan grande y tan generoso.

Hace 40 años, al igual que los directores y productores de BLADE RUNNER, yo tambien veía a mi persona como esa ciudad avanzada y llena de logros.

En mi opinión, si vas a hacer una película del futuro, ponla a miles de años hacia adelante de tal manera que no logremos comparar y juzgar los que nos toca vivir las dos epocas.

La humanidad tenía mucha expectativa para el mundo tecnológico. No me mal interpreten, los avances en la ciencia y en la tecnología son increíbles pero al mismo tiempo hay cosas que nomás no han cambiado.

  • Siguen las guerras en el medio oriente
  • Todavía siguen las mujeres luchando por una igualdad
  • En lugar de carros voladores, estamos peleando sobre el lenguaje de inclusión lo cual lo único que hace es retrasarnos como comunidad.
  • Seguimos haciendo muchas cosas “a la antigua”, sin avances tecnológicos.

¿Qué nos pasó en esos cuarenta años? ¿Porque no estamos al nivel de la civilización que se creía que íbamos a estar?

Sí, desde que yo lo recuerdo, las expectativas del futuro superan mi realidad. A los nueve años yo estaba convencida que había venido a este mundo a marcar una diferencia, a hacer que valiera la pena la vida. Siempre tenía la mente llena de palabras que de alguna manera tenía que sacar. Hablando, chateando, escribiendo este blog.

Mis expectativas tambien eran de volar alto.

Al ver BLADE RUNNER me indentifiqué con los creadores de la película. “Le exageraron” a lo que esperaban que sería todo.

Parece mucho tiempo de 1982 a estas fechas.

A mi me dió miedo de que no alcanza el tiempo si no lo aprovechamos.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Cosas que Duelen

El dolor es una señal del sistema nervioso de que algo no anda bien. Es una sensación desagradable, como un pellizco, hormigueo, picadura, ardor o molestia.

El dolor tambien es una molestia, tristeza ó pena que se lleva en el alma.

La diferencia es que uno se quita con analgésico y el otro con mucho trabajo y transcurso del tiempo.

Aquí una lista de cosas que duelen (unas casi pueden ser mortales):

  1. Pegarte en el dedo chiquito del pie con un mueble
  2. Tener muchas deudas
  3. No ponerte bloqueador en el área de la axila e irte a la playa todo el día
  4. Cuando pisas sin querer a tu perrita
  5. Tener un jefe malo
  6. Una uña mal cortada
  7. Dormir chueca
  8. Que te dejen “en visto” mucho tiempo
  9. Los tacones nuevos
  10. Quitarte un pelo de la nariz con las pinzas de las cejas
  11. Comentarios negativos en redes sociales
  12. Tener expectativas
  13. Morderte la lengua cuando comes
  14. Una muela no atendida
  15. Pesarte
  16. El ver a un hijo enfermo
  17. El día siguiente de una buena fiesta
  18. Decir adiós a alguien que se va a vivir lejos
  19. Pagar $50 dólares por un estacionamiento en el centro de San Diego
  20. Depilarte con cera en cualquier parte del cuerpo
  21. Un brasier con la varilla de fuera
  22. Los días despues de hacer ejercicio
  23. Romperte una uña postiza sin querer
  24. Que no te haga caso el que te gusta
  25. Agarrarte la piel con un zipper
  26. Reprobar un examen que estabas segura que ibas a pasar
  27. Picarte el ojo con el rimel de pestañas
  28. No saber perdonarte por cosas del pasado
  29. Que se te caiga una lata de comida en el pie
  30. Cuando pierde tu equipo favorito
  31. Un granito por dentro de la nariz
  32. Caerte en frente de la gente
  33. Las cortaditas con un papel
  34. Un parto sin epidural
  35. La muerte de alguien que amas
  36. Quemarte los dedos con la plancha del cabello
  37. Respirar cuando estás triste
  38. Pisar un juguete de plástico duro como un Lego
  39. Un despido injustificado de un trabajo
  40. Los niños pidiendo limosna
  41. Pensar en la muerte de tu perrito/mascota
  42. Los ojos por estar todo el día frente a un monitor
  43. Que te ganen tu idea de un negocio por haberles confiado todo
  44. La soledad de los vagabundos
  45. La traición y mentira
  46. Que se te derrame un vino fino en la mesa
  47. Cuando se te pierde un dinero
  48. Esos días del mes
  49. Las fajas colombianas
  50. Decir NO cuando querías decir un SI.. Y viceversa

A ti, ¿qué te ha causado dolor? Espero que haya sido lo que haya sido, estès mucho mejor.

