Cualidades y Defectos

Ahora que estoy a punto de cumplir 50, me puse a analizar un poco mis cualidades y mis defectos. Llego a la conclusión de que lo que antes yo consideraba una cualidad ahora a mi edad se puede considerar un defecto. Por ejemplo:

  • Antes, de niña y de jovencita, una de mis mayores cualidades era la OBEDIENCIA. Obedecía a mis padres, a mis maestros, lo que me dictaba la religión e incluso obedecía a mis amistades y posteriormente a mi pareja. Sí, ANTES eso era una cualidad muy linda en una mujer. Pero, HOY para mi eso puede ser un defecto. Si yo ahorita me pongo a obedecer a todo el mundo, seguiré viviendo para todos menos para mi. Es muy cansada la obediencia, es muy sacrificada y es por eso una cualidad que se convierte en defecto si se abusa de ella.
  • Antes, la cualidad de ser COMUNICATIVA era algo que me distinguía. Me buscaban para platicar porque el tema nunca se acababa. HOY en día, mi mayor defecto es ese. Cuando tengo que escuchar me pongo a adivinar lo que me quieren decir y llega un momento en que la verdad molesto. Tengo que aprender a escuchar sin responder. Callada y atenta.
  • De joven me gustaba conocer mucha gente y se me facilitaba hacerlo. Mi cualidad de lograr hacer amistades casi de inmediato era algo que muchos me reconocían. Hoy lo siento como un DEFECTO y me he hecho más cuidadosa de a quién dejo entrar a mi vida y quien nunca volverá.
  • Antes mis mayores cualidades era que me portaba bien, era prudente, sensata y amable. Hoy soy todo lo contrario y sinceramente creo que no es defecto a mi edad.

Las necesidades de uno van cambiando. Vamos evolucionando y modificando nuestra manera de ver la vida. A veces por los golpes que esta misma nos da es que decidimos ajustarnos para salir adelante.

Casi tengo 50 y quisiera haber tenido este pensamiento hace 30 años. Creo que mi vida hubiera sido muy diferente. No estoy diciendo que mejor, solo que diferente.

Hoy no me da miedo aceptar que tengo muchas cosas malas en mi vida, en mi manera de actuar, pensar y de autocriticarme. No pasa nada porque estoy consciente de ello.

No me da miedo aceptar mi realidad y eliminar de mi vida a quienes me quieran obligar a ser algo que no soy.

Soy más realista que soñadora aunque todas las noches cierro los ojos con la esperanza de verme envuelta en una irrealidad mágica que me hará sonreír en mi más profundo sueño.

Sigo batallando con mi auto-estima ya que la que puso la vara alta fui yo misma. Soy mi peor crítico.

Me gusta hacer reír a la gente, me gusta reirme de mi misma y me encanta encontrarme con personas que me siguen la corriente sin planes.

Me siguen enamorando las palabras, quizá por eso me gusta usarlas para escribir mi terapia semanal con este blog. Quisiera leer más y escribir menos.

Voy rumbo a los 50 y hay algo que no cambia desde que nací: tengo miedo del futuro porque ni siquiera se si lo voy a ver y me choca no saber.

Voy rumbo a los 50, con la mentalidad de 30, corazón de 10 y achaques de 90… y lo mejor es que todos mis amigos estamos en las mismas, por eso cumplirlos se convierte en algo maravilloso y bendecido.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

¿Dónde Es?

Con todas las noticias de la niña asesinada en Nuevo León y el recordatorio de que vivimos en un mundo donde las mujeres peligramos, traigo en mi mente una pregunta que ronda y ronda en ella. ¿Dónde se convierte un niño en una persona mala?

He leído un sinfín de noticias, teorías, relatos de cómo sucedieron los hechos. No quiero politizarlo ni decir quién es el culpable. Olvida un poco el querer culpar a los gobiernos y a la inseguridad del país. No me gusta opinar de lo que no conozco pero tambien confieso que me puso a pensar mi responsabilidad como madre de un hijo hombre ya.

