El Karma según Yo

Karma.

Me gusta tanto decir esa palabra aún cuando no se usaba decirla.

Siempre medio tabú por tratarse de estudiar otra religión y creencia no crisitiana, siempre se me hizo interesante aprender de ella y he comprendido que no tienen nada que ver con religión sino con el simple hecho de querer ser mejores personas.

Karma, en las religiones hindúes, no es mas que el principio espiritual de lo que es la causa y el efecto. Para esto, voy a escribirte las 12 leyes del karma y la interpretación que yo le doy, sin ser una experta en la materia ni mucho menos.

LAS DOCE LEYES DEL KARMA

  1. LA LEY ESENCIAL. Esta ley es la que todos conocemos. Lo que haces se te regresa. Lo que das, recibes. Lo que siembras, cosechas. Causa y efecto. Y luego lo que da mucho miedo: Lo negativo que hacemos ó deseamos se nos regresa 10 veces más. “Cría cuervos y te sacarán los ojos“.
  2. LEY DE LA GENERATIVIDAD. Esta ley es muy parecida a la primera. Nos dice que atraemos lo que somos y no lo que deseamos. Aquí entran los refranes tan famosos “Dime con quién andas y te diré quién eres“. Uno tiende a juntarse con las personas que comparten nuestras creencias y valores humanos.
  3. LEY DE HUMILDAD. Cuando solo vemos lo negativo de alguien ó de una situación, menos podemos ver ó recibir lo bueno. Veamos lo bonito de todo y cuando menos pensemos nos sucederán cosas bonitas. Tambien el mentir de quien somos en realidad hacemos que nos falte humildad. “Dime de que presumes, y te diré de qué careces
  4. LEY DE LA RESPONSABILIDAD. Todo lo que nos pasa es por algo que hicimos. Si nos enfermamos, tal vez no fuimos cuidadosos con nuestro cuerpo. Si fracasamos en el amor, tal vez fuimos poco serios de la relación. Si dejamos que un evento difícil nos atrape, nos pasarán cosas negativas como consecuencia.
  5. LEY DE CONECCION. Todo lo que pasa en el Universo está conectado. Alguien tiene que comenzarlo, como efecto dominó. Hasta lo más insignificante. ¿Cuántas veces no se nos ha hecho tarde y luego nos enteramos que a la hora que hubieramos salido temprano hubo un accidente? Tal vez la persona que chocó tuvo que ver un mensaje. Ese mensaje lo envió otra persona que tuvo la necesidad de accionar. Etc. Para que algo te pase, tiene que comenzar con una serie de actividades ajenas a ti. ¿No se te hace fascinante?
  6. LEY DE DESARROLLO. Por naturaleza, nunca permanecemos estáticos. Todo a nuestro alrededor va cambiando y nosotros tenemos que cambiar junto con eso. Tenemos que actualizar y mejorar nuestra mente. Una vez que lo logremos, todo fluye.
  7. LEY DE ENFOQUE. Estar atentos a cada paso que vamos, uno por uno para no distraernos de nuestra meta. No podemos brincarnos pasos porque despues no podemos remediar problemas que no experimentamos una vez estando en la cima. Las escaleras se suben un eslabón a la vez. Puede que llegues más rápido brincando de dos en dos pero el riesgo de caer hasta abajo es mayor. Vamos mejor lentos pero seguros. No perdamos el rumbo.
  8. LEY DE LA GENEROSIDAD. Hay que dar al que no tiene. Ser empáticos con todos los seres humanos nos hace crecer como personas. Curiosamente todas esas fundaciones para ayudar al prójimo, todas aquellas actividades altruistas son benéficas para el que recibe pero tan enriquedecoras para el que da. Es un placer ayudar y entre más lo hagas, más quieres hacerlo.
  9. LEY DEL AHORA. Ley de aquí y ahora. No debemos de vivir pensando en el pasado ni en el “hubiera”, porque ya no se puede hacer nada. Nos seguimos atormentando por cosas que ya pasaron y perdemos el enfoque de lo que podemos lograr en un futuro.
  10. LEY DEL CAMBIO. Hay una ley muy poderosa en el Karma. Esta es la ley del cambio que nos enseña que la historia tiende a repetirse hasta que aprendemos la lección. ¿Cuántas veces nos han dicho “ay, pero no aprendes”? Se refiere a esta ley. Repetimos patrones, relaciones, errores hasta que maduramos y vamos aprendiendo la lección.
  11. LEY DE LA PACIENCIA. De las leyes más difíciles. La paciencia es un don espiritual, una mera virtud. Cuando trabajamos en algo, lo cuidamos y hacemos crecer, nos esperamos con paciencia, al momento de cobrar frutos los vamos a disfrutar más. ¿Cuántos planes hemos destrozado por no tener paciencia?
  12. LEY DE LA INSPIRACION. Esta ley nos dice que todo lo que hagamos, sea con toda la importancia e inspiración para que resulte. Cuando algo lo hacemos mediocremente, tenemos resultados mediocres. Incluso debemos de apoyarnos de los errores que tengamos en el camino, porque tambien de ellos se aprende.