Si todavía te duele algo, aguanta. El dolor se pasa ó simplemente aprendes a vivir con el.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

El Primer Recuerdo

Estaba en un momento de no hacer absolutamente nada en mi casa. De esos minutos al día en el que estaba en mi casa, con pendientes adelantados, esperando a que se hiciera un poco más tarde para comenzar a hacer la comida y fue cuando decidí sentarme en el sofá a ver mi iPad, sin ninguna intención de encontrarme algo.

Me puse a buscar páginas de vestidos, de zapatos. Busqué cómo se llama mi Angel de la Guarda celestial. Vi dos videos de perros chistosos y cuando menos pensé me aparece una foto de publicidad que dice:

¿Puedes describir el primer recuerdo que tienes de tu vida?

Cerré mi iPad (el forro), me senté derechita y me di cuenta que esa pregunta me causó un revuelo en mi cabeza.

Todo el resto del día estuve tratando de decifrar cual era mi primer recuerdo de mi vida.

Esa noche, cansada pero con un poco de insomnio porque últimamente no duermo bien, me puse a pensar en mis recuerdos más viejos, de cuando yo era muy muy chiquita.

Recuerdo la boda de mi tia Norma y mi tío Richie. Sólo la Misa en la Iglesia de Nogales, Sonora. Pero allí yo tendría unos dos años y tengo muy presente otro recuerdo donde estoy aún mas chiquita.

Al estar pensando y pensando llego a mi más antiguo recuerdo escondido en algún lugar de mi cerebro. Estoy acostada en mi cuna blanca.

Tengo yo creo que un año y medio. Quizá dos. Estoy tomando leche en mi biberón (porque creo que a penas ayer lo dejé, jajajaja. ¿Y qué tiene?)

Tengo mi mano derecha deteniendo la botella de leche mientras que con el dedo de la mano izquierda estoy jugando con mi cabello, como enrollándolo en mi dedo. Ese movimiento me arrullaba. Lo recuerdo bien.

Estoy aburrida, acostada y se me ocurre jalonear el chupón de la botella. Lo logro romper y se me viene una cascada de leche a la cara.

No digo nada. No lloro. Estoy analizando la gravedad de la situación. Oigo que mi papá me llama.

El solía hablarme (hablarnos ya cuando estaba mi hermanita Michele) y nos gritaba nuestro nombre y nos bajábamos corriendo de la cunita ó camita a su cama para acostarnos en medio de él y de mi mamá.

En esta ocasión (todavía no nacía mi hermana) me llama y me llama y yo no me bajo corriendo de la cuna. Siento la leche en mi cuello, en las orejas, las sabanitas de la camita están empapadas.

Despues de varios llamados, siento los pasos de mi mamá y papá que van a ver porqué no les hago caso. No se que más pasa después. Creo que me solté llorando al verlos.

Me daba nostalgia recordar. Tuve un paseo por mi pasado, mi más antiguo pasado (casi casi hace 50 años de eso) y tuve sentimientos encontrados. Confundía fechas y casas. Me alegaba a mi misma que no había pasado eso mientras las horas del reloj seguían corriendo.

Yo no se si realmente ese sea un recuerdo verídico ó sea un recuerdo de alguna anécdota que contaba mi mamá de cuando yo era chiquita. Pero cerraba los ojos y realmente me acordaba del sentimiento de estar en esa cuna toda mojada con el chupón destrozado.

Despues recordé que dicen que los recuerdos no son de las veces que realmente ocurrieron los hechos sino que de la última vez que lo recordaste. El recuerdo del recuerdo del recuerdo..

Por eso la vida se esfuma y de viejos se nos olvidan las cosas, los detalles. No por viejos sino que por nuestro cerebro que guarda en los recuerdos la última vez que recordaste.

Me impacta esto porque quiere decir que cada vez que me acuerde de alguien ó de algún suceso en especial, le irán faltando detalles… como si el tiempo lavara y deslavara los recuerdos hasta ya no saber si fueron real ó no.

Este ejercicio me hizo estar más atenta a mi presente. Casi quiero escribir los detalles de lo que vale la pena recordar para que mi cerebro lo guarde intacto.

No se lo que el futuro tenga para mi. Pero sea lo que sea, quiero poder acordarme de todo lo lindo de mi pasado, o sea el HOY.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