Mi hijo Coco no me va a dejar mentir que desde que vi lo que le pasó a esta niña Debanhi Escobar no he dejado de darle lata con consejos como:

“Siempre acompaña a una niña a su carro”;

“Nunca le des miedo a una mujer”;

“Respeta siempre lo que ella diga”;

“Si ves que a una niña se le pasan las copas y se emborracha, pide ayuda y cuídala”, etc.

Desde que yo tengo uso de razón, da miedo ser niña.

Nos dicen tanto que nos pueden dañar, que no nos vayamos solas, que cuidado con andar en lo oscuro, que no confiemos ni en nuestros mejores amigos y que siempre estemos alertas porque nos quieren hacer algo.

Ahora como mujer de casi 50, mi miedo se ha modificado un poco. Me da miedo mi hija Luisa Fernanda y su manera de viajar tan a gusto pensando que nunca nada le puede pasar. Pero mi miedo importante es saber si hice un buen trabajo en criar a un buen hombre para este mundo con mi hijo Coco.

¿Dónde están las madres de los violadores y asesinos? No todos son huérfanos ni abandonados. No todos son drogadictos ni enfermos mentales. A veces, ó muchas veces, el agresor está tan cerca que bajamos la guardia.

¿Dónde se hace un hijo un hombre malo que lastima a mujeres? Quisiera poder entender el momento justo en el que un niño se “malea” y se convierte en un peligro.

Me duelen los asesinatos de mujeres. Me duele ver las caras de esas madres que a pesar del dolor que traen, las castiga la ley por destruir edificios. A mi si me matan a una de mis mujeres y nadie me dice nada de su asesinato, quemo la ciudad entera.

Pienso en los agresores. ¿Dónde fallamos como sociedad para permitir que un niño crezca a ser un monstruo? Me duele mi sociedad, mi mundo.

Me duele tener que ver publicaciones en las redes sociales de que si alguna niña necesita algo estamos para ellas. Me duele tener que poner en mi perfil alguna foto mía en blanco y negro para recordarle a todos que no me deben de lastimar porque soy mujer.

Ahora entiendo las caras de pánico de los padres cuando en una fiesta de revelación de género de un bebé ven ese humo rosa en lugar de azul. Esos padres saben que nunca van a volver a estar tranquilos en un mundo donde su niña peligra mucho más que cualquier cosa.

Este mundo debería pintarse siempre de rosa y no con esos listones negros por doquier.

¿Porqué no nos cuidan? 😦

¿Dónde es precisamente cuando perdemos eso?

Aún así, si tuviera que volver a nacer, yo volvería a ser niña, porque no hay nada más lindo que serlo.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

El Rosal y la Vid

A mi el vino me gusta. Aunque el tinto es mi preferido, nunca le digo que no a los demás, dependiendo de la ocasión y maridaje. Los Chardonnay me gustan en la mañana, con un buen marisco. Los espumosos ó champagnes para brindar por un logro muy merecido.

Me encanta vivir en una zona del mundo donde encuentras un buen vino a pocas millas. Es verdaderamente una zona privilegiada. El clima, el punto exacto de tierra fértil y el talento de los enólogos se combinan a la perfección.

Me encontraba un día caminando entre los viñedos y pude notar que había muchos rosales al principio de cada hilera de siembra.

Rosas de todos colores. Amarillas, blancas, rojas y mis favoritas, las rosas rosas. Soy muy observadora y me sorprendí que me llamaban la atención a pesar de que he ido a varios viñedos en mi vida.

Más bien no era la primera vez que veía eso pero nunca antes había preguntado el porqué.

“¿Si sabes porqué hay rosas entre los viñedos?”, me preguntaban.

Yo muy seria y pensativa trataba de adivinar para no caer en la ignorancia. “La verdad no”, confesaba al fin.

“Es para que cuando ataque un hongo llamado oídio, los rosales sean los primeros en tener la enfermedad y así los encargados de las siembras actúen rápido y se salve la cosecha de uvas”, me explicaban. “Y además se ve muy bonito”. 🙂

Me encantó esto nuevo que aprendí (Porque realmente no lo sabía).