No soy experta en esto pero siempre me ha gustado estudiarlo. Si alguno de mis lectores me quiere corregir ó quiere agregarle al texto, con mucho gusto recibo sus comentarios.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Eres Alexitímica.

Mariana Eres encendía un cigarrillo con una vela aromática en el consultorio de su doctor.

“Mariana, no puedes fumar aquí’, le decía su doctor.

Mariana estaba molesta y se portaba cortante con su médico.

“¿Y qué quieres que te diga, Alonso?”.

Alonso era el médico de Mariana desde que ella estaba jovencita. Era su primo y de toda la confianza de Mariana. Alonso era considerado uno de los psiquiatras más poderosos de todo el sur de México.

Mariana tenía días con problemas no físicos sino mentales. Ataques de ansiedad, indiferencia y rasgos de depresión. No era nada nuevo en la vida de Mariana el estar luchando a diario con problemas mentales.

“No te dije nada fuera del otro mundo Mariana, pero como médico tengo que decirte que los resultados de todos los estudios me indican que eres alexitímica.”

Alexitimia es un transtorno mental donde la persona es incapaz de hacer ó corresponder emociones.

“Alonso, no pueden estar bien esos estudios. Yo soy una persona que puede demostrar afecto, soy muy sentimental. Es más, soy demasiado sentimental y me conoces desde niña. ¿Cómo es posible que me digas que padezco de alexitimia?”.

Mariana revisaba su celular como enojada, queriendo escaparse de una realidad en ese consultorio.

“Es verdad Mariana. Tu eres una persona que sabe expresar sus emociones. Eres fuerte y eres sentimiental. Estoy de acuerdo contigo pero…”, decía el doctor mientras le mostraba la pantalla de su Mac.

“¿Pero qué Alonso? No manches, me estás haciendo dudar de ti como médico”. Se encontraba nerviosa y frustrada que su consulta de rutina estaba resultando tan molesta.

“Uno de los síntomas de la alexitimia es tambien la tendencia a recurrir a la acción para evitar y solucionar conflictos”, leía el doctor mientras le señalaba en la computadora donde decía exactamente eso.

Mariana manejaba en su carro despues de la consulta. Fumaba nerviosa, un vicio que había retomado últimamente despues de haber encontrado a su pareja en brazos de Trini la secretaria de confianza de la empresa.

“Soy alexitímica”, suspiraba mientras lloraba.

Mariana no podía negar que todo lo explicado en ese consultorio médico de cierta manera era verdad.

Ella era una mujer que todos la describían como la “No paras. Todo haces. En todos lados estás. Descansa un rato. A todo dices que SI.”

Mariana siempre buscaba cualquier pretexto para salir, para emprender un negocio nuevo, para estar en las juntas de los padres de familia de todas las escuelas de los hijos. Mariana en todo estaba porque era la manera que ella escapaba de una realidad.

Todos los traumas en su niñez se fueron acumulando de tal manera que ahora de adulto su mente comenzó a enfatizar los síntomas.

Hay un dicho muy común que dice “Hay que tener la mente ocupada para no tenerla deteriorada” pero cuando el estar mental y físicamente ocupada se convierte en obsesión, entonces es cuando ya es un transtorno de la mente y debe de atenderse.

Mariana iba hacia su casa, a continuar con todos los pendientes que le quedaban en el día.