¿Cuántas veces no hemos juzgado algo porque está ‘de adorno’ en un entorno donde se nota que no tiene nada que ver? Es tan fácil decir “¿qué hace allí?” ó “¿porqué no se va?”

A veces no sabemos el porqué de las cosas. O el porqué conocemos a ciertas personas y otras se van.

¿Cuántas veces nos hemos cuestionado el porqué estamos en cierto lugar, en cierta relación ó en cierto trabajo?

A lo mejor, así como los rosales están entre los viñedos para protegerlos de un ataque dañino de hongos, nosotros estamos igual porque en ese momento de nuestras vidas nos necesitan allí, y no nosotros a ellos.

No siempre estamos en un lugar para ayudarnos a nosotros mismos, sino que teníamos que estar allí para ayudar a otras personas, conscientes ó inconscientemente.

A veces estamos para ayudar, para alarmar y para proteger algo ó a alguien.

Somos rosales en viñedos, y además hacemos que se vea todo más lindo.

Así que a la otra que anden caminando por un viñedo y vean unas rosas hermosas, dénle las gracias ya que por ellas puedes tomarse es delicioso Syrah ó Merlot.

¡Y salúd por una larga vida!

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Hasta que se acabe la canción

No se si les pase pero a mi me sucede seguido. Voy manejando y estoy oyendo música. Ya casi llego a mi casa y de pronto comienza una canción que me gusta mucho.

Llega la hora de dar vuelta hacia mi casa pero le sigo derecho porque quiero terminar de escuchar la canción.

¿Ustedes tambien lo hacen? ó ¿soy yo la única?

No sé porque pase eso. Es siempre alguna canción que he escuchado miles de veces pero por alguna razón la tengo que terminar de oír.

Esto me pone a pensar que en muchas cosas de mi vida así soy.

En todos los aspectos de la vida, sea lo que sea, llegamos siempre en nuestro camino a una división que nos hace tomar la decisión de irnos a la derecha, a la izquierda ó seguir derecho.

Todas llegan al mismo lugar pero cada camino que tomemos es diferente y eso es lo que hace la historia de nuestras vidas.

Una vez que vamos tomando las decisiones, nos vamos encariñando con nuestro camino. Vamos conociendo personas, vamos disfrutando de todo lo que el camino nos va ofreciendo, vamos viviendo.

A mi me ha pasado que es tan lindo el camino que no quiero llegar (igual como cuando la canción me gusta y no quiero llegar para seguir oyéndola).

Yo sé, estoy totalmente consciente que muchas veces me enamoro más de la manera en la que llego a mi meta, que la meta misma.

Me quejo por costumbre pero cuando volteo a ver lo que he recorrido no puedo hacer nada más que auto-felicitarme porque avanzo con pasos firmes.

Estoy enamorada de mi vida, de toda ella, desde el día en que nací. El camino recorrido me gusta, me ha gustado mucho.

No se si sea porque ya voy a cumplir 50 en unas semanas y traigo sentimientos encontrados. Cumplir 50 es una meta. Cumplirlos sana es una bendición. Cumplirlos rodeada de tanta gente que estimo y creo que me estiman y quieren es ya lo máximo que puedo pedir.

Por primera vez en muchos años, estoy escuchando mi canción favorita y no quiero llegar al fin de mi camino. Quiero seguir cantando esta canción, quiero seguirla sintiendo y viviendo y si veo que ya voy a llegar le voy a dar otra vuelta a la cuadra.

Ahora bien, si la canción ya se va a acabar y todavía no quiero llegar al fin de mi camino, quiero volver a empezarla. O tal vez ver que otra canción tocan.

La respuesta a la pregunta “¿Porqué te tardaste tanto en llegar?” es simplemente “Porque estaba oyendo una canción que me encanta y no quise llegar hasta que se terminara”.