“Siri, llama a la oficina”, le dictaba a su carro.

Cris, su asistente, contestaba el teléfono.

“Cris, vamos a tener que reacomodar mi agenda de las próximas 10 semanas. Necesitas encontrar 3 horas libres en cada semana, sin quitarme tiempo con mi familia. Cuando las encuentres, me mandas el calendario y le marcas al Dr. Alonso para que el agende ese tiempo con el. Gracias Cris. No voy a la oficina hasta mañana”.

Terapia. No había de otra. Mariana tenía que ver de dónde venía ese transtorno de querer distraerse para no vivir en la realidad. Tenía que sanar su pasado.

Mariana se tenía que perdonar.

Hace mucho tiempo que no escribía de Mariana Eres. Me gusta cuando lo hago. Todos somos Mariana. En una de sus historias te puedes identificar. Gracias por leerme hoy.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Pac-Man

De nuevo mi blog de la semana es inspirado mientras camino a mi perrita Kiara en las mañanas. Les platico porqué.

La Kiara no soporta a los demás perros que andan rondando por sus territorios. Se pone histérica y no le importa ladrarle a los Pitbull ó a los Rottweilers. Ella se los quiere comer por el simple hecho de pasar y orinar sus flores.

Los vecinos ya conocen a la Kiara y se ríen. Hay una señora ya mucho mayor que todos los días camina a su poodle blanca y la Kiara no la soporta. La poodle tambien se trata de defender y corre asustando a la viejita y a mi en lo personal me da miedo que la lastime en una de esas jaloneadas a la señora.

Entonces lo que hacemos (mis hijos y yo) es que cuando venimos por la banqueta muy contentos y vemos venir perros, nos regresamos por donde venimos, a veces nos cruzamos la calle ó totalmente cambiamos de ruta.

Hay ocasiones en las que yo tomo a la Kiara en los brazos y le tapo los ojos para que no vea a los perros.

“Mamá, es un vil juego de PAC-MAN”, me dijo el Coco mi hijo un día que se llevó a la Kiara a pasear.

Me reí porque tenía toda la razón.

Pac-man, aquel videojuego de los 80s ¿quién no lo recuerda?

El fin del juego ese era que el PACMAN, una bola amarilla, se comiera todos los puntitos de la pantalla pero que los fantasmas INKY, BLINKY, PINKY y CLYDE no se lo comieran antes.

Dentro de la pantalla había cuatro puntos mas grandes (en las esquinas) que parpadeaban y si PacMan se los comía entonces los fantasmas dañinos se hacían vulnerables y PacMan los podía eliminar comiéndoselos.

La pantalla era un laberinto de puntos con salidas hacia los lados que te trasladaban. No existían armas de fuego para defenderte ni nada por el estilo. Era solo arrasar con los puntos sin ser alcanzado por los fantasmas.

Al limpiar la pantalla pasabas a otra pantalla con la dificultad incrementada (a veces se movían más rápido los fantasmas, etc).

Mis mejores recuerdos de este juego son en el SKATE PALACE en Nogales, Arizona donde todos los sabados ibamos sin falta a jugar (la campeona mundial siempre fue mi amiguita Zulma Dabdoub). Nadie le ganaba. Despues salió la Mrs Pac-Man y era mas bonito por los colores y por el moño rojo en su cabeza.

PacMan. Hace poco lo volví a jugar (el de la máquina y no el que tengo que jugar cuando camino a la Kiara).

Le puse el 25¢ a la máquina y comenzó esa cancioncita tan icónica.

Me metí al juego y sufrí. Me estresé al jugarlo. Me iban correteando cuatro fantasmas y me acorralaban. Me cerraban las pasadas y me escapaba a penas. Gritaba mientras la gente del restaurant se me quedaba viendo (Marie Callendar’s un restaurant en EL Cajón, CA).

Como podía me defendía. Sentía que sudaba y me dolía la cabeza. Despues de pasar varias etapas del juego se me acabaron las vidas y el PacMan se desintegró. Puse mis iniciales como top 20 en la pantalla de la máquina.

No se porque me sentí tan angustiada al jugar Pac-Man. Todo el día anduve pensando el que yo era una simple y ya estaba vieja por haberme estresado tanto por un juego tonto.