Así que amigos míos, no quiero llegar a mi destino hasta que se acabe la canción.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

4 FRASES Importantes

Navegando por internet y leyendo todo lo que encontraba en una noche de insomnio, me topé un escrito con autor desconocido que describía lo siguiente:

“Las siguientes 4 frases te van a cambiar la manera que tienes de vivir tu vida”….

Obviamente me intrigué con el título y creo que tengo que compartirles esas 4 frases para que tambien se sientan mejor si por algo están preocupados en este momento.

FRASE 1. “LA FELICIDAD NO ES LA AUSENCIA DE PROBLEMAS. ES LA CAPACIDAD DE TRATARLOS Y RESOLVERLOS”

Siempre hay problemas. A veces son menos graves, pero si haces memoria de tu vida, siempre hay algo que nos preocupa un poco más aunque nos sintamos felices. Por eso es importante rodearnos de personas que queremos para apoyarnos en nuestro vivir. La familia y tambien todas aquellas personas que no son familia pero que a veces llegan a estar allí para cuando más los necesitas. Uno necesita tambien estar serenos, tranquilos y con la mente descansada para resolver lo que se puede arreglar y aceptar lo que no. Somos felices a pesar de los problemas y eso es algo que siempre he agradecido sobre mi personalidad y la de mi familia. Siempre encontramos la manera de sonreír aún cuando estamos cargando un costalote pesado de pendientes y problemas.

FRASE 2. “SENTIRSE TRISTE DESPUES DE TOMAR UNA DECISION NO SIGNIFICA QUE FUE UNA MALA DECISION”

Imagínate salirte de una relación de mil años. Puede ser una relación sentimental, de trabajo, de amistad. Obviamente llega uno a sentir tristeza pero no quiere decir que la decisión es equivocada. Irte de una ciudad, cambiar de trabajo, etc quizá sea para bien pero es por la naturaleza misma del ser humano que un CAMBIO desequilibra nuestro estado emocional. Estar triste despues de tomar una decisión importante a veces nos haces cuestionarnos si la regamos ó no. Incluso hasta sentimos un arrepentimiento. Tenemos que aprender a separar la emoción de un cambio de la evaluación de un cambio.

FRASE 3. “NO ESTAS ESTRESADO PORQUE ESTAS HACIENDO DEMASIADO. ESTAS ESTRESADO PORQUE ESTAS HACIENDO POCO DE LO QUE MAS TE HACE SENTIR VIVO”

Definitivamente. El estrés no es porque trabajamos mucho ó nos da mucha dificultad resolver un problema. El estrés es porque queremos hacer otra cosa que no sea estar resolviendo una dificultad. Quisiéramos alejarnos de las dificultades y nos estresa a veces no poder hacerlo. Todos quisiéramos vivir sin presiones pero a veces nos dejamos envolver por una sociedad que nos empuja a querer siempre más, a querer siempre lo mejor, a llegar más lejos… Nos estresa vivir en una constante competencia que al final no significa nada.

FRASE 4. “LA LECCION CON LAS QUE ESTAS BATALLANDO SE REPETIRA HASTA QUE APRENDAS DE ELLA”.

Mmmmta. Con razón. No aprendo y sigo cometiendo los errores como si fueran patrones diseñados en mi camino por la vida. Qué chistoso como siempre me he descrito como una persona que aprende rápido, sin embargo hay cosas que si se tienen que repasar varias veces para que la lección se aprenda y sobre todo, no se olvide.

A ti, ¿cuál frase te indentificó más?

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Auto-Control

El lúnes venía de regreso de dejar a Luisa Fernanda, mi hija, a UCLA. Era tarde, casi las 9pm cuando manejaba de Los Angeles hacia San Diego.

Estaba lloviendo tanto. Parecía que llovía de lado y el agua se estaba ya juntando en lo que es el Freeway I-5.

Todo el camino me hablaron por teléfono muchas personas. Venía platicando con mi mamá muy a gusto. Conversábamos de muchas cosas. Yo venía muy nerviosa porque no veía bien el camino y el agua era tanta que los parabrisas no alcanzaban a limpiar los vidrios.

Llegando hacia Del Mar, como a unos 45 minutos de donde vivo, fuí testigo de un accidente espantoso.

Escuchaba a mi mamá platicar en las bocinas de mi carro y no quise que supiera que tenía mucho miedo estar manejando en la tormenta. De pronto perdí la señal con ella y como si estuviera en cámara lenta, pude ver como un tracto-camión de esos llamados ’18 wheelers’ choca con un carrito pequeño.

Lo ví todo. Ví explotar las bolsas de aire del carrito. Vi la manera que el chofer del camión trató de frenar ese monstruo en pleno chubasco.

Yo me asusté mucho. La carretera estaba llena de agua. Sabía que si frenaba de repente, el carro se mi iba a derrapar y perdería el control del mismo.

Un pick-up enseguida de mi si le pisó los frenos, y tal como lo predije, se derrapó y chocó contra el muro que divide el I-5 para delimitar los carriles que van de norte a sur y vice-versa. Al chocar, hizo una ola de agua que me tapó totalmente la vista.

Sin frenar y quitando el pie del acelerador, viendo por un pedacito de mi vidrio, con todas mis fuerzas detuve el volante y logré pasar entre todos los carros sin control que fueron chocando.

Fue un segundo, quizá dos. Detrás de mi se atoró el tráfico y le seguí hasta mi casa, deseando con todas mis fuerzas ya llegar, sana y salva. Y así fue, gracias a Dios.

En la noche me acosté muy orgullosa de mi reacción al estar en ese accidente. Tuve auto-control (a pesar de los nervios pude reaccionar y accionar como es debido) y por lo tanto tuve control del auto.

Si yo me hubiera dado a mi pánico, es muy probable que fuera una estadística más y no estuviera contando esta historia.

¡Qué importante es tener AUTO-CONTROL en una situación!

¿Cuántas veces no hemos hecho cosas, dicho algo ó lastimado a terceros por no haber podido controlar las emociones?

Creo que mi ejemplo más reciente, y que anda en boca de todos, es la reacción de Will Smith en los Oscars.

Will perdió su Auto-Control y golpeó a Chris Rock, por haberse burlado de la alopecia de su esposa.

Will perdió ese auto-control quizá apoyado por su esposa.

Muchas veces hacemos cosas porque alguien nos ‘echa porras’ y nos hacemos los valientes.

La típica “¿vas a dejar que te hable así?” ó la de “¿no te vas a defender?”

Sea cual sea la razón que tuvo Will de cachetear al comediante, se debió de haber tranquilizado y no lo debió de haber hecho tan público.

La regó porque ahorita se me vienen a la mente mil maneras posibles de haber solucionado el desconento de Will Smith.

Ahora, gracias a su falta de auto-control, todos nos acordaremos de los Academy Awards 2022 como los Oscares donde el Will golpea a Chris Rock… tan padre que hubiera sido mejor “los Oscares donde Will Smith gana como mejor actor”.

Y es por eso que Will Smith en su pecado va a llevar la penitencia.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

No hay Problema

Estamos viviendo tiempos muy difíciles, sobre todo por que no sabemos hacia donde van las economías de las potencias mundiales en lo que se deciden ó no restaurar la paz.

Ya ni ganas de hablar de lo costoso de la gasolina, pero si veo el efecto que tiene en la alza de los precios, especialmente en los servicios.

Falta de suministros del otro lado del mundo hacen que la cadena alimenticia se detenga por falta de abastos.

Son detalles pequeños pero se siente raro ir a una tienda de supermercado y ver estantes vacíos. No uno ó dos sino muchos porque la mercancía no llega.

El mundo tiene muchos problemas.

Pero, ¿qué es un problema? “Es una desviación entre lo que sucede y lo que debería suceder”, diría mi amigo Daniel.

“Tengo muchos problemas”

“El hijo problema”

“Problemas en el matrimonio”

“Es problemática”

Por todos lados nos recuerdan que nos rodean los problemas y es por eso que nos sentimos a veces presionados por cosas que tienen solución.