Ya para dormir esa noche capté lo que mi ser tenía. A mis 49 años, tengo jugando PacMan todos los días con todo lo que la vida me da.

Es que verán, piénsenle. PacMan es un simple juego de la vida en la que tienes que comerte los puntos para seguir avanzando.

La vida te manda fantasmas que te quieren detener, te hacen cambiar de ruta, te tropiezan y algunos te destruyen tus sueños y planes.

La vida tambien te da esos puntos mágicos en cada esquina que si los tomas te hace invencible y puedes destruir los fantasmas que te salen en tu recorrer.

Por eso mi stress con ese juego ahora 40 años despues.

Ya se lo que puede pasar en el PacMan. Es muy cansado jugarlo sin parar.

Es difícil ver sueños y planes destruídos. Es feo a veces cambiar de ruta en tu caminar y es un corre y corre esquivando esos fantasmas (a veces del pasado) que te quieren alcanzar y destruir.

PACMAN es el mejor video juego que ha existido porque simboliza nuestro día a día y es una competencia contra el tiempo para lograr todo lo que queremos, antes de que sea demasiado tarde “GAME OVER”.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Ambición

¿Te consideras ambicioso?

Ambición, una palabra tan poderosa y tan rico que se siente pronunciarla.

“Deseo intenso de obtener riqueza, poder ó fama”.

Traigo este concepto rondando mi mente desde hace unos días ya.

A lo largo de mi vida (en especial los últimos años) he ido a varios eventos de motivación, crecimiento, etc.

He conocido gente de muchos lugares, de todos los niveles socio-económicos y de varias culturas tambien.

Conocí a unos hace poco (no diré nombres porque me meto en problemas). Son unas personas exitosas, tienen un increíble portfolio de negocios millonarios, un imperio, por así llamarlo.

En el evento, platican de como llegaron a la cima. La plática parecía una copia de todos aquellos discursos de “motivación” que nos dan los que son ricos pero empezaron en ceros.

“Había días en los que no sabía que iba a comer”.

“Yo era el que les lavaba los autos lujosos en el club a todos los socios poderosos”

“Dejé la escuela para ayudar a lavar ajeno a mi madre y cuidar a mis hermanos”

“Vivía en mi carro”

“Mi niñez era difícil con una familia desintegrada y en la pobreza”

ETC.

Siempre son las mismas historias (de la mayoría, que conste que no estoy generalizando), de como de venir sin nada (a veces hasta sin papeles a Estados Unidos) son ahora CEOs de empresas multi-millonarias.

Me inquieta tanto pensar en eso.

¿Será que tener una niñez y juventud bonita, acomodada, en buenas escuelas, sin pasar hambres ni miedos, te hace ser poco ambicioso?

Los psicólogos del mundo están de acuerdo que la genética tiene mucho que ver con ser ambicioso en la vida.

Quizá por eso hay personas que salen adelante porque se lo proponen, les cueste lo que les cueste. No piensan en las consecuencias y solo se enfocan en la meta.

A veces tienen que pisotear a gente para llegar arriba. Quizá la moralidad pasa a segundo término y tambien puede ser que las prioridades son distintas para una persona que es ambiciosa.

No cambiaría mi niñez por nada en la vida. Fui muy bendecida en un hogar donde nunca sentí que me hacía falta algo (y no hablo de cosas materiales). Claro que había cosas que quería y me decían “Está muy caro. No se puede”. Pero eso no hizo que yo me traumara al grado de solo querer cosas materiales de grande. No se si me entiendan.

A veces siento que me falta ambición y eso no quiere decir que no quiero lograr ciertas metas económicas y personales.

Pero les confieso que a veces si me siento demasiado ‘relajada’ en cuanto a querer, a toda costa, pase lo que pase, lograr algo (sobre todo económico).

Me encuentro ahorita ciclada en un “Ay, pues ni modo. Lo que sigue”, cuando no me sale un plan profesional como quiero.

“Gina, pero la ambición es mala”, pueden decirme ahorita mismo.

Los mismos psicólogos afirman que la ambición es una auto-protección al ego.

Sí, tal vez.

Pero es peor la mediocridad.

Me encantaría la opinión de todos los que me leen.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