No se porqué, ó más bien sí sé, pero estos días que han pasado me puse a analizar cuales eran los problemas más comunes en la gente que me rodea.

Pude ver que casi todos tienen una solución.

“Son desorganizados” pues que se organicen

“No quieren comprar” pues los dejas ir

“Está sucio el lugar” pues se limpia

“Tengo sueño”, pues duerme.

Pude despues ver que existen otras “desviaciones” (problemas) que tal vez se requiera de más tiempo y dedicación para resolver.

Todos aquellos problemas que se solucionan con dinero realmente no son problema grave. Simplemente se tiene que esperar a que se resuelva en lo que se consigue el dinero.

Si tu problema se soluciona con dinero, entonces no tienes problema realmente.

“Ay, pero no tener dinero es problema”, puede que me digan.

La falta de dinero no es problema. El problema es lo que queremos comprar y nos falta. No significa que no se va a poder comprar. Simplemente se necesitará más tiempo para hacerlo.

Y luego están las situaciones en las que esperamos que un milagro llegue a solucionar algo. Esas ‘desviaciones’ que parecen imposibles de arreglar. Ni con dinero ni con tiempo se lograr componer: La salúd.

Estando sanos todo podemos arreglar. Podemos encarrilar cualquier desviación. Se buscan los recursos, se pide ayuda, se planea, ejecuta y evalúa.

Los bienes materiales llegan si se trabajan. A veces tardan en llegar pero eso no lo hace un problema. Lo hace un mal cálculo de tiempo.

“No hay problema, tengo salúd”.

Haz tu parte

Había un bosque grande y antiguo, plácido, tupido de arboles. Allí vivía una infinidad de animales.

Llegó el verano y con el intenso calor, las sequías. Esto provocó que comenzaran los incendios. El fuego se extendía rápidamente por el bosque y los animales, asustados, comenzaron a huir.

En medio de la confusión, un pequeño colibrí empezó a volar en sentido contrario a la dirección del resto de los animales.

Incendio en el bosque

El pequeño pájaro volaba una y otra vez hasta un lago que había en el centro del bosque. Cargaba unas pequeñas gotas de agua y las esparcía sobre las llamas.

Leones, jirafas, elefantes y otros animales, asombrados, no dejaban de mirar el asombroso accionar. del pequeño colibrí. Luego de un buen rato de observarlo, uno de ellos le pregunto:

¿Qué estás haciendo? ¿A dónde vas? ¿Por qué no huyes del fuego?

El colibrí se paro solo un instante y mirando cómo todos huían del lugar, les contesto:

– En este bosque está mi vida, mi nido y todo lo que construí, al igual que lo de todos ustedes. No quiero que desaparezca, y me haría sentir muy mal saber que pude hacer algo desde mi lugar y no hice nada. Es por eso que voy volando hasta el lago en medio del bosque, recojo un poco de agua en mi pico y la tiro sobre las llamas para mitigar el fuego.

El resto de los animales contestaron:

– Estás loco, no servirán unas pocas gotas para apagar tamaña intensidad de llamas. No podrás apagarlo tú solo.

La parábola del colibrí

A lo que el colibrí replicó:

– Es posible, yo solo estoy cumpliendo con mi parte.- Y continuó su incansable vuelo hacia el lago.

(Fábula popular, texto tomado tal cual del internet)

“Hago mi parte”. 3 palabras muy simples que dijo el colibrí pero que deja todo un sinfin de enseñanza a todos los que lo escuchan.

¿Cuántas veces no has sentido que eres invisible en un proyecto, en un equipo, en un grupo? Ese mismo sentir hace que las cosas se detengan. Cuando uno piensa que “sobra” en un lugar, que “no aporta nada”, que “nadie me extraña si no estoy”, entonces toda una cadena de avances se detienen.

La vida me ha enseñado que las cosas tienen un porqué. Las personas, todas, tambien tienen una razón por las que te las encuentras, las conoces, las haces amistades ó decides que no son de tu círculo. Todas hacen su parte y todas influyen directa ó indirectamente en lo que haces ó dejas de hacer.

Creo que esta fábula es de mis consentidas y tan “ad hoc” para estos tiempos en los que todos en este mundo tenemos que hacer nuestra parte.

Si todos nos concentramos en lanzar aunque nuestra capacidad sean solo unas gotas pequeñas de agua, el incendio de cualquier problema se controla y con la perseverancia se extingue.

Nos vamos a topar con personas y situaciones que nos van a querer siempre tumbar, hacer sentir que somos menos importantes y tratarán de detenernos.

Si nos toca ser un día líder de algo, no olvides que hasta el más pequeño de tu equipo puede hacer algo por todos. No solo es hacer nuestra parte sino tambien saber que todos los que trabajan a tu alrededor tienen que hacer la suya para funcionar.

Haz tu parte. La necesitamos. Yo tambien voy a hacer la mía.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Borrador

Nunca he entendido la necesidad de hacer un “borrador” de algún escrito ó trabajo. Los llamados “drafts” para los que tienen configurados sus equipos de cómputo en inglés.

Yo antes los hacía mucho. Era como un ensayo de la producción final. Hace un tiempo, cuando mandaba estos blogs a un periódico en Guatemala, mandé por error un “borrador”.

El escrito tenía buen tema. Era llamado “Un Mundo Raro” y lo publiqué hace varios años (una opinión acerca de los guatemaltecos y centroamericanos que tienen que venir hasta Tijuana para buscar cruzar a California).

Cuando escribía el artículo, estaba yo viviendo en El Paso, TX y mientras tenía abierto el WordPress y trabajaba en el, me habló un cliente de bienes raíces. No tenía en donde apuntar lo que quería comprar, así que usé mi pantalla abierta para escribir “Una casa cerca de UTEP, 3 recamaras, 2 baños. De contado, sin financiamiento al menos que se pase de su presupuesto. Que quepa la suegra en caso de visitar. Cochera para dos carros y si tiene patio mejor. “

Cerré el archivo y decidí comenzar mi artículo otro día. Así pasó el tiempo, por fin volví a escribir “Un Mundo Raro” en otro folder y lo grabé. Lo publiqué esa semana.

Me puse a enseñar casas a los clientes y abrí el archivo (que no publiqué) para acordarme qué querían exactamente.

Se llega el día en que el periódico de Guatemala me pide el artículo en formato WORD y no el enlance de internet y por andar apurada, abro mi gmail, agrego el artículo y lo mando.

Así es, mandé el artículo con mis notas privadas de real estate. El editor del periódico me contactó y lo único que hizo fue reírse y pedirme el artículo correcto.

No fue nada grave pero desde ese día decidí que los borradores no sirven (ó pueden ser peligrosos).

Creo que un borrador es duplicar trabajo y perder tiempo. ¿Para qué escribir algo mal para luego corregirlo?

Es mejor escribirlo bien a la primera (sin contar la revisión minuciosa a la gramática y a la ortografía) y así, por si te equivocas, no mandas algo totalmente mal.

Nuestro cerebro es tan increíble que, en mi experiencia, el hacer borradores nos programa a equivocarnos. Para eso son.

Curiosamente le decimos borrador a la goma que elimina errores escritos con lápiz. La goma de borrar, el borrador, el “eraser” en inglés.

Significados contradictorios de la palabra BORRADOR. Uno es para quitar errores inmediatamente. El otro es para que tenga errores y despues los arreglemos.

En las Universidades se les pide a los alumnos que entreguen su borrador del trabajo final. Y lo entiendo porque entonces se usa para enseñar el qué y qué no hace un buen trabajo según un profesor.

Pero nosotros, que cada vez nos alcanza menos el tiempo (porque es la queja de todos para todo) tenemos que ya tener más dominado todo, hacer las cosas bien a la primera (lo que define la calidad) y dejar de hacer borradores para luego corregirlos y volverlos a escribir, con el riesgo de que aún así no quede bien, ó peor aún, que sean leídos y deje mucho a desear nuestro profesionalismo y talento de escribir.

La vida de una goma de borrar depende de la cantidad de errores que cometemos… La necesidad de hacer un borrador antes de entregar un trabajo final depende de nosotros y la calidad que le pongamos a la primera.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂

Sin Quejas

“Uggh. ¡Qué flojera levantarme!”.

Ese fue mi clamor ayer por la mañana y se me vino a la mente mi amigo Daniel Flores, que un día antes tuvo una plática para 35 personas en la biblioteca de Bonita, CA.

En dicha plática, aparte de recordarnos lo que es el innovar en nuestro día a día, hizo mención a un fragmento del libro “LAS GUIAS” de Luis Molina Canales, mentor y asesor profesional y personal.

El “cuate”, como le decimos a Daniel, nos dejó de tarea despues de la plática un reto que él mismo tomó prestado de Luis Molina.

Es un reto de 21 días en los que no nos debemos quejar (ni criticar) de absolutamente nada. Si te quejas ó criticas, vuelve empezar el reto por otros 21 días. Para “medir” el reto, utilizas una pulsera (Es de hule y de color morado. Las puedo conseguir y hacerlas llegar al que me las pida). La pulsera la pones en la mano derecha y cuando te quejes, te la tienes que poner en la izquierda. El día siguiente, vuelves a empezar con la pulsera en la mano derecha.

En cuánto escuché de que se trataba me dije a mi misma “No hay manera que lo pueda lograr, al menos no en estos días”.

21 días sin quejarte.

¿Cómo lo voy a lograr? Es prácticamente imposible no quejarme ni resongar ni dejar de criticar con todo lo que está pasando.

Ni modo que no me queje por que no se ponen de acuerdo los de la MLB (baseball gringo) y parece que no habrá beis este 2022 hasta unas semanas despues de lo acordado.

Ni modo que no me queje de Putin y como me tiene de nervios con su invasión a Ukrania viendo todos los países ya medio nerviosos.

Ni modo que no resongue cuando le puse $40 dólares de gasolina al carro y sólo subió un poco mas del cuarto de tanque.

Me tiene tambien muy intrigada como es que el Swindler de TINDER se salió con la suya en tanto fraude. Me quejo del sistema penal mundial.

Me quejo del frío y del calor.

¡Qué flojera!

¡No tengo que ponerme!

¡Ayúdenme a levantar un poco la casa!

¡No hay nada bueno en la TV!

¡Este inútil se pasó el alto!

Ya me salieron canas y me acabo de pintar el cabello

¿Porqué guardan las cajas de cereales vacías en la alacena?

Uggh. ¡Cómo hay fila para pagar!

No me queda el vestido como antes.

Me duele la cabeza.

¿Para que me comí ese último pan?

Que feas traigo las uñas, no me duran nada bonitas

No puedo dormir

Todo el día tengo sueño.

Me deja en visto

Ya martes y no tengo tema para blog, chinteguas.

ETCETERA.

Creo que soy muy mala para hacer retos. Me canso y ahora con este estoy viendo que me programo para fracasar antes de llevarlos a cabo.

Es un reto muy difícil, casi imposible para una persona como yo que para todo tiene opinión, crítica y queja.

Así estuve todo el día pensando y decidí que la importancia del reto no es tan sólo lograrlo por 21 días seguidos sino que, aunque fracase y tenga que volver a empezar, en mi conciencia y en mi día estará presente que debo de poner mi mayor esfuerzo para no quejarme.

No importa si todos los días tengo que volver a empezar el reto… porque todos los días daré lo mejor de mí. Y eso es algo que a veces olvidamos hacer.

¿Hacemos el reto? ¿Les consigo las pulseras? Al cabo que si me ven con ella en la mano izquierda sabrán que el día de mañana vuelvo a empezar los 21 días.

NOS VEMOS EL PROXIMO MIERCOLES 🙂